Fueros humanos (Man’s Castle, 1933) de Frank Borzage

Fueros humanos, una película donde Trina y Bill alcanzan también el séptimo cielo.

Un hombre le dice a una mujer que se siente seguro mirando el cielo azul, solo así sabe que no está muerto, que no está enterrado en la tierra, que es libre. De pronto, mira los ojos de la compañera y le dice que tiene en su mirada atrapado el cielo. Sí, es un momento de Fueros humanos, una película que llevaba años persiguiendo, de la que tan solo había visto fotogramas y algunas secuencias y de la que había leído mucho. Y ha cumplido todas mis expectativas. Poco a poco voy completando la filmografía de Frank Borzage y cada vez me gusta más.

La manera que tiene de filmar y contar el amor pocas veces lo he visto. Amor y trascendencia. Sus historias no son fáciles, sus enamorados tampoco. Fueros humanos termina de una manera hermosa: un hombre y una mujer abrazados como polizontes en un tren. Él de negro y ella con un traje de volantes, de otra época. Me vino a la cabeza esa otra pareja al margen en L’Atalante (1934) de Jean Vigo.

Es una película totalmente precode, y Borzage la rodó en un momento de libertad creativa (pero esto es otra historia muy larga y apasionante…, cómo en el sistema de estudios también hubo grupos de directores que lucharon por alcanzar el control de su obra). En el trasfondo de la película: la depresión económica tras el crack del 29. Y en la superficie la historia de Bill (Spencer Tracy) y Trina (Loretta Young) en los márgenes de la sociedad. Fuera del sistema, solo quedan ellos dos y su complicidad. Otra pareja en la filmografía de su director que llega al séptimo cielo.

Sus protagonistas se encuentran en un banco: Bill con un smoking, parece un millonario trasnochado, da de comer a unas palomas. Trina mira anhelante la comida que este está lanzando a las palomas. Los dos entablan conversación. A Bill parece que nada le falta. Y ella le cuenta que lleva dos días sin comer y un año sin trabajar. Pronto descubrimos que Bill no tiene nada, que es un hombre anuncio, y que vive en un poblado de chabolas (los asentamientos de personas sin hogar durante la Depresión se llamaron Hoovervilles). Es un hombre que lleva a gala su libertad y su vida itinerante. No espera que se cruce en su vida Trina. Ni Trina que Bill la coja de la mano y no la suelte.

De pronto, la película gira tan solo alrededor de la intimidad que construyen ambos en su chabola, y en su convivencia con algunos vecinos del poblado, que tendrán mucho que ver con su destino final: una prostituta alcohólica (Marjorie Rambeau), un pastor viudo y retirado del mundo (Walter Connolly) y un delincuente común que sobrevive en el día a día (Arthur Hohl), atraído por Trina.

Una de las cosas que puede verse en el cine precode estadounidense es que no existía lo políticamente correcto y no tiene miedo tampoco a hundirse en lo más oscuro del ser humano o a revelar lo más hermoso. En Fueros humanos Bill y Trina se bañan desnudos en el río al lado del Hooverville donde viven. Trina en un momento dado habla de suicidio y también de abortar. Bill y Trina dejan claro que tienen una relación abierta, cuando una noche él llega después de haber estado con otra mujer. La desencantada alcohólica mata a uno de los personajes y hace una triste declaración de que ambos son despojos y que a nadie le importa lo que les pase, y que está haciendo un favor, una labor de “limpieza”, así de crudo.

Y no es fácil el tipo de intimidad que se refleja en la película entre Bill y Trina hasta que llegan a la culminación final de su amor. Nada tiene que ver lo que dicen los dos y cómo actúan en un principio con cómo realmente sienten y lo que están construyendo ambos. Franz Borzage logra plasmar una compleja historia de amor de dos personas que se quieren y tienen muchos miedos. Y su análisis hoy no es fácil porque vista ahora incomoda, pues en esa mascarada que construyen los dos protagonistas (esto es lo que tiene que quedar claro, que no es lo que parece), ambos dibujan muchas pinceladas de una relación donde parece que reina la violencia de género.

