{"id":893,"date":"2010-09-10T12:08:45","date_gmt":"2010-09-10T11:08:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2010\/09\/10\/clark-gable\/"},"modified":"2010-09-10T12:08:45","modified_gmt":"2010-09-10T11:08:45","slug":"clark-gable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=893","title":{"rendered":"Clark Gable"},"content":{"rendered":"<p><span>El hombre de la sonrisa p\u00edcara, unas grandes orejas\u2026, y el bigotillo eterno. Chulo como ninguno, las mujeres ca\u00edan rendidas a sus pies en historias de celuloide. Las espectadoras suspiraban, los espectadores se sent\u00edan c\u00f3modos vi\u00e9ndole. Durante la d\u00e9cada de los treinta se convirti\u00f3 en El Rey. No hab\u00eda duda alguna y nunca ha dejado de serlo.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>En el a\u00f1o 1939 protagoniz\u00f3 el papel que le volvi\u00f3 eterno por los siglos de los siglos. Imposible no emocionarse o enamorarse de \u00e9l locamente en la sala oscura en la pantalla gigante cuando se convierte en Rhett Butler, el hombre duro pero eternamente enamorado de otra dura, Scarlett.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Su vida real, el hombre fuera de la pantalla, tampoco carece de atractivo. Comienzos dif\u00edciles, misterios y rumores, consagraci\u00f3n&#8230;, y hombre enamorado con historia tr\u00e1gica. Existen im\u00e1genes y los testigos lo cuentan que nunca estuvo tan enamorado como cuando se cas\u00f3 con su tercera esposa, la actriz c\u00f3mica (maravillosa, no pod\u00eda saltarme este adjetivo) y bell\u00edsima Carole Lombard. Dicen que le cambi\u00f3 la vida. Que le encantaba re\u00edr a su lado. Ambos se casaron en 1939\u2026pero tres a\u00f1os despu\u00e9s Carole Lombard muri\u00f3 en un accidente a\u00e9reo. Y el viudo qued\u00f3 desolado y con muy pocas ganas de vivir. La leyenda dice que se enrol\u00f3 en aviaci\u00f3n en la II Guerra Mundial y que no ten\u00eda miedo a nada, como si su vida le importase poco. Durante los cuarenta no apareci\u00f3 en exceso en pantalla. El Rey volver\u00eda a surgir con un halo de su pasada gloria en los cincuenta.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Antes de comenzar a recordarle a trav\u00e9s de sus papeles cinematogr\u00e1ficos pasar\u00e9 por dos an\u00e9cdotas m\u00e1s para comprender la dimensi\u00f3n m\u00edtica que adquiri\u00f3 El Rey\u2026 Una ni\u00f1a rubia, solitaria y abandonada ten\u00eda un \u00eddolo de la pantalla que se llamaba Gable que adem\u00e1s era pareja habitual de su estrella femenina favorita, de melena platino. A\u00f1os despu\u00e9s cuando esa ni\u00f1a era ya una estrella consagrada y tambi\u00e9n mujer rota cumpli\u00f3 un sue\u00f1o: actuar como protagonista en una pel\u00edcula junto a El Rey, su \u00eddolo. Una pel\u00edcula triste pero bonita despedida, fue la \u00faltima para los dos.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Tambi\u00e9n seg\u00fan las leyendas y la mitolog\u00eda cinematogr\u00e1fica\u2026uno de los mayores admiradores de Gable luc\u00eda bigotillo de dictador \u2014bigote tambi\u00e9n tristemente popular\u2014, fue uno de los mayores hijos de puta de la historia y cabeza visible del nazismo\u2026ni m\u00e1s ni menos que el se\u00f1or Hitler. Tanto lo admiraba que dicen que ofreci\u00f3 una recompensa si le llevaban frente a \u00e9l como prisionero de guerra\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Pero empecemos su historia de cine. Despu\u00e9s de muchos esfuerzos, contactos, transformaciones f\u00edsicas y dem\u00e1s lleg\u00f3 su a\u00f1o de consagraci\u00f3n 1931 donde protagoniz\u00f3 numerosas pel\u00edculas junto a las grandes actrices del momento como Norma Shearer, Joan Crawford, Barbara Stanwyck\u2026 