{"id":909,"date":"2010-10-02T15:37:30","date_gmt":"2010-10-02T14:37:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2010\/10\/02\/tony-curtis-el-eterno-nino-del-bronx\/"},"modified":"2010-10-02T15:37:30","modified_gmt":"2010-10-02T14:37:30","slug":"tony-curtis-el-eterno-nino-del-bronx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909","title":{"rendered":"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx"},"content":{"rendered":"<p><span>Un abuelo de 85 a\u00f1os que demostr\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas que no estaba por la labor de envejecer y dej\u00f3 im\u00e1genes que sub\u00edan los colores, con sus declaraciones y ropas horteras. Pero conservando a pesar de los pesares una mirada especial. Pues bien el abuelo Tony Curtis fue el ni\u00f1o de rostro bello y ojos azules que ilumin\u00f3 los a\u00f1os cincuenta y sesenta en un Hollywood que se resquebrajaba. El ni\u00f1o bonito que iba de falda en falda de amor\u00edo en amor\u00edo, de comedia en comedia, de aventura en aventura y de vez en cuando, ding, dong, ding, dong, clamaba el coraz\u00f3n de Curtis, eh, colegas adem\u00e1s de divertirme y dar pelas tambi\u00e9n soy actor y tengo ciertas inquietudes. Y alguna vez se baj\u00f3 de su dimensi\u00f3n de estrella medi\u00e1tica y dejaba asomar al ni\u00f1o del Bronx, al actor aut\u00e9ntico. Al que pod\u00eda hacer personajes cre\u00edbles. Nos pod\u00eda hacer re\u00edr y llorar. Sufrir.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Pero como rey del cine de entretenimiento tampoco tiene desperdicio y el ni\u00f1o bonito nadie se lo puede negar hizo so\u00f1ar y re\u00edr. Con sus aventuras, sus comedias ligeras, sus abrazos y besos de cine con Janet Leigh, Marilyn Monroe, Claudia Cardinale, Natalie Wood, Gina Lollobrigida\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Se cas\u00f3 una y mil veces. Su pareja m\u00e1s recordada fue Leigh, pareja legendaria fuera y dentro de las pantallas, algunos apuntan que fue una maniobra publicitaria juntar a sus estrellas j\u00f3venes, bellas\u00a0y rentables&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Porque el bueno de Curtis sin duda se alej\u00f3 todo lo que pudo. Lo m\u00e1ximo posible de sus or\u00edgenes paup\u00e9rrimos en el Bronx neoyorquino. De los sufrimientos de un peque\u00f1o que nunca encontr\u00f3 la estabilidad y que muy pronto se dio cuenta de lo que costaba la supervivencia. Pero eso era lo que quer\u00eda sobrevivir a toda costa\u2026 sabiendo que en esa lucha estaba solo. Pues la persona que le acompa\u00f1aba en sus correr\u00edas solitarias e infantiles, en la lucha por vivir el d\u00eda a d\u00eda se lo llev\u00f3 un accidente tremendo. Golpe del destino, Curtis perdi\u00f3 al hermano-compa\u00f1ero. Y supo que estaba solo.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>As\u00ed Curtis empez\u00f3 a tener claro un asunto: adi\u00f3s a la miseria. El ni\u00f1o del Bronx se convertir\u00eda en ni\u00f1o bonito, en aventurero, en gal\u00e1n y pr\u00edncipe de Hollywood. Y vivir\u00eda a tope hasta los 85 a\u00f1os. Sin tener ning\u00fan sentido del rid\u00edculo, disfrutando de placeres y no admitiendo el ocaso o la estrella que se apaga. Amando, amando y vuelta a amar. Y mucho sexo. Porque \u00e9l cuanto m\u00e1s lejos de la miseria mejor. Porque \u00e9l cuanto m\u00e1s deseado mejor. Porque \u00e9l cuanto m\u00e1s alejado de los recuerdos que le hicieron da\u00f1o mejor.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y en la pantalla, en sus papeles tambi\u00e9n hac\u00eda so\u00f1ar. De vez en cuando representaba a un superviviente y volv\u00eda el ni\u00f1o del Bronx y el joven gal\u00e1n, hermoso, volv\u00eda a sus or\u00edgenes con crudeza. Y era duro en <em>Chantaje en Broadway<\/em>, en <em>Fugitivos<\/em>, en <em>El estrangulador de Bost\u00f3n<\/em>\u2026 mostraba que pod\u00eda ser hombre oscuro. Como conquistador no le ganaba nadie y como hombre superviviente y p\u00edcaro tampoco, que se le pregunten al travieso m\u00fasico que roba el coraz\u00f3n a un rubia tonta de coraz\u00f3n de oro en <em>Con faldas y a lo loco<\/em>. Y su esp\u00edritu sensible y luchador qued\u00f3 reflejado en el bello esclavo de <em>Espartaco<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Si quieren so\u00f1ar con otros mundos y caballeros maravillosos y hermosos s\u00f3lo hay que sumergirse en tantas aventuras que protagoniz\u00f3. Algunas dram\u00e1ticas y otras m\u00e1s divertidas con su punto p\u00edcaro. Y si quieren re\u00edrse a gusto de historias que no hacen pensar mucho pero s\u00ed disfrutar y sonre\u00edr, que como siempre digo no es poco, visiten una y otra vez sus comedias.