{"id":4404,"date":"2016-08-31T11:38:39","date_gmt":"2016-08-31T09:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=4404"},"modified":"2016-08-31T11:38:39","modified_gmt":"2016-08-31T09:38:39","slug":"otras-voces-la-guerra-ii-juegos-prohibidos-jeux-interdits-1952-rene-clementel-prestamista-the-pawnbroker-1964-sidney-lumet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=4404","title":{"rendered":"Otras voces en la guerra (y II). Juegos prohibidos (Jeux interdits, 1952) de Ren\u00e9 Cl\u00e9ment\/El prestamista (The Pawnbroker, 1964) de Sidney Lumet"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"justify\">Esas otras voces en la guerra que muestran los da\u00f1os y horrores de esas contiendas a las que arrastran a los seres humanos pol\u00edticas e ideolog\u00edas que no construyen, sino que derrumban, destruyen y matan. Y dos pel\u00edculas que tratan los estragos de la Segunda Guerra Mundial desde otra perspectiva, otras miradas, otras voces&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Juegos prohibidos (Jeux interdits, 1952) de Ren\u00e9 Cl\u00e9ment<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/juegosprohibidos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-4405\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/juegosprohibidos.jpg?resize=584%2C430\" alt=\"Juegos Prohibidos\" width=\"584\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/juegosprohibidos.jpg?w=712&amp;ssl=1 712w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/juegosprohibidos.jpg?resize=300%2C221&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Atrapar el universo de la infancia no es tarea f\u00e1cil. Pero, de pronto, hay realizadores que con un lazo lo atrapan y cuentan una historia con una mirada de ese ni\u00f1o que nunca nos abandona. As\u00ed ocurre con Ren\u00e9 Cl\u00e9ment y sus <i>Juegos prohibidos<\/i>. Con una sensibilidad especial se introduce en el mundo de dos ni\u00f1os, Paulette y Michel, y muestra c\u00f3mo la muerte se ha instalado en su d\u00eda a d\u00eda, en su cotidianidad. As\u00ed el realizador franc\u00e9s deja una pel\u00edcula dur\u00edsima pero de una belleza especial.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Y algo que caracteriza al universo infantil es la manera de comprender el mundo. Todav\u00eda no se tienen todos los conceptos claros, pero se va razonando, e intentando dar sentido al mundo que se abre ante los ojos. Y una de las herramientas infantiles (\u00a1maravillosa y \u00fatil herramienta!) es la fantas\u00eda, la imaginaci\u00f3n&#8230; y ning\u00fan miedo en expresar las emociones, en dejarse llevar por el inconsciente. Una libertad de mente que luego seg\u00fan se va madurando&#8230; se pierde poco a poco (o algunos tienen la suerte de mantener esa libertad pr\u00e1cticamente intacta&#8230; y entonces existe la ilusi\u00f3n de no envejecer interiormente). Y Paulette (Brigitte Fossey) y Michel (Georges Poujouly) se encuentran inmersos en una guerra dura y cruel, rodeados de miedo y donde T\u00e1natos siempre est\u00e1 presente; y aun as\u00ed son capaces de crear un mundo propio, donde la presencia de la muerte es irremediable, pero con una belleza y sensibilidad especial. Aunque la guerra finalmente no les deja ni eso&#8230;, es decir, destruye hasta su universo propio.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Ren\u00e9 Cl\u00e9ment acude a la sensibilidad de su director de fotograf\u00eda, Robert Juillard, que ya hab\u00eda captado la mirada de un ni\u00f1o ante el horror de la guerra en <i>Germania, a\u00f1o cero<\/i> de Roberto Rossellini; a los rostros que hablan en cada momento de dos ni\u00f1os actores y a las cuerdas de la guitarra de Narciso Yepes&#8230; para componer unos juegos prohibidos que dejan sin respiraci\u00f3n y con una mirada melanc\u00f3lica e impotente. La pel\u00edcula se abre y se cierra con dos secuencias realmente duras protagonizadas por Paulette, de apenas cinco a\u00f1os. Entre medias esos juegos prohibidos donde se unen sensualidad y muerte&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Esas dos secuencias, la primera y la \u00faltima, muestran la crudeza y realidad de la guerra. Y c\u00f3mo afecta a todos de manera brutal. \u00daltimamente basta con ver un telediario para ver im\u00e1genes de ni\u00f1os con sus vidas rotas por la guerra. Desgraciadamente sigue habiendo much\u00edsimas Paulettes. En la primera secuencia somos testigos de la muerte de sus padres y su perrito y de la reacci\u00f3n de una ni\u00f1a que todav\u00eda es demasiado peque\u00f1a para comprender lo que ha ocurrido, pero que trata de entender, asimilar&#8230; y sobrevivir. Y en la \u00faltima c\u00f3mo la ni\u00f1a comprende su soledad y abandono ante el caos de la guerra, se asusta y grita angustiada el nombre del amigo&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">En el par\u00e9ntesis