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El blog de Hildy Johnson

Simplemente, un blog "de cine"

eltiempodelosamantes

El tiempo de los amantes o retrato de una dama al borde del precipicio. Y es que el director francés Jérôme Bonnell pega su cámara junto a su protagonista Alix (Emmanuelle Devos) y ya no la abandona en aproximadamente unas 24 horas intensas. Alix vive uno de esos días en que una persona se siente en un momento de catarsis donde o bien se tira a la aventura y abandona todo lo vivido o trata de restablecer de nuevo el equilibrio. Y todo es contado con una delicadeza y una sensibilidad que conmueve, que toca.

Alix se nos presenta entre bambalinas, es actriz. En un momento de vulnerabilidad, antes de salir a escena (con todo el estrés previo) para enfrentarse a un texto de Ibsen. Así la vemos también en la vida, vulnerable, entre bambalinas, con dudas de si salir a escena airosa o abandonar el escenario para vivir otra cosa. Alix está en un momento crítico: ni es demasiado vieja ni demasiado joven, se encuentra en un punto medio de la existencia donde se mira lo vivido y lo logrado y donde queda todavía mucho por vivir.

Y ese delicado momento, ese instante en el que tiene que decidir, lo vive en un solo día cuando se produce un breve encuentro que la hace enfrentarse con sus miedos y anhelos. Alix monta en un tren y se fija en un hombre (Gabriel Byrne) que a su vez también la mira.

Alix no cree en Dios, confiesa a ese hombre, cree en los dioses. Y esos dioses preparan un tiempo de los amantes o de aventura donde dos seres se encuentran, se miran, se tocan, se cuentan miedos y secretos, se confiesan, disfrutan, se ríen, se encuentran, se pierden, se saludan y se despiden. Ambos construyen un sonido, una melodía.

Así El tiempo de los amantes vuelve a convertir en especial y mágico un breve encuentro. Y esos encuentros deparan aventuras emocionales a sus protagonistas, historias que les marcan. Y todas son diferentes, pero todas tienen también elementos comunes. Alex y Douglas (solo sabemos su nombre al final) entran en la galería de amantes que solo tienen unas horas para construir o deconstruir una historia. Pero así ocurre en Breve encuentro de David Lean, en El reloj de Vincente Minnelli, en Estación Termini de Vittorio de Sica, en Enamorarse de Ulu Grosbard, en Antes del amanecer de Richard Linklater o en Conversaciones con otras mujeres de Hans Canosa. Son encuentros entre dos personas durante unas horas… pero que tienen la consistencia de una vida.

Por eso en El tiempo de los amantes no faltan los incesantes relojes de todo tipo que indican el paso de las horas y que ese encuentro tiene caducidad. No hay encuentro o despedida más romántica (sigue siendo el transporte rey) que no se suceda en un tren (bien en el vagón bien en un andén). Y por supuesto no puede faltar nunca un teléfono móvil, fijo e incluso se recuperan las cabinas… y surgen personajes que solo conocemos a través de esas conversaciones. Tampoco falta el refugio de los amantes, un sitio neutral para ambos, en este caso una habitación de hotel…

Y es que para Alix y Douglas es tiempo de amarse, es tiempo de aventura… cuando todo parece que se tambalea, cuando a pesar de las presencias o las ausencias, se necesita un refugio, un momento de libertad y tranquilidad. Un momento donde dejarse acariciar, donde poder ser vulnerable sin tener nada que ocultar.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

6 Comments

  1. 39escalones dice:

    ¡Qué interesante! Apuntada, mi querida Hildy. Me has empujado a verla.
    Besos

  2. Marga dice:

    Lo mismo digo, me apetece mucho, me encantan estas historias de encuentros-despedida. Y encima lo cuentas tan bien que cualquiera se resiste, jeje.

    Me da que por aquí no sois muy fans de series pero Byrne me dejó patidifusa (y profundamente seducida, ays) en “In treatment”. Construía un psicoanalista frágil y confuso en lo personal pero coherente en su profesión y con sus pacientes -o al menos un intento con convicción- que derretía.

    Apuntada queda y gracias!!

    Besote.

  3. Bet dice:

    Me sumo a los comentarios. Me encanta Byrne desde que encarnó al Profesor Baher en “Mujercitas” (¿quién no quería ser Jo y vivir esa historia de amor?) y al igual que Marga me enganché con “In treatment”. Me gustan mucho además esas historias de un rato, sobre todo si están contadas en tiempo real en la pantalla.-
    Un beso grande, Bet.-

  4. Querido Alfredo, ha sido una agradable sorpresa que se cruzó en mi camino…
    A mí las historias que transcurren en unas horas… suelen engancharme y si son sobre breves encuentros más…
    Beso
    Hildy

  5. Yo ando actualmente pérdida del mundo de las series y hay muchas que me llaman la atención… Soy de la ecléctica generación de Cheers, Alf, Las chicas de oro, Friends, Anillos de oro, Segunda enseñanza, Twin Peaks, Ali McBeal, Siete vidas… pero ahora no he visto series que me apetecen como Los Soprano, The Wire, Perdidos, True detective… Y por supuesto la que me has descubierto de Gabriel Byrne, que le prometí fidelidad eterna con Muerte entre las flores. Reconozco que estoy bastante pérdida en las series pero sé que me esperan.
    En El tiempo de los amantes Gabriel Byrne tiene un bonito papel, sin saber apenas sobre su personaje…
    Beso
    Hildy

  6. ¡Mi personaje favorito de Mujercitas siempre fue Jo… Y si ella decide ser feliz con el profesor Baher, con el atractivo rostro de Byrne…, pues no hay más que hablar! Jajaja
    El tiempo de los amantes transcurre en unas horas y es un breve encuentro que es una vida… Conecté totalmente con la sensibilidad de la historia…
    Besoooo
    Hildy

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