{"id":877,"date":"2010-07-24T12:25:14","date_gmt":"2010-07-24T11:25:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2010\/07\/24\/los-rostros-de-ingrid-bergman\/"},"modified":"2010-07-24T12:25:14","modified_gmt":"2010-07-24T11:25:14","slug":"los-rostros-de-ingrid-bergman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=877","title":{"rendered":"Los rostros de Ingrid Bergman"},"content":{"rendered":"<p><span>Dos momentos de la carrera cinematogr\u00e1fica de Ingrid Bergman: su consagraci\u00f3n como estrella mundial de cine con el remake americano de su \u00e9xito sueco, <em>Intermezzo<\/em> en 1939. Y uno de sus \u00faltimos papeles cinematogr\u00e1ficos en su pa\u00eds de origen, Suecia, con el director de fama internacional, Ingmar Bergman, <em>Sonata de Oto\u00f1o<\/em> en 1978. Entre medias cuatro d\u00e9cadas de una actriz que trabaj\u00f3 entre EEUU y Europa con uno de los rostros m\u00e1s inolvidables de la historia del cine. Rostro m\u00edtico. En ambos papeles, ella, Ingrid, es una concertista de piano. Y arrastra muchas historias y rostros que forman parte de esa otra historia inmortal que se sella en las pantallas de cine.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Bergman tiene una interesante carrera como int\u00e9rprete. Una actriz que rompi\u00f3 moldes pues no tuvo miedo a ser actriz. El sistema de estudios, en el Hollywood dorado, la construy\u00f3 un rostro y un prototipo de personaje que llev\u00f3 a la perfecci\u00f3n y le supuso muchos \u00e9xitos y la formaci\u00f3n de un icono universal e irrepetible\u2026, pero no tuvo miedo a experimentar y crecer como actriz y dio un giro a su carrera mostrando siempre sus m\u00faltiples rostros. Bergman fue musa de varios directores que marcaron su carrera. Nombraremos a tres que perfilaron su figura: el sueco Gustaf Molander fue quien construy\u00f3 a la joven actriz en Suecia haci\u00e9ndola protagonizar m\u00faltiples melodramas (casi todos desconocidos para Hildy) y convirti\u00e9ndola en una de las promesas m\u00e1s importantes del cine sueco. Su cl\u00edmax lleg\u00f3 en 1936 con el melodrama sueco <em>Intermezzo<\/em> que permiti\u00f3 su salto al cine estadounidense con un remake americano por el olfato del productor David O\u2019Selznick que intuy\u00f3 encontrarse con un rostro que el objetivo de la c\u00e1mara amaba.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en musa del maestro del suspense, Alfred Hitchcock y en un icono de modernidad para la filmograf\u00eda europea cuando fue el rostro de un cine moderno que romp\u00eda moldes y que ten\u00eda su cuna en Italia, Roberto Rossellini (tambi\u00e9n su segundo marido). Su uni\u00f3n con Rossellini supuso la ruptura con el cine americano y de Hollywood. La meca del cine de los cincuenta conden\u00f3 que una de sus estrellas m\u00e1s carim\u00e1sticas se convirtiera en una actriz de arte y ensayo y adem\u00e1s dejara de ser esposa mod\u00e9lica para vivir su amor con el director italiano. En la meca no perdonaron que se convirtiera en una nueva mujer, icono de un cine moderno que permit\u00eda explorar otras formas de narrar cinematogr\u00e1ficamente y otro tipo de historias que todav\u00eda no ten\u00edan hueco en el Hollywood de los cincuenta.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Pero vayamos m\u00e1s despacio. La promesa del cine sueco, Ingrid Bergman, una joven de rostro hermoso, sin retoques, de una belleza et\u00e9rea, natural y fresca, enamor\u00f3 al mundo y al cine de Hollywood cuando su rostro volvi\u00f3 a protagonizar esa historia de amor triste con nombre de <em>Intermezzo<\/em>. Ah\u00ed se par\u00f3 su proyecci\u00f3n europea y empez\u00f3 a construirse su mito hollywoodiense. As\u00ed aparece hermos\u00edsima en <em>El extra\u00f1o caso del Doctor Kelly<\/em> (1941) de Victor Fleming donde borda un papel que la marcar\u00e1 posteriormente: mujer joven, espont\u00e1nea y alegre que ve c\u00f3mo va perdiendo su libertad y car\u00e1cter convirti\u00e9ndose en mujer atormentada por las vejaciones que sufre por un mister Hyde que no la deja respiro. Este prototipo de personaje lo repetir\u00e1 sucesivamente en obras cinematogr\u00e1ficas grandes que construiran su rostro de mujer vulnerable, fr\u00e1gil y matratada que logra, con su fuerza interior, superar obst\u00e1culos ante hombres que tratan de minar su identidad.