{"id":3663,"date":"2015-02-13T13:42:07","date_gmt":"2015-02-13T12:42:07","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=3663"},"modified":"2015-02-13T13:42:07","modified_gmt":"2015-02-13T12:42:07","slug":"anna-magnani-y-tennessee-williams-primera-parte-la-rosa-tatuada-the-rose-tattoo-1955-de-daniel-mann","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=3663","title":{"rendered":"Anna Magnani y Tennessee Williams (primera parte). La rosa tatuada (The Rose Tattoo, 1955) de Daniel Mann"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/larosatatutada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3664\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/larosatatutada.jpg?resize=584%2C393\" alt=\"larosatatutada\" width=\"584\" height=\"393\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/larosatatutada.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/larosatatutada.jpg?resize=300%2C202&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">\u2026 Una amistad de a\u00f1os entre la actriz y el dramaturgo. Y dos trabajos cinematogr\u00e1ficos. Anna convertida en hero\u00edna de Williams. Dicen que <i>La rosa tatuada<\/i> la escribi\u00f3 Williams especialmente para ella pero que su poco dominio del ingl\u00e9s hizo que Anna no se atreviera a subirse a los escenarios de un teatro en EEUU, s\u00ed, sin embargo, a protagonizarla un poco despu\u00e9s en pantalla de cine. Curiosamente es una obra compleja porque no solo es puro Williams y no solo toca sus temas sino que es una de sus obras m\u00e1s positivas&#8230; donde la hero\u00edna se tira a la piscina y corta las cadenas que la tienen atada sumergi\u00e9ndose en el placer, la sensualidad y por qu\u00e9 no, quiz\u00e1, una vuelta al amor&#8230; As\u00ed <i>La rosa tatuada<\/i> se convierte en un extra\u00f1o film que oscila entre el m\u00e1s riguroso drama hasta convertirse en una comedia que canta el placer de la carne. Y ese conseguido equilibrio es dif\u00edcil pero resulta no solo por la ambientaci\u00f3n magn\u00edfica de la pel\u00edcula, por la direcci\u00f3n m\u00e1s que correcta de Daniel Mann (del que hace poco analizamos <i>Vuelve, peque\u00f1a Sheba<\/i>, su primer largometraje) sino por la compleja interpretaci\u00f3n que llevan a cabo la diva italiana, Anna Magnani, y un Burt Lancaster que cada vez se arriesgaba m\u00e1s en sus roles. Curiosamente es uno de los dramas de Williams adaptados al cine menos recordados o conocidos que otras adaptaciones cinematogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La pel\u00edcula tiene un pr\u00f3logo, una primera parte y una segunda parte. El pr\u00f3logo y la primera parte marcadas absolutamente por el drama y la segunda por la tragicomedia. El cambio de tono viene dado por la aparici\u00f3n de un nuevo personaje: Alvaro Mangiacavallo. Durante el pr\u00f3logo y la primera parte conocemos a Serafina Delle Rose y su hija adolescente, Rosa (Marisa Pavan, hermana de Pier Angeli)&#8230; y conocemos m\u00e1s informaci\u00f3n que ellas sobre su esposo y padre, Rosario Delle Rose (uno de esos personajes al que no vemos&#8230; pero presente a lo largo de toda la pel\u00edcula). Serafina es una mujer profundamente enamorada, inmigrante siciliana afincada en el sur de EEUU y aferrada a fuertes tradiciones de su tierra de origen y tambi\u00e9n cat\u00f3licas. Est\u00e1 tan enamorada de su esposo que est\u00e1 absolutamente cegada. En el vecindario humilde donde viven, ella trabaja como modista y costurera. Nos encontramos con ella el d\u00eda que va a anunciar a su esposo que lleva una nueva vida dentro, tambi\u00e9n el momento en que el espectador conoce a la amante de Rosario que se acaba de tatuar una rosa en el pecho (como el propio Rosario) y que adem\u00e1s va a la casa de Serafina para pedirle que confeccione una camisa rosa de seda para su hombre, que es \u201ccomo un gitano salvaje\u201d y el mismo d\u00eda en que Rosario fallece abatido por la polic\u00eda pues adem\u00e1s de transportar pl\u00e1tanos en su cami\u00f3n tambi\u00e9n era contrabandista. A\u00f1os despu\u00e9s vemos a una Serafina aislada y desali\u00f1ada, encerrada en su casa junto a sus creencias religiosas. Ella misma se crea una c\u00e1rcel junto a las cenizas de su esposo, sin asumir su muerte y elev\u00e1ndole a los altares, y haciendo o\u00eddos sordos a los rumores que rondan sobre su marido, a lo que se dedicaba y a su infidelidad. En esta c\u00e1rcel pretende encerrar y aislar igualmente a Rosa, su hija, una