{"id":6530,"date":"2024-01-15T18:38:36","date_gmt":"2024-01-15T17:38:36","guid":{"rendered":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=6530"},"modified":"2024-01-15T18:38:36","modified_gmt":"2024-01-15T17:38:36","slug":"el-genio-del-melodrama-cuando-douglas-sirk-se-llamaba-detlef-sierck","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=6530","title":{"rendered":"El genio del melodrama. Cuando Douglas Sirk se llamaba Detlef Sierck"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_6531\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lamuchachadelparamo.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6531\" class=\"size-full wp-image-6531\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lamuchachadelparamo.jpg?resize=584%2C329&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lamuchachadelparamo.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lamuchachadelparamo.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lamuchachadelparamo.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lamuchachadelparamo.jpg?resize=500%2C282&amp;ssl=1 500w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6531\" class=\"wp-caption-text\">Un melodrama rural:<em> La muchacha del p\u00e1ramo<\/em>.<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La fascinaci\u00f3n por los melodramas estadounidenses de Douglas Sirk contin\u00faa vigente. Es imposible no estremecerse ante secuencias como el entierro de Annie; la soledad de Cary frente a un televisor; Ernst y Elizabeth, enamor\u00e1ndose entre el ruido de las bombas o el baile de Marylee, mientras su padre agoniza. Sin embargo, fue uno de tantos cineastas alemanes que tuvo que emigrar a EEUU debido al nazismo. <b>Antes de ser Douglas Sirk se llam\u00f3 Detlef Sierck<\/b> y trabaj\u00f3 durante los a\u00f1os treinta en la UFA; sin embargo, cuando Josef Goebbels se dio cuenta del poder del cine y tom\u00f3 el control de la productora alemana en 1937, Sierck se dio cuenta de que sus d\u00edas all\u00ed estaban contados. As\u00ed que con su segunda esposa, Hilde Jary, una actriz jud\u00eda, decidi\u00f3 abandonar el pa\u00eds.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Y es que su propia vida personal podr\u00eda ser una pel\u00edcula del g\u00e9nero que le identifica.<\/b> Sierck se cas\u00f3 en primeras nupcias con la actriz de teatro Lydia Brincken con la que tuvo a su \u00fanico hijo, Klaus Detlef Sierck. Brincken abraz\u00f3 el ideario nazi y parece ser que hizo todo lo que estuvo de su mano para impedir que su exesposo mantuviese alg\u00fan contacto con su hijo. Klaus se convirti\u00f3 en un popular ni\u00f1o prodigio del cine alem\u00e1n. Durante la Segunda Guerra Mundial fue reclutado como soldado y falleci\u00f3 en Ucrania. Es inevitable pensar que la bell\u00edsima <i>Tiempo de amar, tiempo de morir<\/i> es un homenaje de un padre a su hijo desconocido.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Cuando Sierck pis\u00f3 EEUU ya era un reconocido cineasta alem\u00e1n y en esas pel\u00edculas de la UFA puede sentirse su destreza y sensibilidad para el melodrama. <b>En estas l\u00edneas pasearemos por cuatro de sus pel\u00edculas alemanas donde se percibe con claridad que hab\u00eda un cineasta que sab\u00eda escribir con su c\u00e1mara. <\/b>De hecho, las cuatro son elegantes y sofisticados melodramas. En estos fotogramas en blanco y negro ya se respira esa tremenda melancol\u00eda y el dominio de la puesta en escena para alcanzar la catarsis y la emoci\u00f3n que se reflejar\u00eda en su filmograf\u00eda americana. S\u00ed, ese cine que es \u00absangre, l\u00e1grimas, violencia, odio, muerte y amor\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En 1935 lleva a cabo una adaptaci\u00f3n de un relato de Selma Lagerl\u00f6f y <b>surge un hermoso y delicado melodrama rural, <\/b><i><b>La muchacha del p\u00e1ramo<\/b><\/i><b>.<\/b> Karsten, un joven granjero, se encuentra casi sin quererlo entre dos mujeres: Gertrud, la hija del m\u00e1s rico del pueblo, con una personalidad arrolladora, pero defensora ac\u00e9rrima de sus privilegios y la t\u00edmida Helga, la joven del p\u00e1ramo, rechazada por la comunidad, despu\u00e9s de haber sufrido el abuso del patr\u00f3n en la casa donde serv\u00eda. Con la primera est\u00e1 a punto de casarse y a la segunda le da trabajo en la granja de sus padres.