{"id":5631,"date":"2020-05-24T21:55:08","date_gmt":"2020-05-24T19:55:08","guid":{"rendered":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=5631"},"modified":"2020-05-24T21:55:08","modified_gmt":"2020-05-24T19:55:08","slug":"10-razones-para-amar-harold-y-maude-harold-and-maude-1971-de-hal-ashby","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=5631","title":{"rendered":"10 razones para amar Harold y Maude (Harold and Maude, 1971) de Hal Ashby"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_5632\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5632\" class=\"size-large wp-image-5632\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?resize=584%2C314&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?resize=1024%2C550&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?resize=300%2C161&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?resize=768%2C413&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude2.jpg?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5632\" class=\"wp-caption-text\">Harold y Maude, una pareja singular.<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 1:<\/b> <b>Un n\u00famero tatuado<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Es una imagen r\u00e1pida, como una r\u00e1faga, que incluso puede pasar desapercibida si uno no est\u00e1 atento. Y es un momento revelador que cambia toda la historia y la mirada hacia uno de sus personajes principales, Maude (Ruth Gordon). De pronto, su forma de ser y su filosof\u00eda de vida cobra todo el sentido. De pronto, muchas de sus palabras y actos se entienden de otra manera. Maude deja de ser una anciana estrafalaria y vital para transformarse en una anciana superviviente y sabia que sabe verdaderamente lo que es la vida y lo que esto supone, y aun as\u00ed la aprecia.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Un atardecer, una mujer mayor y un chico sentados juntos frente a un lago, a su alrededor todo lleno de escombros, y detr\u00e1s de ellos, una autopista&#8230; Un paisaje poco acogedor y rom\u00e1ntico, pero convertido en un sitio especial, como si todos los lugares que pisaran Harold y Maude se transformaran bajo su mirada en los espacios m\u00e1s hermosos. Conversan tranquilos, como dos enamorados, y Harold (Bud Cort) coge el brazo de Maude, y en ese instante se ven unos n\u00fameros tatuados en su brazo. Nada m\u00e1s. A continuaci\u00f3n, Maude atrapa su atenci\u00f3n y le cuenta una an\u00e9cdota significativa de Dreyfus en la Isla de Diablo y las gaviotas. Los dos se quedan mirando el atardecer. Pero ese plano sobre el brazo de Maude da otro sentido a la pel\u00edcula.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 2: Un piano, un ukelele y una canci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><i>Harold y Maude<\/i> hace hincapi\u00e9 en las cosas bellas que depara la vida y se detiene en la m\u00fasica. De hecho una de las primeras preguntas que le hace Maude a Harold es si sabe cantar y bailar. Y despu\u00e9s en una cita de los dos en el vag\u00f3n de tren donde vive ella, esta se queda perpleja porque Harold no sabe tocar ning\u00fan instrumento, y abre un armario lleno de ellos y saca un ukelele y le dice que solo tiene que tocar para que salgan notas. Antes, sin ning\u00fan complejo, sin preocuparle si desafina o no, Maude aporrea su piano y canta una canci\u00f3n a voz en grito: \u201cSi quieres cantar, canta. Y si quieres ser libre, s\u00e9 libre&#8230;\u201d. El hecho es cantar, sin complejos y sin sentido del rid\u00edculo, qu\u00e9 m\u00e1s da. Y ese es el camino que tomar\u00e1 Harold, enfrentarse a la vida sin miedo, coger el ukelele y aporrear sus cuerdas, bailar y dar saltos, vivir&#8230; porque \u201csi quieres cantar, canta. Y si quieres ser libre, s\u00e9 libre&#8230;\u201d. De nuevo la filosof\u00eda de Maude es sabia y triunfa.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">El leit motiv musical de la pel\u00edcula es esta canci\u00f3n de Cat Stevens, \u201cIf you want to sing out, sing out\u201d, que aparece en tres momentos cumbre de la pel\u00edcula. Aunque Stevens compuso bastantes m\u00e1s canciones para la pel\u00edcula, esta queda grabada en la memoria sobre todo con esta secuencia donde una desprejuiciada Maude canta como la viene en gana&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 3: Una pareja singular<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">No hay pareja m\u00e1s antag\u00f3nica que Harold y Maude y, sin embargo, construyen una relaci\u00f3n donde ambos recrean espacios para la ternura, la amistad, el amor y la libertad. Y para soltarse verdades como pu\u00f1os, sin m\u00e1scaras.