{"id":944,"date":"2010-11-20T11:57:17","date_gmt":"2010-11-20T10:57:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2010\/11\/20\/macarroni-maccheroni-1985-de-ettore-scola\/"},"modified":"2010-11-20T11:57:17","modified_gmt":"2010-11-20T10:57:17","slug":"macarroni-maccheroni-1985-de-ettore-scola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=944","title":{"rendered":"Macarroni (Maccheroni, 1985) de Ettore Scola"},"content":{"rendered":"<p><span>El jueves iba tranquila por la calle y me par\u00e9 en un quiosco que exhib\u00eda y vend\u00eda bastantes pel\u00edculas. Y me puse a mirar porque a veces en los quioscos se encuentran ofertas asombrosas y pel\u00edculas curiosas. Mi sorpresa fue may\u00fascula cuando en una colecci\u00f3n que sac\u00f3 un peri\u00f3dico de tirada nacional se encontraba una pel\u00edcula (desgraciadamente no en muy buenas condiciones) que llevaba a\u00f1os buscando desesperada una edici\u00f3n de dvd\u2026 incluso ped\u00ed a un compa\u00f1ero de trabajo que se fue a Roma que la buscara y buscara\u2026 y se trata ni m\u00e1s ni menos que de <em>Macarroni<\/em> o <em>Macaroni<\/em> o <em>Maccheroni<\/em> como ustedes gusten de mi querido Ettore Scola.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Me abalanc\u00e9 al dvd pero de pronto\u2026 no ten\u00eda dinero\u2026 ni un c\u00e9ntimo. No hab\u00eda cajero cercano y s\u00ed mucha prisa. As\u00ed que triste lo dej\u00e9 en su caja y suplicando que no hubiera otro buscador similar a m\u00ed. Me march\u00e9. Ayer sin embargo ten\u00eda que volver a pasar por el mismo quiosco y esta vez s\u00ed que llevaba mi monedero bien lleno y me cost\u00f3 encontrarlo (lo hab\u00edan cambiado de sitio) pero ah\u00ed estaba mi dvd querido con pel\u00edcula-medicina, con f\u00e1bula emocionante. Porque eso es <em>Macarroni<\/em>. Emoci\u00f3n pura y dura. No es pel\u00edcula magistral, ni obra de arte, a veces ni aparece en los manuales de cine italiano y no digamos en los de historia general de cine. Pero es de esas pel\u00edculas que guardas en tu coraz\u00f3n. Yo la vi cuando era m\u00e1s joven por televisi\u00f3n en una emisi\u00f3n nocturna y me qued\u00e9 absolutamente enganchada a una pel\u00edcula que devor\u00e9 con emoci\u00f3n\u2026, a\u00f1os despu\u00e9s segu\u00eda busc\u00e1ndola\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Con mi dvd en el bolso ayer llegu\u00e9 muy tarde a casa pero no me apetec\u00eda acostarme, ni leer, ni dormirme, ni ver chorradas en televisi\u00f3n\u2026 s\u00f3lo quer\u00eda volver a experimentar <em>Macarroni.<\/em> Y \u00a1oh sorpresa! la magia volvi\u00f3 a suceder\u2026 otra vez enganchada en la pantalla empap\u00e1ndome de una pel\u00edcula a golpe de emoci\u00f3n y sentimiento. No, no, no es obra maestra pero te desborda. Y mucha culpa de este desbordamiento que provoca la sonrisa y la l\u00e1grima, que hace que te creas pel\u00edcula medicina que s\u00f3lo protagonizan buenas personas (los malotes apenas aparecen dos minutos)\u2026 la tienen sus int\u00e9rpretes, sus actores protagonistas que son tan tiernos, tan humanos (no son empalagosos, no se asusten a pesar de mi tono)\u2026Marcelo Mastroianni y Jack Lemmon. Marcelo es Antonio, un buen hombre vitalista, de fantas\u00eda desbordante, sensible\u2026 que hace todo lo posible por mantener felices a los que tiene a su lado\u2026, un hombre sencillo. Jack es Robert un empresario serio que se ha olvidado de la alegr\u00eda de vivir.