Stanley Kubrick, relatos soñados (y II). Diez claves para disfrutar la sala Picasso

Ahora toca el turno de centrarnos en la sala Picasso. De hacer hincapié en todos esos detalles y cuidados que permiten que una exposición transmita la emoción ante el proceso creativo de un director de cine como Stanley Kubrick… Esa era la intención, y ganas no han faltado.

1.Cuestión de espacios. En la Picasso, Víctor y Andrés, los arquitectos, tuvieron claro que había que jugar con los espacios en la exposición para recrear cada uno de los ambientes de las películas más míticas de Kubrick. La idea era sentirse en el universo del director a partir de 2001: una odisea del espacio hasta Eyes Wide Shut. Por eso, no seguimos el orden cronológico. Cada película conformaría una atmósfera diferente, y en cada espacio se captaría el espíritu correspondiente, de tal modo que el visitante supiera entre qué fotogramas se encontraba.

Así en 2001, sentiríamos que estábamos en el interior del Discovery; mientras que en El resplandor recorreríamos uno de los pasillos del hotel Overlook. Después, en La naranja mecánica, visitaríamos el Korova o nos rodearíamos de todas las cosas que le interesan a Alex DeLarge. Pasearíamos por el siglo XVIII bajo la luz de las velas en Barry Lyndon. Nos sumergiríamos en un duro entrenamiento donde varios jóvenes se convierten en máquinas de matar o estaríamos en plena guerra de Vietnam en La chaqueta metálica para terminar participando en una orgía extraña en Eyes Wide Shut.

2. Proceso creativo (1). Por otra parte, era importante plasmar instantes clave de los procesos creativos de cada uno de estos largometrajes. Por ejemplo, en 2001, se puede ver cómo construyó la gran sala centrífuga, decorado principal del Discovery, para provocar la sensación de gravedad. O también descubrir cómo Kubrick documentó el futuro, pues quería una película que no quedase obsoleta, que revolucionase el género de la ciencia ficción. Lo maravilloso de esta película es que trata temas filosóficos como el progreso, quiénes somos o de dónde venimos, asuntos que interesan siempre. Por eso, sigue creando generaciones de espectadores fascinados. Pero además Stanley Kubrick la realizó con efectos especiales analógicos, y, sin embargo, continúa siendo la película de cabecera de muchos realizadores que han bebido de ella para dirigir Gravity (Alfonso Cuarón) o Interstellar (Christopher Nolan‎).

En La chaqueta metálica nos centramos, por ejemplo, en cómo recreó Vietnam a tan solo unos kilómetros de Londres, pues encontró una fábrica de gas abandonada donde tenía posibilidades de emular a la ciudad de Hue. Una de las características de Stanley Kubrick es que desde que conoció Londres en 1962, durante el rodaje de Lolita, ya no quiso moverse de allí. De tal manera, que sus dos casas familiares se convirtieron en centros neurálgicos de su proceso de creación, y las localizaciones para sus películas cuanto más cerca de su hogar estuviesen, mejor.

En Barry Lyndon, analizamos cómo consiguió documentar el siglo XVIII hasta el punto de conseguir iluminar las estancias con la luz de las velas y captarlo con un objetivo muy especial de la NASA o cómo realizó un exhaustivo trabajo de documentación para recrear vestuarios, maquillajes y peinados. Ahí, en estos fotogramas quedaba reflejado el siglo de la razón, del nacimiento de los estados modernos y sus conflictos, pero también el siglo de la representación, de las pelucas, del juego…

3. Proceso creativo (2). En El resplandor tratamos de deleitarnos en cómo creó un espacio tan reconocible como el hotel Overlook; es decir, descubrir los secretos de su fachada y de sus laberínticos interiores. Por otra parte, entendimos esa forma de rodar una película de terror con mucha luz, donde un niño recorre un pasillo en triciclo para provocar la sensación de que algo horrible puede suceder en cualquier momento. Una de las técnicas innovadoras que aplicó en la película y que contribuyó a la sensación de extrañeza y miedo fue el uso del steadicam.