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Harold es un ni\u00f1o bien que vive en una mansi\u00f3n y que est\u00e1 totalmente desconectado de su millonaria madre y del tipo de vida que esta quiere trazarle. Harold es un joven que se siente perdido y desconectado de la vida, porque tiene mucho miedo a las responsabilidades y al futuro que le espera&#8230; Le es m\u00e1s c\u00f3modo estar al margen y desarrolla una peculiar fascinaci\u00f3n por la muerte. A Harold no le falta absolutamente de nada, pero se siente totalmente solo y fuera del mundo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Maude es una anciana que va a cumplir ochenta a\u00f1os. Es vital, provocadora, no tiene miedo a nada porque no tiene qu\u00e9 perder. No est\u00e1 atada a nada, vive en un vag\u00f3n de tren, roba coches y salva \u00e1rboles urbanos que se ahogan con la contaminaci\u00f3n. Baila, canta, posa desnuda para un artista, viste raro, es coqueta y divertida. Le encantan los colores, y si puede huye del color negro. En su vag\u00f3n tiene su mundo, incluso una colecci\u00f3n de olores. Solo la invade la tristeza cuando viaja al pasado, pero enseguida se sobrepone. Porque lo importante es disfrutar de la vida a tope&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Uno de los motivos por los que la pel\u00edcula de Hal Ashby engancha es por los actores que se transforman en Harold y Maude. Los dos consiguen una qu\u00edmica muy especial. Ambos construyen unos personajes reales y cre\u00edbles. Una qu\u00edmica que tambi\u00e9n surgi\u00f3 en la vida real, pues realmente conectaron y surgi\u00f3 entre ellos una bonita amistad y camarader\u00eda.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u00c9l era Bud Cort, un actor de 21 a\u00f1os que estaba encontrando su hueco en el mundo del cine. Ya hab\u00eda trabajado con Robert Altman cuando le lleg\u00f3 la oportunidad de ser Harold. Cort era un tipo sensible, singular y extra\u00f1o y encaj\u00f3 totalmente con su personaje. Y ella era Ruth Gordon, toda una veterana de Hollywood. No solo hab\u00eda sido actriz de cine y teatro, sino que fue una reputada guionista junto a su marido Garson Kanin (por ejemplo, <i>La costilla de Ad\u00e1n<\/i> de George Cukor lleva su firma). Cuando hizo de Maude ten\u00eda setenta y cuatro a\u00f1os y se encontraba en un goloso momento profesional, pues no hac\u00eda mucho hab\u00eda ganado un \u00f3scar por su papel secundario en <i>La semilla del diablo<\/i>. Contaba con el entusiasmo que necesitaba su personaje y con un punto de locura que hizo que clavara a Maude. Bud Cort y Ruth Gordon fueron los mejores Harold y Maude que uno pueda imaginar. Dos personas voluntariamente al margen de lo que la sociedad establece que se encuentran y conectan&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 4: Una historia de amor<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_5636\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5636\" class=\"size-large wp-image-5636\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?resize=584%2C329&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?resize=1536%2C864&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?w=1600&amp;ssl=1 1600w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude4.jpeg?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5636\" class=\"wp-caption-text\">Harold y Maude viven una historia de amor ef\u00edmera<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Y no solo conectan sino que tambi\u00e9n viven su particular historia de amor ef\u00edmera. A Harold le sirve para desprenderse de los miedos y empezar a disfrutar de la vida. A Maude le supone una bonita despedida de un mundo que ya es hora de abandonar.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Hal Ashby logra tejer una bonita historia de amor de una manera natural. Una secuencia lleva a otra y sin darnos cuenta Harold y Maude se encuentran, se conocen, conf\u00edan el uno del otro, pasean, hablan, viven variopintas aventuras y terminan juntos y felices en una cama. Pero es tal la conexi\u00f3n que han conseguido y tienen unas personalidades tan arrolladoras y distintas que sientes bonito y de lo m\u00e1s natural del mundo que ella tenga casi ochenta a\u00f1os y el otro acabe de entrar en la veintena. La relaci\u00f3n que construyen es tan delicada y ambos se sienten tan c\u00f3modos el uno con el otro que no extra\u00f1a que se unan m\u00e1s all\u00e1 de la amistad.