Aquellas que no vi

Hoy inauguro sección. En esta categoría hablaré de aquellas películas que en su momento, por un motivo u otro, no vi. Durante este mes de marzo he podido visionar en dvd varias películas que me quede con ganas de ver en cartelera. No las pude disfrutar en pantalla grande pero, ahora, me alegro de haberlas recuperado.

A continuación ofrezco una lluvia de esas películas y pequeños comentarios. Es lo que tiene el cine, como la literatura, siempre estás a tiempo de ver, de recuperar una obra, de sorprenderte y volverte a sorprender.

Casi todas las obras que me dejé en el tintero, tenía motivos para querer verlas. Y, muchas de ellas, han sido descubrimientos que me han hecho sentir un crisol de ideas, reflexiones y sentimientos.

En esta categoría hablaré del cine del siglo XXI, películas que me he perdido a partir del año 2000 y que poco a poco voy viendo.

Lilya forever (2002) de Lukas Moodysson

Lilya y a Volodya se imaginan el cielo, su única vía de escape, más allá del pegamento. Esta película no es película sino grito. Grito ante las infancias robadas. Grito ante la soledad de unos niños vulnerables que no tienen defensa alguna contra una sociedad que les engulle. En un momento, de la película Volodya le dice a Lilya que no se rinda que si lo hace ellos habrán ganado. A Lilya y a Volodya les parece una mierda la vida que les ha tocado. No la pidieron. No pueden sufrir más de lo que sufren…, y Lilya siempre lleva consigo un cuadro con ángeles y reza ante él porque piensa que algo tiene que existir que sea bello.

Lukas Moodysson es un narrador cinematográfico que, en esta película, grita (en sus dos obras anteriores era duro pero dejaba resquicios para la comedia y felicidad de sus adolescentes –véase Fucking amal o Juntos–). Aunque al final deja un resquicio para la luz o una puerta abierta…, aunque sea imaginaria.

Tsotsi (2005) de Gavin Hood

Tsotsi es hermético, cara de matón, frío, con tres compañeros de barriada marginal de Johannesburgo cada día quita para subsistir. Y si matan, no tiembla. ¿Quién es Tsotsi?

En un relato sencillo, contenido, brutal y poético –nada falta nada sobra– a Tsotsi se le va cayendo su careta protectora de niño de la calle sin sentimiento alguno. El adolescente duro tiene un pasado demasiado duro, le duele tanto que prefiere ir por la vida sin sentimiento alguno. Pero cuando realiza uno de sus robos violentos, sin compasión hacia el otro (nadie tuvo compasión por él), se encuentra a un bebé entre sus brazos. Y Tsotsi se rompe, y Tsotsi cae, cae su careta. Y su futuro es negro, lo sabe haga lo que haga, pero esta vez vuelve a sentir…, quizá hay alguien que pueda sonreírle o que le espere.

Breaking and entering (2006) de Anthony Minghella

Érase una vez un director que nos dejó a todos y se llamaba Anthony y le gustaba contar historias con cámara en mano y buenos actores en sus repartos. Amaba el cine y crear escenas bellas…, en su penúltima obra se volvió intimista y lo logró a través de cuatro rostros: Jude Law, Robin Wright Penn,Juliette Binoche y el joven y desconocido Rafy Gravon.

Minghella envuelve de luz distinta un Londres interracial y una historia de amores que se pierden, que no se encuentran, de solitarios que buscan ser amados, de personas que se equivocan pero se quieren, de otras culturas, de choques emocionales, de relaciones de pareja, de relaciones de madres e hijos, de guerras que destrozan o cambian vidas, de no estar en tu propio país, de la nostalgia de tiempos pasados, de pequeñas traiciones, de dolores y pasiones…, de seres humanos que quieren que otros les miren, cercanos, y que entiendan sus dudas, sus problemas, sus…

Paris, Je T’Aime (2006), varios

Una película llena de cortos que tiene como principal protagonista París. Un París mágico que sale retratado de mil maneras por directores de todo tipo y nacionalidad. Y, en esos cortos, cabe de todo: humor, fantasía, amor, realismo mágico y no mágico, sentimientos, infidelidades, amores extraños, amantes dolidos, padres e hijos, desconocidos o demasiado conocidos, risas, lágrimas… Y el experimento funciona (unos más que otros) pero ninguna estropea el sabor que te queda de un Paris donde ocurren pequeñas historias, algunas bellas, muy bellas.

Los directores van desde un Alfonso Cuaron, pasando por los Coen, parando en Coixet, prosiguiendo en Payne o Gus Vant Sant, rodeando a un Wes Craven y navegando en próxima parada con Oliver Schmitz, cruzando a Walter Salles…, y muchos más. Y, los intérpretes son un festival de rostros: Natalie Portman, William Dafoe, Juliette Binoche, Fanny Ardant, Bob Hoskins, Nick Nolte, Sergio Castellito, Steve Buscemi, Gerard Depardieu…

Las historias van desde un Oscar Wilde que impide una ruptura de pareja a través de la risa, a una turista que se da cuenta de los momentos felices en su viaje a París, el joven que se enamora de una bella vampiresa, el turista americano que se enfrenta en el metro al amor mediterráneo, matrimonios que llevan años y tratan de reavivar la chispa del amor, los encuentros que pueden llegar a significar algo más, al dolor de una madre que pierde al hijo o al sosiego de madre inmigrante que no puede cuidar a su propio hijo porque tiene que ir a cuidar a otro para sobrevivir ambos. La historia de una joven actriz y su novio ciego, el sentimiento de volverse a enamorar de una mujer a la que se le va la vida, los mimos que se encuentran en la cárcel y con dulzura se aman o la bella historia de un inmigrante de dura vida, que cae herido de muerte en una plaza, y le atiende una enfermera de la que ya se fijó…

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