{"id":3135,"date":"2014-03-28T10:24:26","date_gmt":"2014-03-28T09:24:26","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=3135"},"modified":"2014-03-28T10:24:26","modified_gmt":"2014-03-28T09:24:26","slug":"y-van-tres-sobre-la-adolescencia-y-una-mirada-infantil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=3135","title":{"rendered":"Y van tres sobre la adolescencia\u2026 y una mirada infantil"},"content":{"rendered":"<p>La adolescencia en el cine se ha reflejado de una y mil maneras. Las tres pel\u00edculas que forman este texto se acercan a este periodo, que vive todo ser humano, de manera muy diferente. Pero las tres cuentan con una mirada especial que merece la pena analizar aunque unas sean redondas, otras menos y la de m\u00e1s all\u00e1 fallida. De propina, una mirada infantil de lo m\u00e1s siniestra. La infancia tambi\u00e9n es un periodo dif\u00edcil de reflejar correctamente y que tambi\u00e9n ha permitido obras cinematogr\u00e1ficas tan especiales como <i>El otro<\/i> de Robert Mulligan.<\/p>\n<p><strong>Un soplo en el coraz\u00f3n (Le souffle au coeur, 1971) de Louis Malle<\/strong><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p align=\"right\"><i>(Aviso: si no la has visto, cuento partes claves de la trama)<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La filmograf\u00eda de Louis Malle es una sorpresa continua. No le asusta la innovaci\u00f3n formal ni los temas que abordar desde puntos de vista complejos. Con <i>Un soplo en el coraz\u00f3n<\/i> empieza una trilog\u00eda que versar\u00eda sobre los recuerdos (la memoria\u2026) acumulados durante su adolescencia. Vida y cine, cine y vida. Trozos de vida propios y ajenos. O simplemente captar sensaciones y sentimientos, emociones y prest\u00e1rselas a sus personajes. Las otras dos pel\u00edculas que completar\u00edan dicha trilog\u00eda (y que ya me esperan para que pueda verlas) son <i>Lacombe Lucien<\/i> y <i>Adi\u00f3s muchachos<\/i>.<\/p>\n<p><i>Un soplo en el coraz\u00f3n<\/i> cuenta un momento de la historia de un adolescente, Lauren Chevalier (Beno\u00eet Ferreux). Tiene catorce a\u00f1os y est\u00e1 en su periodo de despertar sexual. Su vida transcurre en la Francia de los cincuenta en una familia acomodada. Su padre es ginec\u00f3logo, de buena familia, y su madre es una italiana (una maravillosa y bell\u00edsima Lea Massari que crea un personaje fascinante y dif\u00edcil) que cuida de sus tres hijos casi como si fuera su mejor amiga, siempre c\u00f3mplice. Lauren saca unas notas brillantes, es un lector empedernido de escritores como Gide o Camus, habla con una naturalidad que desarma de temas como el suicidio y le encanta el jazz.<\/p>\n<p>Durante su momento de vida \u2018robado\u2019 por la c\u00e1mara de cine, vemos sus relaciones con su padre (distante), con su madre (cercana), y con sus hermanos mayores (siempre entre la broma constante, la humillaci\u00f3n del menor pero tambi\u00e9n de la admiraci\u00f3n que siente por ellos y el cari\u00f1o que estos le profesan). Y tambi\u00e9n c\u00f3mo se relaciona con sus amigos. Somos testigos de varios acontecimientos: las \u2018atenciones especiales\u2019 que le presta un cura del colegio, su primera experiencia con una prostituta, el beso con una amiga de sus hermanos mayores, su intento de acercarse a una joven rubia y, por \u00faltimo, un acercamiento f\u00edsico (una noche de fiesta) a su madre\u2026 Entremedias de todas estas experiencias se le diagnostica un soplo en el coraz\u00f3n que exige reposo y el seguimiento del tratamiento en una especie de balneario (un espacio aislado del mundo cotidiano que le rodea\u2026 y donde todo puede pasar, todo es nuevo).<\/p>\n<p>Lauren Chevalier tiene muchas caracter\u00edsticas del Malle adolescente pero el director ficciona y crea unas experiencias \u00fanicas para Chevalier. Con ojo cr\u00edtico ante la burgues\u00eda francesa (a la que el propio director pertenec\u00eda) pero tambi\u00e9n con un halo de nostalgia, Malle crea una pel\u00edcula vital y libre que pasa por temas extremadamente tab\u00fa con una mirada absolutamente diferente.