Nosferatu (Nosferatu, 2024) de Robert Eggers

Ellen es el centro del relato cinematográfico del Nosferatu de Robert Eggers.

El cine nos deja fenómenos curiosos. En 1897 Bram Stoker publica Drácula. Cuando Friedrich Wilhelm Murnau lleva al cine Nosferatu en 1922 trabaja con un guion que es una adaptación de la novela, pero con los cambios pertinentes para no tener que pagar los derechos de autor. De ahí la cruzada de la viuda Stoker contra la película de Murnau, que podría haber sido la responsable de dejarnos sin una de las joyas del expresionismo alemán, pues quiso retirar y destruir las copias.

De tal manera, que en la historia del cine, hay múltiples adaptaciones directamente de la novela de Bram Stoker, algunas con licencias cinematográficas que la alejan totalmente de la fuente original y dando diversas vidas al vampiro. Pero también varios remakes del Nosferatu de Murnau. Entre los que se encuentran el de Werner Herzog o La sombra del vampiro, que en realidad recreaba su rodaje.

No hace mucho Robert Eggers, un cineasta que está destacando en el género del terror (La bruja o El faro), rodó su propio remake de Nosferatu, película que está ahora mismo en las salas de cine. Ya solo por dar a conocer la pieza original a nuevas generaciones, el Nosferatu de Murnau, puede justificarse su existencia. Es una película para abordar desde un interesante análisis.

Muchos han comentado que es un largometraje que no aporta nada a la historia y otros se han dejado llevar por sus imágenes. Digamos que me he quedado en el punto medio. Por una parte, tenía mucha hambre de cine y disfruté de una historia de terror gótico que forma parte de mi bagaje cultural. Se nota el amor que siente el director por la historia que está contando, la conoce muy bien. Por otra, pensándola después, el Nosferatu de Eggers, aun con hallazgos interesantes, la sentí como una película sin alma, sin un corazón que latiese en sus fotogramas. Creo que es fría como un bello cadáver.

Mientras vibro con la poesía de la de Murnau y por mucho tiempo que lleve sin verla, siempre hay imágenes recurrentes, secuencias que recuerdo, no sé si con el paso del tiempo me pasará lo mismo con la de Eggers. Si me es imposible olvidar el romanticismo decadente y la fuerza visual del Drácula de Bram Stoker de Francis Ford Coppola, en Eggers ese romanticismo no existe, pero no es un defecto, sino quizá su aportación más interesante, como trataré de explicar más adelante. Y sí hay imágenes potentes y primeros planos que golpean por su belleza, como una Ellen que no puede evitar una lágrima, pero no alcanzo el éxtasis, sino que noto una fría perfección.

Nosferatu es visualmente una fría y bella película…

En cierta manera, sí que creo que hay una aportación interesante en el Nosferatu de Robert Eggers y es ponernos en el centro del relato y como gran protagonista a Ellen (Lily-Rose Depp). Ella es consciente de que solo con su sacrificio puede salvar a los que más quiere y a su ciudad de la amenaza de Nosferatu. Es parte activa en la resolución de la historia. Su personaje es el más rico y complejo de esta historia de Eggers. Ella es la que se pregunta sobre el origen del mal, sobre su atracción a la muerte y sobre su capacidad de exteriorizar y sentir el deseo. Ellen toma conciencia del lazo que la une desde hace muchos años a Nosferatu, sabe que irremediablemente está poseída por la presencia de ese no muerto.

Ellen es una joven distinta a las demás, que la cuesta más someterse a los dictados de los hombres que la rodean y que la temen, pues no la entienden. No hay sitio para el romanticismo. Es una heroína que es una mezcla entre su origen literario, la joven Mina; con cualidades similares a Grazia, la heroína de La muerte de vacaciones de Mitchell Leisen, enamorada de la muerte; y, por último, con esos ataques de posesión a lo Isabel Adjani (que también fue Ellen en la de Herzog), en La posesión de Andrzej Zulawski.

También otra aportación de Robert Eggers es la representación de Nosferatu, alejándose tanto de la imagen romántica y sensual de Drácula como de la del aristócrata con cara de ratón, el conde Orlok. De primeras, me chocó y no me gustó, pero luego me lo he pensado mejor. Nosferatu es un hombre putrefacto, un no muerto. Es un cadáver con vida con una voz que viene de las profundidades. Tiene cualidades que hacen ver que estuvo vivo, pero revela a un cadáver podrido, monstruoso, posesivo y atormentado. Hace el mal porque se sabe condenado. Lo único que deja respecto al Nosferatu original son sus manos y el juego que se hace con estas en las sombras.

