Hace unos días, después de muchos años, volví a ver en televisión Rocco y sus hermanos de Luchino Visconti. En la memoria guardaba algunos momentos o personajes pero, de pronto, con la música de Nino Rota de fondo, recuperé la fuerza de un melodrama con ecos neorrealistas. Y la emoción estallaba en cada fotograma. En este nuevo visionado algunos personajes, como Nadia, tomaron un protagonismo que hace años no tuvieron. El volver a ver una película como esta supone mirarla con ojos nuevos, atrapar nuevos matices y puntos de vista, encontrar más significados y sentidos, y volver a toparse con un director fascinante, Luchino Visconti.

Rocco y sus hermanos

Razón número 1: Rocco y Simone

Alrededor de dos hermanos, Rocco (Alain Delon) y Simone (Renato Salvatori), con personalidades opuestas, gira un relato trágico sobre la destrucción de una familia en la Italia de los años cincuenta. La familia Parondi es una de tantas familias que probaron suerte y emigraron de sus tierras en el Sur para probar suerte en una ciudad del Norte, Milán. Los cinco hermanos Parondi tienen una forma distinta de enfrentarse a la nueva situación en la gran ciudad que los engulle. Pero las situaciones que van provocando Rocco y Simone terminan alterando y rompiendo una “aparente” armonía familiar que giraba alrededor de la fuerte personalidad de una madre, que va viendo cómo pierde su hegemonía.

Simone cae en todas las tentaciones posibles que depara la gran ciudad. Y tiene la transformación más tormentosa y salvaje de los cinco hermanos. Simone, al principio, es el más alegre, ilusionado, extrovertido, pícaro, inocente… pero se deja llevar más por las pasiones que por las reflexiones. Él avanza como un toro bravo, sin medir consecuencias. E igual que todo lo bueno le puede marcar, todo lo malo también. Se deja arrastrar por una vida fácil, y poco a poco, va cayendo al abismo, al vacío, y se transforma en un perdedor con mucho rencor. Simone se mueve por instinto y la furia y la violencia se lo come…, lo transforma en un monstruo, y arrastra en su carrera al infierno a todos los seres queridos.

Rocco, al principio, es un personaje secundario e irá tomando protagonismo. Un muchacho introvertido, serio, que apenas habla. Melancólico, bello, casi angelical, con una sonrisa que asoma siempre tímida. Él echa de menos sus raíces, su tierra, y poco a poco toda su obsesión será que la familia permanezca unida pase lo que pase y regresar a una tierra idealizada. Para él la ciudad es un valle de lágrimas que hay que soportar sin miedo. La ciudad es su desarraigo. Y la vida es sacrificio continuo. Esa bondad de Rocco será un arma letal para la familia, porque no solo se sacrificará él, sino a todos los que le rodean. Su bondad precipitará la tragedia…

Razón número 2: Nadia

Nadia (maravillosa Annie Girardot), una mujer ya herida, se cruza en la vida de los hermanos Parondi… y se convertirá en una víctima dolorosa. Cada una de sus apariciones abofetea y duele. Es el punto de fricción violenta entre Simone y Rocco.

A Nadia se la encuentra una noche Vincenzo… como una mujer destronada. Nadia es una prostituta con heridas que se ha creado una coraza de mujer dura. Y cuando pisa la casa de los Parondi y se dirige a cada uno de los hermanos (y cada uno la mira de una manera totalmente distinta) no sabe que está forjando un destino trágico.

Nadia empieza una relación con Simone y se muestra como mujer fuerte, dura, que no quiere dar rienda suelta ni a sentimientos ni emociones. Nadia abandona a un Simone que pierde la cabeza por ella. Simone, de joven que busca, apasionado, que esa mujer le ame, tras un rechazo no asumido, se convierte en hombre maltratador que quiere dominar y doblegar a Nadia, para que permanezca siempre a su lado. Con Rocco es distinto, con él Nadia muestra su parte vulnerable, su dureza se resquebraja. Y cree que con él puede curarse las heridas, apostar por una nueva vida. Pero Rocco vuelve a romperla en mil pedazos, pues la obliga a que se sacrifique por la unidad familiar. Nadia se descubre finalmente mujer hundida, vulnerable y herida… Rocco, después de que ella ha sufrido la peor y más salvaje de las humillaciones y pensando solo en el bien de su hermano y su relación con él, la arrojará a los leones de nuevo. Rocco piensa equivocadamente que si renuncia a ella y esta vuelve a Simone, todo volverá a ser igual que antes en la familia Parondi.

Así Nadia se convierte en un personaje maltratado por unos y por otros, en una moneda de cambio… ninguno de los Parondi velará por su felicidad, y su final será triste y cruel. Brutal.

