Expresionismo. Un arte de cine (Fundación Canal)
El domingo tuve la suerte de escaparme y visitar la exposición Expresionismo. Un arte de cine, una magnífica puerta de entrada para descubrir este movimiento cultural, centrándose sobre todo en su aportación al séptimo arte, el cine. Un cuidado recorrido con un discurso expositivo bien planteado entre cuadros, fotogramas y fragmentos de película, con cartelas con la información necesaria y paneles de texto con llaves y claves para tirar de los hilos necesarios.
La iluminación y el espacio era como viajar a un espacio onírico, tenebroso y expresionista, como escaparse por los miedos de la mente humana. Disfrute de muchas de las secuencias cinematográficas. Qué ganas me entraron de ver de nuevo El último de F. W. Murnau. Pero sobre todo quise descubrir Nervios (Nerven, 1919) de Robert Reinert. Me quedé varias veces parada en sus fragmentos y fotogramas. No hace mucho he vuelto a disfrutar de Nosferatu y El gabinete del doctor Caligari. Son películas tan gozosas… Siempre que leo o veo algo como esta exposición me entran unas ganas irrefrenables de hacerme un enorme maratón de películas de expresionismo alemán.
De momento advertir que en la página web de la Fundación Canal para todo aquel que no pueda acercarse o no tenga tiempo hay una estupenda oportunidad de hacer una visita virtual a la exposición con los textos y las cartelas, que merece la pena, pudiéndose acercar con el zoom a cada uno de los fotogramas, cuadros, ilustraciones y demás, así como disfrutar de las secuencias de las películas.
Muerte de Lee Tamahori
Me compro la revista de Fotogramas y como siempre doy un repaso a su sección de The End, me sorprendo al comprobar que el 7 de noviembre falleció el cineasta Lee Tamahori. Y es cierto que ha tenido una filmografía bastante irregular, pero para mí es imposible olvidar el impacto que me causó en los noventa su debut cinematográfico, Guerreros de antaño (Once Were Warriors, 1994). Tanto es así que la fui adquiriendo en todos sus formatos. Todas las veces que la he visto me he quedado enganchada a ella y a ese retrato de una familia de maoríes de finales del siglo xx en Nueva Zelanda.
Caza de brujas de Luca Guadagnino
No ha pasado desapercibida la nueva película de Luca Guadagnino. Os voy a reproducir lo que escribí nada más verla para Letterbox:
«Es la historia de varios Ícaros. A todos se les derriten las alas antes de llegar al sol. Es casi imposible sentir cierta empatía con alguno de los personajes, sus dilemas morales, las relaciones que establecen entre ellos y los percances que sufren.
Lo peor de Caza de brujas es que la premisa por la que Alma, la profesora universitaria protagonista, se ve metida en una encerrona moral es un recurso de guion tan tramposo y poco verosímil que me asombra: ¿oculta algo muy fuerte de su pasado de lo que quiere huir en un mueble de un baño, donde guarda el papel higiénico? ¿Lo guarda en un sobre pegado al mueble con celo con fotografías y recorte de periódico correspondiente? ¿La alumna de turno va al baño en una fiesta y se encuentra el sobre en cuestión? ¿Perdona?
Ahora sí, Lucas Guadagnino sabe rodar muy bien a sus personajes. El trío protagonista (Julia Roberts, Ayo Edebiri y Andrew Garfield) con algún que otro secundario sacan jugo a la oportunidad y a esta peculiar carrera por joder o bajar del pódium al otro.
Creo que la película no va sobre el consentimiento, la cultura de la cancelación y otros temas expuestos, sino de la superficialidad de las relaciones sociales, el egoísmo, el narcisismo imperante y el daño que esto está causando.
El personaje de Alma tiene unas úlceras estomacales que le provocan vómitos y náuseas, lo mismo que le termina provocando la encerrona psíquica que siente, pues su propio pasado se le hace inaguantable”.
No voy a negar que es un director que me interesa y que visualmente, y en esta película continua demostrando su destreza, me atrae muchísimo cómo rueda. Le descubrí y me deslumbró con Yo soy el amor. Desde ese momento, he tratado de ver cada uno de los largometrajes que ha ido rodando.
Silencio de Eduardo Casanova
Me apetecía esta miniserie de tres capítulos de apenas quince minutos cada uno. Y mentiría si no dijese que este melodrama vampírico con gotas de humor me ha enganchado del todo. Peste negra, sida, sangre, amor, odio, rechazo, hermanas, madres e hijas, muerte y silencio… El universo de Eduardo Casanova está ahí. El dolor y lo monstruoso, pero siempre con una risa de fondo y una lágrima resbalando por la mejilla. Que nunca falte el colorido. Y, sobre todo, una galería impresionante de actrices que ceden toda su humanidad a esas vampiras (Ana Polvorosa, Mariola Fuentes, Lucía Díez, Letica Dolera, Carolina Rubio) a lo Nosferatu o una impresionante María León como una yonqui enamorada… De fondo, varias canciones icónicas de Jeanette, Rocío Jurado o Camilo Sesto. ¿Qué más se puede pedir?
