Minicríticas. Un paseo por rostros del cine clásico

Sidney Poitier. Los lirios del valle (Lilies of the field, 1963) de Ralph Nelson

Una canción de gospel, Amen; un buscavidas negro y baptista con un coche por vivienda; y cinco monjas que han huido de la Alemania del Este sin un duro y tratando de aprender inglés se encuentran en un desértico paisaje de Arizona, frontera con México. Son los ingredientes de Los lirios del valle, una película sencilla, de miradas y silencios y diálogos certeros. Homer Smith se queda sin agua para su coche y para en una humilde granja; allí la madre María lo ve como un enviado del cielo para construir una capilla. Ralph Nelson rueda una pequeña parábola humanista alrededor de unos versículos de San Mateo: “Y del vestido, ¿por qué os preocupáis? Observad cómo crecen los lirios del campo, no se fatigan ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos”. Y Sidney Poitier despliega todo su encanto como un tipo vital que se termina implicando con las hermanas y con las personas de los alrededores para levantar una pequeña capilla, sin contar con apenas medios. En torno a Homer y las hermanas, surgen personajes secundarios que conforman una atractiva galería: el dueño de un bar, el sacerdote irlandés o el constructor (que tiene el rostro del propio director de la película). Poitier con su papel de Homer ganó un Oscar de la academia como protagonista. Un Oscar histórico, pues fue el primero concedido a un actor negro en el rol de protagonista. Un actor que apostó por romper con los estereotipos de representación de los afroamericanos en las pantallas de cine. Habían pasado más de treinta años desde que Hattie McDaniels recibió uno como secundaria por su papel en Lo que el viento se llevó.

James Mason. Se interpone un hombre (The man between, 1953) de Carol Reed

Se interpone un hombre

James Mason es único como héroe complejo y trágico… que se ve arrastrado a la perdición por un romanticismo redentor. Y en Se interpone un hombre se pone de nuevo bajo la dirección de Reed, después de la impactante Larga es la noche, para encarnar a un tipo misterioso y atractivo, Ivo Kern, en el destrozado Berlín del Este, previo al muro. A su personaje lo descubrimos a través de los ojos inexpertos de Susanne Mallison (Claire Bloom), una joven londinense que ha venido para visitar a su hermano militar, casado con una mujer alemana. Carol Reed arrastra por una historia de espionaje y la convierte en una huida emocionante y trágica de dos amantes inesperados. Contiene momentos impagables como los encuentros cada vez más íntimos entre Susanne e Ivo (con unos primeros planos de los dos que se quedan retenidos en la memoria), envueltos siempre con un halo de destino oscuro, y las apariciones del niño en la bicicleta, que trabaja para Ivo, así como las huellas de su paso por la nieve.

Oliver Reed. El alucinante mundo de los Ashby (Paranoiac, 1963)/Pesadilla diabólica (Burnt offerings, 1976)

Paranoiac

Oliver Reed cuenta con una impresionante presencia física que traspasa la pantalla. Solo con aparecer desprende un erotismo brutal, una masculinidad feroz… A veces su mirada es inquietante… por eso visitó más de una vez el género de terror. Dos de esas películas se han convertido en claves del género y cada vez más reivindicadas. En El alucinante mundo de los Ashby es el miembro de una familia marcada por la tragedia y que los supervivientes desarrollan unas relaciones tóxicas entre ellos. Bajo su apariencia de joven despreocupado, derrochador, alcohólico, que emplea su atractivo sexual para lograr sus objetivos, se esconde un hombre inestable, con problemas de salud mental graves, que conduce a la autodestrucción a todos los que le rodean. Ahora mismo bajo su influencia se encuentra su hermana depresiva y su autoritaria tía. Su mundo se tambalea cuando aparece un hombre que dice ser su hermano pequeño… que hace años que se suicidó. Una película que engancha, inquietante y enfermiza.