Con el Nosferatu de Robert Eggers logré meterme en ese cuento de terror gótico que propone, pero no pude ser poseída por su historia, sino que fui arrastrada por la frialdad de un no muerto.

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16 comentarios en “Nosferatu (Nosferatu, 2024) de Robert Eggers”

  1. Hola Hildy
    No conecto con las pelis de terror pero es verdad, a la mujer que muerde un vampiro no envejece; hay que recordar que a Vanessa Paradis la conocimos con catorce años cantando «Joe le Taxi» y no ha cambiado nada. Ahora dice que se llama Lily-Rose Melody pero a mi no me engaña, es Vanessa.
    Por cierto, el supuesto año de nacimiento, papá Johnny estrenó «Sleepy Hollow» y mamá (sí, claro, mamá) era «La Fille sur le Pont». Alguien tiene el gótico en los genes.
    Un saludo, Manuel.

  2. Amigo Manuel, qué dos películas más bonitas estrenaron sus padres en el año de su nacimiento. Me gustan las dos, «Sleepy Hollow» y «La chica del puente».
    ¡¡¡Sí, Lily-Rose Depp tiene sangre gótica en las venas y está muy pero muy bien como Ellen en Nosferatu!!! Hay un primeros planos de su rostro que son magníficos. Madre e hija te mantienen un primer plano de maravilla.

    Beso
    Hildy

  3. Hola Hildy!
    a mí me dejó más frío aún de lo fría que es. Suscribo todo lo que dices de ella pero mi sensación es que perdí el tiempo e hice un poco el panoli yéndola a ver, pues es previsible hasta para quien no la conoce.
    No afirmaré que es un mala película, pero me resultó profundamente innecesaria y en algún sentido inconveniente. Entiendo que el estilo de este director va por estos derroteros, preocuparse más de la forma que del contenido. Por eso puedo dar por buena El faro, tan atractiva de ver aunque ya no recuerdo ni de qué iba y me daba todo igual, pero si te atreves con esta historia -que además ya sabes lo que va a ocurrir en cada momento…- creo que te obligas a crear nuevas imágenes, a forzar de alguna manera el audiovisual, a darle un capirotazo a la historia del cine, como hizo la original. En ese sentido el Drácula de Coppola, que entiendo que hay a quien no le gusta, está repleta de momentos, trucajes y estampas que ni sus detactores pueden considerar inanes, y perduran. Este Nosferatu es una sucesión de postales o ilustraciones de cuento gótico, y además los personajes me parece que tienen muy poco carisma. Ni Dafoe consigue o le apetece componer un secundario interesante.
    Me sorprendió coincidir en el cine con muchos jovenzuelos y adolescentes (algunos alumnos y exalumnos míos con los que luego comenté la jugada) y aunque a alguno le pareció atractiva de ver, a casi todos les aburrió y por supuesto sintió una mota de terror y entre el público encontré a no menos de 5 aprovechando el tiempo para jugar con el móvil. Y eso que ellos no se saben la historia.

    Un besazo!

  4. ¡¡¡Manuelllll, te he leído en ese blog joya de El testamento del doctor Caligari! Ya sabía yo que mucho no te había gustado.
    Es esa sensación que describes, no es una mala película, pero…
    Yo la he pensado bastante y creo que Eggers, que es lo que trato de transmitir, sí aporta asuntos interesantes y distintos a la historia. Es una película interesante de analizar. Sin embargo, es fría, no hace vibrar, no enloquece o se apasiona, como pasaba con la de Coppola, por ejemplo.
    Sí, es cierto, es más un cuento gótico que una historia de terror. Yo tampoco pasé mucho miedo. Te reconozco que no me aburrí.
    Entre los actores y personajes los únicos que podían lucirse o se podía ver algo de construcción es en Ellen y la representación del monstruo…
    Yo querría haberla visto con una de mis sobris, que le encanta el cine, para ver que sentía o cómo la vivía, pero no pudo apuntarse. Yo pienso que si a alguno de las nuevas generaciones este Nosferatu le enciende la curiosidad por ver la de Murnau, pues bienvenida sea.
    Beso
    Hildy

  5. Ay! el experto maquinista de «Tren de sombras» se me ha adelantado. Resulta que en el caso de este «Nosferatu» circulamos por la misma vía. Así que me conformaré con extractar lo que tenía previsto escribir sobre la cinta en cuestión.
    Existe algo menos estimulante que una mala película, y es una mala película con pretensiones. El director Robert Eggers patinó en esta ocasión tratando de emular tanto a Murnau como a Werner Herzog, sus ilustres antecesores. Salvo por una atmosférica estética que se decanta por lo pútrido y espectral, la película se desliza -recurriendo a numerosos efectismos sonoros y visuales- por lo consabido a la hora de reutilizar el relato de Stoker.
    Un abrazo.