Bill actúa y se dirige a Trina de una manera que desmiente siempre a continuación con una acción, un gesto o una mirada. Él parece un bravucón, siempre avisa a Trina de que en cualquier momento va a abandonarla, se muestra desapegado, le dice que no es una mujer, que está flacucha, que no le gusta y profiere amenazas violentas. Trina está totalmente cegada de amor, entregada y sumisa a Bill, como si la hubiese anulado como mujer. No le gusta el sonido del tren porque puede significar la ausencia de Bill.

Pero Borzage consigue en cada fotograma y en el desarrollo de la historia que nos demos cuenta de que el comportamiento de Bill es una falsa coraza y denota un miedo atroz a enamorarse locamente, a asumir responsabilidades, a compartir su concepto de libertad… Y pronto nos damos cuenta de que Trina no depende en nada de él, que no tiene miedo a volver a quedarse sola y que nunca le teme, que si está ahí es porque quiere a Bill… Es Trina la que desarma a Bill, que termina llorando desconsolado, y es ella quien le descubre el miedo que tiene y su cobardía ante una vida futura dura y compartida.

Los dos tienen momentos de intimidad en que dejan aflorar la fuerte complicidad que están tejiendo. Su chabola se va convirtiendo en un hogar con una ventana en el techo, siempre abierta para ver las estrellas y los pájaros que vuelan. No, no es una relación oscura y autodestructiva, porque ambos tiran sus máscaras, y dejan volar su amor verdadero. Frank Borzage logra, como siempre, sublimar el amor. Bill y Trina están fuera de un sistema que amenaza con destruirlos y viajan sin rumbo totalmente libres…, juntos.

Fueros humanos es una película delicada, envuelta en un halo especial donde encuentra la belleza de un mundo hundido en la miseria. El decorado del poblado y de la casa de la pareja tiene ecos poéticos. Su blanco y negro, casi irreal; los hermosos primeros planos de la pareja; y la química y sensualidad entre Spencer Tracy y Loretta Young que se sale de la pantalla (de hecho, los dos actores vivieron también en los platós una historia de amor apasionado, truncado por las creencias religiosas de ambos, católicos, y porque Tracy nunca se separó de su esposa) hacen de esta película una experiencia inolvidable. Una flor en la sopa, una cocina de carbón, un muñeco mecánico cruzando una habitación, una ventana abierta y un cielo estrellado, el sonido del tren, una mirada, dos amantes hablando en la cama…

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

30 comentarios en “Fueros humanos (Man’s Castle, 1933) de Frank Borzage

  1. Hola Hildy
    Creo que tendría problemas viendo esta pelí, más que nada porque tengo problemas para creerme cualquier papel que hace el bueno de Tracy. Me creo bastante mas a Gretchen aunque, casi siempre, quedaba un poco blandita.
    Tiene su gracia que hables de pre-code y dejes pasar esa «ironía» que lleva el titulo original «el castillo de los hombres», me imagino que refiriéndose al hogar. Luego la traducen con «fueros» que, por aquí, sonaba a eternal-code. Yo la llamaría «Un Castillo en Hooverville» que igual da para una de terror, una de miedo… o una que te emparejan con Spencer.
    Un saludo, Manuel.

  2. ¡Qué tentación esta película, querida Hildy! Borzage es un director que también me interesa mucho, coleccionar sus películas parece una tarea artesanal, porque no siempre están disponibles o aparecen a simple vista, pero qué placer encontrarlas. Y también es una delicia encontrar las películas pre-code de Loretta Young. Su romance con Tracy fue legendario y bastante público, si no entiendo mal.-
    Gracias por rescatar esta película del olvido para nosotros, ahora es cuestión de encontrarla.-
    Un beso enorme, Bet.-