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y de su encuentro saltan chispas. Parte de una premisa preciosa. El hombre de negocios americano aterriza por cuestiones laborales en N\u00e1poles. A la ma\u00f1ana siguiente recibe una visita de un desconocido, de un hombre al que no recuerda, \u00e9ste le dice que es el hermano de su antigua novia napolitana, Mar\u00eda. Le dice a Robert que si no recuerda que durante la segunda guerra mundial estuvo destinado en N\u00e1poles y conoci\u00f3 a su hermana y a \u00e9l\u2026Lleva una fotograf\u00eda. Pero los recuerdos de Robert son muy lejanos\u2026 Este primer encuentro no puede ser m\u00e1s desastre. Robert est\u00e1 malhumorado, no recuerda, su memoria no retiene\u2026 y Antonio se va defraudado ante un hombre que lo primero que le dice es que por qu\u00e9 le visita, si necesita algo\u2026, alg\u00fan favor, dinero. Y Antonio le contesta que \u00e9l no viene a pedirle nada s\u00f3lo iba a verle\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Sin embargo Robert trata de recordar y poco a poco durante su visita a N\u00e1poles se le va dulcificando el rostro al volver la vista atr\u00e1s&#8230; aunque no recuerda mucho, s\u00f3lo a una muchacha bella.\u00a0Y como Antonio se ha dejado la fotograf\u00eda que le mostr\u00f3 y su tarjeta de visita\u2026 decide ir a buscarlo para devolv\u00e9rsela y disculparse del mal humor del primer encuentro. Su sorpresa es may\u00fascula cuando se da cuenta de que todo el vecindario y la familia de Antonio conoce y admira al amigo, a Bob el americano, y lo tratan como si fuera uno m\u00e1s, con toda confianza\u2026 y \u00e9l no puede entenderlo, no recuerda tan profunda amistad. Pronto descubrir\u00e1 el secreto de la mano de un Antonio que agradece en lo m\u00e1s hondo de su coraz\u00f3n esta segunda visita.<\/span><\/p>\n<p><span>A partir de ese momento se vuelven inseparables y Robert vuelve a re\u00edr o a sentir. A ser un volc\u00e1n de sensaciones y emociones, a mirarse con otros ojos\u2026, y a disfrutar de un amigo especial. Pero esta pel\u00edcla m\u00e1gica-medicina es f\u00e1bula y cuento por eso nos abandona con un final maravilloso y tierno que deja volar nuestra imaginaci\u00f3n\u2026 nos podemos quedar con la realidad o creer en el milagro\u2026 Yo prefiero creer en el milagro que quieren que les diga y es que s\u00f3lo en las pel\u00edculas creo en milagros\u2026 Adem\u00e1s es un homenaje a Antonio, \u00e9l siempre apuesta por la fantas\u00eda y la magia.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y toda esta intensidad y plasmaci\u00f3n m\u00e1gica de la amistad debe much\u00edsimo a los rostros, matices, miradas y transformaciones de dos hombres que fueron buenos actores porque logran transmitir y emocionar en cada fotograma. Y la qu\u00edmica se produce (esa qu\u00edmica especial que hace que dos actores sean grandes en cada instante que aparecen juntos) de tal manera que la l\u00e1grima o la risa se encuentra al acecho cada vez que Antonio y Robert deambulan por las calles napolitanas y protagonizan sus aventuras de seres humanos vulnerables\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Ettore Scola los sigue con respeto y un cari\u00f1o tremendo por las calles, los restaurantes, los hogares, las cafeter\u00edas y teatros\u2026, su mirada es toda sensibilidad porque ama a esos personajes y sus historias. Ama las calles napolitanas, los detalles, los estramb\u00f3ticos personajes secundarios que conforman un N\u00e1poles que se sabe duro pero tambi\u00e9n lleno de humanidad y vida\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y el espectador no puede menos que dejarse llevar y sentir una enorme emoci\u00f3n que agazapada puede estallar de gusto\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/p>\n<p class=\"ecmsonormal\"><span><\/span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\">Esta obra est\u00e1 bajo una <\/font><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#0066cc\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a>.<\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span> <\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jueves iba tranquila por la calle y me par\u00e9 en un quiosco que exhib\u00eda y vend\u00eda bastantes pel\u00edculas. 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