{"id":990,"date":"2011-02-04T19:24:40","date_gmt":"2011-02-04T18:24:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2011\/02\/04\/liz-taylor\/"},"modified":"2011-12-05T13:21:49","modified_gmt":"2011-12-05T12:21:49","slug":"liz-taylor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990","title":{"rendered":"Liz Taylor"},"content":{"rendered":"<p><span>Liz Taylor fue la ni\u00f1a prodigio de Hollywood, la adolescente que llenaba las arcas; la joven m\u00e1s hermosa de ojos violetas que viv\u00eda con glamour, llenaba cines y llenaba arcas y de paso se convert\u00eda en actriz intuitiva y buena empresaria\u2026 Daba noticias para el mundo del coraz\u00f3n si parar, era musa de paparazzis, y apenas se distingu\u00eda entre vida ficticia y vida real, entre vida privada y vida p\u00fablica. Liz Taylor es y fue un icono. Una mujer leyenda ya inmortal. Liz Taylor nunca supo lo que era vivir sin \u00e9xito por eso su ca\u00edda, convertida en una <em>has been<\/em> cuando apenas ten\u00eda cuarenta a\u00f1os, tuvo que ser triste, triste, triste. Fue la reina de los excesos: en belleza, en el amor, en la amistad, en sus joyas, en su \u00e9xito, en las comilonas, en el alcohol, en las enfermedades que siempre minaron su salud pero nunca pudieron con ella\u2026 Su camino fue trazado desde que naci\u00f3, poca elecci\u00f3n tuvo. Su madre la llev\u00f3 por estudios para que hiciera peque\u00f1os papeles (ten\u00eda claro cu\u00e1l iba a ser el futuro de la peque\u00f1a de ojos violetas) desde ni\u00f1a hasta que se convirti\u00f3 en estrella de estudio, mimada, porque llenaba las arcas. Y a\u00fan Liz es una superviviente. Y a\u00fan Liz dej\u00f3 un buen pu\u00f1ado de pel\u00edculas donde no s\u00f3lo hay que exaltar su belleza sino reconocer que la c\u00e1mara la devoraba y desprend\u00eda una luz especial, y reconocer que bajo una buena direcci\u00f3n y un buen papel la Taylor era una actriz que pod\u00eda crear un personaje.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Primero fue ni\u00f1a adorable que acompa\u00f1a a la perra <em>Lassie<\/em> en sus aventuras. Despu\u00e9s se convirti\u00f3 en la inseparable de un caballo en <em>National Velvet<\/em>. Otra vez persigui\u00f3 a Lassie y por fin se convirti\u00f3 en ni\u00f1a mimada y cursi, a la que quitaron su flamante cabellera negra para te\u00f1irla de rubio, que se convierte en toda una damita en <em>Mujercitas<\/em>. As\u00ed inmortaliza a una de las hermanitas de la novela de Louise May Alcott.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Llegamos a los a\u00f1os cincuenta y ya es un linda adolescente que protagoniza a la ni\u00f1a bonita de una familia ya en edad casadera y Minnelli crea dos comedias familiares (que no han dejado de tener m\u00faltiples secuelas\u2026 que le pregunten a Ben Stiller), <em>El padre de la novia<\/em> y <em>El padre es abuelo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>La ni\u00f1a mimada Liz est\u00e1 en esa edad peligrosa que pasa de ni\u00f1a a mujer que suele ser el descalabro de las ni\u00f1as prodigios en el cine. Pero la Taylor no se descalabra y empieza a protagonizar pel\u00edculas de prestigio y pel\u00edculas taquilleras donde su especial tono de voz y su belleza son un reclamo\u2026 y ella sigue construy\u00e9ndose como actriz con matices que sobre todo tiene un dominio espectacular del objetivo de la c\u00e1mara. As\u00ed la primera pel\u00edcula en la que es reconocida como actriz adulta y algo m\u00e1s que un rostro bonito la protagoniza con diecinueve a\u00f1os y se trata del maravilloso drama <em>Un lugar en el sol<\/em> de George Stevens donde le toca el papel de la ni\u00f1a rica enamorada de un Montgomery Clift enamorado pero marcado por querer adquirir un puesto en el escalaf\u00f3n social. Ella muestra m\u00e1s madurez que todo su entorno al demostrar que su enamoramiento es verdadero. Y la desgraciada pareja, aunque cae en destino tr\u00e1gico, muestra el da\u00f1o de la lucha de clases. Ella, y las circunstancias sociales, destruye, sin darse cuenta con su amor hacia Clift, a una Shelley Winters que nos pega pu\u00f1etazos de dolor a los espectadores.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Despu\u00e9s la Taylor \u2018adorna\u2019 una pel\u00edcula m\u00edtica de aventuras en la que s\u00f3lo debe mostrarse bell\u00edsima. Y ser m\u00e1s bella que la fr\u00eda Joan Fontaine (con otro tipo de belleza en el rostro) no es complicado en <em>Ivanhoe<\/em>. Sigue as\u00ed su ascenso entre galanes de los cincuenta protagonizando pel\u00edculas de aventuras como <em>La senda de los elefantes<\/em> o melodramas tristes como <em>La \u00faltima vez que te vi en Par\u00eds<\/em> hasta que George Stevens la da otro papel bomb\u00f3n en 1956 con el que vuelve a recibir cr\u00edticas no s\u00f3lo como mujer bella sino como actriz. As\u00ed en esa pel\u00edcula r\u00edo-familiar <em>Gigante<\/em> la Taylor construye un personaje, Leslie, una mujer con una historia a cuestas a la que vemos como una joven esposa ilusionada a un mujer madura y con experiencia con pelo canoso (\u2026 pero sin una sola arruga).