La casa de la colina es toda una sorpresa en la filmografía de Robert Wise, un director que dominaba a la perfección el lenguaje cinematográfico y con varias joyas desconocidas y olvidadas en su obra. Creo firmemente que necesita una revalorización de sus películas.
La casa de la colina tiene un duro prólogo que presenta a la heroína de esta historia, Victoria, una mujer polaca a quien los horrores de la Segunda Guerra Mundial le arrebatan la vida y termina en un campo de concentración. Una fotografía de boda con ella radiante y feliz en llamas le sirve a Wise para resumir la destrucción de su cotidianidad. Ella se vuelca en sobrevivir y en ayudar a Karin, una mujer a la que conoce en esas adversas circunstancias y que, antes del horror, pudo mandar a su hijo pequeño a EEUU con su tía. Karin desea vivir y reunirse de nuevo con su pequeño. Pero le es imposible alcanzar su sueño, muere. Victoria entonces sola y desolada en el mundo, ve una posibilidad de construirse una nueva vida y toma la documentación de la fallecida para suplantar su personalidad.
Todo esto la llevará a la casa de la colina del título en la ciudad de San Francisco. Victoria es una mujer que arrastra heridas y vivencias que no podrá olvidar, pero está dispuesta a sobrevivir. En EEUU, su situación no es fácil y además le pesa construir su nueva vida en torno a una mentira. Sin embargo, suplantará totalmente a Karin e incluso reclamará a su hijo, un niño que tiene ya nueve años. La vieja tía de su amiga, una mujer fuerte y con un importante patrimonio, ha fallecido y el niño tiene un tutor legal, Alan, un familiar lejano (por parte del marido, también fallecido, de la tía).
Lo que no se espera Victoria es empezar una relación con Alan y terminar siendo su esposa. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que en la casa de la colina se esconden secretos e historias que terminan sobrepasándola. Robert Wise juega con la atmósfera de la casa y todo lo que va ocurriendo nos va metiendo en una intriga donde todo puede ser fruto de la imaginación de una mujer con demasiados traumas o que realmente hay algo amenazante y oscuro que se le escapa y que pone de nuevo en peligro su vida y también la del pequeño Bruno, del que se ha encariñado del todo.
Victoria, además de Alan, se topa con la misteriosa y distante niñera de Bruno, Margaret, y con Marc, un abogado, amigo de la familia, al que la protagonista conoció durante una entrevista una vez liberaron a los prisioneros de Belsen. Entre los cuatro personajes se construirá una trama que atrapa hasta el final.
Robert Wise no solo se sirve de la ciudad de San Francisco y sus cuestas, así como de esa casa de la colina que tiene personalidad propia, sino también de varios factores que convierten la película en especial. Por una parte, su trabajo se complementa con la labor de su director de fotografía, Lucien Ballard, y quedan momentos brillantes, como las rodadas en las distintas estancias de la casa.
Por otra, sus carismáticos intérpretes, que no son estrellas de Hollywood, sino solventes actores que desarrollan una especial química y dejan toda la ambigüedad necesaria para enriquecer la historia. La protagonista es la italiana Valentina Cortese, que construye su personaje entre la vulnerabilidad y la fuerza, además de lograr una química especial con los dos hombres con los que su destino queda escrito: Richard Basehart, siempre carismático y ambiguo, y William Lundigan, como ese amigo externo a la casa que necesita la protagonista.
Y, por último, el atractivo papel secundario de Margaret, la niñera, que interpreta Fay Baker, una interesante actriz con roles secundarios que trabajó por primera vez en el cine a las órdenes de Alfred Hitchcock.
Este último nombre me permite hablar de cómo La casa de la colina, con sus peculiaridades, entra en ese género de películas de intriga y misterio con protagonistas vulnerables que viven en casas que encierran algún tipo de secreto o amenaza. Así se puede construir un maravilloso ciclo con títulos de Alfred Hitchcock (Rebeca, Sospecha o Atormentada), Robert Siodmak (La escalera de caracol), George Cukor (Luz de gas) o Max Ophüls (Atrapados).
