Diccionario cinematográfico (135)

Seductores: te atraigo con mis artes de seductor, nena, voy a ser muy egoísta. Jamás me comprometeré contigo ni permitiré que cortes las alas de mi libertad. Yo seré siempre el que abandone y trataré por todos los medios de evitar los problemas. No estoy hablando de sentimientos…, hasta que un día una mujer me deje y desprecie como yo he hecho tantas veces. Hasta que sea consciente del daño que causo. Entonces tal vez piense. Ah, se me olvidó presentarme soy Alfie.

El seductor busca el placer sexual y pasarlo bien o encontrar una manera fácil de acceder o bien al poder o al dinero. El seductor daña pero también puede ser dañado.

David Niven, Marlon Brando y posteriormente Michael Caine y Steve Martin se convirtieron en Dos seductores. Es su forma de vida, su diversión, de lo que se nutren sus confidencias…

Niven también es el seductor padre de una adolescente que también vive los placeres de la vida. Es un playboy y su hija así lo quiere. Cuando ve que su padre puede enamorarse realmente… se desencadena de la tragedia en la melancólica, Buenos días tristeza.

Seductor también es ese peluquero que quiere negocio propio y para conseguir sus influencias no duda en ir de flor en flor siendo infiel a su rubia novia y dando la espalda a sus verdaderos sentimientos hacia la mujer que es el amor de su vida. Al final es demasiado tarde en Shampoo.

En Luna de papel el estafador simpático que engatusa y seduce a las viudas se siente transformado por su amistad con una niña que le hace reconsiderar su forma de ser.

Los seductores por naturaleza, los vividores, crean envidias insanas y enfermizas que se lo pregunten al personaje de Jude Law, ese millonario viva la vida que seduce continuamente a pesar de tener una novia dulce que le ama, que verá cómo su vida se convierte en pesadilla cuando conoce a un joven que quiere absorber su personalidad en El talento de Mr Ripley. También este actor se convirtió en Alfie.

Don Siegel convirtió a Clint Eastwood en El seductor, un soldado herido que acaba en una escuela de señoritas del sur donde cada una de ellas acabará en sus brazos y donde el ambiente se convertirá en un torbellino de celos y sentimientos encontrados.

Otro seductor y farsante con cara de Burt Lancaster vivirá una tragedia junto a Jean Simmons en El fuego y la palabra. Donde el seductor se cree su papel de predicador y cuando quiera amar realmente se encontrará de frente con un fanatismo que no podrá contener.

Nos vamos al seductor cazafortunas de época y lo representaremos con el rostro de Monty Clift y su ambiguo personaje en La heredera. Su seducción le pasará factura.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

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