Birdy (Birdy, 1984) de Alan Parker

birdy

A veces me gusta rescatar películas de mis tiempos mozos y que en el momento que las vi me impactaron bastante. En estos nuevos visionados (porque algunas no las había vuelto a ver hasta ahora) me pasan dos cosas: o me decepcionan al volverlas a ver o me reafirmo en que me entusiasmaron e impactaron en su momento y vuelve a sucederme lo mismo. Y con Birdy de Alan Parker me ha ocurrido lo segundo. Me ha vuelto a gustar y mucho. Y no es una película fácil sino más bien extraña. Aunque a Parker nunca le han asustado los retos extraños.

Birdy es la adaptación cinematográfica de una novela que desconozco del autor y pintor norteamericano William Wharton pero sin embargo la película de Alan Parker pone de relieve varios temas muy tratados en el cine: la amistad durante la adolescencia y la nostalgia del recuerdo (amistades firmes e inquebrantables). Las secuelas que provoca una guerra, en este caso la de Vietnam, y la difícil adaptación de los que fueron a combatir y regresan con profundas heridas físicas y emocionales. El miedo a hacerse mayor, el miedo a relacionarse. El derecho a ser distinto y diferente. La libertad. Y la pasión que se convierte en obsesión: en el caso de Birdy, su pasión por los pájaros la llevará al máximo extremo al querer convertirse en uno cuando regresa de Vietnam.

 

Birdy relata cómo Al (Nicolas Cage) tiene que hacer recordar a su amigo Birdy (Matthew Modine) cosas de su amistad adolescente, cosas que hagan reaccionar a Birdy y le hagan salir de esa desconexión tan brutal con la realidad que se ha creado como escudo. Al tiene el rostro desfigurado tras la explosión de una bomba y está intentando superar sus fracturas emocionales y Birdy tras su regreso de Vietnam se encuentra recluido en un centro psiquiátrico (y probablemente permanezca en él para siempre) comportándose como un pájaro.

Lo primero que me ha llamado la atención es cuando tanto en un momento decisivo de su adolescencia como después en un momento horrible y desesperado en la guerra de Vietnam Birdy se siente pájaro. Siente que su cuerpo sale de la ventana de su cuarto o sobrevuela el horror de Vietnam y logra volar. Con una cámara subjetiva acompañamos a Birdy en esos vuelos, primero por el barrio después por los cielos de Vietnam. Y a vista de pájaro percibimos la libertad que siente el personaje porque por fin alcanza su sueño de alzar el vuelo y sentirse libre. Y me llamó la atención por la forma de rodarlo de Parker, que  recuerdo me hizo sentir esa sensación de vuelo en su momento y al ver otra vez esa sucesión de escenas me han vuelto a traer a la memoria una secuencia en la que me fijé de la película de Amenábar, Mar adentro (2004), cuando el protagonista vuela en sueños. Y en el momento que la vi sentí que ya había visto y vivido esa experiencia. No me equivocaba, la había vivido en Birdy.

Alan Parker narra la película en dos ‘dimensiones temporales’. Una el presente de los dos protagonistas en el hospital psiquiátrico. Dos el pasado nostálgico y construido a veces por Al y otras por la mente (no tan desconectada de la realidad) de Birdy. En la primera dimensión sobrevuela el desencanto, la desazón, el sentido de pérdida de ambos personajes que tratan de sobrevivir un presente que les duele y les sobrepasa. Cada uno emplea sus técnicas de defensa… hasta que ambos logran volver a conectar. A comunicarse. Sobre todo transcurre en el hospital psiquiátrico y sobre todo en la celda de Birdy y alrededores (el despacho del psiquiatra o el gimnasio —donde transcurre una escena estremecedora: en la pared hay una pintada de bienvenida a los soldados que regresan de Vietnam y en ese momento está Al solo y con la cara destrozada, un muchacho sin piernas jugando al baloncesto y otro también si extremidades inferiores subiendo por una cuerda—). Los espacios son importantes así como la luz que entra por la ventana de la celda de Birdy.

