Razón número 1: La señora Muir, una mujer independiente
La primera secuencia de El fantasma y la señora Muir es realmente reveladora para conocer a la protagonista, a Lucy (Gene Tierney), una joven viuda, que decide cambiar su vida, tomar las riendas y sola enfrentarse al día a día. Nunca ha podido hacerlo. Así se lo dice a su suegra y cuñada, que no pueden estar más escandalizadas de su determinación. Lucy quiere dejar de vivir con ellas, irse a una pequeña localidad con mar y alquilar una casa con su pequeña hija, Anna (Natalie Wood), y con Martha (Edna Best), la sirvienta que siempre ha estado con ella.
Durante toda la película, Lucy quiere hacer las cosas por sí misma. Su independencia es lo más importante para ella. Quiere tener derecho a decidir, a que no la griten, a que no la ordenen o manden y desea poder equivocarse si es preciso. Lucy es una mujer romántica, que busca a un hombre que la llene, que la bese y sentir el mundo a sus pies, que sea buen compañero, que pueda reírse con él a todas horas o discutir, apasionados. En ese nuevo siglo lleno de novedades y progreso, nada va a detenerla…, ni siquiera un fantasma.
Razón número 2: El capitán Gregg, el fantasma
El capitán Gregg es un hombre de mar, aventurero. Quiere parecer más rudo de lo que es, pero su sensibilidad siempre es evidente. Un poema de Keats, Oda a un ruiseñor, le sirve de inspiración para construir su hogar. «Mágicas ventanas abiertas a la espuma de peligrosas aguas en las desoladas tierras de las hadas». A Lucy la casa le recuerda a una vieja canción o a un poema. Y el capitán le da la razón, recitándole dichos versos. Ella enseguida los reconoce.
Después, se le ocurre sacar a Lucy de sus apuros económicos a través de la escritura, creando entre los dos una novela. Va de fantasma protestón y terrorífico y, sin embargo, actúa como un ángel protector. Así cuando Lucy, Anna y Martha van a vivir a la casa, él termina relacionándose con las tres y siendo una presencia positiva y amiga para todas, como nos vamos enterando hacia el final de la película.
Es un hombre que construye la casa de sus sueños y desea que sea un hogar para todos esos marineros ancianos que ya no pueden echarse a la mar, una casa que les recuerde a un barco y donde desde el mirador puedan verlo siempre. También sabe contar de manera hermosa sus recuerdos, como esa tía que le crio cuando tan solo era un niño… y Lucy sabe completar bien esa historia. Según vamos conociendo poco a poco al capitán Gregg, él se va convirtiendo en un fantasma cada vez más cercano, sensual y con una sensibilidad especial. Además le ocurre algo inesperado, se enamora en la eternidad de una mujer por la que pasa el tiempo.