buena estudiante, inteligente, guapa y culta pero unida f\u00e9rreamente a su madre a pesar de su cambio de car\u00e1cter y amargura. Serafina quiere preservar la inocencia y pureza de Rosa pero a pesar de sus intentos, la hija conoce en una baile a un joven marinero y ambos se enamoran. Pero Serafina pondr\u00e1 absurdos obst\u00e1culos a la relaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Pero el mundo de Serafina se pondr\u00e1 patas arriba por dos motivos. El descubrimiento evidente de que su marido era infiel y la aparici\u00f3n de otro camionero, Alvaro Mangiacavallo, \u201cun payaso con el cuerpo de mi marido\u201d o \u201cel nieto del tonto del pueblo\u201d. Un camionero simple y primario que pretende a Serafina nada m\u00e1s verla e incluso no duda en tatuarse una rosa en el pecho (ese color y esa flor tatuada est\u00e1n continuamente presentes en toda la pel\u00edcula&#8230; pues no deja de ser un s\u00edmbolo, una met\u00e1fora de los sentimientos y emociones de los personajes, la camisa de seda rosa, las flores tatuadas en el pecho de tres personajes y aparici\u00f3n de esa misma flor \u2013de una manera espiritual como un milagro, una se\u00f1al en el pecho de la propia Serafina como ella relata\u2013 y por \u00faltimo en el nombre de la hija adolescente). Pero su aparici\u00f3n har\u00e1 que Serafina vuelva a recordar la pasi\u00f3n, la sexualidad, la sensualidad y la risa&#8230; y la posibilidad, despu\u00e9s de que el \u201cmito\u201d de su marido caiga por los suelos, de intentar una relaci\u00f3n&#8230; aunque sea con un perdedor&#8230; pero con el cuerpo de su esposo. Esto abrir\u00e1 la mente de Serafina, abrir\u00e1 de nuevo las puertas de su casa, sonar\u00e1 la m\u00fasica&#8230; y dejar\u00e1 volar a su hija. Y ella seguir\u00e1 con un futuro incierto. Quiz\u00e1 solo se acueste con \u00c1lvaro o quiz\u00e1 puedan iniciar una historia&#8230; pero eso es lo que menos importa.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Anna Magnani da toda la dimensi\u00f3n que necesita el personaje: de esposa orgullosa, a mujer derrotada y humillada. De italiana tr\u00e1gica a mujer con una energ\u00eda y una sensualidad que se escapa por cada poro de su cuerpo y rostro. Del estallido y la l\u00e1grima a la risa. De la tragedia a la tragicomedia&#8230; Y Burt Lancaster se enfrenta a un personaje muy dif\u00edcil pues mal interpretado su Alvaro puede no ser comprendido u oscilar hasta el mayor de los rid\u00edculos. As\u00ed Lancaster presta toda su sensualidad, su rostro y su cuerpo, pero acompa\u00f1ado de una simplicidad que roza la ternura hacia un personaje con limitados sue\u00f1os y con una energ\u00eda arrolladora de ganas de vivir y disfrutar a pesar del drama diario que le rodea. Y Marisa Pavan como Rosa crea un personaje sensible que se debate ante el amor a su madre pero su rechazo hacia su forma de comportarse y vivir la vida y sus ganas de amar y ser amada y experimentar con su cuerpo sensaciones&#8230;<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">La direcci\u00f3n de Mann (que tambi\u00e9n la dirigi\u00f3 en los escenarios y se nota su conocimiento de la obra), la fotograf\u00eda en blanco y negro de James Wong Howe que crea luces y sombras que nos cuentan mucho y una envolvente banda sonora de Alex North&#8230; acompa\u00f1an de nuevo a ese Sur de Williams donde el calor y los ambientes m\u00e1s humildes as\u00ed como los bajos fondos afloran en cada fotograma. Las humildes casas del vecindario, la iglesia como lugar comunitario y las im\u00e1genes religiosas, el local de mala muerte, Mardi Gras Club (donde por lo visto, tengo que volver a ver la escena, se camuflan entre los clientes el propio dramaturgo y el productor de la pel\u00edcula Hal B. Wallis), el local de los tatuajes&#8230; acompa\u00f1an los sentimientos a flor de piel de cada uno de los personajes&#8230; y marcan a <i>La rosa tatuada<\/i> como una extra\u00f1a pel\u00edcula que provoca una fuerte atracci\u00f3n durante su visionado y que traslada a un mundo de sensaciones, emociones y sentimientos donde apenas hay sitio para la racionalidad.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"justify\">Esta obra est\u00e1 bajo una\u00a0<a style=\"color: #000000;\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2026 Una amistad de a\u00f1os entre la actriz y el dramaturgo. Y dos trabajos cinematogr\u00e1ficos. Anna convertida en hero\u00edna de Williams. 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