<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, el tratamiento del incesto nada tiene que ver con la forma en que se ha reflejado en otras pel\u00edculas. Un tema que siempre se ha tratado en el cine desde una \u00f3ptica de tragedia griega o de drama extremo. Incesto fruto de una relaci\u00f3n enfermiza y traum\u00e1tica con secuelas psicol\u00f3gicas futuras para el que lo sufre (reflejo de maltrato f\u00edsico y sometimiento). El incesto como fuente de ambientes inquietantes, inc\u00f3modos, insanos con aires de pesadilla.<\/p>\n<p>De pronto choca la manera en que Malle encara el tema, una acci\u00f3n lleva a la otra, una emoci\u00f3n lleva a la otra, una situaci\u00f3n lleva a otra\u2026 y de pronto vemos al adolescente en la cama con su madre (pero como una \u2018experiencia m\u00e1s\u2019 dentro de su recorrido hacia la madurez)\u2026 Malle consigue que el espectador escuche las palabras que la madre dice a su hijo despu\u00e9s y que trate de comprender. Las palabras son algo as\u00ed como: que esto que ha pasado no se convierta en algo traum\u00e1tico para ti, yo siempre lo recordar\u00e9 como un momento bonito y agradable. No volver\u00e1 a pasar nunca.<\/p>\n<p>Es importante saber que la primera idea de Malle, es que realmente fuera algo traum\u00e1tico para Lauren\u2026 y que llegase a pensar en el suicidio. Sin embargo nos \u2018regala\u2019 otro final que nos choca pero que embelesa y encanta, Malle realmente transgrede. Y termina la pel\u00edcula con un Lauren que ha despertado totalmente a su sexualidad, m\u00e1s seguro, y con una reuni\u00f3n familiar donde todos, absolutamente todos, se miran entre s\u00ed y no paran de re\u00edrse\u2026 Un final que no se olvida y no deja indiferente.<\/p>\n<p><strong>Brick (Brick, 2005) de Rian Johnson<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/brickI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3136\" alt=\"brickI\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/brickI.jpg?resize=584%2C389\" width=\"584\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/brickI.jpg?w=600&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/brickI.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p>Rian Johnson realiza un experimento formal: nos cuenta una historia de puro cine negro, en un ambiente ins\u00f3lito para este g\u00e9nero. <i>Brick<\/i> transcurre en un instituto norteamericano y todos sus protagonistas son adolescentes o muy j\u00f3venes. La presencia de adultos es pr\u00e1cticamente nula (y los que aparecen son casi caricaturescos).<\/p>\n<p>As\u00ed nos encontramos frente a una trama compleja con un caso de asesinato y una investigaci\u00f3n complicada\u2026 pero todo entre adolescentes. Rian Johnson sorprende con una fuerza visual y unas im\u00e1genes incre\u00edbles y recrea a todo color las luces y sombras del cine negro, esa sensaci\u00f3n de pesimismo, de destino inevitable, de romanticismo cl\u00e1sico y con las dosis de violencia suficientes. El instituto y sus alrededores crean un ambiente extra\u00f1o que roza la pesadilla.<\/p>\n<p>El protagonista es el adolescente al margen, el solitario, que decide echar una mano a su exnovia cuando \u00e9sta le hace una llamada de socorro. Y se convierte en una especie de investigador desencantado. Con ayuda de un estudiante empoll\u00f3n e inteligente, se introduce en un mundo de drogas y j\u00f3venes siniestros donde nadie es lo que parece. No falta la femme fatale.<\/p>\n<p><i>Brick<\/i> se convierte en una pel\u00edcula que genera una cierta extra\u00f1eza pero a la vez Rian Johnson consigue unas imagenes con una fuerza visual hipn\u00f3tica. Y une la \u2018incomodidad\u2019 de la adolescencia \u2014el extra\u00f1amiento y confusi\u00f3n del adolescente que se enfrenta al mundo\u2014, con ese halo ambiguo, destino tr\u00e1gico y complejidad que acompa\u00f1a al cine negro.