Oscar 2009, a una gala que no pude ver

Que se lleva el oscar Pe y recuerda Alcobendas. Que sí que es cierto que en esa película de Woody Allen, que es de las que menos me ha gustado aunque como siempre algo rescaté, sí que era cierto que cada vez que salía Pe llegaba una bocanada de aire fresco. Como me dijo un compañero el otro día, no está nada mal que de vez en cuando el premio se lo lleve alguien que haga papel cómico. No nos damos cuenta de que hacer reír es más difícil que hacer llorar.

Que sí, que sí, que Kate Winslet que gran actriz es. Que me muero por verla en El lector (¡¡¡cómo me gustó la novela!!!) y que estuvo también grande como April Wheeler en Revolutionary Road. Que es actriz dramática pero también risueña y encantadora.

Claro que se lo merecía Sean Penn, que estaba grande como Harvey Milk en biopic a lo Gus Van Sant pero mi corazón quería que se lo hubiese llevado Mickey Rourke que también estaba inmenso con esos ojos al borde de la lágrima y ¡¡¡esas manos destrozadas!!! que me dejaron hipnotizada. Su luchador era triste y tierno.

Sí, todo el mundo lo sabía que Heath Ledger se lo llevaría a título póstumo. Por su Joker oscuro (que por cierto no he visto) pero fíjate que hubiera preferido que este rubio de rostro dulce siguiera entre nosotros y quizá se lo hubiera dado a otros compañeros, que también estuvieron inmensos. Él tenía carrera que prometía y podía habernos dejado muchas más veces con la boca abierta.

Yo este año he quedado contenta porque aunque no he visto la película que me deje arrollada o entusiasma sí que he disfrutado de buen cine. Slumg Milloinaire me metió de lleno en un cuento o fábula con asuntos tristes (¿no son tristes los cuentos de Andersen o de Grimm?) y terminé con ganas de bailar con los protagonistas y de que Jamal se hiciera millonario y de que se llevara a Latika lejos…Me apené por el destino de Salim. No para todos el cuento termina feliz.

Por supuesto, que el oscar a largometraje de animación tenía que ser para Wall-E. Ese robot que devuelve al cine la magia de la pantomima. La fuerza de la imagen. Qué delicado y tierno. Sentí buen cine mientras me enamoraba de ese robot que se enternece ante dos seres que se cogen la mano o que entusiasmado baila a lo ¡Hello Dolly! Nadie había visto la japonesa que ganó el oscar mejor película extranjera. Esperaremos a verla antes de opinar. No obstante ahí estaba La Clase que para mí era película de las grandes…

La gran perdedora fue, quizá, El curioso caso de Benjamin Button pero que conste que esta fábula con aires de generación perdida contaba con escenas y personajes de buen cine. Ya dije para mí lo que no funcionaba era el conjunto. Pero tenía retazos de buen cine.Y tampoco hicieron mucho caso de El luchador pero yo me la llevo en el recuerdo. O en el apartado de intérpretes ni uno para La duda (todos estaban nominados), película que también recomiendo porque es de esas que sales y tienes charla y debate asegurado.

Lástima me dio no disfrutar del bello Hugh Jackman, de sus bailes, canciones y gracias. Otra vez será. Me dijeron que estuvo fantástico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.