{"id":519,"date":"2009-02-08T11:04:42","date_gmt":"2009-02-08T10:04:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.cine.com\/hildy\/2009\/02\/08\/el-bazar-de-las-sorpresas-the-shop-around-the-corner-1940-de-ernst-lubitsch\/"},"modified":"2009-02-08T11:04:42","modified_gmt":"2009-02-08T10:04:42","slug":"el-bazar-de-las-sorpresas-the-shop-around-the-corner-1940-de-ernst-lubitsch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=519","title":{"rendered":"El bazar de las sorpresas (The shop around the corner, 1940) de Ernst Lubitsch"},"content":{"rendered":"<p><span>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la magia de los cl\u00e1sicos?\u00bfQu\u00e9 les hace perdurables a lo largo de los a\u00f1os? \u00bfPor qu\u00e9 nos emocionamos una y otra vez al verlos? Son varias preguntas aparentemente con dif\u00edcil respuesta. Sin embargo, todos los interrogantes se vuelven absurdos cuando se puede ver uno. Y uno de ellos es sin duda <em>El bazar de las sorpresas<\/em> del gran Lubitsch.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Lubitsch fue uno de tantos cineastas europeos que tuvieron que exiliarse a Hollywood y desarrollaron una escuela maravillosa de c\u00f3mo hacer cine adem\u00e1s de continuar sus prestigiosas carreras como realizadores ya iniciadas en sus pa\u00edses de origen (Alemania).<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Lubitsch con unos pocos ingredientes realiza una pel\u00edcula de estudio inolvidable. Tan s\u00f3lo necesita: un decorado de una tienda en un lejano pa\u00eds del viejo continente. Una tienda de las de toda la vida de bolsos, maletas y complementos. Ocho empleados, incluido el due\u00f1o de la tienda, un tierno e inolvidable Hugo Matuschek, que se ocupan del funcionamiento del establecimiento y una sencilla historia de gente sencilla. Una historia que sale de la pluma del guionista cl\u00e1sico Samson Raphaelson que trabaj\u00f3 numerosas veces con el realizador.<\/span><span>As\u00ed pasamos una hora y unos cuantos minutos acompa\u00f1ados de unos personajes absolutamente encantadores y humanos. No ocurren grandes acontecimientos, ni siquiera re\u00edremos a carcajadas\u2026, pero saldremos transformados ante una historia cotidiana. Y, adem\u00e1s, siempre conseguir\u00e1 emocionarnos cada vez que la veamos.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>Otro secreto de esta peque\u00f1a gran pel\u00edcula es sin duda el reparto. Con una serie de actores memorables y que vuelve a ser un canto a esos incre\u00edbles secundarios del Hollywood de oro capaces de crear breves personajes que convert\u00edan a las pel\u00edculas en irrepetibles en una \u00e9poca en que se sab\u00eda la importancia de un buen personaje, aunque apareciera tan s\u00f3lo unos minutos.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>S\u00f3lo nombrar\u00e9 a algunos de ellos por su nombre y apellidos. Los m\u00e1s conocidos son un joven James Stewart, que ya muestra sus incre\u00edbles recursos como actor, como el joven empleado pero veterano, Alfred Kralik. Una encantadora, chispeante y divertida Margaret Sullavan (totalmente olvidada) como Klara Novak. Despu\u00e9s nos encontramos con una composici\u00f3n emocionante por parte de Frank Morgan como el jefe del establecimiento, Matuschek, o ese vendedor de bigote, t\u00edmido y buena persona, al que te encantar\u00eda encontrarte de vez en cuando con el rostro de ese actor secundario inolvidable Felix Brassart. Pero no son los \u00fanicos (traten de acordarse de otras pel\u00edculas donde hayan visto sus rostros. Siempre se llevar\u00e1n una sorpresa) imposible olvidar las interpretaciones y los rostros de los dos chicos de los recados, o de las dos dependientas de la tienda o del vendedor pelota, chismoso y engreido\u2026 \u00a1Qu\u00e9 repartos!<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>\u00bfY la historia? D\u00e9jense llevar y entren a un establecimiento donde Klara Novak busca un puesto de trabajo en tiempos dif\u00edciles. Y lo consigue por hacer vendible lo invendible: unas horrorosas cajas de puros con musiquilla popular que se repite una y otra vez. Tambi\u00e9n estar\u00e1 el vendedor jefe, un serio y encantador joven que se llama Alfred Kralik. Ambos huyen de la cotidianeidad de la vida a trav\u00e9s de las cartas que escriben a un amiga\/amigo desconocidos. Y se enamoran por las palabras y se ilusionan\u2026, y los desconocidos son ellos mismos. S\u00f3lo que no lo saben. Y es encantador porque se aman a trav\u00e9s de las cartas y se llevan fatal como compa\u00f1eros de trabajo. Y est\u00e1 ese jefe, con cara de jefe y actitudes de jefe pero que en su interior esconde un hombre inseguro, fr\u00e1gil y buena persona que s\u00f3lo busca no estar solo, enamorado de su amada esposa que gasta demasiado y adem\u00e1s le enga\u00f1a. Demasiado para \u00e9l. Para Matuschek la historia m\u00e1s tierna cuando se encuentra que va a celebrar la Navidad en soledad y se cruza en su camino el nuevo chico de los recados, Rudy, un adolescente sin nadie con quien celebrar estas fechas\u2026, y ambos deciden celebrarlo juntos. O ese vendedor con dos hijos y una esposa a los que ama que aspira a un vida tranquila, sin excesivos sobresaltos, que huye cada vez que el jefe pide una opini\u00f3n sincera\u2026, y gran amigo del joven Kralik. O el vendedor odiado por todos, presumido, pelota y chismoso. O las dos vendedoras tiernas, cari\u00f1osas y buenas compa\u00f1eras. O ese chico listo que es chico de los recados pero que ya se ve que con su desparpajo y lengua va a llegar algo m\u00e1s lejos\u2026 Son historias de gente sencilla y nos cautivan.<\/span><\/p>\n<p><span><\/span><span>De verdad, si tienen oportunidad, si tienen una tarde melanc\u00f3lica y necesitan un poco de \u00e1nimo, encienda su televisor, cojan su dvd y vean <em>El bazar de las sorpresas<\/em>. Es una medicina muy eficaz, lo aseguro.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste la magia de los cl\u00e1sicos?\u00bfQu\u00e9 les hace perdurables a lo largo de los a\u00f1os? \u00bfPor qu\u00e9 nos emocionamos una y otra vez al verlos? Son varias preguntas aparentemente con dif\u00edcil respuesta. 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