En Pesadilla diabólica Oliver Reed es un padre de familia que se traslada junto a su mujer (Karen Black), su hijo pequeño y su anciana pero vital tía (Bette Davis) a una mansión aislada. Los propietarios se la han alquilado muy barato a cambio de que se ocupen de su madre, una anciana que no sale del piso de arriba. De pronto, la casa empieza a afectar de muy distintas maneras a cada uno de ellos. Así Oliver Reed se enfrenta a la locura y al terror entre las cuatro paredes de una casa que les va consumiendo. La mansión con sus habitaciones, las escaleras, la habitación de la anciana llena de antiguas fotografías, la piscina…, todo mezclado con las alucinaciones que van sufriendo, que nunca se sabe si son verdad o mentira, dejan un halo continuo de inquietud, que crece con la mirada de Reed. Sorprende ver cómo El Resplandor tiene ecos evidentes con esta película.

Alan Bates. Esa clase de amor (A kind of loving, 1962) de John Schlesinger

Esa clase de amor

Alan Bates cuenta también con una impresionante presencia física y una explosiva masculinidad. De hecho tanto él como Oliver Reed son protagonistas de una famosa y mítica secuencia en la que se peleaban totalmente desnudos en Mujeres enamoradas de Ken Russell. Alan Bates formó parte de los jóvenes airados que se convirtieron en protagonistas del Free cinema. En Esa clase de amor, Alan Bates da vida a un joven trabajador. En su empresa se siente atraído por otra empleada. Y ambos tienen un idilio juvenil. Pero todo se les complica cuando ella se queda embarazada. Los dos se casan y él se siente aprisionado en un matrimonio que no le deja cumplir sus sueños. Ella se ve casada con un hombre que no cumple con sus expectativas. Además viven continuamente en tensión, pues tienen que vivir en casa de la estricta madre de ella, y las relaciones entre los tres son cada vez más tirantes. John Schlesinger deja una película cotidiana, llena de valiosos tiempos muertos, se empapa del día a día y con un realismo documental ofrece la vida en un barrio industrial en una ciudad británica durante los sesenta… y la huella que va dejando en sus jóvenes protagonistas.

María Félix. 47 pasos por el cine, de Paco Ignacio Taibo I (Bruguera ensayo, 2008)

María Féliz, Doña Bárbara

La biografía es un género complejo, que puede dar frutos de una gran calidad literaria y retratos imprescindibles. Así ocurre con el original y revelador acercamiento de Paco Ignacio Taibo a María Félix. Taibo se decanta por el ensayo biográfico dejando un análisis del fenómeno María Félix cautivador. A través de cuarenta y siete película de su extensa filmografía, el biógrafo no solo deja pinceladas de la vida de la diva mexicana sino que analiza su recorrido hacia el estrellato y los ingredientes que construyen su leyenda. Un paseo apasionante por cada uno de sus personajes y cómo estos fueron forjando su imagen proyectada y cómo se modeló la imagen pública de María Félix, la mujer de carne y hueso, que con su vida realizaba una película propia. A través de sus páginas se analiza concienzudamente lo que supuso su aparición en el horizonte cinematográfico mexicano así como su aventura en otros países como Italia, España y Francia. Su belleza cautivadora, sus comportamientos viriles en pantalla, sus enfrentamientos con los hombres… crearon una iconografía inmortal a su alrededor. De tal manera que es más fuerte su leyenda que la calidad de las películas que la sustentan. Según Paco Ignacio Taibo I su carrera arrastró una curiosa maldición, cuando la diva mexicana trabajó para ciertos genios de la historia del cine, como por ejemplo Buñuel, con ella estos hicieron sus peores o más olvidadas películas… No obstante dentro de ese paseo por cuarenta y siete largometrajes se vislumbran siempre momentos y películas que rescatar como Doña Barbara, Enamorada, Río Escondido, Maclovia, Tizoc o French Can Can.

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17 comentarios en “Minicríticas. Un paseo por rostros del cine clásico

  1. Me gustó «Los lirios del valle», y eso que a mí las parábolas humanistas, buf… Poitier está estupendo, y la película tiene ese encanto de las obras que parecen menores pero no lo son en absoluto. La de Reed me interesó menos, aunque no está nada mal, pero porque la conclusión que entresaqué es que Welles había puesto en verdad mucho de su parte en «El tercer hombre».