En la segunda dimensión espacio-temporal está la adolescencia de ambos personajes que van cimentando una extraña amistad y es construida desde la nostalgia de ambos. Son dos muchachos humildes, de barrio. Cómo se conocieron, cómo conectaron, cómo se convirtieron en cazadores de palomas, las fiestas y clases compartidas, los ligues (sobre todo de Al), los trabajos esporádicos, las relaciones con sus padres, las trastadas, la sensación de un mundo que era todo suyo, los experimentos de Birdy para volar, los miedos de Al ante las ‘locuras’ de su amigo… Y cómo construyen una forma de comunicarse y unas claves fuertes. Cómo se respetan aunque a veces, la mayoría, no se entiendan. Y cómo forman un buen equipo: cada uno con sus debilidades y fortalezas y cómo juntos funcionan, conectan y pueden dar pasos. La guerra y la obsesión de Birdy por volar (y su opción de cada vez aislarse más de los otros) hace que se separen… hasta que vuelven a estar juntos en ese presente sombrío en el hospital psiquiátrico.

Y la película funciona no sólo por el cuidado y mimo de Parker en una película de tono intimista y privado (de hecho estamos siempre en las cabezas de Al o Birdy) sino por la bella dirección de fotografía (sobre todo en el hospital) de Michael Seresin, habitual en las películas de Parker. Por otro lado, tanto Nicolas Cage como el ahora cada vez más olvidado Matthew Modine (¿alguien le olvida en La chaqueta metálica?) realizan una composición perfecta de sus personajes y no sólo hacen evolucionar a sus personajes sino que emocionan… sobre todo en un final abierto esperanzador e inquietante a la vez… Matthew Modine hace suyo un papel complejísimo que podría en manos de un mal actor haber rozado el ridículo y en sus manos regala a un personaje muy complejo y con una sensibilidad especial. Por parte de Cage, está perfecto como el muchacho líder y fuerte del barrio que se convierte en mejor amigo (y protector) del ‘raro’ y que de pronto ve cómo su mundo se derrumba, cómo todos sus ideales y sueños se pierden en una guerra despiadada y cómo sólo le queda aferrarse al amigo, con el que se siente seguro. Con el que se puede mostrar vulnerable.

Como  curiosidad final añadir que el primer trabajo musical en el cine (y no fue el último) de Peter Gabriel fue en Birdy donde se encargó de toda la banda sonora. Quizá es lo que más sitúa a la película en los años ochenta pero capta la intimidad y la nostalgia de la película así como las sensaciones de Birdy al querer volar. Se emplea también canciones tan populares como La Bamba en una de las escenas más emblemáticas que transcurre en el vertedero, canciones históricas que forman la ‘banda sonora’ personal de los protagonistas.

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16 comentarios en “Birdy (Birdy, 1984) de Alan Parker

  1. Buen texto. Me gustó esta película, como me gusta bastante la filmografía de Parker por aquella época («Arde Mississippi» o «El corazón del ángel»). Y además es una rareza: contiene uno de los tres escasos buenos papeles que ha interpretado el atontado de Cage en toda su vida. Sólo por eso ya valdría la pena, recordar cuando el amigo Nicolas quería ser actor y no tenía esa cara de asomado que se le ha puesto después…
    Besos

  2. Tenía muy buen recuerdo de ella y además como a ti también me gustan bastante algunos títulos de la filmografía de Alan Parker, entre ellos el que nombras, Arde Mississippi. Era una película que me marcó cuando la vi por primera vez. Y es de esas que ves una vez y sin embargo las tienes siempre muy presente, sobre todo alguna escena, imagen o personaje. Un día lo hablé con una amiga, y esta semana se encontraba en una tienda y vio el dvd a muy buen precio… así que me la compró y de nuevo he podido disfrutarla sin que me desilusione.