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.




Hola Hildy
Parece que, junto a LouReed, te has dado una vuelta por el «lado oscuro/salvaje», aunque en las cuatro estrofas se te imagina con una mueca monalisiana entre la sorna y la ironía.
Soy muy de la memorabilia de hace cien años; hacer de la limitación de la cuatricomía un arte está al alcance de muy pocos (también es cierto que seguramente el tiempo se ha tragado a mucho mediocre en cuatro colores).
Hasta que no te he leído no he sido consciente de la ausencia de Lee -que no signifique nada para mi puede tener algo que ver- pero principalmente por estar entre Sally Kirkland y Diane Ladd.
Un saludo, Manuel.
Mi rey de las palabras, menudo cuarteto oscuro/salvaje me he marcado, jajaja, hasta que no has jugado con ello, no me había dado cuenta. Lo de la mueca monalisiana me ha encantado. Pero ya te digo que los cuatro puntos merecen la pena. De Lee, ¿viste la de Guerreros de antaño? Tenía más ubicada a Diane que a Sally.
Beso
Hildy
Qué ganas de la exposición que mencionas, el expresionismo me encantaba de muy jovencita y creo que no se me ha pasado como otras filias fruto de la locura, jeje.
La de vampiros me llama, he leido algo sobre la serie esta semana y la tengo pendiente.
Las otras dos no estaban en mi radar, vaya, la de Caza de brujas un poco, pero reconozco que me da pelin de pereza y no sé yo…
Como siempre, un placer, milady
¡¡¡Marga, qué alegría leerte siempre!!!!
Te va a gustar una barbaridad la exposición. Se nota que hay cariño en ella y es una puerta de entrada espectacular al movimiento. El discurso expositivo y cómo está montada merece la pena.
La miniserie se ve en un suspiro y te lo pasas pipa además está plagada de maravillosas actrices.
Guerreros de antaño fue una de mis películas impactantes de los 90. Y Caza de brujas es de esas películas para ver y echar un buen debate. No deja indiferente y tampoco es cómoda. Guadagnino sabe rodar y contar una historia. Y los actores están muy bien… ¡Sus personajes son tremendamente antipáticos!
Beso
Hidy
Querida Hildy, el expresionismo como movimiento pictórico nunca me ha atrapado (demasiado moderno para mí, jaja) pero el expresionismo en el cine es una maravilla. Hace poco vi un documental de esos que vienen en los DVD, sobre el cine negro, y explicaban muy bien las influencias del expresionismo alemán sobre el género, lo cual me hizo dar muchas ganas de redescubrir aquellos clásicos del cine alemán.-
Te mando un abrazo enorme, Bet.-
Queridísima amiga Bet, ¡efectivamente el cine negro en Hollywood tiene ecos y diálogos muy interesantes con el expresionismo alemán! Como dices hay películas de ese movimiento que son una maravilla. ¡Qué ganas de volver a ver El último. Muero desde la exposición de reencontrarme con ella!
Beso
Hildy
Ayyy, qué sana envidia la exposición de expresionismo, ya son varias las personas que me han hablado de ella y he visto varias fotos. Nervios es un film muy interesante, no es una obra maestra pero capta muy bien el sentimiento de caos y casi histeria que se sentía en aquella época tan convulsa. Seguro que te gustará.
Un saludo.
Querido doctor Mabuse: cómo me acordé de usted y de su magnífico libro. Además enseguida me fui al Gabinete a leer lo que tenía que decir Nervios.
¿Sabe qué pensé? Que a Hildy Johnson le hubiese encantado una visita guiada por el doctor Mabuse.
Besos expresionistas
Hildy
¿Qué te ha pasado, mi querida Hildy? Hablando bien de Tamahori, de Guadagnino, de Casanova… ¡Sal de ese cuerpo, espíritu maligno!
Besos
Jajaja, qué divertido. Ese espíritu es simpaticón. Sigo, sigo poseída por él… Es que para mí Guerreros de antaño fue un impacto cuando la vi. La de Guadagnino me pareció una película de debate de lo más interesante y te juro que esa miniserie de Casanova me hizo pasar un buen rato.
Dios, mi querido Alfredo, entre ese espíritu y el de la Navidad, dónde estará mi salvación.
Beso
Hildy