{"id":624,"date":"2009-07-21T14:01:46","date_gmt":"2009-07-21T13:01:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2009\/07\/21\/jean-renoir-en-tres-peliculas\/"},"modified":"2009-07-21T14:01:46","modified_gmt":"2009-07-21T13:01:46","slug":"jean-renoir-en-tres-peliculas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=624","title":{"rendered":"Jean Renoir en tres pel\u00edculas"},"content":{"rendered":"<p><strong><span>Nana (1926)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span><\/span><\/strong><span>Al director franc\u00e9s le pudo y le cambi\u00f3 la vida ver la obra de Erich von Stroheim. <em>Esposas fr\u00edvolas<\/em> o <em>Avaricia<\/em> siempre fueron cine a tener en cuenta por el realizador.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Ese loco amor, esos personajes despiadados, la crueldad del alma humana, la decadencia de las clases aristocr\u00e1ticas, el cambio de siglo-el cambio de mentalidad\u2026, as\u00ed que Renoir ni corto ni perezoso tom\u00f3 una obra de Zola, <em>Nana<\/em>, sobre la subida y ca\u00edda de una prostituta parisina, cortesana, por decirlo m\u00e1s finamente, y la llev\u00f3 a pantalla.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Realiz\u00f3 una producci\u00f3n mastod\u00f3ntica e incluso, con dolor, vendi\u00f3 cuadros de su famoso padre Auguste Renoir para poder llevarla a cabo. La cortesana Nana destroza vidas y humilla arist\u00f3cratas. No triunfa en los escenarios, nadie la cree como personaje honesto, y ella harta se retira del escenario para actuar en la vida y ser la mejor puta de Par\u00eds, cruel con los hombres que sin duda la convertir\u00edan sin pesta\u00f1ear en v\u00edctima. Para despreciar ya est\u00e1 ella.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Nana tiene el rostro de la pareja del director, ex modelo de su padre, la actriz Catherine Hessling, que subiendo unas escaleras para volar sobre el escenario como \u00e1ngel tentador ya muestra su carnalidad y deseo, instrumentos con los que domina a sus timoratos amantes capaces de arruinar sus vidas con tal de contar con su favor y amor. Ojos claros, pelo sugerente, formas contundentes y su car\u00e1cter de mujer nunca dominada son las armas de Nana para batalla sin freno, y tambi\u00e9n sin amor, pero s\u00ed de ascenso.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Un ascenso que deviene en ca\u00edda y enfermedad. Y, finalmente, en soledad, cuando todos sus protectores van cayendo uno a uno como enamorados sin la entrega de la amada, quiz\u00e1, una carcajada\u2026 pero al final ni ella misma puede con ese mundo de apariencias y muerte\u2026, y cae. Y todos los que la atend\u00edan por ser la mejor cortesana, la influyente entre nobleza, la dejan ah\u00ed en el lecho. Ya no interesa.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><strong><span>La gran ilusi\u00f3n (1937)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span><\/span><\/strong><span>El director franc\u00e9s no s\u00f3lo dirige, como actor, a su adorado Stroheim (que no le dio precisamente un rodaje f\u00e1cil) sino que crea una hermosa e interesante historia sobre los hombres y la inutilidad de la guerra. Ya es cineasta grande. Sobre los hombres y las fronteras que creamos. Sobre los hombres y las fronteras no s\u00f3lo de tierras y pertenencias sino tambi\u00e9n de mentalidades y clases sociales.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y crea una par\u00e1bola hermosa de un grupo de hombres en la Primera Guerra Mundial. Unos presos, otros guardianes. Unos franceses, otros alemanes, los de m\u00e1s all\u00e1 ingleses y por ah\u00ed rusos. Unos banqueros jud\u00edos, otros maestros intelectuales, otros hombres sencillos de acci\u00f3n, otros actores, el de m\u00e1s all\u00e1 arist\u00f3crata\u2026<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y habla de siempre so\u00f1ar con la libertad. Con la ilusi\u00f3n del regreso al pa\u00eds de origen. Por eso los protagonistas tratan una y otra vez de hu\u00edr, por conservar la libertad. Por eso se vuelven camaradas unos y otros. En la guerra los alemenes y franceses son enemigos\u2026, tan s\u00f3lo por una guerra eterna, pero en el fondo se encuentran y ven similitudes los unos con los otros. Las mismas nostalgias, penas y alegr\u00edas. El mismo hambre. El mismos hast\u00edo de guerra. Comparten recuerdos del pasado, gente del pueblo o arist\u00f3cratas en Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>En la gran ilusi\u00f3n, un periodo termina. Un geranio pierde su flor. Y dos hombres tratan de pasar fronteras. Corren y corren para alcanzar una meta. Y les gustar\u00eda que la guerra terminara. Uno de ellos, preso franc\u00e9s, se ha enamorado de un mujer alemana que ha perdido a esposo y hermanos en la guerra. Pero ella que estaba tan sola se siente tan feliz al volver a escuchar pasos de hombre en su hogar\u2026 Quiz\u00e1 si la contienda termina, \u00e9l regrese a por ella.