Si queremos conocer la visi\u00f3n llena de luces y sombras de c\u00f3mo logr\u00f3 adentrarse en la industria es interesante consultar uno de los cap\u00edtulos del libro de la actriz de cine mudo Louise Brooks, <em>Lulu en Hollywood<\/em>. Otra de las leyendas cinematogr\u00e1ficas de El Rey cuenta su desastrosa primera prueba ante las c\u00e1maras&#8230;, el que ser\u00eda uno de los grandes galanes lo vieron feo en exceso\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>En 1932 se encontr\u00f3 con una de sus parejas femeninas por excelencia. La sex symbol del momento, la rubia platino por la que todos suspiraban, la jovenc\u00edsima y sensual Jean Harlow. Y juntos triunfaron en cinta de aventuras y amores <em>Tierra de pasi\u00f3n<\/em>, la tercera en discordia ser\u00eda una joven Mary Astor. Y esta ser\u00eda la semilla de uno de los grandes \u00e9xitos de Gable en los cincuenta\u2026 <em>Mogambo<\/em>. Con la Harlow seguir\u00eda enamorando a los espectadores entre otras en <em>Los mares de China, <\/em>otra de aventuras. Su \u00faltima aparici\u00f3n juntos fue en <em>Saratoga<\/em> en 1937, su futuro como pareja cinematogr\u00e1fica fue interrumpido por la muerte de la joven actriz. No hay que dejar pasar que en 1932 tambi\u00e9n actu\u00f3 en divertida comedia (\u00a1\u00a1\u00a1que no he visto todav\u00eda!!!) donde la coprotagonista ser\u00eda la mujer de su vida, Carole Lombard, pero en ese momento no saltaron chispas: <em>Casada por azar<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>En el a\u00f1o 1934 protagonizar\u00eda junto a William Powel y Myrna Loy una pel\u00edcula cl\u00e1sica del cine de g\u00e1nster, <em>En\u00e9migo p\u00fablico n\u00famero 1<\/em>. Pel\u00edcula emocionante con tri\u00e1ngulo amoroso: dos amigos con vidas muy diferentes enamorados de la misma mujer. Por supuesto, Gable era el g\u00e1nster que nos ganaba el coraz\u00f3n. Dice otra leyenda \u2014cuantas leyendas cinematogr\u00e1ficas protagoniza El Rey, reales\u2014 que fue la \u00faltima pel\u00edcula que vio el mafioso John Dillinger antes de que el FBI le matara a balazos en la salida del cine. Dillinger adoraba a Gable y le encantaba el rostro de la Loy. Pero ese a\u00f1o fue su a\u00f1o de glorificaci\u00f3n absoluta cuando particip\u00f3 en una comedieta sin pretensiones con otra reina del g\u00e9nero, Claudette Colbert. Era una pel\u00edcula en la que no cre\u00edan ninguno de los dos que dirig\u00eda el italoamericano Frank Capra. Pero \u00a1magia! los muros de Jeric\u00f3 y la historia de un periodista atractivo y m\u00e1s chulo que un ocho con una millonaria rebelde dieron el campanazo en taquilla y en los Oscar. Estoy hablando de la deliciosa <em>Sucedi\u00f3 una noche<\/em>. Al a\u00f1o siguiente tambi\u00e9n triunf\u00f3 con el papel del oficial Christian que lidera una <em>Rebeli\u00f3n a bordo<\/em>. Gable m\u00e1s sensual que nunca nada tiene que envidiar al Brando de 1962 en un remake de esta obra.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Sigue su d\u00e9cada de gloria y en 1936 conoce a otra pareja cinematogr\u00e1fica que se convertir\u00eda en el mejor amigo en pantalla y en rival de amores cinematogr\u00e1ficos. Los dos funcionaron como pareja de cine en varias films como <em>San Francisco, Piloto de pruebas<\/em> o <em>Fruto dorado<\/em>. Y el otro actor fue Spencer Tracy. Llegamos al final de la d\u00e9cada y al papel dorado en pel\u00edcula \u00e9pica con miles de leyendas, \u00e9l fue el Rhett Butler de la novela gigantesca de Margaret Mitchell. \u00c9l fue la encarnaci\u00f3n del hombre so\u00f1ado. Atractivo, divertido, aventurero, m\u00e1s chulo que un ocho, valiente, buen amigo, buen amante, c\u00ednico, fiero\u2026, que sin embargo le rompen el coraz\u00f3n una y otra vez\u2026 Scarlett nunca se entregar\u00e1 cien por cine al hombre que la ama desde el primer momento que la mira\u2026 <em>Lo que el viento<\/em> se llev\u00f3 es la culminaci\u00f3n de su \u00e9xito en el cine y en su vida personal. Es el a\u00f1o que se casa con el amor de su vida, Carole Lombard, despu\u00e9s de tres a\u00f1os de encuentros continuos.