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Pero su leyenda y su hueco inmortal en el Olimpo de los actores llega con una pel\u00edcula de 1942 en la que nadie cre\u00eda. Una pel\u00edcula del sistema de estudios, peque\u00f1a y sin pretensiones, que pretend\u00eda ser una pel\u00edcula m\u00e1s en tiempos de guerra y que se ha convertido en un hito de lo que es un cl\u00e1sico de cine: <em>Casablanca<\/em> de Michael Curtiz. Servidora no se cansa de ver esta pel\u00edcula y cada nuevo visionado \u2014adem\u00e1s de hacer que se aprenda pr\u00e1cticamente de memoria sus di\u00e1logos\u2014 descubre nuevos matices. Bergman es Ilsa, la mujer de rostro angelical, que se debate entre dos hombres a los que ama por diversos motivos. Ilsa logra plantear un tri\u00e1ngulo amoroso intenso y da complejidad a su personaje poni\u00e9ndonos en su piel y haci\u00e9ndonos comprender que es posible amar a dos hombres y sentir la incertidumbre de no saber con qui\u00e9n partir o con qui\u00e9n compartir la vida.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Con este papel y \u00e9xito inesperado, Hollywood se pone a los pies de su nueva estrella y va construyendo una carrera en la que Bergman va dejando diferentes matices de personaje con una aparente fragilidad y dulzura, a veces mujer atormentada, pero que esconde una mujer fuerte que se sobrepone a las dificultades y sobre todo hero\u00edna rom\u00e1ntica y mujer enamorada. La d\u00e9cada de los a\u00f1os cuarenta regala sus papeles m\u00e1s recordados y su uni\u00f3n laboral maravillosa con Alfred Hitchcock. Tambi\u00e9n adem\u00e1s durante esta d\u00e9cada llega a ser la expresi\u00f3n de la pureza y la alegr\u00eda de un p\u00fablico cat\u00f3lico (cin\u00e9filo y muy influyente en las calificaciones de las pel\u00edculas, el cumplimiento del c\u00f3digo Hays y en mantener a actores y actrices en altares o en hundirles y boicotearles si no cumplen con la imagen establecida en pantalla) que disfruta de sus interpretaciones, sobre todo en <em>Las campanas de Santa Mar\u00eda<\/em> (1945), comedia de curas y monjas con el sello de calidad de Leo McCarey. Aunque no tuvo mucho \u00e9xito, tambi\u00e9n fue visto con gusto su transformaci\u00f3n en <em>Juana de Arco<\/em> en 1948.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Repasemos sus t\u00edtulos m\u00e1s exitosos de esta d\u00e9cada: <em>Por qui\u00e9n doblan las campanas<\/em> (1943) donde es la campesina Mar\u00eda que lucha en la Guerra Civil Espa\u00f1ola al lado de un miembro de las brigadas internacionales con rostro de Gary Cooper. Al a\u00f1o siguiente est\u00e1 magistral junto a un siniestro Charles Boyer, como la delicada esposa que cree estar volvi\u00e9ndose loca en la genial <em>Luz que agoniza <\/em>de George Cukor. En 1945 interpreta su primer papel para el maestro del suspense, <em>Recuerda<\/em>. Hitchcock se mete en un hospital psiqui\u00e1trico, nos hace interpretar sue\u00f1os con sello Dali, y la Bergman es una doctora enamorada que indaga en el subconsciente y se convierte en investigadora ocasional de un Peck atormentado. El maestro cuenta con ella para una obra cumbre de su filmograf\u00eda, la maravillosa (el adjetivo lo pongo yo porque soy una enamorada de esta obra) <em>Encadenados<\/em> donde Bergman nos regala un papel de doble espia atormentada y acosada que vive una complicada e intensa historia de amor con su compa\u00f1ero de trabajo Cary Grante (que adem\u00e1s se convertir\u00eda en la vida real en un gran amigo de la actriz). Con Hitchcock trabajar\u00eda por \u00faltima vez en 1949 en un film brit\u00e1nico muy olvidado del director pero interesante donde el maestro lleva a la pantalla una obra g\u00f3tica con gotas de <em>Luz que agoniza<\/em> y <em>Rebeca.<\/em> Se trata de <em>Atormentada<\/em> y esa atormentada no es otra que la Bergman de nuevo en papel de mujer vulnerable y enamorada, compleja y llena de miedos y conflictos por circunstancias externas, que poco a poco logra superarlos.