Durante el año 1953 explotó el fenómeno Marilyn Monroe al estrenar tres películas de éxito, dos de ellas comedias (y otra muy especial de cine negro, que pronto aparecerá en esta serie). La estrella de melena rubia a todo color conquistó definitivamente las pantallas. Su vis cómica brilló en ambos títulos. Sus dos personajes, Lorelei Lee y Pola Debevoise, en nada se parecen entre sí: una es una vividora que se hace la tonta y la otra es una modelo que cree que su miopía puede no resultar atractiva a los hombres.
Después Marilyn querría huir de los personajes tipo Lorelei y Pola, pues quería mostrar su versatilidad y diferentes registros. No quería ser solo una rubia sexy… Lo cierto es que estos dos personajes no pueden ser más distintos y es la actriz quien logra crearlos (con permiso de su mentora Natasha Lytess).
Los caballeros las prefieren rubias (Gentlemen prefer blondes, 1953) de Howard Hawks
Howard Hawks con su ritmo endiablado pone en pie otra de sus comedias, esta vez a todo color. Se trataba de una versión musical del gran éxito de Anita Loos, una escritora y guionista de vida apasionante, que conoció las mieles de la prosperidad con un personaje de ficción, Lorelei Lee, que nació en las páginas de una revista, luego pasó a ser una novelita corta (Los caballeros las prefieren rubias), tuvo su secuela (Pero se casan con las morenas), después subió a los escenarios como obra de teatro para posteriormente convertirse en un musical… Y durante estos avatares el cine se fijó también en Lorelei.
En los años cincuenta se quiso llevar de nuevo a la pantalla las andanzas de Lorelei, pues parece ser que hubo una versión muda en 1928, pero es una de las muchas películas desaparecidas del cine silente. La elegida fue Marilyn Monroe en el esplendor del Technicolor. La actriz inmortalizó a Lorelei Lee y además le regaló un momento musical icónico que ha sido imitado o ha inspirado a distintas divas, como Madonna o Nicole Kidman en Moulin Rouge.
La canción en cuestión fue Diamond are a girl’s best friend, con una Marilyn esplendorosa vestida de rosa hasta arriba de diamantes, bajando y subiendo unas escaleras, con un grupo de bailarines a sus pies (como curiosidad, y con permiso de Marilyn que es la absoluta protagonista de esta serie de textos, entre los bailarines se puede ver a George Chakiris, quien sería un maravilloso Bernardo en West Side Story, una película que revolucionó el género musical).
Así en 1953 surgió con fuerza esta rubia sexy de la Twenty Century Fox con una vis cómica natural y una facilidad para brillar en los números musicales que le pusiesen por delante con su susurrante voz (en el estudio había debate entre doblarla o no, pero casi siempre logró ser ella la que cantase las canciones con su voz característica. Ese «casi siempre» es porque en ocasiones en ciertos tonos más agudos sí que contrataron a la soprano Marni Nixon).