O también se puede hablar de ese uso de cuadros donde un personaje ausente (en este caso la tía de Karin) toma fuerza para bien o para mal (ya sabemos el uso del maestro del suspense con los cuadros de personajes ausentes, pero también otros grandes directores emplean retratos en sus películas que casi recobran la vida, nunca mejor dicho en Laura de Otto Preminger o en la maravillosa El fantasma y la señora Muir de Joseph L. Mankiewicz). Así como el empleo, tan hitchcockiano también, de vasos de leche, zumos de naranja, infusiones… que crean momentos de pánico y tensión.
La casa de la colina atrapa con su atmósfera y con esa intriga tan entretenida, con interesantes giros de guion, y la fuerza que adquiere el relato de esa mujer con un trauma fuerte a sus espaldas que, no obstante, sigue luchando por forjarse una nueva vida a pesar de que la mentira, las sombras, los obstáculos y las amenazas siguen acosándola.
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Hola Hildy
A mi también me sorprendió muy gratamente cuando la vi. Estoy tan acostumbrado a ver eso de «La Casa de…» como antesala de sustos y terrores que lo que menos esperaba era una peli mirando de tú a tú a Hitchcock (es innegable su influencia… y la solvencia con que la va llevando).
El componente rosa es que Cortese y Basehart comenzaron una relación y, en un sorprendente giro de guion, fue él quien la acompaño para hacer «las Italias». Por cierto Valentina está impecable en toda la peli y eso que tiene todo un arcoíris de facetas.
Un saludo, Manuel.
Holllaaaa, Manuel
Cómo se nota esa química entre Cortese y Basehart. Traspasa la pantalla. ¡¡¡Se casaron y todo!!!
A mí es una película que me ha gustado mucho y tremendamente entretenida. La he disfrutado y me ha llenado la forma de contarla y la historia que me estaba contando. Se respiran las influencias, pero con unos giros que la hacen especial, como el tipo de protagonista y ese pasado que arrastra. Tienes toda la razón, Valentina Cortese está absolutamente maravillosa.
Beso
Hildy
Querida Hildy, leerte es desear ver, en ese momento, la película de la que hablas…Siempre me pasa, pero pocas veces he podido hacerlo, y sobre todo me encanta con el cariño que hablas de los Directores y de los Intérpretes.
Esperando siempre con ilusión, que me cuentes lo que gira en torno a otra película.
Mamá, qué bonitos son los textos que siempre me escribes. Y yo siempre tengo ilusión de que me leas. Y también de ver películas contigo y comentarlas.
Beso enorme
Hildy
Hola Hildy. Si, Robert Wise estuvo a la sombra de Orson Welles en el inicio fulgurante de este en el cine, y luego consiguio integrarse mejor y tener mas exito. Por lo menos si entendemos el exito en terminos de reconocimientos. Hizo varios musicales famosisimos y peliculas como Nadie puede vencerme, de boxeo, que me gusta mucho; La amenaza de Andromeda o Ultimatum a la tierra, de ciencia ficcion; Marcado por el odio, tambien de boxeo, con un joven Paul Newman; Quiero vivir, El Yang-Tse en llamas con Steve McQueen y otras muchas que no he visto o no recuerdo, asi que creo que tienes razon en que es un cineasta con una filmografia a reivindicar.
La pelicula de la que nos hablas hoy no me suena, aunque quizas la haya visto en un remoto pasado.
Otra pelicula para el baul de pendientes.
Por cierto Robert Wise gano dos Oscar a mejor director, por West side story y por Sonrisas y lagrimas.
¿Que pelicula crees que ganara el Oscar este año?
Bueno, algunas de las nominadas todavia no se han estrenado.
A mi Una batalla tras otra me gusto mucho, me hizo gracia.
Un beso tardio.
Queridísimo Luis, ¡has nombrado un montón de buenas películas de Robert Wise! Era además un gran montador. Y su versatilidad le muestra cómo un hombre con un dominio del lenguaje cinematográfico y los distintos géneros cinematográficos. ¡Cómo no voy a querer al director de West side story, uno de mis musicales favoritos de la vida!