    De las dos con el otro Reed, solo he visto «Pesadilla diabólica», casi ya una película de culto en la que muchos quieren ver un modelo original para «El resplandor». En realidad, las notas que comparten son lo suficientemente abundantes en el género del terror gótico (incluido el detalle de la fotografía) como para que no extrañe tanta coincidencia. Las casas inteligentes es lo que tienen.

    Tomo nota de la peli de Bates, que no he visto (lo vi hace poco en una cosa rarísima, que transcurre en España, titulada «El precio de la muerte», con Laurence Harvey y Lee Remick, dirigida por Carol Reed, precisamente), y del libro de la Doña.

    Besos

  2. El libro de la Doña, mi querido Alfredo, ha sido todo un descubrimiento. Es una buena lectura. La peli de Bates sé que te va a resultar interesante. Sí, «Los lirios del valle» tiene mucho encanto, y una galería de personajes secundarios que me volvió loca. Fíjate que a mí Carol Reed cada vez me interesa más. Creo que «Se interpone un hombre» tiene momentos brillantes, pero estoy de acuerdo con que no es tan redonda como «El tercer hombre». Sin embargo, veo «Larga es la noche» magnífica y con unos hallazgos formales que dan toda su belleza a la película, y ahí no estaba Welles. «Paranoic», del otro Reed, del actor, tiene su aquel. Me sorprendió su ambientación enfermiza. ¡Tomo nota de «El precio de la muerte»!

    Besooooo
    Hildy

  3. Recién en el 2018 tuve la ocasión de ver LOS LIRIOS DEL VALLE y pude comprobar aquello que siempre se dijo de Sidney Poitier en cuanto a que él no caminaba como cualquier mortal sino que parecía que lo hacía sobre las nubes… En su rol de Homer está inmejorable como el «ángel caído del cielo» y la monja superiora es una delicia en cómo logra postergar cada día la retirada del constructor a la fuerza con que cuenta para su capilla…
    Película pequeña, pero que deja con un sabor de haber aprovechado bien el tiempo mientras se veía…

    En cuanto a las otras semblanzas, me permito comentar que escuchar a James Mason es un placer a los oídos.

    Saludos Hildy, es un placer leerte… Un abrazo desde mi distante Santiago, Chile.

  4. Querido José Eduardo, qué bonito lo que dices sobre los andares de Sidney Poitier. Sí, su personaje de Homer tiene muchísimo encanto y su conversación junto a la madre superiora, los dos con la biblia en la mano, es pura delicia. Sí, deja muy buen sabor de boca.
    James Mason es un actor que me gusta muchísimo. Cada vez descubro más películas suyas que me fascinan. Mi primer encuentro con él fue en el colegio, de pequeña, en un gran salón de actos donde proyectaron «Con la muerte en los talones». ¡Cómo me gustó ese malo de cine! Y esa película… ¡la adoré para siempre!

    Beso
    Hildy

  5. Pues Oliver Reed mola mucho en pantalla, pero ya que sale con él bien se podía haber escogido a Karen Black para el artículo. Siempre me ha parecido una mujer con una apariencia tan extraña como hipnótica. Muy apropiada para el cine contracultural de los setenta, que tiene un catálogo de rostros, barbas y bellezas anticlásicas, de una arrolladora personalidad, como nunca lo ha habido (ni supongo que lo habrá).

  6. Por cierto, tengo que discrepar con Alfredo en lo de Reed y Welles. Seguro que el segundo inundó ‘El tercer hombre’ con su genio artístico, indudablemente, pero ya había rasgos de ese expresionismo, de esas sombras y de esa nocturnidad fatalista en ‘Larga es la noche’.

