Imágenes de la locura. La psicopatología en el cine de Beatriz Vera Poseck

El mundo de la salud mental siempre ha estado presente en el séptimo arte. Beatriz Vera Poseck en su libro Imágenes de la locura repasa los trastornos de la mente y analiza su reflejo en el celuloide. 

Es un libro muy cercano y original que combina la pasión por la psicología y el amor al cine. A lo largo de sus páginas, los lectores podemos disfrutar de una información clara sobre algunos trastornos mentales. Y después la autora repasa distintas películas que reflejan esos trastornos. 

Beatriz Vera Poseck nos introduce a un viaje apasionante. Un viaje al fondo de la mente. El libro está dividido en nueve capítulos donde explica, analiza y facilita buenos títulos cinematográficos sobre: retraso mental, trastornos generalizados del desarrollo (autismo), trastornos amnésicos y síndrome de Korsakoff, esquizofrenia y otros trastornos psicóticos, trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad agorafobia y pánico, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos disociativos (amnesia disociativa y fuga disociativa) y, por último, trastorno de identidad disociativo. 

De la mano de Beatriz Vera Poseck y su libro, realizo mi personal viaje a la locura. Nueve paradas. Películas que me hicieron descubrir algo más de la salud mental y de cómo funcionamos. Películas que se adentran en el misterioso mundo de la mente humana. 

Primera parada: no olvidaré el sueño de Lennie en De ratones y hombres (Gary Sinise, 1992). Un cuerpo enorme con una mente pequeña. Lennie tiene a George. George tiene a Lennie. Pero el mundo no les deja un respiro. Me dejo llevar por Arnie, ese muchacho de dieciocho años, que depende de su hermano mayor Gilbert. Ese muchacho de sonrisa encantadora pero que necesita una atención continúa. ¿A quién ama Gilbert Grape? mostró a un discapacitado mental con el rostro de Leonardo DiCaprio quien creo a un gran personaje. 

Segunda parada: a todos se nos quedó en la retina el andar extraño y la habilidad con los números de Rain man y como un Dustin Hoffman que borda el papel de autista transforma a su hermano pequeño, Tom Cruise. Me impresionó la historia por su dureza, Sueño de una noche de invierno del interesante autor serbio Goran Paskaljevic. La película es una tragedia. Una de las protagonistas es Jovana Mitic, una niña autista en la vida real. Su relación con Lazar, otro de los personajes principales, es de una frágil y maravillosa belleza. 

Tercera parada: el gran Charles Chaplin nos deja a un barbero amnésico en pleno guetto judio. Cree que vive en otra época por eso no entiende la crueldad con el pueblo judio y los momentos previos a la II Guerra Mundial en El gran dictador. En Memento nos metemos de lleno en la angustia del protagonista que olvida lo que le ha pasado en cuestión de minutos. Y, vivimos una preciosa alegoría o cuento sobre personas sin hogar, un hombre pierde la memoria en Un hombre sin pasado del filandés Aki Kaurismäki. Sin identidad, sin personalidad, sin hogar… vivirá entre los más marginados pero encontrará algo parecido a la felicidad y la libertad. 

Cuarta parada: los que padecen esquizofrenia y otros trastornos psicóticos  son protagonistas de unas historias llenas de angustia. Un tímido dueño de un motel dominado por su madre muerta (Psicosis), un hombre al que le domina la locura en un enorme caserón aislado junto a su mujer y su hijo. Sólo quería un sitio tranquilo para escribir (El resplandor). Un muchacho joven que soñaba con volar, se termina transformando en un hombre pájaro tras su experiencia traumática en Vietnam. Su amigo de la infancia trata de entenderle (Birdy). Un matemático que cree que trabaja como agente secreto (Una mente maravillosa). La angustia de un hombre esquizofrénico que no logra huir de sus delirios. Asistimos impotentes a la degeneración progresiva de un hombre enfermo (Spider). 

Quinta parada: Las depresiones y otros trastornos del estado de ánimo nos dejan personajes increíbles como el de Mabel en Una mujer bajo la influencia. Gena Rowlands llena la pantalla con su recreación de una mujer fascinante y tremendamente complicada. Una familia incomunicada porque ni el padre, ni la madre, ni el hijo adolescente superan de la misma manera la muerte de un ser querido en un accidente (Gente corriente). Un hombre ciego que se ha cansado de la vida (Esencia de mujer). Un joven siempre con el suicidio a cuestas tan egoísta que no de da cuenta del hermano que tiene siempre a su lado y de su calidad humana (Wilbur se quiere suicidar). Tres mujeres y un hombre que no se dan cuenta de la felicidad que dan los momentos. La única salida de alguno de ellos es conocer a la muerte como compañero de viaje (Las horas). 

Sexta parada: Una mujer que no soporta salir a los espacios abiertos…, aunque su vida corra peligro (Copycat). Un gángster agobiado por sus ataques de pánico (Una terapia peligrosa). Un profesor desencantado al que no se le ha perdido nada fuera…, sólo el miedo a enfrentarse a grandes espacios (Descubriendo a Forrester). 

Séptima parada: Hay dos obsesivos compulsivos a los que guardo especial cariño. Ese Melvin, escritor de éxito, pero absolutamente insoportable con una vida llena de rituales compulsivos, que se ve transformado por su relación con un vecino homosexual y una camarera (Mejor… Imposible). O el multimillonario Howard Hughes que podía esconder sus manías y obsesiones tras su rostro de excéntrico millonario o genio con gran capacidad creativa (El aviador).  

Octava parada: un hombre que no logra recordar su pasado, un recuerdo de infancia, horrible (Recuerda). Una joven que trata de olvidar un hecho traumático pero que quiere gritar a todos que no ha perdido la razón. Que hay algo horrible que oculta y que es un recuerdo verdadero (De repente el último verano). Una mujer que prefiere inventarse un mundo de telenovela en vez de enfrentarse a que ha sido testigo de un hecho horrible (Persiguiendo a Betty). Un hombre que no puede dormir porque no puede dejar salir su sentimiento de culpa (El maquinista)… 

Novena parada: Eva es una mujer que encuentra tres personalidades distintas en su interior…,¿quién es Eva? (Las tres caras de Eva). Zelig es un hombre camaleónico. Se transforma en los momentos clave en quién le conviene (Zelig). Norton y Pitt son dos, son uno, son nihilistas, son los creadores de una filosofía demoledora. Golpea. Golpea sin compasión (El club de la lucha). Robert de Niro es un buen padre de familia, un gran señor, amigo de sus amigos, amante de sus amantes, ama a su hija…, y no entiende por qué ella cada vez se acerca y protege más a un amigo invisible que hace cosas terribles (El escondite)…, trastornos de identidad disociativos que sobrecogen y hacen entender la dificultad de conocer la mente humana. 

Gracias Beatriz por recordarnos tantas películas. Gracias por el viaje. 

(Imágenes de la locura. La psicopatología en el cine de Beatriz Vera Poseck. Calamar Ediciones. Madrid, 2006) 

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