Momentos inolvidables con pasos de baile

De pronto un Marcello Mastroianni pierde la cabeza y la razón con el movimiento de su cuerpo junto a una Maria Schell tímida y desatada en un salón de música jazz en la maravillosa Las noches blancas.

Me asomo a un bareto de toda la vida, en Francia, y me encuentro a tres jóvenes que responden a los nombres de Odile, Arthur y Frantz… que bailan de manera rítmica y de igual manera los tres. Mientras Jean Luc Godard juega con sus personajes y nos dice lo que piensan y cómo son. Sólo hay que viajar a Banda aparte.

Harold y Maude, Maude y Harold… reunidos los dos cantan y bailan en la casa de esa abuela que se come la vida a bocados que se une a un joven que sólo busca la muerte. Y entonces la abuela le dice que cante, que toque, y le regala un instrumento de cuerdas… y le invita a vivir. Esta película es muy especial.

Tarantino nos regala también escenas de baile inolvidable pero yo no puedo resistirme a Uma Thurman y John Travolta en Pulp Fiction… ¿Sabéis a qué escena me refiero verdad? ¿Quién no les ha imitado en alguna fiesta?

Y nos vamos a El último tango en París. Y a dos seres desencantados en sala de baile gris… Marlon Brando y Maria Scheneider absolutamente borrachos pasan a la sala de baile donde parejas bailan con corrección y sin falla un tango. Ellos dos se saltan las reglas y la corrección y bailan con la desesperación…

Seguimos con los tangos y Al Pacino hombre ciego y a la vez cansado trata de mostrar a un jovenzuelo asustado lo que es la seducción, la belleza y el baile. Y se marca en un elegante bar un pedazo tango con una mujer desconocida y muy hermosa. Remake de película italia, Esencia de mujer.

Burt Lancaster ama a una mujer que le destroza. Le rompe. El reencuentro es en una sala hasta arriba de humanidad… Él se asoma y ella al fondo baila sensual y enloquecida junto a un jovencísimo y desconocido Tony Curtis en El abrazo de la muerte. Ella es Yvonne de Carlo.

Francesca y Robert en Los puentes de Madison nos muestran el enamoramiento de un hombre y una mujer y por supuesto no falta la escena de baile lento en la cocina, al anochecer, después de una buena charla y una buena cena.

Ya la he nombrado alguna vez pero no importa. Vuelvo hacerlo. En un garaje, un amor imposible entre una amish y un policía. Él pone una canción y juegan juntos, bailan entre risas y diversiones, pero cuando se miran, ambos se ponen serios… Sólo da play en Único testigo.

Hace poco vimos Verano del 42 y la analizamos. Y ya hablamos de una joven que sufre por una ausencia tanto que necesita sentirse viva amando y que la amen, deseen. En ese momento, en el momento terrible que se le confirma la ausencia del ser amado tiene a un joven adolescente al que saca a bailar en silencio, al que se abraza… con el que no habla. Sólo quiere sentirse tocada y deseada mientras bailan en silencio. Juntos.

Y cerramos el círculo de nuevo con Maria Schell como la pasional Gruschenka en Los hermanos Karamazov en sensual baile, que no sabemos qué estilo es, aunque diremos que parece ser entre ruso y cíngaro (es algo parecido a lo que le pasa a Ava en La condesa Descalza que también tiene su baile sensual y debemos pensar que es algo parecido al flamenco), donde seduce a un Yul Brynner embelesado con la belleza y la sonrisa de la amante de su padre.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.   

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