Tormenta mortal (The mortal Storm, 1940) de Frank Borzage

tormentamortal

En un momento de una cena de celebración, último instante de unidad de la familia Roth y dos amigos muy allegados,  el homenajeado —un profesor universitario (Frank Morgan)—, tras la irrupción de la noticia de que Hitler ha llegado al poder y quedar constancia de la separación política que se cierne sobre la mesa, dice en tono despreocupado que entre ellos siempre habrá tolerancia y buen humor… Pero pronto nos damos cuenta de que él sabe que esto no es cierto y que una tormenta se cierne sobre todos ellos. No habrá posibilidad de diálogo, de puntos de vista contrarios, no habrá posibilidad de pensar distinto… y será imposible el sentido del humor… o la risa.

Frank Borzage no dirige una simple película propagandística de posicionamiento en un momento crítico de un estudio como la Metro Goldwyn Mayer (bastante conservador en sus planteamientos políticos) sino que realiza una película de una sensibilidad extrema que trata de entender, desde la emoción y los sentimientos, una situación que estaba llevando al desastre y a la barbarie a medio mundo. Así se vale no sólo de la ruptura familiar sino de una historia de amor trágico que alcanza lo sublime. Lo emocional y lo espiritual se unen para narrar una tragedia que estaba ocurriendo en aquellos momentos. Tormenta mortal ha caído en olvido y merece la pena que sea rescatada. Esconde un montón de tesoros.

Durante aquellos años, antes y después de la intervención de EEUU en la Segunda Guerra Mundial, los estudios de cine se posicionaron. Y se posicionaron contra el nazismo de tal manera que la producción hollywoodiense fue prohibida por Goebbels y por tanto también en los países que apoyaban su ideología. Así surgieron obras cinematográficas como Confesiones de un espía nazi, El gran dictador, Ser o no ser, Casablanca, La estrella del norte, Los hijos de Hitler, Días de gloria… o Tormenta mortal que no pudieron verse durante años en muchos sitios. Y que luego paradójicamente durante la caza de brujas y la guerra fría causarían problemas a varios de los implicados en el mismo seno de Hollywood.

Tormenta mortal no sólo cuenta magistralmente la ruptura de una familia por la situación política e ideológica sino que es una de las películas más trágicamente románticas y desesperanzadas de Frank Borzage porque además de la tormenta histórica (de ese nazismo que avanza y arrasa), el propio director vivía su propia tormenta emocional donde su vida sentimental era un desastre y el alcohol una forma de olvidar… y todo ese cataclismo emocional tanto histórico como interior se vuelca en la película.

El reparto no es bueno, es buenísimo y brillante así como bastante significativo. Por una parte un trío de actores ese mismo año aparecen en la maravillosa El bazar de las sorpresas en roles muy diferentes y muestran así su versatilidad como actores. Mientras que en el bazar muestran que a pesar de los tiempos oscuros y malos, merece la pena seguir adelante, en Tormenta mortal se transforman en unos personajes a los que de un tajo les quitan toda posibilidad de esperanza a pesar de que luchan hasta la desesperación… si bien son capaces de dejar una huella que crecerá… Así nos encontramos con James Stewart, la maravillosa y olvidada Margaret Sullavan y un Frank Morgan en un registro desconocido (dejando una brillante actuación como un profesor universitario con una dignidad intacta que luchará hasta el final por que predomine la verdad, por ser tolerante… y conservar el buen humor).

Pero no acaba aquí un reparto brillante: Robert Young y Robert Stack llevan a cabo unos personajes complejos que abrazan en un principio la ideología nazi con entusiasmo. El primero renuncia al amor que siente hacia el personaje de Margaret  Sullavan y hacia su mejor amigo (James Stewart) así como a su carrera de científico y a su profesor (Frank Morgan) para entregarse ciegamente a lo que cree que es su deber y a un Estado que anula a las personas y cualquier atisbo de pensamiento individual. Y esto le va minando y destrozando por dentro. Robert Stack renuncia a sus padres, a sus hermanos y amigos también para entregarse ciegamente al partido…, sin embargo, será el único que tras los acontecimientos más trágicos recupere algo la cordura. La duda es si valdrá de algo o si podrá actuar en la clandestinidad contra el nazismo que en un primer momento abrazó. También brillan una anciana con el rostro de Maria Ouspenskaya o una joven Bonita Granville como víctimas del régimen o un nazi sin piedad alguna con el rostro de Ward Bond.