En La naranja mecánica enseñamos cómo se inspiró en el arte pop para la decoración de la habitación de Alex o el bar Korova, así como la importancia de la banda sonora en las películas de Stanley Kubrick, tanto para describir personajes, como para crear ambientes o provocar catarsis y reacciones demoledoras. De hecho consiguió convertir a Beethoven en un disco de oro, con los sintetizadores de Wendy Carlos.

O, finalmente, en Eyes Wide Shut nos dimos cuenta de cómo cambió la Viena de carnavales de la Belle Époque de la novela de Arthur Schnitzler por un Nueva York navideño (recreado en Londres) a punto de inaugurar el siglo XXI sin traicionar su esencia. Este largometraje es su especial oda a la intimidad matrimonial.

4. Stanley Kubrick, director de orquesta. Stanley Kubrick era como un exigente director de una orquesta de música clásica: por eso, en cada una de sus películas, a su alrededor orbitaban grandes profesionales, que bajo su batuta, hacían realidad el mundo que quería reflejar. Tenía claro que debía rodearse de los mejores profesionales para alcanzar la perfección en su obra final. Así la exposición también es un homenaje a todos esos trabajadores que bajo la mirada kubrickiana hicieron posible sus relatos soñados.

Desde su primer productor y socio, James B. Harris; hasta los diseñadores de producción, Ken Adam o John Barry; o actores como Peter Sellers, Sue Lyon, Keir Dullea, Malcolm McDowell o Jack Nicholson; el director de fotografía John Alcott; los creadores de carteles, storyboards y créditos como Saul Bass y Philip Castle; las diseñadoras de vestuario como Milena Canonero o escultoras como Liz Moore, y un largo etcétera. O cómo trataba de establecer una relación especial con los guionistas (aunque a veces era también tormentosa y tortuosa): Jim Thompson, Nabokov, Arthur C. Clarke, Anthony Burgess, Diane Johnson, Michael Herr…

5. El hombre detrás del artista. La exposición tampoco quería desperdiciar al hombre detrás del artista. Así se puede ver a través de fotografías y breves informaciones la relación estrecha con su familia: con sus padres (esa claqueta maravillosa de La naranja mecánica dedicada a ellos), la colaboración con sus dos primeras esposas durante el proceso creativo de sus películas, también con su compañera definitiva Christiane Kubrick y sus hijas o con su cuñado Jan Harlan, productor ejecutivo de muchos de sus largometrajes…

Nos parecía interesante que quedasen claras sus pasiones: la lectura, la música, el ajedrez, la fotografía, el propio cine (era un cinéfilo)…, porque todas ellas están presentes en cada una de sus obras, contribuyeron a dar una cierta personalidad a cada una de sus películas. Esta mirada culmina en el Epílogo de la exposición con una magnífica instalación audiovisual biográfica de Manuel Huerga, producción propia del CCCB, donde se aprecia un retrato completo de Stanley Kubrick. Huerga permite acercarse al cineasta a través de diversas imágenes, como un collage gigante, y de declaraciones públicas realizadas a lo largo de su vida.

6. Secuencias. Toda exposición de cine que se precie no puede existir sin ir acompañada de aquellas secuencias que ayudan a entender la forma de mirar el mundo y la manera de rodar de un cineasta como Stanley Kubrick. A las secuencias clave de cada una de sus películas, la muestra se complementa con entrevistas u otro tipo de audiovisuales que refuerzan ciertos aspectos de su proceso creativo: la importancia que daba a los doblajes de sus largometrajes, ilustrando los doblajes españoles con Vicente Molina Foix, Carlos Saura o el recientemente fallecido Mario Camus; la experiencia de Kubrick en España con las entrevistas a técnicos españoles que trabajaron con él en Espartaco; audiovisuales que analizan la presencia del humor, del deseo o de la guerra en su obra; la posibilidad de ver sus primeros documentales o de disfrutar de una enriquecedora entrevista a Keir Dullea sobre el rodaje de 2001