Razón número 3: Vincenzo, Ciro, Luca

Luchino Visconti, y un reguero de buenos guionistas, estructurará la película en cinco capítulos con los nombres de cada uno de los hermanos: empieza por Vincenzo, el más mayor, hasta cerrar con Luca, el pequeño. En medio Simone, Rocco y Ciro. Y cada uno tiene su forma de enfrentarse a la gran ciudad. Vincenzo asume responsabilidades además de integrarse en su nueva ciudad, quiere ser un hombre trabajador sin problemas ni complicaciones y formar una familia. La llegada de su madre (que insiste que es su responsabilidad acogerles y sacarles adelante) y hermanos desestabiliza el mundo que poco a poco se había ido construyendo (él ya llevaba un tiempo en Milán). Al final prefiere crearse un futuro con Ginetta (Claudia Cardinale), la chica a la que ama. Su familia es su familia pero siempre deja claro que él tiene nuevas responsabilidades. No quiere su papel de líder de la familia Parondi, quiere su propio lugar.

Ciro es el hermano más reflexivo y realista, también el más práctico. Ciro asume que la vida en la ciudad es otra y que hay que agarrar las oportunidades que ofrece, y por otra parte, no dejar de luchar por conseguir una vida mejor para todos. Ciro es el hermano que se da cuenta de todo, que observa y que trata de devolver la calma dentro de la tormenta que se desata. Él decide estudiar, especializarse y trabajar, e ir labrándose un futuro. También es consciente de que a Simone, si se le quiere ayudar, no se le puede sobreproteger más sino que tiene que asumir sus acciones y errores. Y se desespera al ver cómo Rocco está renunciando a su felicidad, a sus sueños… y sacrificándose inútilmente por una familia que él idealiza y por una tierra que ya no existe, sino que lo que hay que hacer es luchar porque esa tierra prospere, cambie.

Luca, el niño, quiere y observa a todos sus hermanos mayores. Y cada uno le va proporcionando herramientas para su futuro. Como pronostica Ciro, quizá sea el único que regrese al hogar, pero espera que a un hogar transformado, bueno. Luca es la esperanza de un futuro mejor para los Parondi.

Razón número 4: la madre

Rocco y sus hermanos

Rosaria Parondi (impresionante Katina Paxinou) es un personaje estremecedor y complejo. Es la madre que aglutina a todos en su tierra dura, que tiene bien sujetos y controlados a sus polluelos, pero que no sabe cómo mantenerlos bajo sus alas en esa ciudad que ella quería conquistar, para dejar atrás una miseria que odia. No les deja volar libremente. Ella quiere convertirse en toda una señora. Rosaria es una madre que ata, que protege, que reprime, que mima y que también echa a los leones a sus hijos… porque en su huida de la miseria y la vida dura no pone límites… para ella tienen que sobrevivir y el mayor triunfo es prosperar. Pero también es una mujer fuerte, orgullosa, temperamental, que se equivoca, y a veces lo reconoce, que llora, que sufre… y que no deja nunca de luchar y de amar (aunque a veces hay amores que matan…).

Razón número 5: Nino Rota

Pero si hay algo que atrapa y sumerge en el universo neorrealista y melodramático de Rocco y sus hermanos es una profunda y hermosa banda sonora de Nino Rota. Si se ha visto alguna vez la película, una de las cosas que perdura en la memoria es su música que crea y transmite el alma de una historia que habla de las heridas, del desarraigo, del dolor, de los sueños inalcanzables, de la violencia, de las pasiones…

Razón número 6: influencias literarias, bíblicas… y otras sorpresas

Rocco y sus hermanos

En la tragedia de la familia Parondi hay innumerables raíces literarias, pero también simbolismo religioso. Entre los fotogramas podemos rascar el destino negro de las tragedias griegas, la majestuosidad y elegancia de las grandes óperas (la ópera era una de las pasiones de Visconti), los dilemas morales de Dostoiewski, la melancolía de Thomas Mann o la espiritualidad del escritor italiano Giovanni Testori.

Simone y Rocco son una especie de Caín y Abel bíblicos. Simone también es el hijo pródigo, que regresa hundido y seguirá hundido. Pero, sin embargo, la bondad de Rocco y su sacrificio no serán el camino para encontrar la luz. Rocco será finalmente también un perdedor emocional, como el destruido Simone. En su lucha los dos pierden. En el ring, los dos son golpeados. En esta historia solo puede haber futuro para Ciro, porque es un hombre realista y práctico, pero que además tiene conciencia de lucha, progreso y cambio. También para Vincenzo, el mayor, que decide construirse unas nuevas raíces e ir rompiendo lazos con su madre y hermanos. Y para Luca, que es el que mira y recibe la herencia de cada uno de sus hermanos, el que tiene a la vista todos los caminos posibles… y quizá no se equivoque al tomar el suyo.

Nadia se convierte en una Maria Magdalena que su sacrificio final, cuando ya es destruida totalmente por la rivalidad de los dos hermanos, la deja sola en un paisaje desolado, después de una muerte violenta. Nadia no encuentra la redención, es un personaje trágico continuamente castigado, no hay salida para ella. Y cuando se aferra a la esperanza es sacrificada de nuevo, sin ella quererlo. Empieza en el fango y termina en él.