  7. Jajaja, querido crítico abúlico, discrepamos en lo mismo con Alfredo. Yo también le escribo que creo que en Larga es la noche se ve mucho del director que luego llevará a cabo El tercer hombre. Sí, belleza anticlásica y extraña la de Karen Black y extraña filmografía… pero con títulos que merecen mucho la pena. Tanto Alan Bates como Oliver Reed tienen una fuerza arrolladora en la pantalla.
    Beso
    Hildy

  8. Querida Hildy,te referiste a varios de mis actores favoritos,y curiosamente,no los he visto en ninguna de las pelis que reseñas(tomo nota ahora mismo)
    Inolvidable Sidney Poitier en FUGA EN CADENAS con Tony Curtis,en LA VIDA EN UN HILO con Anne Bancroft,y en AL CALOR DE LA NOCHE con Rod Steiger.
    James Mason será para mí el retrato perfecto del mariscal Ronnel(EL ZORRO DEL DESIERTO) y el profesor Humbert(la LOLITA de Kubrick)
    Alan Bates y Oliver Reed aparte de sus memorables actuaciones individuales,hicieron una gran dupla en MUJERES ENAMORADAS de Ken Russell
    Y dela Doña….un gran recuerdo de mi infancia es el deslumbramiento que me produjo en TIZOC,película que ví con mis padres y hermanas en una salida familiar al cine de mi barrio,donde pasaba unheladero vendiendo sus productos por entre las butacas.
    Besos,IVÁN

  9. Querido Iván, qué alegría leerte.
    ¡Yo creo que te van a gustar mucho todas las películas reseñadas! Sí, son todos grandes actores y con mucha presencia, una presencia que traspasa las pantallas.
    El libro de María Félix es una maravilla. Es un análisis de la Doña genial. Qué bonito recuerdo, Iván.

    Beso
    Hildy

  10. De todas las películas que reseñas solo he visto “Se interpone un hombre” y “Pesadilla diabólica”. Tengo curiosidad por ver la interpretación por la que Sidney Poitier ganó el Oscar.
    No he visto “El alucinante mundo de los Ashby” (para alucinante el cambio de título ¡De “Paranoic” al susodicho!) pero me encantan el terror y los thrillers de la Hammer así que me la apunto. Un dato curioso. En los 60, cuando la compañía inglesa hacía terror gótico utilizaba un brillante Technicolor pero cuando sus historias eran contemporáneas solían ser en blanco y negro: “El sabor del miedo”, “A merced del odio”, “La muerte llega de noche”, “Maniac”, “Estos son los condenados”… (donde también aparece Reed)
    Vi hace 1000 años “Pesadilla diabólica” y la recuerdo con poca precisión. Diría que la vi en un ciclo televisivo dedicado a Bette Davis. Me dio miedo pera la vi entera. Recuerdo especialmente la escena en la que los personajes de Reed y Davis esperan una terrible aparición, absolutamente aterrorizados…Tanto que uno de los personajes no supera el momento. Me queda de la película, el aire malsano que se respira en esa casa. La perversidad que destila la historia. Su cruel y desesperanzado final.
    Tengo mucho más reciente “Se interpone un hombre”. Me fascinó. Creo que si más gente la conociera no persistiría tanto el comentario que “El tercer hombre” es una obra de Welles y no de Reed. Vistas ambas forman un muy interesante y coherente díptico sobre la postguerra en las capitales del Reich derrotadas. Me impresionó James Mason, por la ambigüedad y el romanticismo y honestidad “a su pesar” de su personaje. El (doloroso) camino hacia la madurez y el amor del personaje de Claire Bloom. El cómo muestra que, para los perdedores de la guerra, el antes y el después del conflicto son dos mundos diferentes. Fatalista, romántica y a la vez con una vocación de certera crónica del momento histórico retratado. Me resultó un fantástico descubrimiento. Un 10.

