Los valientes andan solos (Lonely are the brave, 1962) de David Miller

En Los valientes andan solos, un vaquero contra un mundo moderno y deshumanizado.

Los valientes andan solos atrapa desde su primera imagen. Su principio y su demoledor final construyen un triste círculo que enmarca un western crepuscular. La primera secuencia presenta a un cowboy al aire libre que disfruta de la vida y mira al más allá. De pronto, un ruido demoledor. El cielo es rasgado por tres aviones… Nuestro héroe, John W. Jack Burns (Kirk Douglas), no reniega de la vida del salvaje Oeste; por eso en pleno siglo XX es un forajido, un fuera de la ley, pues prefiere continuar siendo un jinete libre con su yegua indomable y cabezota, que someterse a un mundo que progresa, pero cada vez más deshumanizado. Y la última secuencia cierra su historia de manera brutal, un hombre aterrorizado, Jack, tirado en la cuneta, después de haber sido arrollado por un enorme camión, consciente de que su mundo ha terminado, tras oír cómo acallan el sufrimiento de su yegua de un disparo.

Este héroe desubicado nace de las páginas de la novela de Edward Abbey, El vaquero indomable. Su escritor ya es un tipo de película, hijo de la Gran Depresión, pronto amó la naturaleza y luchó siempre contra la influencia dañina de los seres humanos en los paisajes que quería. Abbey era un apasionado de los amaneceres del Oeste y así lo vertió en sus escritos. Entre sus páginas destilaba la filosofía, otra de sus pasiones. Creía en un anarquismo libre contra la violencia institucional y la frialdad de los Estados. No es de extrañar que creara a ese vaquero indomable, un forajido fuera del sistema y de la burocracia. Este material encandiló a Kirk Douglas, y metió en su aventura al guionista Dalton Trumbo y al director David Miller para crear un buen western.

Los valientes andan solos se estructura en dos partes. La primera presenta, mima y cuida a su forajido. Le ofrece una historia, unas raíces, un amor imposible… Contempla su modo de vida, sus principios y su amor por la naturaleza y la libertad. En un mundo de burocracias, fronteras, prohibiciones y vallas, es una fuera de la ley o un ser al margen, como los viejos forajidos. La segunda escenifica su viaje de huida, no solo no quiere acabar entre cuatro rejas, sino que se niega amoldarse a una vida que no quiere asumir. Prefiere vagar como un fantasma libre. Así huye con su yegua por un paisaje escarpado, pero es el objetivo de la ley. Así policías, coches patrulla, armas y un helicóptero tratarán de impedir que se adentre en la espesura del bosque.

Lo triste del asunto es que en su paisaje natural, que domina y conoce, en esas montañas rocosas, como las de El último refugio, sabe sortear todos los peligros y salirse con la suya. Incluso despierta la admiración del sheriff (Walter Matthau) que dirige la captura, un hombre que se sabe atrapado en un tipo de vida que le aburre. Pero cuando está a un paso de la libertad, a un paso de sumergirse en el bosque para siempre, una autopista se cruza en su destino, y dinamita su camino. Contra el ruido, los grandes camiones y la velocidad, el vaquero no tiene herramientas con las que enfrentarse a dichos obstáculos.

Al vaquero no le falta una historia pasada como soldado de una guerra dura; un buen amigo de correrías que se ha vuelto filósofo y ha sido encarcelado por ayudar a unos mexicanos a cruzar la frontera; un sentido de la amistad y la camaradería que le arrastra a un mundo entre rejas; un gran amor imposible, pues no reniega de su vida libre, pero que le ofrece un hogar donde volver siempre; una fiel yegua que se llama Whisky y es tan cabezota y salvaje como él; una pelea en un bar apartado; una buena borrachera; una cárcel y un guardián que odia su libertad; montañas y un bosque como símbolos de un tipo de vida… Pero Los valientes andan solos prepara también desde sus primeras secuencias su final. El destino está siempre presente en forma de un enorme camión, y aun así, su desenlace sobrecoge. El viejo Oeste muere, Jack no puede alcanzar el bosque.