Todos estos audiovisuales, cedidos por el CCCB, tan solo son el aperitivo para poder disfrutar posteriormente del visionado de cada una de sus películas, oportunidad que ha ofrecido durante varios meses el cine del Círculo de Bellas Artes, en pantalla grande. Pero en la muestra uno ya puede saborear pequeñas perlas: la primera aparición de Lolita, la elipsis temporal más impresionante del cine en 2001, el cortejo de Barry a Lady Lyndon sin ni una sola palabra, el duro entrenamiento de los marines, Jack Torrance con su hacha…

7. Cómo escribir los textos. La exposición de Stanley Kubrick es un canto de amor al cine y a este cineasta en concreto, y a través de cada uno de los textos o de la información vertida en cada una de las cartelas lo que se trataba era de proporcionar las claves para entender su forma de mirar, el proceso creativo de su obra, los datos curiosos que permitiesen acercarse más a cada una de sus películas… Es decir, proporcionar las llaves necesarias para poder indagar más en su vida y obra y tirar de los hilos para comprender cada una de sus obras cinematográficas.

El proceso de investigación y documentación para proporcionar las palabras justas y que a través de ellas se pudiese completar un discurso expositivo coherente ha sido para mí un trabajo precioso. De lo que se trataba era siempre de aportar, de lograr poner al alcance de la vista cómo trabajaba Kubrick y cuál era la esencia de su obra.

8. Va de citas. Hay otra manera bonita de acercarse a una persona y a su obra. Y es encontrar aquellas citas que definen su manera de mirar y de crear. Es un bonito oficio ser cazadora de buenas frases de otros. Por eso, también las paredes de la exposición podían vestirse de palabras propias o ajenas que permitieran conocerlo algo más, y también ahondar en sus películas. Al final, el collage de citas compone un particular retrato de este director de cine. Voy a poneros algunas de mis favoritas: «Creo firmemente en el cine. Soy tan insensato como para considerarlo una de las principales formas de expresión de nuestra época» o «Las partes más importantes de una película son las misteriosas, las que están más allá del alcance de la razón y el lenguaje».

9. El colofón. Como broche final, nos parecía fundamental una cronología completa de su vida y obra para ordenar todo en la mente del visitante. Como vengo del mundo de los libros, quise aportar lo que se llama en edición un colofón: por eso reprodujimos el último diálogo de su película Eyes Wide Shut, como una especie de despedida final. Este último diálogo es un canto al deseo. Eyes Wide Shut cada vez me gusta más porque además es una maravillosa adaptación de una brillante novela de Arthur Schnitzler, Relato soñado. La historia entre real y soñada de un matrimonio.

Pero también suponía una metáfora perfecta para cerrar la exposición y mostrar cómo Stanley Kubrick con sus trece películas creó también una forma geométrica perfecta con su filmografía: un círculo. Su primer largometraje fue Miedo y deseo, una película bélica en la que predominaba el miedo, y cerró su carrera con un canto al deseo, Eyes Wide Shut.

10. Objetivo final. Lo que pretendíamos con esta exposición era no solo una radiografía de un creador concreto, Stanley Kubrick, sino también entender su importancia y excepcionalidad dentro de la historia del cine. Al final, el objetivo es haberlo intentado y nuestra máxima alegría es conseguir que si alguien no lo conoce se sienta con ganas de ver alguna película y si lo conoce a fondo que encuentre el dato desconocido o pueda acceder al objeto que le haga comprender mejor su manera de crear. Al fin y al cabo, lo que queríamos mostrar de alguna manera era esos relatos soñados por Kubrick.