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 5: La muerte<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Harold y Maude se conocen por una afici\u00f3n especial de ambos: acudir a los funerales y entierros de personas ajenas a su vida. Se encuentran en varias ceremonias&#8230; y, por supuesto, Maude es la primera que rompe el hielo y trata de llamar la atenci\u00f3n a Harold, ese muchacho solitario. Le invita a su mundo. Y a Harold se le abre una puerta. De pronto, con Maude, abandona la apat\u00eda. De sus visitas a los funerales, \u00e9l encuentra un soplo de vida.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La muerte est\u00e1 presente durante toda la pel\u00edcula, no solo en las ceremonias en las que coinciden ambos. Para entender la vida hay que hablar de la muerte. La pel\u00edcula arranca con una de las realistas simulaciones de suicidio de Harold, que durante gran parte del metraje elabora para s\u00ed mismo distintas muertes: se ahorca, se ahoga, se corta las venas, se dispara, se quema a lo bonzo, se hace el harakiri. Metaf\u00f3ricamente se mata una y otra vez, porque le da miedo salir de su mansi\u00f3n, arriesgarse y vivir. Se lo confiesa llorando a Maude. Y esta como una animadora profesional le grita: \u201cCoge una v, una i, una v y una e&#8230; VIVE\u201d.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Harold no quiere coches de lujo. \u00c9l se compra un coche f\u00fanebre de segunda mano. Su madre se deshace de \u00e9l y le compra un jaguar, pero \u00e9l lo vuelve a transformar en uno f\u00fanebre. Luego, sin embargo, sabe cu\u00e1l es el momento de deshacerse de \u00e9l. Cuando se da cuenta de que, quiz\u00e1, le apetezca m\u00e1s saltar y cantar. Maude ya no est\u00e1, pero ahora ha entendido su despedida. \u00c9l tiene mucho que vivir.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Pero la muerte tambi\u00e9n est\u00e1 presente sutilmente en muchas frases de Maude que luego cuando vemos su n\u00famero tatuado cobran todo el sentido. O en ese cementerio militar lleno de tumbas que culmina uno de los di\u00e1logos m\u00e1s hermosos de la pel\u00edcula. Maude siempre le habla a Harold como si se estuviese despidiendo de una vida que adora&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 6: Contra la autoridad<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_5633\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5633\" class=\"size-large wp-image-5633\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?resize=584%2C314&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?resize=1024%2C550&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?resize=300%2C161&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?resize=768%2C413&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude.jpg?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5633\" class=\"wp-caption-text\">Harold, contra la autoridad materna.<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><i>Harold y Maude <\/i>es un canto de dos estrafalarios rebeldes con mirada limpia contra la autoridad siempre presente en el mundo. Una autoridad que, bien sabe Maude, puede llevar al desastre, al caos, a la muerte y a la destrucci\u00f3n de esa belleza del mundo que ella persigue a todas horas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Harold no encaja en el sistema social que le transmite su madre. Los dos est\u00e1n abocados a no entenderse, pues circulan en mundos e intereses distintos. Su madre trata de llevar con naturalidad superficial las rarezas de su hijo. Para ella la soluci\u00f3n es que se case y sea un hombre de provecho o que su t\u00edo militar le haga un hombre hecho y derecho en el ej\u00e9rcito (son tiempos donde miles de j\u00f3venes mueren en Vietnam). Otro que trata de imponer su autoridad y moldear la personalidad del joven es el psic\u00f3logo al que acude.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Maude, sin embargo, le escucha, le pregunta, le arrastra a sus aventuras (pero lo coge de la mano, nunca le abandona), no le impone nada, le hace actuar y le cuenta cosas que despiertan su inter\u00e9s. Y le anima a vivir, a arriesgarse, a equivocarse&#8230; Le dice que la vida no es f\u00e1cil, pero que merece la pena aprovecharla. Ella se salta una y otra vez la autoridad, no hace caso ni a los curas ni a los polic\u00edas y no vive seg\u00fan los c\u00e1nones sociales. Sabe que no merece la pena atarse a nada y que uno tiene que luchar por ser feliz mientras le dejen. Porque de un plumazo te pueden arrancar todo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 7: De jaulas, <\/b><b>paraguas,<\/b><b> coches, \u00e1rboles, flores <\/b><b>y una moneda<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Como ha quedado claro en otras l\u00edneas, Maude tiene afici\u00f3n a robar coches ajenos, a llevarse \u00e1rboles de la ciudad a los bosques e incluso le confiesa a Harold que tuvo una \u00e9poca en la que entraba en las tiendas de p\u00e1jaros y abr\u00eda sus jaulas. Pero luego dej\u00f3 de hacerlo, y es que adem\u00e1s se dio cuenta de que al mundo le gustan mucho las celdas. Y es que Hal Ashby utiliza los objetos y ciertos espacios para poco a poco ir explicando la filosof\u00eda de sus personajes, sobre todo de Maude.