Razón número 7: la inmigración y el mundo obrero

La inmigración a la que se vieron abocadas muchas familias durante los años cincuenta en distintos países europeos dejaron un montón de buenas películas en el camino. Y una de ellas es Rocco y sus hermanos. Una familia que viene de las tierras castigadas del Sur para intentar prosperar en una ciudad industrializada del Norte. Y cómo esto no solo hace mella a la unidad familiar sino a cada uno de los hermanos.

Las películas dialogan entre sí y años antes en España José Antonio Nieves Conde dirigió Surcos… otra familia del campo que trata de buscar su camino en un Madrid que va prosperando… y cómo también el núcleo familiar se va desintegrando y cómo también cada uno de los hermanos de esta familia va tomando diferentes caminos. Ambas forman un buen díptico de lo que supuso esa inmigración, después de un periodo de guerras.

Por otra parte, Rocco y sus hermanos muestra las salidas laborales de los hermanos y enseña un mosaico de la clase trabajadora en Milán durante los años cincuenta: refleja cómo llegan en un momento en el que el trabajo no abunda y les cuesta encontrar un puesto (el día que cae la nieve, que es la primera vez que la ven, es motivo de alegría porque puede ser un día de trabajo), luego cada uno se va situando. Vincenzo trabaja en la construcción, Ciro se especializa para entrar en la fábrica de Alfa Romeo, Simone encuentra una primera salida en el mundo de la lucha y el boxeo hasta que se convierte en un parado y Rocco, antes de conseguir un éxito esclavo en el ring, es el chico de los recados en una tintorería que da trabajo a un montón de chicas jóvenes. Hasta el hermano pequeño Luca termina encontrando trabajos esporádicos en la calle.

Razón número 8: el boxeo

Curiosamente Vincenzo, el hermano mayor, abandona el boxeo, el ring, como opción de vida. Él tiene claro que quiere otros caminos para sobrevivir. Y, sin embargo, el boxeo será el camino de triunfo fugaz, perdición y caída de Simone y también el camino como sacrificio por parte de Rocco, que irá atándose al ring para siempre, sin ser su sueño. Los dos hermanos además mantienen una pelea entre los dos, como si estuvieran continuamente en un ring. El boxeo unido a la tragedia de sus vidas. Peleas violentas tanto en el ring como en los distintos escenarios que les depara la vida…, así es impresionante hacia el final cómo en paralelo vemos la victoria en el ring de un Rocco atrapado para siempre y héroe a su pesar y el asesinato brutal que comete Simone…

Razón número 9: neorrealismo y melodrama

Rocco y sus hermanos

Visconti empezó bajo las premisas del neorrealismo hasta abandonarlo totalmente para buscar otros caminos en la narración cinematográfica. El canto de cisne de su concepción neorrealista fue Rocco y sus hermanos, donde el neorrealismo se da la mano con el más extremo de los melodramas. Hay un planteamiento de fondo sobre la clase trabajadora, sus problemas y sus dilemas, pero traza un camino serio de idealismo y lucha. También muestra con fiel realismo el tema de la inmigración y su plató muchas veces son las calles, las viviendas, los descampados de Milán… Visconti da importancia a los rostros de sus protagonistas, pero todos son solventes actores o futuras estrellas europeas. Hay, por otra parte, una meditada crítica a la mentalidad católica.

El neorrealismo se da la mano con el extremismo emocional del melodrama y la catarsis de la tragedia griega, y de esta mezcla surge la fuerza, el lirismo y el dramatismo de Rocco y sus hermanos… con notas de Nino Rota.

El paroxismo extremo de la tragedia siempre tiene una protagonista: Nadia, o está vinculado a los dos hermanos antagónicos, Simone y Rocco. Por una parte se encuentra toda la secuencia de la violación de Nadia y posterior pelea de hermanos hasta el desvanecimiento de Rocco. Por otra la violenta muerte de Nadia. Y, al final, el degarrador grito-abrazo de los hermanos de Rocco y Simone en la cama…

Después de esa catarsis emocional que rompe… una imagen que arranca un suspiro de calma. Un niño, Luca, que va andando, casi correteando, por una calle donde en las paredes están colgados pósteres del rostro de su hermano-héroe atrapado, Rocco.

Razón número 10: Rocco y Nadia en el Doumo de Milán

Pero si hay una escena que une la escritura cinematográfica de Luchino Visconti, que emplea el mundo como si fuera un gran escenario de Ópera trágica, con la emoción más intensa que puede sentir el espectador: es el momento de Rocco y Nadia en lo alto del Doumo de Milán. Ahí donde Rocco decide, sin escuchar ni razonar con Nadia, entregarla como sacrificio a su hermano Simone (a pesar de que ha violado con suma crueldad y ante sus ojos a su amada) para no minar más la unidad familiar. Ver la cara de impotencia pero también frialdad de Rocco y la lágrima que cae del ojo de Nadia. Y cómo del primer plano se abre a un plano desde las alturas donde vemos a Nadia corriendo y a Rocco intentando alcanzarla… La fractura está realizada.

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