la ni\u00f1a es encontrada por Michel, un ni\u00f1o aproximadamente de diez a\u00f1os, que vive con su familia y sus vecinos en sus granjas. Las familias tratan de mantener la normalidad en sus vidas diarias, con sus rencillas, sus reuniones y sus trabajos cotidianos. Pero no es posible. Y eso lo demuestra la presencia repentina en sus vidas de Paulette. La ni\u00f1a y Michel conectan de una manera especial y sensible, pues los dos est\u00e1n intentando comprender ese mundo ca\u00f3tico que les rodea, y empiezan a crear a escondidas un cementerio muy especial&#8230;, como un juego. Ambos construyen su mundo particular para intentar sobrevivir y entender la realidad que est\u00e1n viviendo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><b>El prestamista (The Pawnbroker, 1964) de Sidney Lumet<\/b><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/elprestamista.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-4406\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/elprestamista-1024x550.png?resize=584%2C314\" alt=\"El prestamista\" width=\"584\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/elprestamista.png?resize=1024%2C550&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/elprestamista.png?resize=300%2C161&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/elprestamista.png?resize=768%2C413&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/elprestamista.png?w=1081&amp;ssl=1 1081w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\"><i>El prestamista<\/i> vuelca el mundo interior, herido y roto, de Sol Nazerman, un jud\u00edo superviviente de un campo de concentraci\u00f3n. Y el retrato es demoledor. Sol Nazerman es construido por Rod Steiger (actor al que am\u00e9 profundamente desde que lo descubr\u00ed de adolescente como Charley Malloy, el hermano de Terry en <i>La ley del silencio<\/i>) y su tormento duele. Sidney Lumet construye una pel\u00edcula interesant\u00edsima (que adem\u00e1s es preludio de los \u00faltimos a\u00f1os del C\u00f3digo Hays) pues presenta el mundo interior atormentado de un superviviente. Y es que Sol se siente culpable por haber sobrevivido y lleva a\u00f1os con un trastorno por estr\u00e9s postraum\u00e1tico&#8230; que le convierte en un muerto en vida. Sol se siente culpable porque nada pudo hacer para evitar el sufrimiento y el horror a su amada familia.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Lumet traslada a Nazerman a Harlem donde tiene una tienda de pr\u00e9stamos, que a la vez sirve de tapadera para los negocios del g\u00e1nster del barrio. Sus clientes son personas en situaciones desesperadas (impresionante entre otros ese anciano con rostro de un secundario de oro, Juano Hern\u00e1ndez) y Nazerman ha perdido toda empat\u00eda, no quiere sentir, porque no quiere sufrir. Su sufrimiento le hace no creer en las personas, no creer ni en nada ni en nadie. Pero solo es una coraza&#8230; siempre vuelven esos <i>flashback<\/i> del pasado, para recordarle que siente, que sufre, que padece&#8230; Su dolor no es inmune, destruye a todo aquel que trata de acercarse a \u00e9l. Su m\u00e1xima coraza es transmitir que el mundo es una basura (y su mirada as\u00ed lo devuelve) y que lo \u00fanico que importa es el dinero.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">A Nazerman lo encontramos en un momento en que vuelven a \u00e9l, por una serie de circunstancias y cambios en su vida, con fuerza e insistencia, recuerdos v\u00edvidos de su pasado&#8230; que le hacen volver a sentir lo que es el miedo; y con el miedo otra cadena de sentimientos que hab\u00eda enterrado. Sidney Lumet logra crear y mostrar el mundo opresivo y desesperanzador del superviviente. Primero por esa jaula que es su tienda y segundo por ese barrio desolador y violento que es el Harlem de los sesenta. A Sol le basta mirar el mundo desesperado que le rodea para que le lleguen con fuerza im\u00e1genes del pasado (impresionante la secuencia en el metro). Parece que no hay salida alguna para Nazerman y su sufrimiento&#8230;, su soledad es tal que parece imposible de derrumbar o romper su coraza destructiva. En los acontecimientos que le llevan de nuevo a un momento estresante hay dos personas fundamentales que se cruzan en su vida: un joven hispano (Jaime S\u00e1nchez) al que ha contratado de ayudante y una vecina del barrio (Geraldine Fitzgerald). Y Nazerman tendr\u00e1 que sufrir otra tragedia para despertar y empatizar. El dolor contin\u00faa&#8230;, brutal y sin tregua, pero quiz\u00e1 pueda volver a sentir, vivir.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esas otras voces en la guerra que muestran los da\u00f1os y horrores de esas contiendas a las que arrastran a los seres humanos pol\u00edticas e ideolog\u00edas que no construyen, sino que derrumban, destruyen y matan. 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