Header image alt text

El blog de Hildy Johnson

Simplemente, un blog "de cine"

El blues de Beale Street

Tish y Fonny, los amantes caídos en desgracia de El blues de Beale Street.

El blues de Beale Street confirma que el cine de Barry Jenkins no solo se ha convertido en una interesante parada en la senda del melodrama cinematográfico, sino que además el director es un crítico de pluma certera, pero con una elegancia innata. Golpea con su cámara, pero la primera sensación es que como si estuviese acariciando. Si en Moonlight ya dejaba ver las pinceladas de su puesta en escena y las claves de su cine, en El blues de Beale Street plasma ya en el lienzo los matices necesarios para construir un melodrama romántico y, de fondo, una contundente oda sobre la opresión de los afroamericanos en EEUU.

Para ello parte de una novela del activista James Baldwin (en castellano, con el mismo título de la película). Este autor es el centro de un magnífico y reciente documental, I am not your negro, de Raoul Peck, donde el director haitano actualizaba el discurso ideológico de Baldwin que trató de plasmar una historia que aún se sigue escribiendo, la de la lucha por los derechos de los afroamericanos. En su literatura Baldwin también trataba de entender por qué ocurría esa historia larga sobre sometimiento y poder, por qué se silenciaban voces y vidas… y por qué se construía un discurso a través del cine y la publicidad que invisibilizaba o reflejaba de una determinada manera al afroamericano (como el otro, como el enemigo a batir, al que silenciar). En el panorama cinematográfico ese discurso se ha ido resquebrajando… Lo que Baldwin quería entender, y también Peck, es por qué y cómo se perpetuaba esta situación. Ahora cada vez son más los directores afroamericanos que miran a través del objetivo y que construyen otro discurso, visibilizan. Y uno de ellos es Barry Jenkins, que retoma de nuevo el discurso de Baldwin a través de su novela e inserta certeramente en la película fotografías en blanco y negro, que recuperan la dureza de lo que quería transmitir I am not your negro.

Read more

Vida de perros (Vita da cani, 1950) de Steno y Mario Monicelli

Vida de perro

Steno y Mario Monicelli trabajaron en unas ocho películas juntos y una de ellas fue Vida de perros, una deliciosa tragicomedia, género en la que los italianos son estrella. La risa y el llanto, como la vida misma, se reúnen en esta crónica sobre las aventuras y desventuras de una compañía de variedades que viajan sin parar y llevan sus espectáculos a pueblos y ciudades. Trenes, hospedajes de mala muerte, escenarios de todo tipo, bares y restaurantes…, pero el espectáculo, pase lo que pase, siempre debe continuar. La compañía gira alrededor de su director: que cuida y acoge a todos. Pícaro y hombre bueno, trata siempre de suplir, como puede, los inconvenientes económicos. Él es un estupendo Aldo Frabrizi, que construye un personaje precioso. Vital, siempre adelante y capaz del sacrificio amoroso para no convertirse en obstáculo de una joven promesa.

Por una parte está la fuerza arrasadora del personaje del director de la compañía y, por otro, el destino de tres de las integrantes que aportan las gotas tragicómicas de la película. Por una parte, la bella y fría Franca (Tamara Lees) que deja todo, novio incluido (un Marcello Mastroianni al principio de su carrera), para huir de la miseria. Para ella la compañía es solo un paso para conseguir un marido rico. Ella es la protagonista de la historia más melodramática. Parece la más fuerte y, sin embargo, se mostrará la más herida, frágil y vulnerable. Vera (Delia Scala) es la chica trabajadora, enamorada de su novio de toda la vida, pero no bien vista por el padre de este. Ella da el tono costumbrista y social a la película. Y, por último, una joven polizonte que huye de su hogar, Margherita (una vital, divertida y encantadora Gina Lollobrigida), que recibe la ayuda del director y se queda en la compañía. Ella es la pieza fundamental de la tragicomedia. Vida de perros es de esas películas que gozan de encanto y que provocan felicidad durante su visionado a pesar de que no evita las tristezas y contradicciones de la vida.

Read more

El tercer asesinato

Frente a frente

Dos caras frente a frente. Un vis a vis… y un cristal que los separa. En un momento dado ese límite se rompe y las dos caras quedan de perfil. Un rostro contiene al otro. Uno es recipiente del otro. El abogado Shigemori y su defendido, Misumi. Y es que El tercer asesinato no es un thriller judicial, sino una pesimista radiografía sobre la justicia y la verdad. Hirokazu Koreeda deja la compleja luminosidad de sus dos películas anteriores Nuestra hermana pequeña y Después de la tormenta, centradas además en el universo familiar, para confeccionar un relato oscuro donde la verdad de un caso baila una y otra vez para descubrir a un seguro abogado que el sistema de justicia en el que cree se tambalea… o que nada es tan sencillo como parece. A veces la justicia marca un camino, sin posibilidad de cambio…, y la verdad es mucho más difícil de encontrar.

Read more

elproceso

La impotencia pero a la vez la rebeldía del K cinematográfico son imprescindibles para entender al cineasta, Orson Welles. El director que sigue rodando donde puede, en este caso otra vez en Europa, y como le dejan, asume un encargo que convierte en algo personal. Unos productores franceses (familia Salkind) le proponen adaptar una novela y le ofrecen varias para elegir. Welles se quedó con El proceso de Kafka. Contó con más libertad creativa que en otras ocasiones… pero no con todos los medios que hubiese deseado para hacer su película soñada. Y Welles se empapó de los tiempos que corrían, de un cine moderno y vanguardista, para atrapar un universo kafkiano pero que atrapaba también un mundo propio: los estragos del poder, la impotencia ante él, la dificultad de la libertad del ser humano… y su firma propia, en vez de un héroe literario impotente ante un destino que no comprende, entrega un héroe wellesiano que se rebela contra el poder establecido, prefiere la libertad a las cadenas aunque suponga un destino trágico y radical.

Read more