La película está muy bien contada y todas las escenas tienen un sentido. Contiene un montón de momentos imposibles de olvidar. La cena de celebración del principio que luego volverá a ser contada (pero de una manera muy diferente) por la mirada de un Robert Stack desolado que observa una casa vacía y escucha unas voces del pasado. O el momento culminante en la taberna de la localidad cuando se reunen los jóvenes amigos en un intento de recuperar los lazos que parecían inquebrantables (los dos hermanos mayores Roth —Robert Stack y William T. Orr—, su hermana Freya —Margaret Sullavan— y sus amigos  Fritz —Robert Young— y Martin —James Stewart—, ambos enamorados de Freya) y cómo de pronto se ve lo inevitable cuando entra el líder nazi y se pone a cantar una canción patriótica. Todos se ponen en pie con los brazos en alto ante la mirada desoladora y silenciosa de Freya y Martin que son los únicos que no levantan el brazo. Esta escena tiene un efecto tan estremecedor como el que muchos años después provocará una escena similar en Cabaret.

Las dos escenas en la clase universitaria donde vemos como el profesor Roth es aclamado y respetado por profesores y alumnos en su primera aparición, a ver cómo su clase es boicoteada porque expresa que no hay ninguna prueba científica que avale que la raza aria sea diferente a las demás. Y cómo se queda totalmente solo y sin el apoyo de sus colegas (muchos por miedo a las represalias). Otro momento oscuro pero a la vez hermoso es el encuentro entre la esposa del profesor y el profesor en el campo de concentración… que nos damos cuenta que es una despedida.

Pero como es habitual en las películas más recordadas de Borzage, el director es capaz de plasmar de una manera hermosa un amor trágico y espiritual entre Freya y Martin. Así dos descensos por las laderas nevadas, esquiando, serán los momentos culminantes de su amor desgarrado por el odio y el sinsentido. Su historia es narrada entre miradas, separaciones inevitables y momentos sublimes como el casamiento simbólico que realizan antes de huir bebiendo de un vaso, que llevará en un futuro sus nombres (una tradición de la familia de Martin), el fruto de un árbol que ha visto crecer a Martin ante la mirada y las palabras emocionadas de la madre anciana y valiente. Y rodará con especial elegancia y emoción el momento trágico donde el destino de Freya y Martin se convierte en imposible…

… Es bueno no dejar escapar Tormenta mortal… para evitar quizá otras tormentas que vendrán…

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

16 comentarios en “Tormenta mortal (The mortal Storm, 1940) de Frank Borzage

  1. Hola, Hildy, buenas noches; cuánta, cuánta razón alberga esa frase con la que cierras tu reseña, en estos tiempos en que, al calor de la crisis (la excusa omnipresente, el manto que todo tapa y destapa…), el huevo de la serpiente parece estar anidando de nuevo una bicha de proporciones ominosas y que nos debería preocupar más de lo que habitualmente lo hace. De Borzage, por desgracia, no he visto casi nada, aunque guardo de él el recuerdo, imborrable, de la experiencia tan bonita que viví en San Sebastián, cuando asistí a la proyección de Su primera boda, una comedia romántica muda (dentro de un ciclo dedicado a este director), con acompañamiento de piano en vivo. Supongo que es algo que he contado tropecientos mil veces, pero no pierdo ocasión de hacerlo siempre que veo pie para ello, porque me ayuda a recordarlo y fue una experiencia maravillosa, que me encantaría repetir (y no es fácil, claro…).

    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

  2. Sí, hay que tener cuidado con las tormentas y estar siempre atento. Son tiempos oscuros donde aflora con más facilidad lo mejor y lo peor de los seres humanos.

    Yo no conocía este recuerdo tuyo y me ha parecido precioso, querido Manuel. Qué bonito sería que se pudiera sacar adelante un ciclo de cine mudo con música en directo (pianos y conciertos…).