<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Los a\u00f1os cincuenta siguen prol\u00edficos y regalando a Liz papeles para el recuerdo. Se apunta a revisitaci\u00f3n de mujer sure\u00f1a caprichosa y sufridora a la vez a lo Jezabel o lo Scarlett pero esta vez con enajenaci\u00f3n mental incluida en la fallida <em>El \u00e1rbol de la vida<\/em>. Pero tambi\u00e9n comienza su fruct\u00edfera relaci\u00f3n con las adaptaciones cinematogr\u00e1ficas del dramaturgo Tennessee Williams y se convierte en la sensual Maggie, con combinaci\u00f3n blanca, en <em>La gata sobre el tejado de zinc<\/em>. Liz Taylor ya no es s\u00f3lo una mu\u00f1eca bella tambi\u00e9n es ahora objeto del deseo, mujer sensual. Ya no es mujer virginal e inocente\u2026 es mujer marcada con historias t\u00f3rridas. Al a\u00f1o siguiente continua su escalada como mito er\u00f3tico y cambia la combinaci\u00f3n blanca por un seductor ba\u00f1ador blanco en otra tragedia de Williams, <em>De repente, el \u00faltimo verano<\/em>. La Taylor sigue arrasando en su ascenso al estrellato. Est\u00e1 en la cima. Y el estudio la mima.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Los a\u00f1os sesenta empiezan con un Oscar, no merecido (hubo pel\u00edculas y papeles mejores para Liz)\u2026 pero ella era la mujer mimada y amada. Las malas lenguas dicen que se lo dieron por haber superado una fuerte neumon\u00eda que casi les deja sin la gallina de los huevos de oro. Estoy hablando de <em>Una mujer marcada<\/em>, por lo dem\u00e1s un entretenido dram\u00f3n donde Liz muestra sus artes de mujer sensual como modelo y prostituta de lujo. Y contin\u00faa con una de las mayores pesadillas para el sistema de estudios, un super espect\u00e1culo que termina en descalabro, la mastod\u00f3ntica <em>Cleopatra<\/em>. El s\u00famun de la actriz y su poder. Retras\u00f3 con sus enfermedades (adem\u00e1s de muchos otros asuntos que tambi\u00e9n perjudicaron el resultado final) el rodaje de esta pel\u00edcula-pesadilla. Y encontr\u00f3 al amor de su vida, Richard Burton\u2026 que procur\u00f3 una publicidad escand\u00e1losa para la producci\u00f3n (y por qu\u00e9 no beneficiosa para que el descalabro en taquilla no fuese m\u00e1ximo) porque ambos estaban casados en esos momentos en los que vivieron su idilio y se hizo p\u00fablico. <em>Cleopatra<\/em> supuso un momento importante en la historia del cine y que hasta algo m\u00e1s tarde no advirti\u00f3 Liz: el sistema de estudios estaba acabado. Ahora surg\u00eda un nuevo Hollywood, con fuerza, y una nueva fauna que expulsar\u00eda sin mucha pena a una de las divas.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Aun as\u00ed la Taylor continu\u00f3 con su estela de reinado, con sus escandalosa y excesiva vida junto a Burton, y sacando ganancias de ello\u2026 El p\u00fablico adoraba el glamour de la pareja y todav\u00eda pagaba por ir a verlos juntos. As\u00ed la gloria de la Taylor continu\u00f3 intacta en varias pel\u00edculas que adem\u00e1s siguieron cimentando su trayectoria como actriz. Tres taquillazos con su ya se\u00f1or esposo y luego varias que intentaron repetir la magia y el prestigio y s\u00f3lo dejaron ver la decadencia de una actriz a\u00fan joven pero que no super\u00f3 el descalabro del sistema de estudios y que ya no conoc\u00eda a los nuevos \u2018due\u00f1os\u2019 de Hollywood ni los nuevos aires y temas que quer\u00eda ver el p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Sin embargo fue en esta etapa cuando dejar\u00eda una de sus interpretaciones m\u00e1s inolvidables (de nuevo ganar\u00eda un merecid\u00edsimo oscar), ella era Martha, el tr\u00e1gico personaje de la maravillosa obra de Albee, <em>\u00bfQui\u00e9n teme a Virginia Woolf?<\/em>. \u00c9l, Burton, era George. Y sus peleas dial\u00e9cticas, sus litros de alcohol y cigarrillos\u2026 te dejan atado a la pantalla. Las otras dos pel\u00edculas con Burton que merece la pena nombrar es un melodrama que naci\u00f3 ya desfasado pero intenso y elegante, Castillos en la arena, sobre todo llev\u00f3 a la gente al cine. Y cuando ambos decidieron participar en una adaptaci\u00f3n de una obra del mism\u00edsimo William Shakespeare. Para Richard era algo habitual, era un reconocido actor de teatro que ya hab\u00eda interpretado varias veces personajes del bardo con \u00e9xito pero para la Taylor era terreno inexplorado\u2026 y no les sali\u00f3 mal la jugada con <em>La mujer indomable<\/em>. Otro \u00e9xito.