  11. He visto pocas películas protagonizadas por María Félix, pero tras verla en un reportaje me impresionó por su fuerza y su lucidez. La comparo con Ava Gardner, por físico, belleza, naturaleza indómita y espíritu libre. Pero me pareció más dura y cabal que Ava. De su filmografía solo he visto que recuerde, “French Can Can”, donde interpretaba a un personaje secundario, “Mare Nostrum” que no puede acabar de ver y me estaba encantando, con su personaje de mujer fatal que se acaba enamorando. “Doña Bárbara” vista en mi más tierna infancia y que me impresionó hasta el sonrojo por las pasiones desatadas que mostraba. “La corona negra” curioso film donde la trama avanza al mismo tiempo que la recuperación de la memoria de la protagonista. Y sobre todo “Una mujer cualquiera” de Rafael Gil. Una de esas películas recuperadas por el espacio “Historia de nuestro cine” y con una trama muy atrevida para la época. La esposa de un hombre rico que, tras la muerte del hijo de ambos, decide abandonar a su marido al darse cuenta que para este no es más que una hermosa posesión…Y que acabará “haciendo la calle” (estamos en 1949!!!!), mezclándose fatalmente con un asesino (Antonio Vidal, al que siempre recordaré por “La calle sin sol” y “Don Juan”) y enamorándose ambos a pesar de ellos mismos. Una mezcla de cine negro y melodrama que no pierde nunca el tono realista pero que no llega ser realmente memorable por culpa de un final moralista, frustrante e incongruente. No sé si impuesto por la censura, que no podía ya más con tanto atrevimiento, o quizá por la propia Félix que tenía que ser fiel a su personaje de mujer dura con los hombres (a lo largo de la película encarna a una mujer vulnerable, casi desvalida) No sé de quién fue la idea de acabarla así, pero se quedó descansado. En dos minutos una excelente película se deshace como una rosa reseca. Pese a todo, te la recomiendo. Una rareza en el cine español de la época.

  12. Querida Lilapop, qué bueno leerte. Sí, a mí también me fascinó «Se interpone un hombre» y su romanticismo y fatalismo. Me envolvió el personaje de Ivo, con un James Mason maravilloso como héroe misterioso y trágico a la vez. Paranoic sé que te va a atraer y recuerdas perfectamente la esencia de Pesadilla diabólica. Yo tampoco había visto nunca la de Poitier y me asombró bastante (para bien), pues en mi cabeza me había creado otra película y me encontré con algo muy diferente.
    ¡Cómo disfruté el ensayo sobre María Félix! Me pareció una joya. Y me ha hecho que me apetezca bastante un ciclo sobre María, así que me apunto todas tus recomendaciones. Me ha gustado mucho el paralelismo que has hecho entre María y Ava.
    Beso
    Hildy

  13. Querida Hildy,
    me interesó mucho el ensayo sobre María Félix.
    Su autor,Paco Ignacio Taibo es un gran periodista mejicano del cual destaco 2 excelentes documentales disponibles en Netflix
    -EL CHE,de lo mejor que se ha hecho sobre la vida y los tiempos de Ernesto Guevara
    -TIEMPO DE ZOPILOTES,apasionante recuento sobre la «decena trágica»,el golpe que derribó al presidente Francisco Madero y que es el molde de cuanto golpe militar ha habido en América Latina
    Besos,IVÁN

  14. Mil gracias por tus recomendaciones.
    El libro es una maravilla.
    ¿Los documentales son del hijo o del padre? El libro de María Félix es del padre.

    Beso
    Hildy

  15. Querida Hildy,
    me sorprendiste en mi ignorancia,lo que es bueno,y me permite aprender.
    No me había fijado que el periodista que te menciono es P.I.Taibo II,por lo tanto no sabía nada del padre.
    Ambos son españoles emigrados a Méjico,y el hijo se inició como escritor muy prolífico y exitoso antes de pasar al medio audiovisual.
    Además de los que te dije hay otro documental muy bueno llamado PATRIA y varios otros que todavía no conozco
    Besos.IVÁN

  16. el libro sobre María es del padre, los documentales son del hijo. Ava supo de María cuando llegó a España y se decía, en aquel tiempo, que hubiera querido ser como la mexicana. En un libro biográfico sobre la gran Susan Hayward, cuando esta fué a México para filmar el jardín del mal con Cooper y Widmark, pidió que se le hiciera un look parecido (en cuanto a vestuario) al de María. De la mexicana yo rescataría La corona negra y de sus películas mexicanas La mujer de todos al lado de Armando Calvo. Gracias una vez más Hildi. Besos

  17. ¡Gracias, querido Jorge, me apunto tus recomendaciones de películas de María Félix!
    Me encanta ese anecdotario de Ava y Susan encantadas con el carisma de María.

    Beso
    Hildy

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