    Ja, ja, ja… decirte que yo siento cariño por Nicolas Cage (incluso su gusto por el cambio de peluquero en cada film) y en parte esta debilidad viene por sus películas de los ochenta no sólo Birdy sino La ley de la calle o Hechizo de luna…

    Beso
    Hildy

  3. Me has metido de nuevo en la película Hildy. Hace tanto tiempo que no la veo, que me sirve tu texto como guía más que mis propios recuerdos.
    La película era durilla. No tanto como el expreso pero tenía fuerza…
    Es verdad. Mathew Modine está desaparecido en combate. Y era y es un excelente actor, en la película de Kubrick y en otras tantas.
    Sobre Alan Parker…creo que tiene luces y sombras, pero hoy no es el día.Siempre está bien recuperar estas películas que impactaron en su momento.
    Sobre Linklater, te diré que jhe leido con gran atención tu texto, y las referencias a Copia Certificada.Pero tengo un handicap tremendo. No pienso ver el anochecer hasta que no vea el atardecer, que aun está pendiente. De modo que aun con los dientes largos, pospongo comentario. Un abrazo

  4. … sí, es mejor ver el atardecer y después enfrentarse de veras al anochecer. Creo yo que junto al amanecer te va a resultar un buen tríptico lleno de detalles e ideas. Me encantará e interesará lo que digas sobre antes del anochecer…

    A mí Birdy me impresionó cuando la vi siendo adolescente y la fuerza la mantiene. Es dura pero también dice cosas que merecen la pena. Como lo importante que es para el día a día el cuidado de las amistades. Efectivamente Parker tiene luces y sombras pero una filmografía bastante interesante y extraña (por ejemplo, me gusta su vertiente musical como Fama o The Commitments… apenas recuerdo EL MURO pero sí me vienen imágenes que no olvido… y no me gustó EVITA aunque algunas de sus canciones, que ya conocía, sí).

    Y Mathew Modine era capaz de llevar a cabo personajes muy pero que muy complejos pero fue desapareciendo (aunque se le encuentra) del firmamento cinematográfico.

    Besos
    Hildy

  5. Amiga, Hildy. Qué delicia recordar en este texto una grandísima película. De nuevo, como casi todos las películas con enjundia adaptación de una novela excepcional—escrita por William Wharton, ya fallecido, que por cierto era un excelente pintor y Birdy fue finalista en los premios Pulitzer de la década de los 80— con el fantasma de Vietnam de trasfondo y narrado por un director en estado de gracia. Sir Alan Parker ha sido uno de los mejores cineastas de los 80, pese a quien pese. El tiempo le dará la razón. Viendo los libros y listados que se están haciendo por ahí. Al tiempo. Salud que tengamos. No me gusta nada el sobrino del gran Coppola, ni en sus inicios. Creo que por eso cambio el apellido, por vergüenza torera. No sé como hizo esa película de culto, que adoro; “Leaving las Vegas”. Sigo pensando que fue cosa de un doble no registrado. De Modine, te puedo decir que ahora es una estrella de la TV del cable, pues hace comedias y se le nota la clase. La comedia es una disciplina; dificilísima. De Mr. Parker, respecto a los films ya mencionadas por los compañeros. Yo añadiría una rareza de este cineasta; su primer film “Bugsy Malone, nieto de Al Capone” realizada en UK. Te sorprenderá una teen Jodie Foster y esa rara avis —obra maestra— “The Wall” of Pink Floyd (imprescindible). Lo último, de Sir Parker fue, nuevamente, el musical “The Commiitments” con una BSO apasionante. Hombre de muy buen gusto y estilo. Un placer pasar por tu morada. Besos desde el Vietnam mediterráneo en una noche de bochorno veraniego

  6. Gran película, que se incluye en una época en la que el cine estadounidense miraba hacia la guerra de Vietnam y reflexionaba sobre el papel del héroe convertido en asesino de masas. Matthew Modine olvidado (aquel desastre comercial de «La isla de las cabezas cortadas» de Renny Harlin se lo llevó por delante) ahora pero casi mejor que lo que le pasa a un Nicolas Cage olvidable en todo lo que ha hecho en los últimos quince años. Pero a Alan Parker no se le olvida, no. El director inglés tiene una filmografía estupenda, variada, y siempre supo conjugar muy bien el cine que no espanta a la taquilla con su visión cinematográfica comprometida.
    Saludos.