  3. Querido Manuel, así que al pobre Spencer Tracy no le tienes en tu galería de favoritos. Yo reconozco que me gusta. Curiosamente hay otra que hace de un hombre que no tiene nada y que es feliz solo mirando las estrellas y libre como un pájaro, «La vida es así» (Tortilla Flat), una adaptación de John Steinbeck. Y siempre fui muy devota de su historia con Katherine Hepburn…
    ¿No te pasa que hay películas que hacen que un actor o actriz que ni fu ni fa te hagan replantearte su trayectoria? A mí me pasa. Alguna vez lo he dicho, no me gusta mucho, por ejemplo, Tyrone Power, pero «El callejón de las almas perdidas» de Edmund Goulding me hizo replantearme mi forma de mirarlo y apreciar otras películas de su filmografía (tengo ganas de ver que remake ha hecho Del Toro). A lo mejor «Fueros humanos» te hace mirar de otra manera a Tracy, quién sabe.
    ¡Lo de los títulos es una pasada, ¿verdad?! Ojalá se pase Lilapop, le va a dar algo con este título. Me has hecho pensar: por qué es su título original. Entendería mejor el hombre castillo, pues hay un momento en que Tracy se convierte en otro hombre anuncio subido en unos zancos: es un gigante que mira todo desde arriba, un hombre castillo, nunca mejor dicho. Y ahí se entienden muchas cosas del personaje. Pero más me llama la atención el significado de fueros humanos…

    Beso
    Hildy

  4. Querida Bet, ¡no la dejes escapar! Creo que va a atraparte y tu análisis sería muy pero que muy interesante. Sí, qué razón tienes: es un placer encontrarse con las películas de Frank Borzage. Cada hallazgo es una alegría para mí. Es una película precode maravillosa. Y Loretta Young está magnífica y bellísima.
    ¡¡¡¡Sí, parece ser que vivieron el amor de la pantalla en los platós!!!! Y se nota: tienen una química superbonita como Bill y Trina.

    Beso
    Hildy

  5. Querida Hildy:
    No conozco esta película, y tampoco es nada fácil encontrar la filmografía de Frank Bozarge, director que por otra parte me resulta un tanto empalagoso con sus romances o historias de amor. He visto y tengo de él, Deseo (1936), Cena de medianoche (1937), Vidas heroicas (1939) y Tormenta mortal (1940), a la postre mi película predilecta del director.
    Y en cuanto a Spencer Tracy (hipocresías aparte con su vida sentimental extramarital, especialmente con su larguísimo affair –que se notaba en la pantalla– con la gran Katherine Hepburn, aunque siempre me resultó extraña su relación dada la personalidad de la actriz) a mí es un actor que siempre me ha gustado mucho y que tiene una filmografía soberbia. Baste recordar Furia, La costilla de Adán, Adivina quién viene esta noche, La herencia del viento, ¿Vencedores o vencidos?,etc. Es más, algunas de ellas son referencia y de visión obligada para mí todos los años.
    Besos.

  6. ¡¡Querido Nunca el olvido!!, sí, qué joya es «Tormenta mortal», no me extraña que por ahora sea de tus favoritas de Borzage. Es una película acorde con los tiempos y ya anunciaba el horror nazi, además de contar de nuevo una preciosa historia de amor. Otra oportunidad de ver juntos a Margaret Sullavan y James Stewart.
    Yo reconozco que siento debilidad por este director y que sus películas me parecen tremendamente hermosas.
    Has recordado títulos muy buenos de Spencer Tracy. Por añadir alguna más: qué me dices en Dos en el cielo (que saldría después el remake de Spielberg, Always) o Conspiración de silencio.

    Beso
    Hildy

  7. Mi querida Hildy, es una cosa curiosa. Estaba a punto de confesar que no había visto la película y, para añadir algo, contarte o recordarte una anécdota sobre Loretta Young, pero a medida que iba leyendo tu texto iba recordando cosas, y, en efecto, aunque tendría que refrescarla, pues sí, la he visto. Y como todo lo de Borzage, a pesar de que recuerdo poco, sí que me dejó buen poso, y no puedo añadir mucho más.

    Así que voy a contarte o recordarte la anécdota de Loretta Young. Ya sabes (Joan Crawford lo dijo muchas veces y hacía mofa pública de ello) que Loretta era una santurrona, y que, entre otras cosas, iba por ahí a todas partes con una bolsita y a quien decía una palabrota le pedía como penitencia cincuenta centavos (un dólar si era una palabrota muy fuerte). Luego, lo que recaudaba lo donaba a obras benéficas, o eso decía. Un día se cruzó con Robert Mitchum (¡danger! ¡danger!) y este le preguntó, a su estilo, cuánta pasta tendría que echar a la bolsita si le decía que le gustaría llevársela a la cama. Ella respondió: «eso sería gratis».