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">A Maude le gustar\u00eda ser un girasol, y Harold le dice se\u00f1alando un campo de margaritas, que \u00e9l es como una de ellas, que no destaca. Y la anciana hace un sutil y bello mon\u00f3logo sobre las diferencias de cada uno y lo que eso nos enriquece, y como a veces no nos dejan serlo y nos abocan a la muerte&#8230; mientras la c\u00e1mara se aleja, y vemos que los dos se levantan de un cementerio militar lleno de l\u00e1pidas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Con un paraguas habla sobre las cosas por las que luch\u00f3 y que le costaron caro, pero ese objeto lo guarda como una reliquia para no olvidar. Aunque se pregunta, de pronto, que qu\u00e9 sentido tienen las fronteras, las naciones, el patriotismo&#8230; Con los coches que roba muestra su esp\u00edritu libre y con los \u00e1rboles que salva su amor por lo que nos rodea. Harold expresa todo lo que siente a Maude con una moneda en la que graba \u201cHarold ama a Maude\u201d. Y ella con su filosof\u00eda de no aferrarse a lo bello, lanza emocionada su regalo: se desprende de \u00e9l para recordarlo siempre.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Y con su amistad recorren iglesias y cementerios. Campos de flores y paisajes llenos de escombros. Lo mismo van a un entierro que a la demolici\u00f3n de una casa. Acuden a una feria y a los juegos recreativos para pas\u00e1rselo en grande. Se ocultan y se aman en el viejo vag\u00f3n donde vive Maude o se lanzan por la carretera a gran velocidad.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 8: Ante todo una comedia<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_5634\" style=\"width: 714px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude5.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5634\" class=\"size-full wp-image-5634\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude5.jpg?resize=584%2C332&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude5.jpg?w=704&amp;ssl=1 704w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude5.jpg?resize=300%2C170&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5634\" class=\"wp-caption-text\"><em>Harold y Maude<\/em>, ante todo una comedia.<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Pero si hubiese que definir <i>Harold y Maude<\/i> gana un g\u00e9nero: la comedia. Una comedia negra, inteligente, tierna y sutil. Sobre un joven que no quiere crecer y una abuela con apariencia de ni\u00f1a que ha vivido demasiado. Y la risa estalla con personajes esencialmente c\u00f3micos como la madre (una Vivian Pickles divertid\u00edsima como madre millonaria, estirada y exc\u00e9ntrica, que no entiende ni intenta entender a su hijo), el psic\u00f3logo o el t\u00edo militar. Especialmente con este \u00faltimo hay momento hilarantes como la comedia bufa que montan Harold y Maude para convencer al t\u00edo de que su joven sobrino no es apto para la vida militar. Tambi\u00e9n surge la carcajada con las aventuras que viven los dos protagonistas y sobre todo sus choques con la polic\u00eda tras el robo de coches. O todas esas citas fallidas que le organiza su madre a Harold con distintas j\u00f3venes que terminan de las maneras m\u00e1s inesperadas. De hecho, en la primera de esas citas, sabemos que Harold va a hacer todo lo posible para que cada una de las que se celebren fracase, porque c\u00f3mplice mira a c\u00e1mara, y nos implica a todos en su pensamiento. As\u00ed como tambi\u00e9n divierte y desconcierta la naturalidad fr\u00eda y distante con las que la madre afronta cada uno de los falsos suicidios de su hijo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 9: Del fracaso absoluto a una pel\u00edcula que no se olvida<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><i>Harold y Maude<\/i><i><b> <\/b><\/i>fue en un principio una pel\u00edcula de encargo, pero Hal Ashby la convirti\u00f3 en un proyecto personal e imprimi\u00f3 su sello. La pel\u00edcula naci\u00f3 por un guion original de Colin Higgins, un joven que estaba tratando abrirse camino en este mundo, mientras ejerc\u00eda diversos trabajos para sobrevivir. Sin embargo, un golpe de suerte le hizo contactar con la Paramount y este estudio decidi\u00f3 hacer la pel\u00edcula. Higgins quer\u00eda dirigirla, pero no quisieron darle el proyecto a un principiante, y contrataron a Ashby. No obstante Higgins estuvo implicado durante el proceso.