  7. Querido JC,sí, William Wharton escribió la novela de Birdy y creo que además de ser pintor también estaba obsesionado con los canarios y tenía cientos de ellos. No he leido nada de él. Sí, Parker tiene una filmografía muy interesante y efectivamente hace tiempo que vi Bugsy Malone con una niña llamada Jodie Foster y como siempre mister Parker se enfrenta a retos extraños, una película de gánsteres sólo protagonizada con niños. Ya digo que yo a Cage le tengo aprecio…, je, je, je y sí está impresionante en Leaving las Vegas. Y me alegro de que Modine siga activo y además ¡en comedia!…

    Besos veraniegos
    Hildy

  8. Muy buena, Licantropunk, tu definición de Alan y su filmografía como director en la última frase de tu comentario… Sí, Birdy está repleta de reflexiones interesantes y efectivamente las películas sobre la guerra de Vietnam dieron un giro al género del cine bélico americano.

    ¿Te puedes creer que yo fui a ver LA ISLA DE LAS CABEZAS CORTADAS y recuerdo que me lo pasé de miedo…?

    Besos
    Hildy

  9. Hola, Hildy, buenos días; revisé la peli ayer mismo —no la veía desde hace veinte años, o quizá más—, y, en línea con tus apreciaciones, también me ha vuelto a parecer una propuesta muy, muy solvente, y que sigue exhibiendo un brío y una intensidad emocional más que sobrados para atraparte, envolverte y hacerte conectar con la historia (y hacer que te hagas un ‘birdiano’ convencido, ¿cómo no querer a ese muchachito siempre a caballo entre lo ido y lo desvalido, pero tremendamente lúcido y persistente en su sueño sempiterno?). Sobre Parker, no sé: en su momento, fui ‘parkerista’ furibundo, y acudía a su reclamo totalmente entregado; pero supongo que su querencia por el golpe de efecto le ha perjudicado mucho, y ha vertido sobre su filmografía un demérito que quizá no se ajuste al valor real de sus bondades globales. Tiempo al tiempo…

    Un abrazo y buena semana.

  10. Pero ¡qué alegría más grande, amigo Manuel, poder leerte! ¿Todo bien? Y qué bueno compartir la visión de esta película, Birdy, que efectivamente ha vencido el paso del tiempo y se ha convertido, como dices, en una propuesta solvente y con una fuerte intensidad emocional. Respecto la filmografía de Parker a mí hay películas que me siguen convenciendo y otras no. Por ejemplo me parece también muy buena Arde Misssissipi y algunas de sus propuestas musicales hoy sigo viéndolas (e incluyo FAMA).

    Besos
    Hildy

  11. No había visto esto film en su momento; conocía el título y a su director, Alan Parker. He de decir que me sorprendió, me gustó, és un film extraño, intimista, sobrio (de aquellos que a mí me gustan y mucha gente no aguanta). Muy bien M. Modine i N. Cage, magnífico (lástima que ya hace años que hace films muy flojos, ni siquiera los veo)Siempre recordaré aquel film increíble «Leaving Las Vegas», con un Cage formidable. Quizá «Birdy» me parece un poco hueca, se hubiera podido ahondar más en la história. Vía el film ayer en la municipal de Barcelona (hay que ver qué films nos ponen, i La 2 el sábado noche» Saludos

  12. Bienvenida Anna, a mí me gustó volver a ver Birdy. La había visto cuando era adolescente y me impresionó. Alan Parker es un director que tiene varias películas que me gustan bastante. Tanto Cage como Modine construyen muy bien sus personajes en esta película. A mí se me hace una película de análisis y lectura. Sí, Cage en Leaving Las Vegas es difícil de olvidar. A mí últimamente volvió a conquistarme con Joe de David Gordon Green. Yo ahora en La 2 estoy volcada en poder ver alguna de las películas que programan a lo largo de la semana en Historia de nuestro cine, pues hay algunas que nunca había podido ver ni acceder a ellas.