    Me has hecho recordar otra sesión inolvidable que viví en la sala Palafox de Madrid gracias al festival de cine alemán: Los espías de Fritz Lang con un grupo de músicos maravillosos especializados en crear partituras musicales para acompañamiento de películas de cine mudo… Una pasada.

    Y lo que he ido descubriendo de Borzage me ha fascinado… Por cierto, qué bueno es el libro que sacaron en el Festival de San Sebastián cuando le hicieron la retrospectiva.

    Besos
    Hildy

  3. Caramba, y tan olvidada… Como que no la he visto…
    Pero tiene una pinta estupenda, y además está Borzage a los mandos, que incompetente, precisamente, no era. Haré por verla.
    En cuanto a Hollywood y el nazismo, te hago notar, no obstante, que casi todos los estudios estadounidenses tuvieron acuerdos de producción y distribución con la cinematografía alemana nazi (y con Goebbels, claro) entre 1933 y 1941 -o sea, hasta Pearl Harbor-), que incluía una lista paralela de producciones en las cuales se era mucho más tibio con el nazismo y que hoy, por cuestiones puramente de lavado de imagen y de borrón de la historia, no se mencionan en ninguna parte (a este respecto, te recomiendo el documental de Oliver Stone «La historia no contada de los EUA»). No fue un hecho aislado: grandes corporaciones americanas (General Electric, General Motors, casi todas las marcas de vehículos, aeronaves, maquinaria y electrodomésticos y todas las petroleras), las del cine entre ellas (y muchas, muchísimas, dirigidas por judíos), mantuvieron convenios con los nazis hasta que políticamente pudo mantenerse y, sorprendentemente, aún despúes (las hubo que comerciaban con los nazis incluso hasta 1942).
    El dinero americano, y el del cine como parte de él, siempre apuesta a caballo ganador, y cuando no se sabe quién va a ganar, apuesta a todo. Luego vendrá el maquillaje.
    Besos

  4. Sí, para mí ha sido un buen descubrimiento. Me la dejó un amigo y me ha hecho avanzar un poco más en el visionado de la filmografía de Borzage. No sólo es interesante sino que también se convierte en una experiencia emocionante y cuenta con escenas de gran belleza, como me gusta a mí decir, puro cine. Además de ser un placer descubrir a Frank Morgan en un registro dramático.

    Muy interesante y cierto tu apunte al tema de Hollywood y el nazismo. Otro aspecto en el que indagar y descubrir. ¿Para cuándo tu siguiente libro?

    Besos
    Hildy

  5. Una película magnífica, Hildy. Me encanta Borzage y el esplendor poético con el que siempre realzó su cine. Ésta es una de las mejores, junto a la magistral «Adiós a las armas», «Fueros humanos» (que tuve el placer de ver en el Cine Doré ó Filmoteca de Madrid en el 2001), «Tres camaradas» o, su canto del cisne, la desconocida «Moonrise». Mención aparte para la que, según mi modesta opinión, es su gran obra maestra, la silente «El séptimo cielo». Además, Margaret Sullavan está radiante (como siempre), evidenciando lo bien que se entendía con James Stewart.
    Una crítica espléndida con la que me han entrado muchas ganas de volver a revisar algún que otro film de este maestro del melodrama hollywoodiense.
    Un abrazo.

  6. Querido Antonio, yo también siento un amor especial por El séptimo cielo de Borzage. Me parece una película bellísima. Me apunto MOONRISE. Sí, cada vez que descubro una obra de Borzage, guardo una imagen en mi cabeza.

    Margaret Sullavan ha caído en cierto olvido y sin embargo es una actriz con una sensibilidad especial y una filmografía a tener en cuenta. Margaret, James Stewart y Henry Fonda formaron un triángulo de amistad y de amor. Siempre la recordaré en El bazar de las sorpresas, una película que me encanta. Y está deliciosa en una comedia olvidada, Una chica angelical.

    Besos
    Hildy

  7. Maravillosa película. Vas a tal ritmo de pedaleo que en ocasiones se me pasan cosas…menos mal que he mirado de reojo hacia abajo.
    Sensibilidad extrema, tienes toda la razón. Fijate que tenía pensado hablar un día de ella y por unas razones o o otras no lo he hecho. Vago.
    Margaret y James espléndidos pero el resto también. Y la contundencia del discurso impresionante. Casi me alegro de que te hayas adelantado. Lo dejaré para dentro de un tiempo. Boezage es mucho Borzage, y eso que me faltan algunas.
    El libro no lo he leido. Pero lo anoto, por supuesto. Un abrazo.