PD: Las fotografías de este artículo son de Fernando Sánchez que fueron las grandes protagonistas de una conferencia que impartí el 21 de marzo en el Círculo de Bellas Artes, invitada por Sur, escuela de profesiones artísticas. En parte, este texto está inspirado en dicha conferencia.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

24 comentarios en “Stanley Kubrick, relatos soñados (y II). Diez claves para disfrutar la sala Picasso

  1. Queridísima Hildy, dejo aquí mi comentario por las dos partes de este recorrido hermoso que nos ofrecés. Qué decirte más que esto: claramente el trabajo que hiciste en este proyecto es muy tuyo, se me ocurre que debe ser la máxima expresión de lo que hacés en este rincón del ciberespacio desde hace tantos años. Es decir, poner tu corazón en cada palabra para compartir, para enseñarnos, para contagiar el amor por el cine, para abrir el espacio al intercambio de ideas y de sentimientos.-
    Me encantaría poder ver la exposición pero como no es posible, me quedo con una inquietud, abusando de lo bien que conocés mi corazoncito cinéfilo: de Kubrick lo ignoro casi todo, creo que sólo he visto Lolita y menos de media (La) Naranja Mecánica (que me produjo una repulsión que nunca más me atreví a asomarme a la otra mitad). ¿Por dónde me recomendarías empezar? Me intriga Eyes Wide Shut porque el año pasado leí Relato Soñado y aún lo tengo bastante fresco en la memoria, pero no sé si será el mejor lugar.-
    Te mando un abrazo cargado de felicitaciones, Bet.-

  2. ¡Bet de mi alma!, gracias por tus bonitas palabras. ¡Me alegra que a través de las fotografías puedas ver un poco cuál ha sido el resultado de la exposición!
    Jajajaja, conociendo ese corazón cinéfilo, pienso que podría ser buena opción empezar por Atraco perfecto, Senderos de gloria y Espartaco.
    A mí Eyes Wide Shut me gusta mucho y más cuando leí Relato Soñado. Me gusta la adaptación cinematográfica que realiza Kubrick, junto a Frederic Raphael, en una de esas relaciones tormentosas entre guionista y director. Pero te contaré que la primera vez que la vi en sala de cine, cuando se estrenó, me dejó tremendamente fría, y ha sido a través de muchos visionados que la he ido amando.
    También no es mala opción empezar con Kubrick por el género de terror con El resplandor. ¿Es una historia de fantasmas o sobre la locura? O por las incógnitas que plantea en 2001… ¡¡¡Ay, me olvido de Barry Lyndon, a mí es una película que me cautiva bastante, visualmente muy hermosa!!!

    Beso desde las estrellas
    Hildy

  3. Hola Hildy
    Me ha encantado ver a Wendy-Shelley en esa foto. Me la imagino escribiendo una nota: Jack para ti el honor y la gloria pero, recuerda, en la última línea de guión es mi espiritú-reflejo el que domina la escena ¡No por mucho madrugar aman…!
    ¡Qué maravilla de entradas, de trabajo y, seguro, la charla estuvo a la altura! ¡¡Enhorabuena!! Manuel.

  4. Querido Manuellll, mil gracias.
    Ayyyyy, la pobre Wendy está en la fotografía bastante asustada. Yo no sé se le dio tiempo a escribir la nota con el susto que llevaba encima.
    Jajajaja, me lo pasé muy bien preparando la conferencia-charla y luego hablando sin parar. Es lo que tiene cuando a una le dicen que hable de lo que le apasiona. Eso me dijeron, que hablaba con pasión, jajajaja, si estuve a la altura o no…, no lo sé, pero que disfruté y que lo hice con todo el cariño, sí te lo puedo decir.

    Beso
    Hildy

  5. Bueno, bueno, ¡enhorabuena! ¡Por fin has podido desvelar el trabajo que tenías entre manos con Kubrick!
    Yo vi la exposición en su momento en el CCCB y si me pilla en Madrid seguro que repito, porque era una maravilla y me has dado muchas ganas de ver el trabajo que has hecho. Enhorabuena de nuevo, por lo que comentas en los dos posts se nota que te has sumergido a fondo en el universo Kubrick y que lo has sabido plasmar.
    Un saludo.