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15 comentarios en “Los valientes andan solos (Lonely are the brave, 1962) de David Miller

  1. Hola Hildy!
    Es una película que cuando la vi por primera vez me produjo una enorme tristeza. Grande de principio a fin, no me puedo imaginar a otro actor que no sea Douglas dando vida a ese personaje. Me llama mucho la atención la escena de la pelea en la cantina por un detalle que no es otro que Douglas se enfrente a alguien al que le falta un brazo, algunos años antes pudimos contemplar un momento similar con alguien sin un brazo de por medio, me estoy refiriendo a esa maravillosa película como es «Bad Day at Black Rock» (Conspiración de silencio 1955), aquí es el bueno de Spencer Tracy (con solo un brazo…) el que le calienta las orejas al fanfarrón de Ernest Borgnine: https://www.youtube.com/watch?v=A2o3QWwwQLI
    Me ha encantado leer tu reseña, creo que voy a volver a verme de nuevo esta extraordinaria e inolvidable película.
    Besos;)

  2. Querido Fran, ¡qué buena es también Conspiración de silencio! Y, sí, qué bueno recordar esa secuencia que compartes con nosotros.
    Sí, tienes razón. A mí el visionado de «Los valientes andan solos» me dejo triste, y esa tristeza perdura días después. Y, efectivamente, Kirk Douglas le aporta al personaje todos los matices necesarios, creando un héroe fuerte y tremendamente vulnerable también. Un héroe desubicado…
    ¡Disfrútala de nuevo!

    Beso
    Hildy

  3. La vi no hace mucho, y me generó sentimientos encontrados. Por un lado simpatizo mucho con ese universo de los «perdedores del Sueño Americano», que tan bien sabían representar cineastas como Nicholas Ray o escritores como Larry Mc Murtry u Horace Mc Coy, pero por otro la persecución entre Matthau y Kirk Douglas se dilata mucho con demasiados tiempos muertos. No obstante merece la pena verse por su suculento reparto y por la aportación de otros talentos como Dalton Trumbo y Jerry Goldsmith.
    Besos.

  4. Querida Hildy,
    LOS VALIENTES ANDAN SOLOS es una de mis cintas favoritas de toda la vida, y me conmueve la bella reseña que escribiste.
    Como es difícil agregar más elogios al film, quiero hacer algunos aportes más bien de tipo trivia
    -el manco con el cual pelea Kirk en el bar es un manco de verdad,Bill Raisch, vetwrano de la Guerra Mundial 2, y que poco después se transformó enel manco que perseguía el Dr. Kimble en la serie EL FUGITIVO
    -El argumento tiene algunas semejanzas con la cinta original de RAMBO y por coincidencia Jerry Goldsmith escribió la música de ambas películas
    -del director David Miller practicamente no he leído ada y al parecer este fue su única cinta memorable.Sólo recuerdo haber visto HEROE, que debe ser de por ahí por 1968,una no muy notable cinta con los típicos temas de esa época y en que debutaron Michael Douglas y Peter Strauss
    Besos ,IVÁN

  5. Sí, querido Deckard, es cierto, merece la pena verse. Yo era la primera vez que la veía, y la disfruté de principio a fin.
    … otro motivo más para verla: la alucinante relación entre el protagonista y su preciosa yegua, Whisky, qué animal más hermoso.
    A mí la persecución me gustó, es también un viaje interior del protagonista, con ecos a El último refugio.

    Beso
    Hildy

  6. Querido, querido Iván, cuántos aportes interesantes.
    Sí, había leído lo de que Rambo es una especie de remake de esta película. La secuencia de la pelea con el manco es buenísima, gracias por identificar al actor.
    David Miller tiene otras películas en su filmografía que a mí me han gustado, por ejemplo, Miedo súbito (Sudden Fear), Un grito en la niebla (Midnight Lace) o La calle de atrás (Back Street), remake de un melodrama de los treinta.

    Beso
    Hildy

  7. Bueno. Y de David Miller también es esa afilada visión sobre el asesinato del presidente Kennedy, y también con guión de Dalton Trumbo titulada «Acción ejecutiva», que se adelantó veinte años a «JFK» de Oliver Stone. Ahí contó , nada más y nada menos, que con Burt Lancaster y con Robert Ryan ya en plena madurez. Miller como director era algo impersonal, pero desde luego se implicó, qué duda cabe, en proyectos de mucho peso.
    Besos.