    Besos

  8. Jajaja, yo escuché otra anécdota con el famoso frasco de palabrotas, que tiene por protagonista al propio Tracy. Parece que cuando se conocieron, a la primera reprimenda de Young, Tracy depositó un billete de 20 dólares a cuenta y la mandó al mismísimo diablo.-
    Abrazo, Bet.-

  9. Querida Hildy:
    De los dos títulos que añades a la filmografía del gran Spencer Tracy conozco la magnífica Conspiración de silencio, no así Dos en el cielo y mucho menos Always de Spielberg, director, por cierto, por el que no siento ninguna predilección, ya que siempre me ha parecido que abusa del recurso de la lágrima fácil, que ha triunfado en el cine juvenil pero no así, o en la misma medida, en sus proyectos «serios».
    Y con James Stewart me tocas la fibra. Como dices, «Tormenta mortal» fue otra oportunidad de ver juntos a Margaret Sullavan y James Stewart ya que ese mismo año protagonizaron la soberbia «El bazar de las sorpresas», aunque desconozco en qué orden se estrenaron. Pero es más, James Stewart también protagonizó en ese 1940, otra de las grandes: «Historia de Filadelfia». ¿Cuántos actores pueden presumir de tener semejante bagaje profesional, no ya en un año, sino en toda su carrera? Era un actor cuyo rostro nos hablaba sin necesidad de palabras. Soberbio.
    Y en cuanto a las magníficas anécdotas que relatan Alfredo y Bet, sólo puedo exclamar sin adjetivar: «Vaya con la señora Loretta Young».
    Gracias.
    Besos.

  10. Mi querido Alfredo, ¡es cierto las películas de Borzage dejan un buen poso!
    Yo tenía tantas ganas de ver Fueros humanos y tiene momentos tan hermosos.
    Qué buena la anécdota de Loretta y Robert, cómo me he reído con ella.

    Beso
    Hildy

  11. ¡Madre mía, Bet de mi alma, el juego que da ese frasco de palabrotas de Loretta! ¡Es buenísimo!
    El primer gato que entró en mi casa lo vi tan guapo, con unos ojazos tan increíbles, que lo llamé Loretta… en honor de esta actriz, jajajaja.

    Beso
    Hildy

  12. Querido Nunca el olvido, ¡¡¡qué pedazo filmografía tiene James Stewart!!!, ¿verdad? Es que solo me vienen a la cabeza títulos impresionantes con Capra, con Ford, con Mann, con Hitchcock… Qué pasada de hombre. Tenía una sensibilidad especial para la comedia, pero para el drama… Claro, ¡es que era un buen actor!
    Yo siento un cariño especial por Always, uno de los grandes batacazos de Spielberg. Las historias de amor más allá de la muerte es un subgénero que me encanta. Fíjate que yo es un director del que no me suelo perder lo que estrena. Me parece potente visualmente y tengo buenos recuerdos viendo algunas de sus películas, por ejemplo, El color púrpura o El imperio del sol. ¡No sabes las ganas que tenía de ver su West Side Story y lo feliz que estuve de ir ese día al cine!

