Concursante (2006) de Rodrigo Cortés

Me quedo con la transformación de Martín Circo (grande, Leonardo Sbaraglia).

Y con una frase:

«Vivimos en el paraíso de la usura legal».

Película para verla despacio, te entren sudores y unos toques de angustia.

Película-aviso. Estamos mucho más adormecidos de lo que pensamos.

Mucho más esclavizados de lo que pensamos.

Pero esta ínfima parte del planeta tierra donde vivimos unos cuantos, adormecidos pero privilegiados -en comparación con otros ciudadanos del mundo-, ¿será el mejor de los mundos?

¿Es ese conformismo o ese estado de no entender dónde vivimos la mejor opción?

¿Es mejor mostrar cara de incredulidad ante los acontecimientos que estamos viviendo, sí, crisis y demás… y dejar que todo siga funcionando igual? Sin una queja, sin un cambio. Mientras algo se va derrumbando sin saber muy bien cómo ponerlo en pie.

¿No es mejor aunque acabe mal el asunto, despertar, comprender, reaccionar, tratar de cambiar y transformar lo que nos rodea… a algo más justo y humano…? Con sentido común, con conocimientos, con humanidad, con espíritu de cooperación, con mucho esfuerzo y grandes dosis de cariño…

En fin, Rodrigo Cortés en su debú construye una película-ficción, llena de nervio y de hallazgos interesantes, de una reflexión sobre el momento actual que vivimos con el sistema económico, político y social que hemos ido construyendo poco a poco… la humanidad. Sí, la humanidad. Ese grupo humano capaz de las mejores y peores cosas. ¿No podríamos concursar con lo mejor de cada uno en este mundo?

Besos y buenas noches

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.  

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