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>El mapa es precioso: pueden visitar el circo en <em>Trapecio<\/em>, recorrer la edad media con espadas y besos en <em>Coraza negra<\/em>, cruzar los mares con los <em>Vikingos<\/em>, recrear a los h\u00e9roes de Gogol en <em>Taras Bulba<\/em>, pueden seducir a una p\u00edcara puritana o protagonizar la carrera del siglo con mucha mala baba\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y en todas el pelo negro, con tup\u00e9 incorporado, y esos ojos azules vidriosos, con unos labios carnosos y una sonrisa p\u00edcara con gotas de encanto. Ocultando lo que dej\u00f3 atr\u00e1s, al ni\u00f1o m\u00edsero del Bronx. Reconstruy\u00e9ndose como gal\u00e1n incombustible. Tony Curtis nos dej\u00f3 con muchos sue\u00f1os, el ni\u00f1o del Bronx que ascendi\u00f3 a pr\u00edncipe bonito de Hollywood se despidi\u00f3 de todos nosotros. Y all\u00e1 donde vaya quiz\u00e1 no se sienta solo, y siga amando, y riendo, y siendo p\u00edcaro, de nuevo aparecer\u00e1 su melena negra y esos ojos\u2026 y sin duda no habr\u00e1 rastro de lo que siempre huy\u00f3. De la miseria y la perra vida. Tony Curtis bajo su sonrisa y sus extravagancias no escond\u00eda m\u00e1s que un ni\u00f1o asustado con muchas ganas de sobrevivir. <\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\">Esta obra est\u00e1 bajo una <\/font><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#0066cc\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a><font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\">.<\/font><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><font face=\"Times New Roman\" color=\"#000000\"> <\/font><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un abuelo de 85 a\u00f1os que demostr\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas que no estaba por la labor de envejecer y dej\u00f3 im\u00e1genes que sub\u00edan los colores, con sus declaraciones y ropas horteras. Pero conservando a pesar de los pesares una &hellip; <a href=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-909","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"jetpack_publicize_connections":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v23.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx - El blog de Hildy Johnson<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx - El blog de Hildy Johnson\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Un abuelo de 85 a\u00f1os que demostr\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas que no estaba por la labor de envejecer y dej\u00f3 im\u00e1genes que sub\u00edan los colores, con sus declaraciones y ropas horteras. Pero conservando a pesar de los pesares una &hellip; Sigue leyendo &rarr;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El blog de Hildy Johnson\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-10-02T14:37:30+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"hildy\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"hildy\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909\",\"url\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909\",\"name\":\"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx - El blog de Hildy Johnson\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website\"},\"datePublished\":\"2010-10-02T14:37:30+00:00\",\"dateModified\":\"2010-10-02T14:37:30+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/\",\"name\":\"El blog de Hildy Johnson\",\"description\":\"Simplemente, un blog &quot;de cine&quot;\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c\",\"name\":\"hildy\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"hildy\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx - El blog de Hildy Johnson","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx - El blog de Hildy Johnson","og_description":"Un abuelo de 85 a\u00f1os que demostr\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas que no estaba por la labor de envejecer y dej\u00f3 im\u00e1genes que sub\u00edan los colores, con sus declaraciones y ropas horteras. Pero conservando a pesar de los pesares una &hellip; Sigue leyendo &rarr;","og_url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909","og_site_name":"El blog de Hildy Johnson","article_published_time":"2010-10-02T14:37:30+00:00","author":"hildy","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"hildy","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909","url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909","name":"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx - El blog de Hildy Johnson","isPartOf":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website"},"datePublished":"2010-10-02T14:37:30+00:00","dateModified":"2010-10-02T14:37:30+00:00","author":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=909#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/hildyjohnson.es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Tony Curtis, el eterno ni\u00f1o del Bronx"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#website","url":"https:\/\/hildyjohnson.es\/","name":"El blog de Hildy Johnson","description":"Simplemente, un blog &quot;de cine&quot;","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/c061841d11ce994c61d471e44c6f194c","name":"hildy","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/hildyjohnson.es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/15782bae8226e734261763d834dcb00e?s=96&d=mm&r=g","caption":"hildy"}}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p6spok-eF","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/909"}],"collection":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=909"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/909\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=909"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=909"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hildyjohnson.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=909"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}