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Los a\u00f1os cuarenta pasan sin apenas ver el rostro de Gable en pantalla. El actor no protagoniza ning\u00fan \u00e9xito. Son los a\u00f1os oscuros y tristes. Por una parte, su esposa fallece en tr\u00e1gico accidente en 1942. Por otro son los a\u00f1os de la II Guerra Mundial y el actor como muchos otros actores del momento, se alista y va a la guerra. A su regreso vuelve al cine pero con m\u00e1s pena que gloria. Aunque siempre es un aliciente volver a verle. Ahora es un gal\u00e1n maduro y las m\u00e1s bellas actrices siguen cayendo en sus brazos. Sin embargo, sigue siendo un reclamo y protagoniza pel\u00edculas muy populares en la \u00e9poca. Yo guardo mi amor eterno y cari\u00f1o inmenso a una pel\u00edcula de aventuras de Ford, al remake de <em>Tierra de pasi\u00f3n<\/em> donde Gable veinte a\u00f1os despu\u00e9s vuelve a ser el h\u00e9roe, la maravillosa Mogambo (1953). Esta vez el aventurero estar\u00e1 entre dos damas, reinas del celuloide en aquellos a\u00f1os, una Ava Gadner hermosa y genial en su papel de mujer de mundo y una principiante con futuro, Grace Kelly. Tambi\u00e9n se le recuerda con cari\u00f1o junto a Yvonne de Carlo en <em>La esclava libre<\/em> (1957) o enamorar\u00e1 a estrellas del momento como la rubia comediante Doris Day (<em>Ens\u00e9\u00f1ame a querer<\/em>) o una explosiva Sofia Loren (<em>Capri<\/em>).<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Su despedida del cine fue hermosa. Se fue como gal\u00e1n, como hombre maduro y desencantado de la vida que, sin embargo, tiene otra oportunidad para enamorarse y ser feliz. \u00c9l es un duro vaquero en una \u00e9poca ya decadente, un aventurero cansado, que se convierte en amante sensible de una belleza rubia inocente pero igual de desencantada de la vida y de los hombres pero siempre con una chispa de esperanza y de creer en las personas. Ella, la sex symbol del momento, la actriz y mujer desgarrada, la ni\u00f1a que so\u00f1aba con Gable, es Marilyn Monroe. La pel\u00edcula es un canto triste dirigida por el director que trat\u00f3 como nadie a los perdedores, John Huston, y el gui\u00f3n de un dramaturgo de prestigio, Arthur Miller (casado con Monroe pero ya en los \u00faltimos momentos de un matrimonio roto). La pel\u00edcula se llam\u00f3 <em>Vidas rebeldes<\/em> (1961) y fue la \u00faltima para ambos. \u00c9l muri\u00f3 de un ataque al coraz\u00f3n a los 59 a\u00f1os. Ella un a\u00f1o despu\u00e9s se quit\u00f3 la vida, ten\u00eda 36 a\u00f1os. Tambi\u00e9n pululaba entre esos personajes de coraz\u00f3n solitario otro vaquero triste, Montgomery Clift.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>El Rey con su bigote y sonrisa p\u00edcara\u2026sigue enamorando a los espectadores en la sala oscura. Su leyenda sigue viva.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span>Esta obra est\u00e1 bajo una <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font color=\"#0066cc\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a><em>.<\/em><\/span> <\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hombre de la sonrisa p\u00edcara, unas grandes orejas\u2026, y el bigotillo eterno. Chulo como ninguno, las mujeres ca\u00edan rendidas a sus pies en historias de celuloide. 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