    Beso
    Hildy

  13. Me alegro mucho que hayas podido ver “Fueros humanos” (¡Qué título más rimbombante le encasquetaron en España! Me hace gracia que menciones mis disgustos con los títulos españoles de las pelis) A mí me entusiasmó cuando la vi, hace ya bastantes años en un ciclo de la filmoteca dedicado a Borzage. He recuperado a continuación lo que te escribí sobre ella y coincido en casi todo contigo. Ahí va.
    Me atrevo a augurar que te encantará “Fueros humanos” ¡Es Borzage en estado puro! El director del amor. Loretta Young y Spencer Tracy tienen una química estupenda y componen unos personajes inolvidables. Ella ama hasta la devoción y resulta luminosa y adorable, pero también va creciendo y fortaleciéndose como mujer. Y él es huraño, casi antipático y radicalmente independiente. Seguro que un personaje así no sería hoy “políticamente correcto”. A lo largo de toda la película dice que se irá una y otra vez y que ni ella ni nadie podrá retenerlo, pero me fascinó por su rebeldía. Es una mezcla de misántropo, vagabundo y aventurero.
    La película es muy “precode” por como enseña sin paños calientes la pobreza de la depresión (interesantísimo como se conocen y el lugar donde viven) y las relaciones sentimentales y sexuales son más libres. Se bañan desnudos juntos la primera noche y viven juntos sin casarse. Se plantea el tema del aborto…
    Recuerdo una de las frases más bonitas de la película cuando el personaje de Tracy mirando al cielo y luego al rostro de una enamorada Loretta le dice. “Tienes un trozo de cielo azul en la mirada”
    Y ahora lo que me ha suscitado leer tu entrada.
    Comentas el tema de la “violencia de género” en el que raya el comportamiento del personaje de Spencer Tracy Lo he leído en alguna otra parte. Yo no lo recuerdo así. Quizá antes éramos más tolerantes (o más ciegos) con ciertas actitudes o quizá es que nunca me creí las bravuconadas del personaje. Si que recuerdo esa final con él llorando y ella diciéndole algo así como, “¿cómo puedes tener miedo de algo tan pequeño?” (refiriéndose al bebé)
    Lo que también es muy “precode”, aparte de la evidente vida sexual que comparten sin casarse Bill y Trina (yo no sé si lo llamaría “relación abierta” Hildy. Más bien es solo abierta para él…) es que los guionistas no tuvieron miedo de presentarnos un personaje que puede resultar antipático, moralmente criticable para muchos.
    Cada vez voy descubriendo más cine «precode» y descubro que pese al sin duda mayor atrevimiento en temas y actitudes no es “oro todo lo que reluce”
    ( hablamos otro día del chasco que me he llevado con “Baby face”…) Pero “Fueros humanos” es sin duda una joya a redescubrir y revalorizar de ese periodo.
    Un abrazo Hildy, y “Viva el amor a la Borzage” ¡Como creía en él este hombre!
    Lilapop
    PD. Spencer Tracy me parece un actor inconmensurable. Todo en él me parece verdad…Luego llegarían los intensos del «método» ( algunos brillantísimos, sin duda) y la naturalidad de los actores como Tracy será cada vez más rara de ver…

  14. ¡¡¡¡Querida Lilapop, ostrás, qué bueno recordar lo que me escribiste!!! Fui corriendo a la entrada donde me lo pusiste… ¡con otra película de Loretta Young que me gustó mucho: El doctor se casa! Y es verdad cómo coincidimos en la mirada sobre la película. Qué pasada.
    Sí, sí, sí, jajajaja, es cierto que quien se va por ahí es el personaje de Tracy, pero Trina lo sabe y le demuestra que ella no se siente nada mal, y eso que él vuelve con un terrible sentimiento de culpa.
    Uy, me tienes que contar qué te pasó con Baby Face, a mí me resultó una película super interesante. Supongo que será por el final. Algunas película pre code te están dando una mirada determinada y, de repente, en el final se echan atrás.

    ¡¡¡Viva el amor a lo Borzage!!! Me encanta ese gritooooo

    Beso
    Hildy

  15. Querida Hildy,
    he visto la peli y me ha gustado mucho, aunque el personaje de Tracy me resulta profundamente antipático. No es un problema digamos ideológico, porque no juzgo moralmente pelis con 90 años, sino que me parece un gilipollas sin más y eso le resta puntos a la película (en mi espíritu) cada segundo que ocupa.
    Es curioso lo que me pasa con este hombre, y es que de viejo me encanta verle y de joven me estomaga un poco no sé por qué. Te confieso que creo que es porque se da un aire a un tío mío que me caía gordo de pequeño pero bueno… El caso es que me estomaga, aunque todo lo que dices está muy bien dicho y la peli es una preciosidad, por cierto rodada de una forma muy peculiar que no sé a qué se debe, y es que predomina mucho la frontalidad, más incluso que en las pelis mudas de Borzage, y bueno… que me alargo.
    Sobre el rollo que tuvieron Loretta y Tracy, no sé ni cuándo ni cómo se dio, pero creo que ya conté alguna vez, y si no ahora lo digo, que William Wellman y él se dieron de yoyas en una sonada pelea cuando el director rememoraba el productivo lío que tuvo la pájara puritana con Clark Gable en el rodaje de The Call of the Wild del que pronto hablaré y del que salió una hija secreta con las orejas muy grandes…