  6. Querido doctor Mabuse: sí, ha sido una experiencia bonita, donde he aprendido un montón, la verdad. La exposición del CCCB fue una maravilla, yo no la olvido. La magia de esta exposición internacional es que es muy viva y en cada ciudad donde recae se reinventa, pues las adaptaciones y los espacios expositivos son diferentes. El cine de Stanley Kubrick permite un montón de posibilidades.
    Beso
    Hildy

  7. ¡Tocayo! Por lo bajini te digo que la charla puede verse en youtube, yo bien la he disfrutado. Cómo se disfruta ver a una entusiasta. Ya verás que ni mira papeles ni nada, ¡le sale todo del corazón!

    De esta parte de la exposición recuerdo varias cosas, la que más -y quizá la más tonta, pero así soy de simplón…- es quedarme embobado con el vídeo de Tejas, las vacas y los cuernos… Jaja, es que me encanta esa parte de «La chupa de chapa».
    Tendría que hablar de mi vida personal para comentar otro par de cosas que en ese piso de arriba disfruté, así que me lo callo.
    Pero vamos todo estupendo. Vayan antes de que termine.

    Una preguntilla, Hildy, que s eme pasó hacerte en la entrada anterior, sobre el proyecto de «Papeles arios», ¿sabes dónde podría leer sobre ello? Acumulo cosas sobre el cine relacionado con la Shoah, y de esto no tenía noticia hasta ahora.

    De nuevo, felicitaciones, parabienes y genuflexo reconocimiento.
    Y muchos besos.

  8. Ayyyy, querido Manuel, me parto de risa. Efectivamente, subida en YouTube estoy.
    ¡Qué intriga sobre lo que disfrutaste en la sala Picasso! La chaqueta metálica tiene mucho, pero mucho que contar y analizar.
    Parece ser que donde se encuentra todo lo relacionado con Papeles Arios está en Stanley Kubrick Film Archive en UAL (University of the Arts London), de ahí procede el material que hay en la exposición. Lo tenía bastante avanzado, hasta con sus protagonistas y todo. Que yo sepa no hay un libro único donde se hable de este proyecto, como si existe, por ejemplo, de Napoleón. Pero, por ejemplo, en el libro de los Archivos personales de Stanley Kubrick hay unas páginas escritas por Jan Harlan bastante completas hablando únicamente sobre ese proyecto.

    Beso enorme
    Hildy

  9. Hola Hildy. Has vivido toda una Odisea con Kubrick; tanto tiempo empleado en estudiar su obra para poder compartirla con nosotros. Un gran trabajo por tu parte. Y por parte de todo el equipo que ha creado la exposición.
    Ver esa foto con las máscaras de Eyes wide shut es toda una tentación. Invita a uno a visitar esas salas. Sumergirse en ese mundo misterioso e inquietante, visionario y futurista.
    Un beso mientras escucho These boots are made for walking cantada por Nancy Sinatra…

  10. Ajá, creo que he encontrado un clip pero no de una exposición completa sino de una entrevista. ¡Qué gusto, en todo caso, poder ponerle voz y rostro a mi querida Hildy Johnson! Ya no tendrá la pinta de esa que sale en las películas… esa tal Rosalind Russell, jaja.
    Más abrazos, Bet.-

  11. Jajajaja, querido Luis, nunca mejor dicho. Pero la odisea creo que tuvo un final feliz. Esa sala, la de Eyes Wide Shut, es, como dices, una atrayente tentación. A mí me gusta mucho.
    ¡¡¡Pues me has dado una buena idea para empezar a tope la mañana con Nancy Sinatra!!! La chaqueta metálica sobrevuela en sus notas…

    Beso musical
    Hildy

  12. Muy interesante todo lo que cuentas (he leído los dos artículos y visto el vídeo). Ojalá la exposición pase por Sevilla (no sé si lo ha hecho ya).
    Saludos!!