  8. ¡Querido Victor… por favor, por favor… escribe ese texto y sobre Borzage…! Estoy seguro de que sería un texto jugoso, meditado y lleno de buenas reflexiones. ¡No nos prives de él!

    Después del dramatismo anterior, te doy todo la razón, Tormenta mortal es igual a Sensibilidad extrema. Y Margaret y James son todo un deleite verlos en sus personajes tanto aquí como en el bazar.

    Karoo… una buena novela, de verdad.

    Beso
    Hildy

  9. Lo voy a escribir…pero ahora mismo tengo otras cosillas por delante. Pero no te preocupes que el día que menos te lo esperes cae. Un abrazo

  10. Querida Hildy,
    Lo primero agradecerte que hayas enlazado mi blog «Opening Night» al tuyo, para mí es un verdadero privilegio porque ”El blog de Hildy Johnson” es una fuente inagotable de conocimiento y placer, y recalco lo de inagotable porque no sabes bien lo que envidio que seas capaz de producir textos de tanta calidad a ese ritmo vertiginoso que hace honor a los diálogos de la Hildy de Hawks que le da el título. Y estoy más atento a tu blog que al mío, así que fíjate si lo tengo descuidado, sobre todo por falta de tiempo (por cierto, que respondí a tu comentario sobre «Odio entre hermanos»).
    Y sobre esta maravilla de Borzage, tu apasionado texto lo dice todo, pero no obstante quería hacer un par de apuntes. El primero, situar a la película como un imaginario complemento de los capítulos que Stefan Zweig dedica en su impagable libro de memorias “El mundo de ayer” al ascenso del nazismo, es admirable y doloroso cómo cuenta Zweig la descomposición de todo un mundo, de una forma civilizada de convivencia. El segundo es una asociación inmediata que me surgió al poco de terminar de verla: Robert Stack recordando al final en la casa vacía las voces de una vieja reunión familiar, me llevó a Al Pacino y su evocación de una también feliz cena familiar con todos sus hermanos en la conclusión de “El Padrino, 2ª Parte”.
    ¡Muchas gracias una vez más por todo, Hildy!
    Besos,
    Javier

  11. Querido Javier: soy yo la que tengo que agradecerte que me hayas descubierto y dejado Tormenta mortal. Gracias mil. Y también decirte que tu Opening night merece mucho pero mucho la pena (me lei tu contestación al comentario).

    No me he leido las memorias de Zweig pero sí se las leyó mi madre en unos días que estábamos juntas de vacaciones y me leyó varios fragmentos sobre cómo afectó el nazismo y la descomposición del mundo en el que vivía porque la lectura la estaba impresionando bastante y sabe que me interesa el tema.

    Y tienes toda la razón del mundo… también en la escena de Robert Stack hay huellas que luego se plasmarán en El Padrino. Buenísima aportación, me encanta.

    Beso con gotas de lluvia
    Hildy

  12. Mi querido Marcos, intuyo que esta película te va a gustar. Tiene una sensibilidad especial que creo que conectará con tu sensibilidad. Borzage además creo que es un creador cinematográfico capaz de inspirar poesía con sus imágenes. Las películas que he podido ver se podrían definir como poemas visuales…

    Beso
    Hildy

  13. HILDY: ESTOY VIENDO ESTA MARAVILLOSA PELÍCULA EN EL INTERNET Y ESTOY EMOCIONADO. EN MÉXICO CORREMOS EL PELIGRO DE QUE UN LÍDER COMO HITLER PUEDA LLEGAR AL PODER Y ESTO ME ATEMORIZA TAMBIÉN. SALVEMOS AL MUNDO DE ESTOS FALSOS LÍDERES…

  14. Querido Jorge, cómo me alegro de que estés disfrutando de esta buena película… ¡Espero que reine la cordura y pronto las tormentas paren! Por favor, no se pueden repetir episodios históricos horribles.

    Beso
    Hildy

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