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Stroheim es impresionante como militar alem\u00e1n arist\u00f3crata que se va rompiendo a pedazos por las heridas de guerra y que de aviador intr\u00e9pido pasa a guardi\u00e1n de fortaleza. Militar alem\u00e1n que otorga camarader\u00eda al enemigo, sobre todo al arist\u00f3crata franc\u00e9s. Se entienden y los dos son conscientes que es el final de sus privilegios de clase. Y el franc\u00e9s lo entiende perfectamente, que son un anacronismo, y el alem\u00e1n siente nostalgia y miedo.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y Jean Gabin, me quito el sombrero. Actor de rostro curtido e interesante. Oficial llano, sencillo, hombre de acci\u00f3n que no soporta la soledad, honesto y buen compa\u00f1ero, no muy culto pero tampoco le importa. Amante de la libertad y camarada alcanza la libertad junto al compa\u00f1ero jud\u00edo. Ambos se entienden y cuentan con la complicidad del arist\u00f3crata que no duda en sacrificarse para que ellos alcancen la meta.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><strong><span>El sure\u00f1o (1945)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span><\/span><\/strong><span>En la gran depresi\u00f3n, los m\u00e1s afectados fueron familias y familias de granjeros que se quedaron sin tierras ni trabajo que hacer. Y emigraban en busca de trabajo, en busca de tierra prometida que les diera de comer.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>John Ford cont\u00f3 su historia adaptando de manera magn\u00edfica <em>Las uvas de la ira<\/em>. Es el viaje a los cielos y al infierno de los Joad. Una familia que ante la miseria y la dureza del viaje se va descomponiendo por la muerte o por la marcha. Pero siempre Ma Joad deja claro que cada uno de ellos tienen una dignidad que nadie destroza y que sea juntos o por separado seguir\u00e1n luchando. Y Renoir en una de sus obras norteamericanas crea una po\u00e9tica pel\u00edcula sobre una familia que trata de arar su propia tierra enfrent\u00e1ndose cada d\u00eda a las calamidades del tiempo, a las enfermedades, a la mala alimentaci\u00f3n, a la pobreza, a la poca solidaridad del vecino \u2014cuando hay poco y la vida es dura, es muy dif\u00edcil arrimar un hombro o compartir, ya tiene bastante uno con lo que tiene como para tender otra mano a alguien que est\u00e1 igual o peor\u2014\u2026, todo parecen sombras pero no es as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Porque en cada estacion vienen las transformaciones y el vecino poco solidario puede darse cuenta de que no tiene sentido esa actitud. Y el r\u00edo se lleva la cosecha pero el fuego del hogar funciona y la familia est\u00e1 dispuesta a seguir. Y el ni\u00f1o enferma por la mala alimentaci\u00f3n pero saben que la soluci\u00f3n est\u00e1 en que tome leche y verdura. Pues a conseguir la vaca y a arar un peque\u00f1o huerto. Y a acicalar la casa. Y a trabajar duro. Nadie les aplasta.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Y Jean Renoir con realismo y belleza retrata la vida de una familia sure\u00f1a de la depresi\u00f3n que trata de arar su propia tierra. Y se pelean, y se juntan, y enferman, y se r\u00eden, y se aman, y se casan o tambi\u00e9n se emborrachan, y tienen miedo o se crecen cada d\u00eda. Como esa abuela gru\u00f1ona, fuerte de car\u00e1cter y dura, pero tras la que se esconde ternura y una fortaleza que no puede derribar ninguna desgracia de las que siempre les acecha.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span><\/p>\n<p align=\"right\"><span><\/span><span><font face=\"Times New Roman\">Esta obra est\u00e1 bajo una <\/font><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\"><span><font color=\"#0066cc\" face=\"Times New Roman\">licencia de Creative Commons<\/font><\/span><\/a><font face=\"Times New Roman\">.<\/font><\/span><\/p>\n<p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nana (1926) Al director franc\u00e9s le pudo y le cambi\u00f3 la vida ver la obra de Erich von Stroheim. Esposas fr\u00edvolas o Avaricia siempre fueron cine a tener en cuenta por el realizador. 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