Respecto a los óscares, ¡las películas nominadas son tan distintas unas de otras! Este año aún no he visto todas. En breve, iré a ver Hamnet, que me apetece un montón, pues adoro la novela. Una batalla tras otra, me pasa lo que a ti, me gusta mucho. Me lo pasé de miedo con Sinners. Bugonia tiene un final increíble y unas interpretaciones de 10. Triers es un director que me gusta muchísimo, pero no he tenido oportunidad de ver todavía Valor sentimental. La de Del Toro, me apetece verla, pues hay opiniones muy polarizadas, pero Frankenstein es una historia que me encanta. Hay algunas que reconozco no me apetecen mucho así a priori como F1 o Marty Supreme. La de Joel Edegtorn como protagonista sí me gustaría verla así como la brasileña. ¡¡¡Así que no tengo ni idea de por dónde irán los tiros!!!
Beso
Hildy
Querida Hildy, me robo las palabras de María Rosa «leerte es desear ver, en ese momento, la película de la que hablas» porque resumen exactamente lo que venía pensando a medida que avanzaba en tu texto. ¡Qué tentadora suena esta película! Y va una más que agrego a mi lista, jaja. Intentaré verla y luego volveré a leer tu texto con mayor detenimiento.-
Te mando un abrazo enorme, enorme, Bet.-
Querida Hildy, me robo las palabras de María Rosa «leerte es desear ver, en ese momento, la película de la que hablas» porque resumen exactamente lo que venía pensando a medida que avanzaba en tu texto. ¡Qué tentadora suena esta película! Y va una más que agrego a mi lista, jaja. Intentaré verla y luego volveré a leer tu texto con mayor detenimiento.-
Te mando un abrazo enorme, enorme, Bet.-
Bet, amiga del alma. ¡¡¡Yo creo que esta película te va a gustar!!! Tiene muchos ingredientes que te van a llamar la atención. Estoy casi segura. Uyyy, espero no equivocarme. Y además tengo a un nuevo favorito: Richard Basehart. Ya me había fijado en él en varias ocasiones, como en mi amada La Strada.
Beso
Hildy
Pues me la apunto, como siempre tus palabras hacen que me entren ganas de ver la película de la que escribes. Por lo que comentas tienes similitudes en su argumento con Mentira latente de Mitchell Leisien. Mi película favorita de este director es Nadie puede vencerme, y últimamente me está llamando la atención mucho La casa encantada.
Un beso enorme
¡Pablo, otro gran olvidado es Leisen! Y es verdad que «Mentira latente» parte de otra interesante suplantación. ¡Qué buena sesión doble!
Me gusta mucho «Nadie puede vencerme». Es muy grande. La combinación cine y boxeo, tiene muchas joyas. Y es que Wise tiene un montón de títulos en su filmografía que merecen.un rescate.
Beso
Hildy
Estupenda recuperación, mi querida Hildy, de una película que creo que va de más a menos, pero que es indudablemente interesante. Se trata, sin duda, de una de esas películas que permiten hablar del espacio como personaje, y hace muy buena dupla, especialmente partiendo de todo lo que las separa, con Secreto tras la puerta, de Fritz Lang.
Besos
Mi querido Alfredo, sí, es una película superinteresante. ¡Me encanta la sesión doble que propones Secreto tras la puerta y La casa de la colina!
La verdad es que la de Wise la he disfrutado muchísimo. Es un director que creo merece más mimo.
Beso
Hildy
Qué buena reseña y qué infravalorada está la carrera de Robert Wise antes de sus superproducciones de los 60, ¿verdad? Era muy buen cineasta y de esta película recuerdo precisamente lo que mencionas, la forma como capta San Francisco y su toponomía tan particular. Va siendo hora de rescatarla.
Un abrazo.
PD: hace siglos que tengo pendiente de ver Grey Gardens y al ver tu post me has animado más a ello. Me lo guardo tras el visionado.
Querido doctor Mabuse
Qué alegría verlo por aquí.
Robert Wise ¡tiene tantos títulos interesantes en su filmografía! Dominaba un montón de aspectos del lenguaje cinematográfico. Hizo de todo, se atrevió con todo. Pero su reconocimiento no es el mismo que otros contemporáneos suyos.
Me da muchas sorpresas y esta película, su San Francisco, los personajes y su historia me engatusó.
Yo también llevaba tiempo detrás de Grey Gardens y a pesar de sentimientos encontrados es muy interesante su análisis.
Beso
Hildy