    Un besazo

  16. Querida Hildy, me meto en la conversación con Lilapop solo para decir ¡ojo con Baby Face, que hay dos versiones!

  17. Hola Hildy!
    Pues un titulo que desconocía y que ya esta anotado. Es increíble la cantidad de cine que nos queda por ver, de unos años a esta parte están saliendo cientos de películas que hasta hace bien poco no estaban disponibles.
    Besos;)

  18. Hola Hildy y compañía:
    Ya he revisitado la peli (en youtube, en español, pierdes el ochenta por ciento de la interpretación) pero….
    Primera escena Spencer en chaqué ¿Estoy viendo a Mr. Hyde o son prejuicios? Avanza la acción, confirmado, Dr. Jeckyl -cuando esta con la chavalada- y Mr. Hyde -cuando esta con la sufridora en casa-; doblemente confirmado, son prejuicios. Las películas eran tan cortas porque se movían por arquetipos y Tracy borda los personajes con ese punto de ebullición entre soberbio, engreído y egoísta. Ojo, no digo que él lo fuera.
    No sé si es juzgar con noventa años de retraso pero ¿Era necesario que Young siempre acabe de rodillas ante Tracy?
    Has contado muy bien todo salvo la versión precode, alocada y resumida de «El guardaespaldas» con esa cantante -otro personaje en ebullición- que dice la frase abracadabra de la película: «Estaré en el Hotel Tal, suite treinta y uno veintiuno ¡Mi nombre está en la puerta!» Anoto un sentimiento nuevo que le debo a Spencer: ENVIDIA.
    Saludos, Manuel.

  19. Queridísimo Manuel (Tren de sombras), sí, tienes razón que así de primeras cuesta el personaje de Bill, jajajaja, pero también es cierto que siempre se está viendo que su forma de actuar no tiene nada que ver con lo que siente… A mí, aunque lo estamparía varias veces, me termina generando ternura. Y cuando se desarma… ahí está el verdadero personaje.
    Sí, esta película posee una belleza especial y es algo que suele conseguir Borzage. ¡¡¡Esos primeros planos son maravillosos!!!
    Pero ¡anda que no están saliendo jugosas anécdotas con Tracy, Young… y terceros! Me encanta.

    Beso
    Hildy

  20. ¡¡¡Es verdad, querida Bet, en cuanto te he leído, me he ido otra vez a tu entrada sobre Baby Face donde cuentas lo de las dos versiones de la película estupendamente!!! No me acordaba. El mundo pre code es para indagar e indagar y tú eres una experta que cuentas las cosas además muy bien.

    Beso
    Hildy

  21. Querido, querido Fran, ¡y qué bueno que nos quede tanto cine por ver, ¿verdad?! Y sobre todo lo que apuntas: que ahora se puede acceder más fácilmente a un montón de títulos que antes era absolutamente impensable. La filmografía de Frank Borzage merece mucho la pena, cada título es un descubrimiento precioso para mí.

    Beso
    Hildy

  22. Jjajajajaj, querido Manuel de mi alma, pero ¿te ha gustado o no te ha gustado Fueros humanos? ¿Te ha merecido la pena el nuevo visionado? Lo que me ha quedado claro es que ¡no te ha cambiado tu manera de ver la filmografía del bueno de Spencer Tracy!
    ¡¡¡Me he partido de risa con la versión precode El guardaespaldas!!! Pero creo yo que la cantante precode es mucho más espabilada y moderna que el personaje desgraciado y desencantado que hacía Whitney Houston…

