Punto de mira (One of the Hollywood ten, 2000) de Karl Francis

Me gusta comentar esta película la cual he tardado bastante en atraparla y verla. El otro día paseaba por una sección de dvd en oferta y ahí estaba. No dudé un segundo. Punto de mira no es una película excelente, no es una obra de arte, es una obra correcta pero lleva a la pantalla una historia fascinante. Y es una de las películas más interesantes sobre el periodo de La Caza de Brujas. Su problema es que de correcta y clásica es excesivamente fría…, una historia que está llena de emoción. Sin embargo, es de esas películas que deben verse porque sí que sirven bien para atrapar un pedazo de la Historia del Cine.

Un pedazo de la Historia del Cine que aquí a Hildy Johnson le apasiona. Sin embargo, todavía no he visto la gran película sobre el tema. Ha habido varios intentos pero todas se han quedado en la categoría de interesantes. Excepto quizá Abajo el telón de Tim Robbins pero que más bien vaticina el futuro. La película recrea la riqueza cultural estadounidense en el periodo de entreguerras y cuenta, entre otras cosas, la puesta en escena de una obra teatral por Orson Welles, The Cradle Will Rock. En la película vemos la puesta en marcha de las citaciones del Comité de Actividades Antiamericanas en el mundo del teatro, que posteriormente (después de la II Guerra Mundial) se cebaría con Hollywood. Así vemos como Hallie Flanagan, la cara más conocida del Federal Theater Project acude a una citación. Otros intentos han sido La tapadera de Martin Ritt, Tal como éramos de Sydney Pollack, Caza de brujas de Irwin Winkler, The Majestic de Frank Darabont o Buenas noches, y buena suerte de George Clooney. No puedo dejar de mencionar una obra de teatro (también afectado por la Caza de Brujas) de Arthur Miller que refleja de manera maravillosa este periodo, Después de la caída.

En la película que nos ocupa, coproducción británica y española, se centra en la historia de un rodaje La sal de la tierra (interesante película y muy recomendable) que rodó uno de los 10 de Hollywood en 1954, Herbert J. Biberman. La Caza de Brujas llegó a tales extremos que Biberman ingresó en prisión y encontró serías dificultades para volver a trabajar en el mundo del cine. Sin embargo, llevó adelante una película independiente con un tema político y social: la huelga de unos mineros latinoamericanos en Nuevo México. Todos los actores eran no profesionales, los propios mineros y sus esposas, excepto la protagonista la actriz mexicana Rosaura Revueltas que vio su carrera cinematográfica afectada por ser inmediatamente incorporada en la lista negra y boicoteada su participación en el film con su detención y deportación. Cuando el comité y los estudios se enteraron de su filmación realizaron todo tipo de acciones para que la película no pudiera terminarse ni fuera distribuida. Por eso, siempre se muestra como un canto a la libertad de expresión. La película es interesante porque no sólo muestra una huelga de la clase trabajadora, no sólo habla de sus derechos laborales, sino que también habla de la igualdad entre hombres y mujeres y también de temas raciales.

Punto de mira arranca con la gala de los oscar de 1937 cuando la esposa de Biberman, famosa actriz de teatro, se encuentra ante una prometedora carrera cinematográfica al recibir el oscar como mejor actriz secundaria por su participación en El caballero Adverse. En la ceremonia compite contra Alice Brady por Al servicio de las damas, Maria Ouspenskaya por Desengaño, Bonita Granville por Esos tres (con guión de Lilliam Hellman, otra mujer que sería señalada por el comité) y, por último, Beulah Bondi por The Gorgeous Hussy. Durante su discurso no sólo se lo dedica a su esposo sino que además habla sobre La liga anti nazi de Hollywood que avisa sobre los avances del fascismo en Europa.

Después pasan unos años, después de la Segunda Guerra Mundial, y se va viendo cómo se gesta la persecución a guionistas, directores, actores, actrices y otros profesionales del medio por parte del comité de actividades antiamericanas cuando la guerra fría y la lucha enfermiza contra el comunismo está en alza. Biberman y su mujer no sólo son acosados sino que van perdiendo relevancia y trabajo en Hollywood junto a otros compañeros de profesión. Biberman tras no dejarle realizar su declaración en su citación frente al comité de actividades antiamericanas en octubre de 1947, no querer firmar declaraciones anti-comunistas ni dar nombres, es acusado de desacato y encarcelado junto a otros compañeros (los conocidos como los 10 de Hollywood) como Edward Dmytryk. Éste posteriormente (también sale reflejado en la película) reconsideraría su postura pues temía, como muchos, la pérdida de trabajo, de propiedades y la imposibilidad de volver a filmar. Dmytryk firmaría y daría nombres entre ellos el de Biberman. Estaba ocurriendo lo que Biberman trató de denunciar durante su declaración: “Se hace muy evidente para mí que el verdadero propósito de esta investigación es abrir una brecha entre las partes componentes de la industria cinematográfica”. O como dijo Orson Welles en su famosa frase que ocurrió lo que ocurrió porque muchos trataron de salvar tan sólo sus piscinas.

En este clima donde el matrimonio trata de seguir adelante y de trabajar en lo que saben, surge el proyecto de La sal de la tierra cuyo rodaje y dificultades pero así como el ambiente mágico que se generó y el resultado final es otra apasionante historia que es la que trata de reflejar Punto de mira.

Como he dicho antes todo es correcto en la película hasta los intérpretes…, pero el clasicismo y la contención da como resultado una frialdad que no beneficia la película. Ahí vemos a Jeff Goldblum como Biberman, Greta Scacchi es Sondergaard, una apasionada Ángela Molina se mete en la piel de Rosaura Revueltas y Antonio Valero es Juan Chacón, el líder de la huelga y protagonista de La Sal de la Tierra.

Biberman (también sale reflejado en la película) no fue nunca uno de los grandes. Desempeñó varios trabajos en los estudios como director o guionista —antes se había dedicado plenamente al teatro—, de hecho era más un intelectual y activista político. Sin embargo, es recordado por esta atípica y única película, La sal de la tierra. No así su esposa que sí era una popular actriz en los años treinta y cuarenta que cayó en olvido.

¿Qué supuso la Caza de Brujas además de interrumpir la carrera de varios profesionales? Muy resumidamente, que aún hoy estas carreras y sus trabajos hayan caído en olvido y que ciertas películas y el tratamiento de ciertos temas fueran modificados de alguna manera ante los problemas con la censura o que las películas que mostraban otro tipo de mirada (tal y como se estaba dando en distintos países europeos) no salieran a la luz de la misma manera que otro tipo de producciones.

No me gustaría terminar este post sin recomendar varios libros que he disfrutado sobre el tema y que me han permitido descubrir gran cantidad de películas y profesionales. Dos de ellos son de Javier Coma, La Brigada de Hollywood (Flor del Viento, Barcelona, 2002) que se centra sobre todo en la repercusión de la guerra civil española en Hollywood y habla de la liga anti nazi entre otros asuntos; y Las películas de la Caza de Brujas (Notorius Ediciones, 2007), libro interesantísimo donde expone películas que se hicieron antes y durante este periodo y que sirvieron para que el comité realizara sus acusaciones. Este mismo autor también realizó Diccionario de la Caza de Brujas (Inédita, Barcelona, 2005). También el teórico e historiador de cine Roman Gubert ha publicado dos libros sobre el tema: McCarthy contra Hollywood: la caza de brujas (Anagrama) y La caza de brujas en Hollywood (Anagrama).

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons 

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