    Beso
    Hildy

  13. Hola amigos.

    Hace poco sentí el impulso de ver esta película despues de toda una vida escuchando hablar de ella.
    Me puse a verla poco despues de haber visto «El muro», que junto con «Birdy» y «El expreso…» comparten la temática del exilio interior al que se ve avocado el individuo que tiene un caracter y unos propósitos que van más allá de lo que le consiente la mente social en la que están inmersos.

    Los protagonistas se ven desconectados del mundo y de si mismos hasta un punto en el que no cabe esperar retorno, para emerger de pronto con una autodeterminación renovada y en el caso de «El muro» bastante aterradora.

    Tanto «El muro» (casi permanentemente) como ‘Birdy» (de un modo más sutil) hacen referencia a un tema universal que por estar tan en el centro, pasa siempre desapercibido.

    La influencia de la madre del protagonista como molde limitador del espíritu de este.
    En el caso de birdy, lo roza a lo largo de la película, pero lo clava en el momento en que le entrega la maleta con las pelotas de beisbol.

    Este tema es el eje esencial de «El muro» lo que le costo a Roger Waters su credibilidad social y creo que un poco la cordura. (De esas cosas no se habla)
    Parker declara (segun wikipedia) que no se identifica con el mensaje. Que solo.le atrae el reto visual.

    Hacer ese despecho a las musas que le permitieron òcombinar su maestría de poeta visual con la capacidad de expresar o definir de la música de Pink Floyd, amén de la trascendentalidad de la obra (contra la que chocamos una y otra vez porque viene a señalarnos los puntos más negros de la existencia humana, y maldita la gracia que nos hace) le desconecta de su instinto natural para solucionar las bandas sonoras.
    » Birdy» está muy conectada visual y conceptualmente a «El muro, y si vemos una a continuación de la otra, comprobamos que en Parker todavía resuena la energía y la magia de «El muro», pero da la impresión de que a Peter gabriel, esa onda ni le ha rozado. Simplemente rellena, de un modo peculiar, los momentos que se le señalan con los materiales con que el trabajaba en el momemto (sonido étnico) sin pensar demasiado en la atmósfera que demanda la imagen y la historia. Hay algún momento al aire linre y con vegetación en que la música sugiere la aparicion de un leon, una serpiente o una tribu babenzelé.
    Esto hace que la película pase por «buena pero rara», cuando (si la música hubiera estado en concordancia) una obra méstr a la par que poética.
    Siento no poder quedarme más.
    Me ha encantado leeros!

    Saludos!

  14. Gracias, Mangosta, por tu comentario. Y por dejar una nueva mirada no solo sobre Birdy, sino sobre parte de la obra de Parker. Y también tocas un tema interesante que es el empleo de la banda sonora para ampliar y contar mejor una historia. Como una banda sonora puede enriquecer más a una película, o por el contrario, también perjudicarla o empobrecerla…

    Mil gracias
    Beso
    Hildy

  15. Saludos.Esta es de mis películas favoritas.Me encantó la reseña.Ando buscando(me urge) películas como esta sobre pasiones y obsesiones con personajes como el de Modine.Alguna recomendación ?.Gracias

  16. Bienvenido, Esteban. Sí, Birdy es una película especial y hace que se convierta en película difícil de olvidar. Te pongo algunas películas sobre pasiones y obsesiones. Película sobre pasión y obsesión por la danza clásica es Las zapatillas rojas de Michael Powell y Emeric Pressburger. Pasión también por los pájaros, El hombre de Alcatraz de John Frankenheimer. Obsesión en El coleccionista de Wylan Wyler.

    Beso
    Hildy

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