    Beso
    Hildy

  23. Si. El final de «Baby face» es espantoso. Parece de otra película. Y que conste que no tengo nada en contra de “la redención por amor”. De hecho, en el cine, si me la explican bien, me la creo y me emociona siempre. Pero es que aquí no pega ni con cola ¡¿Cuándo hemos visto que nuestra Barbara (por cierto, ¡qué actriz tan inteligente me parece!) se haya enamorado de su marido?! Es que no daba crédito. También es verdad, que el marido en cuestión sea George Brent (a mi juicio, el galán más gris y aburrido del Hollywood clásico) no ayuda demasiado a tragar con lo que se cuece en la pantalla.
    Una de esas películas destrozadas por un final incoherente siendo suaves. No pasa de curiosa. Todo su atrevimiento y cinismo queda en agua de borrajas con ese final incongruente e impostado.

  24. Lo siento Bet, yo no puedo con él. Me parece un actor limitadísimo y como galán, muy soso. Pero el hombre se mantuvo en el candelero hasta bien entrados los años 50. A alguien le gustaría. En su filmografía hizo varias veces de «partenaire» de Bette Davis y Barbara Stanwyck y también puntualmente de otras divas de lujo como Greta, Heddy o Jane Russell. Mi sospecha es que ellas igual preferían tener de pareja a un hombre que nunca les haría sombra…Lo que pasa es que con alguien tan gris ( a mi juicio) tampoco los filmes resultan especialmente memorables…Yo solo lo tolero en «Jezabel». Igual es porque acaba muerto;)
    Lilapop
    PD. Discúlpame la maldad…los otros dos galanes cásico con los que no puedo son Robert Montgomery y Robert Cummings. Creo que los tres están muy olvidados, aunque tuvieron carreras longevas.

  25. Jajajaja, querida Lilapop, ¡¡¡te permitimos las maldades!!!
    ¿Te confieso alguno de los míos? No me llenan mucho los pobres: Glenn Ford, Tyrone Power y Van Johnson.
    Fíjate que con esos tres galanes que tan poco quieres, sin embargo, ¡se pueden descubrir buenas películas o películas que merecen la pena descubrirse, ¿verdad?! ¡Y con los míos también, ehhhh!
    Mira, pongo un trío de películas, una con cada uno de tus galanes menospreciados: Al margen de la vida (Flesh and Fantasy) de Julien Duvivier, La dama del lago (Lady in the Lake) de Robert Montgomery (también dirigía el buen hombre) y Noche en el alma (Experiment Perilous) de Jacques Tourneur. ¡Me encantan estos juegos!
    Por cierto, sí, qué ganas de ver otra vez JEZABEL. Y es que te digo que uno de mis directores de oro es William Wyler. Me chiflan sus películas.

    Beso
    Hildy

  26. Querida Hildy:
    tu reseña de FUEROS HUMANOS es de lo más conmovedora y motivante.
    De Loretta Young solo he visto una película de la que no recuerdo más que pasaba en carnaval y que me deslumbró labelleza de Loretta.
    Tracy fue uno de mis ídolos cinematográficos de los 50 y 60,me parecía una figura heroica «más grande que la vida» con pelis como CONSPIRACIÓN DE SILENCIO-LA MONTAÑA SINIESTRA-EL VIEJO Y EL MAR y una cinta semi-olvidada y que es un modelo de cine político,EL ULTIMO HURRA
    No hevisto mucho del Tracy de los 30 y 40 incluyendo los clásicos con Hepburn
    Trivia: no entendía qué película era VENCEDORES O VENCUDOS hasta que me quedó claro que en América se dió como JUICIO EN NUREMBERG
    Besos,IVÁN

  27. Querido Iván, qué alegría leerte.
    Ojalá puedas ver Fueros humanos y me cuentas si te ha gustado. Sí, la Young era bellísima, la verdad.
    Yo tengo cariño a Tracy por un montón de películas donde le he disfrutado. Además como bien señalas tuvo una trayectoria amplísima de los años treinta hasta finales de los sesenta.
    Qué buena es Juicio en Nuremberg o Vencedores y vencidos, ¿verdad? Aunque para mí ahí el gran personaje es el de Burt Lancaster.

    Beso
    Hildy

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