Diccionario cinematográfico (91)

Bud White: White es un agente de policía de Los Ángeles, de los años de Lana Turner y Stompanato, él es todo músculos y todos piensan que posee poco cerebro. Él también lo siente así. Es una mole y sus resortes se alteran y su violencia se dispara ante todo hombre que ose maltratar a una mujer. No puede. Se crispa en cuanto ve que un hombre levanta la mano a una mujer y la hace sufrir. Y se convierte en el ser más dulce que pueda existir con la víctima. Son cosas del pasado, de una infancia dura, de la impotencia de ser niño y no poder defender a la madre ante padre bestia y bestial que la remata a golpes.

Bud White arrastra su mole de músculos… y su rostro tierno. Es buen compañero y agente honrado. Tras la bestia, el hombre. Y su corazón y su coraza salta en mil pedazos y surge el hombre bueno cuando conoce a una puta más guapa que Verónica Lake que se llama Lynn. Y White es dulce. Y ya lo dice Lynn está con White porque ella quiere, porque ve a un hombre tierno y bueno, porque es el único que la hace sentir como Lynn, como ella misma, y no como una puta que es una doble de Verónica Lake y se acuesta por dinero. Bud White se une al que parece en principio su peor enemigo, y que le hiere en lo más hondo al acostarse con su musa, para solucionar un caso de corrupción. Y White se comporta como siempre, todo músculos, buen compañero que protege y quiere. Sale malherido. Uno se lleva la gloria y él, Bud White, queda enfermo pero se lleva a una ex puta a la que ama y un viaje a Arizona. Lynn sonríe.

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