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">No solo conect\u00f3 Hal Ashby con la historia y encontr\u00f3 el modo en que quer\u00eda contarla, sino que sus actores protagonistas se implicaron much\u00edsimo en el rodaje. Sin embargo, como cuenta Peter Biskin en <i>Moteros tranquilos, toros salvajes<\/i>, las cr\u00edticas no fueron muy favorables y el p\u00fablico no entendi\u00f3 el esp\u00edritu de la pel\u00edcula. Es m\u00e1s reaccionaron igual que los personajes de la pel\u00edcula (el cura, la madre, el psic\u00f3logo y el t\u00edo) ante la historia de amor entre una anciana y un joven. Por ejemplo, el cr\u00edtico A. D. Murphy escribi\u00f3 en <i>Variety<\/i> que la pel\u00edcula era \u201ctan divertida como un orfanato en llamas\u201d. As\u00ed que la Paramount no le dio oportunidad alguna y la retir\u00f3 pronto de las salas. Sin embargo, con el boca a boca, con distintas proyecciones en festivales y ciclos, <i>Harold y Maude<\/i> se fue convirtiendo poco a poco en una aut\u00e9ntica pel\u00edcula de culto. Es m\u00e1s, incluso con el paso de los a\u00f1os lleg\u00f3 a ser rentable para el estudio. De pronto, la historia de Harold y Maude s\u00ed que era entendida por un p\u00fablico concreto que empatizaba y empatiza con la filosof\u00eda de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Raz\u00f3n n\u00famero 10: Hal Ashby, un hippy en Hollywood<\/b><\/p>\n<div id=\"attachment_5635\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?ssl=1\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-5635\" class=\"size-large wp-image-5635\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?resize=584%2C314&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"584\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?resize=1024%2C550&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?resize=300%2C161&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?resize=768%2C413&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/haroldymaude3.jpg?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-5635\" class=\"wp-caption-text\">La filosof\u00eda de <em>Harold y Maude<\/em>: atreverse a vivir.<\/p><\/div>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Hal Ashby hace un cameo, una aparici\u00f3n fugaz en la pel\u00edcula. Mientras los dos protagonistas juegan en una sala de recreativos, el director se sit\u00faa entre los dos para mirar una maqueta de un tren en funcionamiento. Y parece un tipo tan peculiar como sus protagonistas. Todo un hippy en Hollywood. Un t\u00edo alto con melenas y barba descuidada, con gafas y un abrigo de cuero con borrego. Era un tipo especial, como sus pel\u00edculas. Fue un hombre de personalidad compleja y atormentada que arrastraba una infancia dura y el trauma que supuso para \u00e9l el suicidio de su padre.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Ashby primero se hizo un nombre en la industria como montador, y form\u00f3 un t\u00e1ndem profesional con Norman Jewison, que adem\u00e1s se convirti\u00f3 en uno de sus mejores amigos. Gan\u00f3 un \u00f3scar por el montaje de <i>En el calor de la noche<\/i> y adem\u00e1s Jewison le dio la primera oportunidad para dirigir una pel\u00edcula. Durante los a\u00f1os setenta, Ashby dirigi\u00f3 una serie de pel\u00edculas que reflejaban su forma peculiar de mirar el mundo. Y se le relaciona con otros directores que surgieron en esa \u00e9poca y formaron parte del Nuevo cine americano. <i>Harold y Maude<\/i> fue su segunda pel\u00edcula como director, y como sus protagonistas sinti\u00f3 toda su vida aversi\u00f3n por la autoridad, as\u00ed que como nunca consigui\u00f3 el control total de sus obras, sus relaciones con los estudios fueron siempre tensas. Su salud se fue deteriorando por las drogas y su cine, como su vida, se fue apagando poco a poco durante la d\u00e9cada de los ochenta. Pero Hal Ashby dej\u00f3 una filosof\u00eda de vida con Harold y Maude: vivir es un riesgo que hay que correr, y a veces merece la pena.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta obra est\u00e1 bajo una\u00a0<a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Raz\u00f3n n\u00famero 1: Un n\u00famero tatuado Es una imagen r\u00e1pida, como una r\u00e1faga, que incluso puede pasar desapercibida si uno no est\u00e1 atento. 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