<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Detlef Sierck no solo muestra la sensibilidad a la hora de reflejar la naturaleza y la dura vida rural, sino que tambi\u00e9n construye poderosas y emocionantes secuencias, como esa en la que Helga siente que ha encontrado una nueva casa a la que siempre volver y, a escondidas en el silencio de la noche, deja caer las cenizas de su hogar del p\u00e1ramo en la chimenea de la granja familiar de Karsten, siguiendo los rituales y las leyendas de la zona, justo cuando la sorprende el joven granjero y le pregunta que qu\u00e9 est\u00e1 haciendo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Ese di\u00e1logo entre los dos con un movimiento de c\u00e1mara alrededor de toda la estancia, que rescata un aire m\u00e1gico y fantasmag\u00f3rico, mientras Helga le explica sus creencias hasta captar sus sombras en la pared denota ya la delicadeza de Sierck para captar las emociones humanas. <b>Otro de sus puntos fuertes es la construcci\u00f3n de ciertos personajes secundarios<\/b> sobre todo el del padre de Karsten, un hombre siempre silencioso y que parece que nada tiene que decir hasta que siente la necesidad de hablar.<\/p>\n<div id=\"attachment_6532\" style=\"width: 594px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6532\" class=\"size-large wp-image-6532\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?resize=584%2C329&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?resize=500%2C281&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/novenasinfonia.jpg?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6532\" class=\"wp-caption-text\">La m\u00fasica de Beethoven vertebra este melodrama: <em>La novena sinfon\u00eda<\/em><\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Al a\u00f1o siguiente, se pone al frente de <b>un melodrama sorprendente por la cantidad de hallazgos visuales y decisiones de puesta en escena que reflejan la madurez art\u00edstica de Sierck. <\/b><i><b>La novena sinfon\u00eda<\/b><\/i> empieza contando dos historias paralelas que terminan uni\u00e9ndose desembocando en un elegante ejemplo de hasta que extremos virtuosos puede llegar el g\u00e9nero.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">De nuevo, la historia presenta a dos mujeres con destinos distintos en la vida: una que emigra a EEUU con su esposo por los problemas econ\u00f3micos de este \u00faltimo, obligada a dejar a su hijo en un orfanato. Y otra que vive con un afamado director de orquesta, pero que no comparte ni la pasi\u00f3n por la m\u00fasica de su esposo ni su nivel intelectual; ella opta por una vida mucho m\u00e1s fr\u00edvola, divertida y se siente a gusto en las apariencias. El ni\u00f1o&#8230; y el director de orquesta se convertir\u00e1n en los objetos del deseo de ambas damas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Atrapa ya con la secuencia inicial que presenta un mundo ca\u00f3tico en Nueva York a punto de recibir el nuevo a\u00f1o. Todo el mundo est\u00e1 de celebraci\u00f3n en una fr\u00eda noche y un hombre bastante bebido se acerca a otro que est\u00e1 sentado en un banco de un parque y, de pronto, se da cuenta de que est\u00e1 muerto. Es el marido de la mujer que ha tenido que dejar todo en Alemania.<b> En plena celebraci\u00f3n, lo sombr\u00edo de la vida.<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Poco despu\u00e9s se desarrolla una secuencia maravillosa con la novena sinfon\u00eda de fondo. El director de orquesta no solo est\u00e1 frente a su auditorio en Alemania, sino que el concierto tambi\u00e9n es retransmitido por la radio en Nueva York. <b>As\u00ed vemos c\u00f3mo la m\u00fasica separa a un matrimonio que ya est\u00e1 roto y salva a una mujer postrada y deprimida en una cama, que decide regresar a su tierra y recuperar a su hijo. <\/b>Un montaje paralelo va uniendo las dos historias bajo las notas de Beethoven.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Pero \u00bfc\u00f3mo terminan de unirse los destinos de estas dos mujeres? El director de orquesta solo ve una salida para salvar su matrimonio: adoptar a un ni\u00f1o, que es el hijo de la otra mujer. Cuando esta regresa y lo localiza con los padres adoptivos, solo ve un modo de estar a su lado y recuperarlo: entrar en la casa como institutriz. El melodrama y el paroxismo con suicidio y acusaci\u00f3n de asesinato est\u00e1 servido.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Imparable, en 1937 (el a\u00f1o en que abandonar\u00eda Alemania junto a su mujer), <b>convertir\u00e1 en estrella a la actriz y cantante sueca Zarah Leander<\/b>, que con su voz grave y una belleza especial, ser\u00eda <b>la<\/b> <b>favorita de la Alemania nazi<\/b>. Detlef Sierck la lanz\u00f3 a la leyenda con los <b>melodramas <\/b><i><b>La golondrina cautiva<\/b><\/i><b> y <\/b><i><b>La Habanera<\/b><\/i><b>.<\/b> Leander era la respuesta alemana a las otras dos grandes divas, una sueca y otra alemana, que reinaban en Hollywood, Greta Garbo y Marlene Dietrich.<\/p>\n<div id=\"attachment_6533\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lagolondrinacautiva.