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Pero llegaron los a\u00f1os cincuenta y Bergman da un giro radical a su carrera. Una de las actrices m\u00e1s mimadas y queridas de Hollywood, en pleno \u00e9xito, da un giro a su vida sentimental y profesional. Deja los grandes estudios y sus \u00e9xitos como estrella fulgurante, cabrea a Hollywood y a su p\u00fablico seguidor que hab\u00eda construido una imagen de ella de mujer amamant\u00edsima y pur\u00edsima, y se convierte en int\u00e9rprete de un cine nuevo y moderno europeo adem\u00e1s de casarse con uno de los art\u00edfices de este nuevo cine: el italiano Roberto Rossellini. Se convierte en su musa y rompe con toda su vida anterior.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Su historia con Rossellini y su trayectoria como actriz en el cine italiano ocupa casi pr\u00e1cticamente la primera mitad de la d\u00e9cada de los cincuenta. Y deja varios trabajos que tambi\u00e9n la inmortalizan. Y trabajos que la colocan en otros papeles de mujer compleja que vive distintos dramas atrapada en relaciones e historias dif\u00edciles contempor\u00e1neas a la historia europea. As\u00ed aparece una Ingrid diferente en obras de interesantes an\u00e1lisis como <em>Stromboli<\/em>, la compleja y brillante <em>Europa 1951<\/em> o ese viaje al interior de un matrimonio en <em>Te querr\u00e9 siempre<\/em>. Tambi\u00e9n estar\u00eda presente en <em>Nosotras las mujeres<\/em>, <em>Ya no creo en el<\/em> <em>amor<\/em> y Rossellini la grabar\u00eda en su trabajo en los escenarios de <em>Juana de Arco<\/em>. Ingrid va ampliando su trabajo como actriz en los escenarios teatrales y tambi\u00e9n se abrir\u00eda pronto una puerta que la permitir\u00eda realizar trabajos tambi\u00e9n muy recordados en la televisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>A la vez que se va rompiendo su historia de amor con Rossellini, Bergman que ya no deja su trayectoria cinematogr\u00e1fica europea, vuelve de nuevo a ser querida y admirada por un Hollywood que tambi\u00e9n ha evolucionado. Ingrid Bergman vuelve a ser otra vez acogida con fervor y sigue su estela como rostro universal. Su primer paso de acogida al cine americano fue en su encarnaci\u00f3n de <em>Anastasia<\/em> en 1956, de producci\u00f3n brit\u00e1nica. En este mismo a\u00f1o est\u00e1 absolutamente deliciosa en una pel\u00edcula de esas que Jean Renoir hac\u00eda que los espectadores se reconciliaran con la alegr\u00eda de vivir, <em>Elena y los hombres<\/em>. Stanley Donen vuelve a unirla con su gran amigo Cary Grant para protagonizar una elegante historia de amor tard\u00edo, <em>Indiscreta<\/em>, en 1958.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>As\u00ed llegan los a\u00f1os 60 y 70 donde Ingrid vuelve a protagonizar un cine cl\u00e1sico en Hollywood, no abandona su carrera europea, y sube a los escenarios as\u00ed como su rostro protagoniza importantes obras en la televisi\u00f3n. As\u00ed se la recuerda en los repartos de <em>El albergue de la sexta felicidad<\/em> a finales de los cincuenta, en el reparto coral de <em>El rolls royce amarillo<\/em> (1964) o en el de <em>Asesinato en el Oriente Express<\/em> (1974). Vuelve a estar encantadora en una comedia de corte cl\u00e1sico con aires de modernidad en <em>Flor de c\u00e1ctus<\/em> (1969). O en melodramas como <em>La visita del rencor<\/em> o <em>Secretos de una esposa<\/em> junto a Anthony Quinn. As\u00ed como era inevitable que se unieran laboralmente el director sueco Bergman y ella como actriz en <em>Sonata de Oto\u00f1o<\/em> en 1978 que supuso un paso importante para la carrera de ambos.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>As\u00ed la Bergman que nos dej\u00f3 un verano de 1982 sigue inmortal en la sala oscura. Siempre bella y natural como mujer compleja que ama hasta las \u00faltimas consecuencias y que nos lleva de la mano a historias de profundidad psicol\u00f3gica de mujeres de fuerte personalidad con una vulnerabilidad e identidad que nunca llegan a romperse\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span><span>Esta obra est\u00e1 bajo una <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font color=\"#0066cc\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a>.<\/span> <\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos momentos de la carrera cinematogr\u00e1fica de Ingrid Bergman: su consagraci\u00f3n como estrella mundial de cine con el remake americano de su \u00e9xito sueco, Intermezzo en 1939. 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