Esta película es imposible que no tuviera su crítica en este blog
Lo que quisimos ser arranca de una manera que anuncia lo que viene a continuación. Una mujer y un hombre son espectadores solitarios en una sala de cine vacía donde proyectan Luna nueva (His Girl Friday, 1940) de Howard Hawks. Esa película clásica se sustenta en los inteligentes diálogos de su pareja protagonista, Hildy Johnson (Rosalind Russell) y Walter Burns (Cary Grant). Por otra parte, según van transcurriendo los hechos, estos dos periodistas que aman su profesión, van revelando que aunque pasan por diversas crisis, precisamente por temas laborales, siguen amándose. Son amigos y amantes. Luna nueva es, en realidad, una historia de amor. Y aunque es una screwball comedy, no deja a un lado la realidad y dureza de la vida.
Lo que quisimos ser tiene los mismos ingredientes: se sustenta en los diálogos de su pareja protagonista, es ante todo una historia de amor y, a pesar, de que despierta la sonrisa, no oculta la dura realidad (ni de sus personajes ni del país en el que viven). Alejandro Agresti, que no había dirigido nada desde el año 2015, se pone detrás de las cámaras otra vez para en tiempos de nuevas tecnologías, redes sociales, efectos especiales, drones y cámaras digitales, ofrecer una película anacrónica y revolucionaria.