  13. Bienvenido, Ethan
    Qué alegría leerte.
    Aunque no te he escrito, sigo tus comentarios en otros blogs amigos desde hace años, y, por supuesto, te leo en El blog de Ethan.
    Cómo me alegra que te hayan interesado los textos sobre Kubrick y el video.
    La exposición lleva viajando por distintas ciudades del mundo desde 2004. Por estos lares de momento ha aterrizado en Barcelona hace tres años y ahora, como sabes, está por Madrid.
    Jo, qué hermosa es Sevilla.

    Beso enorme y un brindis con una buena película
    Hildy

  14. Queridísima, queridísima Hildy, acabo de ver la conferencia completa y ahora me da un poco de pudor escribirte porque recién ahora puedo completar el cuadro y darme cuenta de cuán grande sos. Una cosa es leerte (y en estos casi diez años, creeme que pude descubrir qué maravillosa cinéfila se esconde detrás de tu pluma) y otra mucho más impactante es verte y oirte hablar con ese entusiasmo arrollador. Bueno… bien sabemos los que amamos el cine cuánto impacto tiene una imagen en movimiento. Pues eso me ha ocurrido al verte hablar.-
    Te mando un abrazo enorme mientras aguardo tu salida con mi libretita de autógrafos en mano (pero no a lo All about Eve, eh), Bet.-

  15. Hola Hildy!
    Me ha pasado un poco lo que a Bet, me he quedado entusiasmado con tu charla sobre el maestro Kubrick. Es muy agradable escucharte, contagias pasión y estoy seguro de que has despertado muchas cinefilias. Que penar estar a tantos kilometros y no poder visitar esa exposición, aunque también es un motivo mas para visitar Madrid, de verdad, me hubiera encantado estar ahí y escucharte en directo, en todo caso siempre nos quedara el video de Youtube…jeje
    Mi primer recuerdo de Kubrick se remonta al estreno de «La naranja mecánica», yo debía tener poco mas de 8 o 9 años (disculpa si ya mencione esta anécdota, a veces me repito…) caminaba de la mano de mi madre y pasábamos por delante del teatro/cine García Barbón en Vigo, había una cola inmensa, de esas que daban la vuelta a la manzana, recuerdo como mi madre acelero el paso y prácticamente me llevo en volandas, yo quería pararme a ver el cartel pero no pude. Luego supe con el tiempo que la película llego envuelta en polémica, quizás mi madre (católica con mayúsculas…) tuvo miedo que se me pegase algo al pasar por delante del cine, no se, es una de esas escenas que tengo grabadas a fuego.
    Siento fascinación por Kubrick y su obra, hay directores, grandes directores y luego esta el. Hace algunos años tuve que preparar una presentación oral en la EOI, estaba estudiando ingles y era una de las pruebas que puntuaban, elegí hablar sobre Kubrick, me la prepare a conciencia (ya había visto todas sus películas y conocía algún aspecto de su vida), leí todo lo que tenia a mano, contraste información y trate de que fuese lo mas ameno posible. Es impresionante cuando vas descubriendo como es el personaje y su obra.
    Siempre me ha parecido que atesorabas un gran conocimiento sobre cine pero nunca hacías alarde, posees una erudición maravillosa y con ella logras contagiar amor e interés por el séptimo arte.
    Besos y feliz semana!

  16. Ayyyy, mi Bet, el placer es el mío por tener la suerte de que personas, a las que tengo un gran cariño, como tú les interese escuchar lo que pueda decir servidora en una conferencia sobre cine, y además tener el gusto de llevar años compartiendo contigo nuestra pasión por el cine y compartiendo descubrimientos, conocimientos y películas.
    Muchísimas gracias por tu precioso comentario

    Eso sí es un lujo
    Beso de cine
    Hildy

  17. Querido, querido Fran, qué alegría tenerte de nuevo de vuelta y con un comentario tan jugoso. Mil gracias por tus palabras. Y sobre todo por compartir esos recuerdos que atesoras con Kubrick. Me encanta como al final también el cine que vemos y las películas que nos marcan pueden servir para contar nuestras vidas, pues están selladas por una de nuestras pasiones, el cine.
    Me ha encantado tu recuerdo de La naranja mecánica junto a tu madre y estoy segura de que todo lo que hablaste sobre Kubrick en esa prueba fue brillante e interesante. Sí, como dices es muy bonito cuando te adentras en la obra y vida de un personaje que estudias y analizas.