  8. Querida Hildy,
    con tu informacipon descubrí que en mi adolescencia había visto otra cinta de David Miller :ENCAJE DE MEDIANOCHE (se dio en América con el nombre original traducido)
    Película entretenida pero con mucha deuda de Hitchcock,incluso con una actuación de Doris Day que recuerda a EL HOMBRE QUE SABÍA EMASIADO
    Besos,IVÁN

  9. Sí, querídisimo Víctor, qué entretenida es esa película, ¿verdad?
    Tiene momentos de lo más intensos… y es cierto esa huella de Hitchcock en ella.
    Creo que «Miedo súbito» te interesaría seguro. ¡Jack Palance y Joan Crawford están magníficos!

    Beso
    Hildy

  10. Fabuloso texto sobre una excelente película que, no por casualidad, es del mismo año que El hombre que mató a Liberty Valance. Entonces se pensaba que era el año de liquidación del western, un género agotado, y sin embargo…

    Esto del vaquero fuera del tiempo casi se convirtió en un subgénero, El jinete eléctrico, Junior Bonner, Llega un jinete libre y salvaje… Y sin embargo, ninguna como esta, por su hondura poética y su canto elegíaco al final de un tiempo. Como sabes, me interesan mucho las películas frontera, las que retratan la caída de un orden y la implantación de un orden nuevo, y esta es de las mejores.

    Besos

  11. Sí, mi querido Alfredo, qué género más bonito «el vaquero fuera del tiempo»…
    Las tres películas que nombras las tengo especial cariño, sobre todo El jinete eléctrico. Recuerdo también Vidas rebeldes…
    Los valientes andan solos es demoledoramente elegiaca.
    Nunca mejor dicho que el binomio caballo y vaquero… es todo un centauro del desierto, una imagen fantasmal.

    Beso
    Hildy

  12. ¡Qué estupenda película Hildy! Desde los primeros fotogramas, cuando advertimos que ese cowboy está en la época actual (del film, claro) ya vemos que estamos ante una película que habla de anacronismos y por tanto de inadaptación. El personaje de Kirk Douglas es un anacronismo viviente. Sus valores, su irreductible independencia, la libertad como valor supremo, el nomadismo, la lealtad inquebrantable a los amigos, el amor por la naturaleza y el paisaje, su rebeldía…Otro personaje inolvidable que añadir a la carrera del gran Kirk. Otro héroe trágico, otro valiente perdedor.
    Viendo la película me vinieron a la cabeza las palabras de Elia Kazan en su interesantísima autobiografía acerca de Kirk Douglas. Cita sus muchas virtudes, inteligencia, coraje….para acabar diciendo que solo le faltaba una cosa, o que él no se la supo descubrir: vulnerabilidad. En cambio, yo veo que casi todos sus personajes son tremendamente vulnerables. Lo que no suelen ser es débiles (excepto el de su debut en “El extraño amor de Martha Yvers) Siempre son luchadores, aunque esa lucha acabe en derrota o muerte ( le encantaba morir en la pantalla) o sea una lucha perdida contra sí mismos.
    Un abrazo Hildy. Virtualmente aún los podemos dar
    Lilapop
    PD y yo también amo a esa preciosa y listísima Whisky. “Eres peor que una mujer” le espeta su jinete. Pero a diferencia de a cualquier mujer de su vida, a ella no puede dejarla atrás.

  13. Querídisima Lilapop, qué bonito comentario y qué bien sirven tus palabras para analizar a Kirk Douglas como actor y a los personajes a los que dio vida (… y muerte también).
    Mira, que a mí me dan bastante respeto los caballos, pero reconozco que son unos animales bellísimos y que debe ser una pasada conectar con ellos. Y a Whisky se la ve una yegua muy especial, imposible abandonarla.
    Anacronismo e inadaptación, sí, dos claves para meterse en el mundo de Los valientes andan solos.

    Beso
    Hildy

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