  6. Teooooo, qué alegría me da leerte siempre.
    Nosferatu no nos ha hecho ni enloquecer ni delirar, está claro.
    Por lo menos, puede ser puerta de entrada para nuevas generaciones de las dos películas que nombras.
    Y, sí, hay cosas del ambiente pútrido, espectral… que envuelve la película. Es curioso pq es una película con muchos ingredientes, pero no le encuentro un alma.
    Se nota también que Eggers no solo conoce bien la historia y las películas anteriores, sino que quiere a esa narración, pero no le puso un corazón vivo.
    Beso
    Hildy

  7. Mi querida Hildy, Eggers es uno de los directores más sobrevalorados (de los muchos que hay) del momento. Desde «La bruja», que, no sin problemas, en conjunto era estimable, no ha ido sino cayendo en picado, cada título varios escalones más abajo que el anterior, y con este confirma ese declive (para la próxima, al parecer, le ha dado por los hombres lobo: muy original tampoco es).

    De entre los muchos inconveniente que para mí presenta este director (su concepto del ritmo -si es que lo tiene-, por ejemplo, o esa manía, también muy común a la recua de sobrevalorados que padecemos, de estar asomando continuamente la patita para que se vean sus ínfulas autorales), me quedo con el tratamiento digital de la fotografía en posproducción. Una costumbre muy extendida, quizá ya mayoritaria, que a mí particularmente me genera un rechazo total: como decía Godard, la única verdad del cine está en el momento de la filmación. Ya sabemos que lo digital es más barato (aunque no es barato), pero no mejor; y que usar una computadora para fotografiar a posteriori es más rápido, pero no mejor. Este problema se ha normalizado tanto que en cualquier producción de medio pelo ya se hace todo así.

    Una cosa era el etalonaje, en laboratorio, a través de sus procesos fotoquímicos, y la ayuda digital para los retoques, y otra cosa es esto. A mí, particularmente, me parece que impone una pátina de frialdad, como si lo vieras todo a través de un cristal colocado entre la pantalla y tú, que lo hace «bonito», pero no «bueno».

    Qué grande era el cine cuando el cine era cine, no videojuego.

    Besos

  8. Hola Hildy. La verdad es que este Nosferatu no me ha gustado. Ademas, segun iba avanzando la historia me desagradaba mas. A mi tambien me parece fria, y ademas intenta ser original introduciendo detalles o variaciones sobre otras versiones anteriores del vampiro y lo que consigue es ridiculo y aburrimiento. Y es incluso repulsiva en vez de fascinante.
    El director esta en su derecho de interpretar la historia a su modo, pero es la tipica pelicula que me deja sin ganas de volver a verla. Ya la he visto una vez, ya he cumplido.

    Un beso de vampiro.

  9. Mi querido Alfredo, yo solo he visto «El faro». Me apetecía ver «Nosferatu», porque siempre me gusta el tema de los remakes. Es muy interesante el tema que expones: el tratamiento digital de la fotografía en posproducción y cómo hacerlo para conseguir una mejora formal. Quizá por ahí, por esa perfección, en parte está el tema de sentirla fría como un bello cadáver.
    A mi parecer Eggers sí sabe contar historias y creo que arrastra un buen bagaje cinematográfico, se ha arriesgado al elegir este remake y no ha conseguido, creo, sublimarlo o aportar algo totalmente potente respecto al original. Aunque sí pienso, dejando lo formal, que en el contenido ha realizado ciertas aportaciones que he tratado de exponer. Sí tiene una mirada y puede darnos una sorpresa, quizá no en la próxima, tal vez un poco más tarde.
    Beso
    Hildy

  10. Queridísimo Luis, está claro que algo nos ha faltado en este Nosferatu. Has dicho una palabra clave. A mí en ciertos momentos, por ejemplo, el Drácula de Coppola me resultó fascinante. No sentí eso en esta película de Eggers.
    Me ocurrió algo curioso. Llevaba tiempo sin ver una película de estreno y tenía lo que se dice hambre de cine. Mentiría si no reconociese que disfruté frente la pantalla, que me entretuve hasta el final, que no me aburrí, pero nada más salir, la película se me desinfló. Me di cuenta de que no me había arrebatado. Y estuve pensando durante unos días el porqué había tenido esos sentimientos encontrados ante la película. Por qué me resultó tan fría, por qué pensaba que no me dejaría huella, por qué no me había gustado ni fascinado, qué aportaba, en qué fallaba…
    Beso
    Hildy