    Mil gracias
    Beso gigante
    Hildy

  18. Maravilloso texto, recién acabo de descubrir este blog, por desgracia, por motivos de salud, no podré asistir a la exposición de Kubrick. Existe algún libro sobre la exposición? Cuanto echamos de menos a Kubrick.

  19. Bienvenido Halecito, me alegro de que hayas disfrutado del texto y te hayas pasado por este blog. En parte, por eso quise realizar estos dos textos, para todas aquellas personas que no pudiendo acudir a la exposición, se hicieran una idea a través de las palabras de en qué consiste. No, no existe ningún libro sobre la exposición en concreto, pero sí que es cierto que hay una interesante bibliografía alrededor de la vida y obra de Kubrick.
    Espero que te mejores muy pronto.
    Es cierto, que a los cineastas de los que disfrutamos se les echa de menos, porque además no siguen haciendo más películas, pero lo que sí es cierto es que nos dejan una buena compañía: las películas que hicieron para verlas una y otra vez.

    Beso
    Hildy

  20. Contando con dos espacios tan diferenciados, doy fe de que la exposición logra del reto plasmar una oportunidad que te permite un paréntesis entre uno y otro para asimilar tanta suculenta información. Habiendo disfrutado de esta exposición en el CCCB de Barcelona, si de ella salí encantada, no menos me ha sucedido con la de Madrid, donde he descubierto algo más de un cineasta inagotable.
    En la sala Picasso, qué bien recreadas las atmósferas de las películas mostradas, desde la nave de la odisea espacial por excelencia hasta la intimidad perturbadora de la sala de ceremonias de «Eyes wide shut». Y un gran cierre ese diálogo final de esta última película.
    ¡Enhorabuena y gracias por esta memorable exposición, querida Hildy!

  21. Gracias, a ti queridísima Ana, por ese texto tan increíble en tu blog imprescindible.
    ¡Sí, es un cineasta inagotable!
    Qué buenos recuerdos también de la exposición de CCCB.

    Beso enorme
    Hildy

  22. Hola, Hildy, una pregunta complicada y de ciencia ficción, si Kubrick resucitara y viera la película Inteligencia Artificial, proyecto suyo que Spielberg llevó a cabo tras su muerte, se tiraría a las barbas de Spielberg o le diría, muy bien, Steven. Un abrazo, gracias.

  23. Jo, Halecito44, es buena pregunta y no es fácil la respuesta.
    Pero ahí va lo que pienso en clave de ciencia ficción, jajajaja, como si me metiera en la mente de Kubrick.
    Creo que sí le hubiese gustado toda la parte técnica, porque Steven Spielberg sí que la hizo en el momento que los adelantos técnicos permitían recoger el mundo que quiso plasmar Kubrick. Visualmente le hubiese gustado. Lo que tengo dudas (y a mí me gusta mucho la película de Spielberg) es si hubiesen coincidido en el tono de la historia. Ahí creo que Stanley Kubrick hubiese mirado de otra manera distinta, diferente. Y es normal: cada uno tiene sus señas de identidad y sus procesos creativos. Kubrick partía normalmente de un texto, esta vez de un cuento, y decía que le gustaba plasmar la primera emoción que había sentido al leerlo. Ahí estriba la diferencia. Spielberg no podía conocer esa primera emoción, y obviamente plasmaría la suya… Y sus maneras de «videar» el mundo son distintas.
    Puede que no se hubiese tirado de las barbas, le hubiese mirado tranquilo, con una sonrisa asomada, sin decir mucho su opinión al respecto.

    Beso
    Hildy

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