{"id":974,"date":"2011-01-05T12:23:47","date_gmt":"2011-01-05T11:23:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2011\/01\/05\/la-loba-the-little-foxes-1941-de-william-wyler\/"},"modified":"2011-12-05T13:27:27","modified_gmt":"2011-12-05T12:27:27","slug":"la-loba-the-little-foxes-1941-de-william-wyler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974","title":{"rendered":"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler"},"content":{"rendered":"<p><span>Como siempre, Wyler no decepciona. Uno de sus m\u00e1s famosos melodramas es <em>La loba<\/em> donde queda en la mente del espectador el rostro sure\u00f1o y decadente de una Bette Davis que aterra. <\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Wyler tom\u00f3 a dos de sus damas: la dramaturga y guionista Lilliam Hellman \u2014que era amiga del director y que muchas veces colaboraron juntos formando un gran matrimonio art\u00edstico\u2014 y la diva Bette Davis (con la que ya hab\u00eda trabajado en <em>Jezabel<\/em> y <em>La carta<\/em>. Con la mujer que ya hab\u00eda odiado y amado, amado y odiado).<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>As\u00ed el director ya contaba con una buena historia (que la Hellman hab\u00eda estrenado en Broadway con \u00e9xito), la propia dramaturga iba a adaptarla a gui\u00f3n; con la diva entre las divas para encarnar a Regina (una de las zorras m\u00e1s impresentables de la historia del cine\u2026 pero la queremos tanto); con un reparto maravilloso (del que hablaremos en breve) y con un equipo t\u00e9cnico habituado a realizar buenas pel\u00edculas \u2014a la cabeza el director de fotograf\u00eda Gregg Toland\u2014.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y es que <em>La loba<\/em> es de esas pel\u00edculas maravillosas que tienen matices y m\u00faltiples lecturas. Aunque la primera vez que la ves es imposible no dejarse arrastrar por el p\u00e9rfido personaje de Regina. Pero una vez que la ves m\u00e1s veces surgen una cantidad de temas que merece la pena comentar. Adem\u00e1s de valorar el trabajo interpretativo de todo el elenco.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>El punto de partida es simple una familia sure\u00f1a de tres hermanos (Regina, Ben y Oscar) quieren unir un capital de partida para traer a la localidad una f\u00e1brica de algod\u00f3n en colaboraci\u00f3n con un hombre de negocios de Chicago. Para beneficiarse los tres del negocio necesitan que Regina reciba su parte de su marido, Horace. Horace es un banquero con una dolencia de coraz\u00f3n irreversible al que le queda poco tiempo de vida. Alrededor de esta familia nos encontramos con la hija de Regina y Horace, una joven con mirada todav\u00eda inocente, una ni\u00f1a rica (enamorada del periodista de la localidad, un joven vital y con los ojos abiertos); la esposa de Oscar, una mujer consumida por el alcohol y que vive una humillaci\u00f3n continua; el hijo de ambos, Leo, un vividor con dos dedos de frente y, por \u00faltimo, todo el personal de servicio, todos negros que son testigos silenciosos de los rencores, defectos y tejemanejes de la familia.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>La pel\u00edcula puede ser un an\u00e1lisis certero sobre el nacimiento de un capitalismo salvaje. Sobre la acumulaci\u00f3n de riquezas sin mirar a quien te llevas por delante. Sobre c\u00f3mo levantar un negocio aplast\u00e1ndose unos y otros s\u00f3lo mirando por los intereses de cada cual.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Tambi\u00e9n narra la desintegraci\u00f3n de una familia y la ca\u00edda de una aristocracia sure\u00f1a trasnochada (representada por la t\u00eda alcoh\u00f3lica) y el paso a una burgues\u00eda sure\u00f1a con menos escr\u00fapulos todav\u00eda que busca la acumulaci\u00f3n de dinero y poder sin mirar otros intereses. Sin importarles la explotaci\u00f3n de trabajadores o el bien de una comunidad. El capitalismo despiadado.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Toda esta transformaci\u00f3n-desintegraci\u00f3n (transformaci\u00f3n de cada uno de los personajes, transformaci\u00f3n de una familia a socios de un negocio sin escr\u00fapulos que desencadena una guerra despiadada y la desintegraci\u00f3n final de una familia) ocurre bajo la mirada pasiva de la joven hija (que s\u00f3lo reaccionar\u00e1 al final) y la de los sirvientes negros que ven como sus amos se comen unos a otros sin dejar pellejo.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>William Wyler emplea maravillosamente como en otras pel\u00edculas todas aquellas escenas que transcurren en las escaleras de la mansi\u00f3n de Regina. Ah\u00ed en las escaleras ocurren las escenas-cl\u00edmax que hacen avanzar la trama. Y tambi\u00e9n organiza como nadie esas reuniones familiares que nos van lanzando informaciones que nos ayudan a ir construyendo una historia.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>S\u00ed, ya hemos alabado la interpretaci\u00f3n electrizante de una Bette Davis, que es esa zorra b\u00edblica que nombran una y otra vez en la pel\u00edcula (zorra al igual que sus hermanos \u00e1vidos de poder, dinero y reconocimiento aunque tengan que aplastar al otro o aunque tengan que esperar con una sonrisa c\u00ednica). Esa zorra que triunfar\u00e1 como mujer de negocios pero que quedar\u00e1 sumida en la m\u00e1s terrible de las soledades aunque podrida de dinero, eso s\u00ed. No le van a la zaga las dem\u00e1s composiciones. La pel\u00edcula supuso el deb\u00fa de Teresa Whright como la dulce joven de mirada pasiva que despierta y se transforma a lo largo de la pel\u00edcula de mujer-florero (abocada a la desintegraci\u00f3n, la humillaci\u00f3n y el fracaso como su t\u00eda alcoh\u00f3lica) a mujer-acci\u00f3n que toma las riendas de su vida. De un jovenc\u00edsimo Dan Duryea que ofrece una interpretaci\u00f3n genial de ese primo Leo vividor