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>A partir de este momento, 1966, el declive. Taylor brillaba m\u00e1s en las portadas de papel couch\u00e9 que en la pantalla de cine. Ya no era la mimada de nadie. Y abandonada a su suerte y con poco olfato (parece mentira) para adaptarse a los nuevos tiempos fue rodando fracaso tras fracaso. Cuando hab\u00eda llegado a su m\u00e1ximo potencial como actriz fue desaprovechada absolutamente. Aunque ella, mujer de negocios supo diversificar sus actividades y estar siempre de alguna manera en el candelero. Todav\u00eda en 1967 apareci\u00f3 en un interesante trabajo de John Huston, pero no comprendido, junto a Marlon Brando en <em>Reflejos en un ojo dorado<\/em>\u2026 pero ya no hubo m\u00e1s taquillazos o papeles incre\u00edbles para la Taylor.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Ahora ella ejerce como leyenda. Como una aut\u00e9ntica superviviente. Sus ojos violetas envuelven la sala oscura\u2026 <\/span><\/p>\n<p><span><span><\/span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\">Esta obra est\u00e1 bajo una <\/font><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#0066cc\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a>.<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Liz Taylor fue la ni\u00f1a prodigio de Hollywood, la adolescente que llenaba las arcas; la joven m\u00e1s hermosa de ojos violetas que viv\u00eda con glamour, llenaba cines y llenaba arcas y de paso se convert\u00eda en actriz intuitiva y buena &hellip; <a href=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-rostros-en-la-oscuridad"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Liz Taylor - El blog de Hildy Johnson<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Liz Taylor - El blog de Hildy Johnson\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Liz Taylor fue la ni\u00f1a prodigio de Hollywood, la adolescente que llenaba las arcas; la joven m\u00e1s hermosa de ojos violetas que viv\u00eda con glamour, llenaba cines y llenaba arcas y de paso se convert\u00eda en actriz intuitiva y buena &hellip; Sigue leyendo &rarr;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El blog de Hildy Johnson\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-02-04T18:24:40+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2011-12-05T12:21:49+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"hildy\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"hildy\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990\",\"url\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990\",\"name\":\"Liz Taylor - El blog de Hildy Johnson\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website\"},\"datePublished\":\"2011-02-04T18:24:40+00:00\",\"dateModified\":\"2011-12-05T12:21:49+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Liz Taylor\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/\",\"name\":\"El blog de Hildy Johnson\",\"description\":\"Simplemente, un blog &quot;de cine&quot;\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c\",\"name\":\"hildy\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"hildy\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Liz Taylor - El blog de Hildy Johnson","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Liz Taylor - El blog de Hildy Johnson","og_description":"Liz Taylor fue la ni\u00f1a prodigio de Hollywood, la adolescente que llenaba las arcas; la joven m\u00e1s hermosa de ojos violetas que viv\u00eda con glamour, llenaba cines y llenaba arcas y de paso se convert\u00eda en actriz intuitiva y buena &hellip; Sigue leyendo &rarr;","og_url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990","og_site_name":"El blog de Hildy Johnson","article_published_time":"2011-02-04T18:24:40+00:00","article_modified_time":"2011-12-05T12:21:49+00:00","author":"hildy","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"hildy","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990","url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990","name":"Liz Taylor - El blog de Hildy Johnson","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website"},"datePublished":"2011-02-04T18:24:40+00:00","dateModified":"2011-12-05T12:21:49+00:00","author":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=990#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hildyjohnson.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Liz Taylor"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website","url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/","name":"El blog de Hildy Johnson","description":"Simplemente, un blog &quot;de cine&quot;","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c","name":"hildy","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g","caption":"hildy"}}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6spok-fY","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990"}],"collection":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=990"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1379,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/990\/revisions\/1379"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}