  11. Querida Hildy, si algo le faltaba a la enorme pereza que daba la idea de esta película, era leer en tu preciso texto y en los comentarios que me anteceden la confirmación de que este estreno no es para mí (y vamos no sé cuántos, que ya perdí la cuenta). Estoy un poco enojada con tanta remake dando vueltas, parecería que ya no hay historias nuevas para contar y que todo el mundo quiere meterse en la historia del cine a los codazos al grito de «yo puedo hacerlo mejor que todos estos perejiles que no sabían filmar y que no tenían a su alcance (inserte aquí su maña favorita: tecnología, elencos étnicamente correctos, escenas gratuitas de sexo, etc)». Me pregunto además si el público que se aburrió o que quedó frío con esta versión se acercará a las anteriores por curiosidad o si acaso saldrá disparado hacia otro sitio pensando que la historia de Drácula/Nosferatu no da para más… Pero no me hagas caso, creo que hoy me levanté malhumorada jaja.-
    Poniéndole un poco de optimismo a la cosa, me gustó mucho en su momento «La sombra del vampiro», hace mucho que no la veo pero cuando la descubrí, me pareció llena de amor por la historia que estaba contando. ¿Y sabés que nunca vi el «Drácula» de Coppola? Se me escurrió por esa grieta en la que están todas las películas de fines de los ’80 y comienzos de los ’90 que no me dejaron ver porque era muy pequeña y luego nunca recuperé. Pero ya me informé y esta en streaming, así que en cualquier momento hago una cita con ella. Sé que es una película que divide aguas, me pregunto de qué lado quedaré yo.-
    Te mando un beso inmortal, Bet (con mejor humor que al comienzo de mi comentario jaja).-

  12. Mi adorada amiga Bet, jajaja, qué bien sienta un buen enfado y largar y largar todo lo que tenemos dentro. Yo me quedo como nueva, jajaja. Y luego en dos segundos soy todo suavidad. Me he divertido leyéndote, porque empezaste enojada y línea a línea iba saliendo a la luz el optimismo y la calma.
    ¡Ya me contarás qué te parece el Drácula de Coppola! Yo soy de las amantes de la película, jajajaja. Hay un romanticismo tan exacerbado desde el fotograma cero que me gana totalmente, es como un amor fou inmortal, por los siglos de los siglos…

    Recojo el beso inmortal y te envío otro
    Beso
    Hildy

  13. Dado que no vi la peli, tampoco la versión original, me limitaré a bendecir el hecho de que haya gente comentando como tú una obra cinematográfica… resaltando que me alegro mucho que no ganara la viuda del Stoker… más no siendo partidario de los derechos de autor trasmitidos a herederos… y, por otro lado, meterme de broma con el hecho de que el término medio solo existe en los segmentos (una palabra o una sucesión finita de números son segmentos), que son virtuales y… el ser humano tiene que apencar con estar más cerca o menos de los extremos, pero…

    Y repito, graciñas por mantener a internet con vida propia…

  14. ¡Bienvenido Xaquín, gracias por pasarte y dejar un comentario!
    Ayyy, la viuda de Stoker no sabía que iba contra una película que tanta gente iba a ver durante años (aún hoy) y de la que se ha escrito, escrito y escrito. ¡¡¡Qué sensibilidad la de Murnau para contar la historia de un no muerto!!!
    Murnau tiene películas tan hermosas y a la vez tan duras. Una sesión triple con «Nosferatu», «El último» y la bellísima «Amanecer» es una auténtica gozada.
    Beso
    Hildy

  15. No he visto la nueva versión de Nosferatu (todas las anteriores sí, todas lejos del original, una de las obras maestras de Murnau), pero por lo que cuentas y conociendo tus gustos y los míos, seguro que tiene cosas interesantes -y frías-.
    Con respecto al director, me gustó «La bruja», película inquietante, con mucho de terror implícito del bueno, igual que «El faro» (me gustó más), con un duelo actoral de primera y buenos ingredientes del mejor cine de terror, con una puesta en escena que me recuerda al mejor Bela Tarr, y con muchos guiños a los clásicos, pero con preferencia por la mitología griega.
    Abrazos, querida amiga!

  16. Queridísimo Ethan, la película de Eggers me provocó algo curioso. Mientras la veía, me estaba llevando de la mano por la historia, pero en cuanto se encendieron las luces, me di cuenta de todo lo que voy contando en el post y de esa frialdad a la que me refiero. Pero de su análisis también surgen, como dices, cosas interesantes.
    Creo que es un director que va a tener un recorrido y va a dejar obras que nos van a sorprender. Le gusta contar historias y ama el cine.
    Beso al amanecer
    Hildy

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