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6533\" class=\"size-full wp-image-6533\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lagolondrinacautiva.jpg?resize=584%2C427&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lagolondrinacautiva.jpg?w=1000&amp;ssl=1 1000w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lagolondrinacautiva.jpg?resize=300%2C220&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lagolondrinacautiva.jpg?resize=768%2C562&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lagolondrinacautiva.jpg?resize=410%2C300&amp;ssl=1 410w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6533\" class=\"wp-caption-text\">Un melodrama tremendamente entretenido, <em>La golondrina cautiva,<\/em>\u00a0 veh\u00edculo para presentar una nueva estrella: Zarah Leander<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En <i>La golondrina cautiva, <\/i>la cantante de vida alegre, Gloria Vane, protege a su amante, Albert Finsbury, para que no sea condenado por falsificar un cheque y termina en una lejana c\u00e1rcel en Australia. A\u00f1os despu\u00e9s Finsbury, que ha hecho carrera convirti\u00e9ndose en un alto cargo militar, es destinado all\u00ed. El melodrama est\u00e1 servido. Vane no solo sufrir\u00e1 en una dura c\u00e1rcel de mujeres, sino que esperar\u00e1 con esperanza que su amante vaya en su rescate, pero en su camino se cruza tambi\u00e9n un colono que se enamorar\u00e1 perdidamente de ella. Es un melodrama tremendamente entretenido y barroco con una puesta en escena magn\u00edfica.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La tragedia y el sufrimiento de sus personajes as\u00ed como la melancol\u00eda envolver\u00e1 la grave voz de Leander que sabr\u00e1 sufrir como nadie su destino. El virtuosismo de Sierck puede destacarse en varias secuencias, pero hay especialmente un n\u00famero musical que cautiva, nunca mejor dicho. Las compa\u00f1eras de Vane comparten con ella la dura vida en la c\u00e1rcel, todas est\u00e1n trabajando en el patio realizando canastos mientras la protagonista entona una triste canci\u00f3n de amor y libertad y las dem\u00e1s hacen los coros. La c\u00e1mara se va acercando a Leander hasta un bello primer plano final.<\/p>\n<div id=\"attachment_6534\" style=\"width: 860px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lahabanera.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-6534\" class=\"size-full wp-image-6534\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lahabanera.jpg?resize=584%2C438&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lahabanera.jpg?w=850&amp;ssl=1 850w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lahabanera.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lahabanera.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/lahabanera.jpg?resize=400%2C300&amp;ssl=1 400w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-6534\" class=\"wp-caption-text\">El rostro de una diva en <em>La Habanera<\/em>.<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Y <i>La Habanera<\/i> cuenta la historia de una joven sueca que se enamora de Puerto Rico, durante unas vacaciones con su t\u00eda, y se ve atrapada por su m\u00fasica y sensualidad a la vez que cae en las redes del rico terrateniente de la isla, don Pedro, con el que terminar\u00e1 cas\u00e1ndose. A\u00f1os despu\u00e9s, la joven ha sido madre y siente que Puerto Rico es una c\u00e1rcel, a\u00f1orando su tierra y queriendo huir de un matrimonio sin amor. Tendr\u00e1 una m\u00ednima esperanza cuando llega a la isla un doctor sueco que fue un antiguo amor y que est\u00e1 ah\u00ed para investigar una fiebre que hace estragos entre los habitantes de la isla, pero que los poderosos quieren ocultar.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">De las cuatro pel\u00edculas analizadas <b>es la que m\u00e1s presenta la influencia de la Alemana nazi en el cine.<\/b> La bella protagonista no ve el momento de recuperar de nuevo sus ra\u00edces ni de llevarse a su hermoso hijo rubio fuera de Puerto Rico, anhelando su pa\u00eds con canciones o con un trineo sin nieve. Sin embargo, de nuevo, Detlef Sierck es capaz de conseguir momentos cumbre del melodrama y, otra vez, con una canci\u00f3n de su sufrida protagonista, deseosa de regresar a la tierra.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Durante una fiesta, la joven sueca se siente m\u00e1s atrapada que nunca en su c\u00e1rcel de cristal, pero quiere que don Pedro est\u00e9 contento para que deje en paz a su amigo el doctor. As\u00ed que en un peque\u00f1o y lujoso patio cantar\u00e1 para todos sus invitados una habanera en alem\u00e1n, y los enamorar\u00e1 con su voz grave y vestida a lo Marlene Dietrich, con una sensualidad tr\u00e1gica. Pero lo que realmente fascina es ese juego de miradas de los dos hombres que se disputan su amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta obra est\u00e1 bajo una\u00a0<a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fascinaci\u00f3n por los melodramas estadounidenses de Douglas Sirk contin\u00faa vigente. 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