y con dos dedos de frente (este actor se convertir\u00eda posteriormente en el mejor chulo y ser despreciable de pel\u00edculas de cine negro). Despu\u00e9s la pel\u00edcula cuenta con reparto excepcional con el olvidado Herbert Marshall que conmueve como ese hombre que va perdiendo la vida y que su coraz\u00f3n se rompe cada vez un poco m\u00e1s al ver en el nido de pira\u00f1as que se ha convertido su familia y al sentir continuamente el odio patol\u00f3gico que le profesa su se\u00f1ora esposa. O la t\u00eda Birdie, otro de los personajes positivos pero absolutamente vencido entre litros de alcohol con el rostro de Patricia Collinge. O ese t\u00edo solter\u00f3n y c\u00ednico que es Ben con el rostro del actor de car\u00e1cter, Charles Dingle. O el otro t\u00edo Oscar, un hombre que se caso por dinero y posici\u00f3n y que su vida es, al sentirse humillado siempre por sus hermanos, no escatimar humillaciones para su esposa y su hijo, todo con el rostro de Carl Benton Reid. O esa sirviente negra que los protege a todos ocultando los secretos y echando siempre su mirada de comprensi\u00f3n ante cada uno de ellos con la cara de Jessica Grayson.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Ver una pel\u00edcula de William Wyler siempre ofrece la oportunidad de aprender mucho de cine.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\">Esta obra est\u00e1 bajo una <\/font><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#0066cc\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a>.<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>\u00a0<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>\u00a0<\/span><\/span><\/span>\u00a0\u00a0 <\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como siempre, Wyler no decepciona. Uno de sus m\u00e1s famosos melodramas es La loba donde queda en la mente del espectador el rostro sure\u00f1o y decadente de una Bette Davis que aterra. Wyler tom\u00f3 a dos de sus damas: la &hellip; <a href=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-974","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-el-viejo-baul-de-peliculas"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler - El blog de Hildy Johnson<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler - El blog de Hildy Johnson\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Como siempre, Wyler no decepciona. Uno de sus m\u00e1s famosos melodramas es La loba donde queda en la mente del espectador el rostro sure\u00f1o y decadente de una Bette Davis que aterra. Wyler tom\u00f3 a dos de sus damas: la &hellip; Sigue leyendo &rarr;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El blog de Hildy Johnson\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2011-01-05T11:23:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2011-12-05T12:27:27+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"hildy\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"hildy\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974\",\"url\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974\",\"name\":\"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler - El blog de Hildy Johnson\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website\"},\"datePublished\":\"2011-01-05T11:23:47+00:00\",\"dateModified\":\"2011-12-05T12:27:27+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/\",\"name\":\"El blog de Hildy Johnson\",\"description\":\"Simplemente, un blog &quot;de cine&quot;\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c\",\"name\":\"hildy\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"hildy\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler - El blog de Hildy Johnson","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler - El blog de Hildy Johnson","og_description":"Como siempre, Wyler no decepciona. Uno de sus m\u00e1s famosos melodramas es La loba donde queda en la mente del espectador el rostro sure\u00f1o y decadente de una Bette Davis que aterra. Wyler tom\u00f3 a dos de sus damas: la &hellip; Sigue leyendo &rarr;","og_url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974","og_site_name":"El blog de Hildy Johnson","article_published_time":"2011-01-05T11:23:47+00:00","article_modified_time":"2011-12-05T12:27:27+00:00","author":"hildy","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"hildy","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974","url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974","name":"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler - El blog de Hildy Johnson","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website"},"datePublished":"2011-01-05T11:23:47+00:00","dateModified":"2011-12-05T12:27:27+00:00","author":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=974#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hildyjohnson.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La loba (The little foxes, 1941) de William Wyler"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website","url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/","name":"El blog de Hildy Johnson","description":"Simplemente, un blog &quot;de cine&quot;","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c","name":"hildy","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g","caption":"hildy"}}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6spok-fI","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/974"}],"collection":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=974"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/974\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1396,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/974\/revisions\/1396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=974"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=974"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=974"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}