<\/p>\n<p><strong>Una vida en tres d\u00edas (Labor day, 2013) de Jason Reitman<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/unavidaentresdias.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3137\" alt=\"unavidaentresdias\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/unavidaentresdias.jpg?resize=584%2C388\" width=\"584\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/unavidaentresdias.jpg?w=610&amp;ssl=1 610w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/unavidaentresdias.jpg?resize=300%2C199&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p>El paseo de Jason Reitman por el melodrama ha sido fallido pero contaba con los ingredientes necesarios para crear una pel\u00edcula emocionante. La premisa era muy sencilla (y porque la complica, sobre todo con rid\u00edculos flash back, con algunos fallos que hacen poco cre\u00edble la trama, con escenas que sobran as\u00ed como un final tambi\u00f1\u00a1\u00e9n\u00a0rid\u00edculo\u2026 la pel\u00edcula se derrumba): durante los a\u00f1os ochenta, en una localidad americana, un fugitivo que huye de prisi\u00f3n toma como rehenes en su casa a una mujer divorciada (con una depresi\u00f3n que le provoca p\u00e1nico a salir de casa) y su hijo adolescente. Conviven durante tres d\u00edas.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el adolescente es el que cuenta la historia desde la nostalgia (la cuenta con voz de adulto). Desde su punto de vista. Y si hubiera seguido ese camino: la mirada \u00edntima del adolescente ante los hechos vividos, creo que hubiese funcionado. Tan solo la casa y sus tres habitantes. Y es esa mirada y el propio adolescente el que a veces salva la pel\u00edcula (Gattlin Griffith).<\/p>\n<p>Otro punto flojo es la construcci\u00f3n del fugitivo (que contaba con un Josh Brolin, siempre carism\u00e1tico y que hace lo que puede con un personaje mal hecho) pues elimina toda ambig\u00fcedad y misterio. Parece que el fugitivo es el hombre perfecto: arregla todos los desperfectos de la casa, podr\u00eda ser buen padre, es buen amante, es guapet\u00f3n y encima es un excelente cocinero\u2026<\/p>\n<p>La escena en que los tres elaboran una tarta de melocot\u00f3n es la escena clave. El tono clave de una pel\u00edcula que podr\u00eda haber funcionado. A trav\u00e9s de la mirada del adolescente y haciendo mucho hincapi\u00e9 en los sentidos y sensaciones, en lo f\u00edsico. En lo sensual del momento, todo rodeado de una cierta nostalgia. Es una escena &#8216;contada&#8217; desde lo emocional, desde el recuerdo. Casi notamos el tacto de cada uno de los ingredientes de la tarta, y el roce de la piel de los personajes. Refleja un acercamiento especial de los tres personajes&#8230;<\/p>\n<p><strong>La propina. El otro (The other, 1972) de Robert Mulligan<\/strong><\/p>\n<p>Robert Mulligan sab\u00eda muy bien reflejar el mundo infantil y adolescente desde una \u00f3ptica nost\u00e1lgica. As\u00ed muestra ni\u00f1os y adolescentes de verdad en <i>Matar a un ruise\u00f1or<\/i>, <i>Verano del 42<\/i>, <i>La noche de los gigantes<\/i> o <i>Un verano en Louisiana\u2026<\/i> Sin embargo, tambi\u00e9n ofreci\u00f3 la cara oscura y pesadillesca de los mundos infantiles con una pel\u00edcula inquietante sobre dos gemelos, <i>El otro<\/i>.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula es la adaptaci\u00f3n de un relato de Tom Tryon (que antes hab\u00eda sido actor, el protagonista de <i>El Cardenal<\/i> de Otto Preminger) y Robert Mulligan recrea con esos juegos infantiles y la imaginaci\u00f3n desbordante que gozan los ni\u00f1os un relato terror\u00edfico. As\u00ed se mete en la mente infantil para contarnos una historia asfixiante y con una \u00f3ptica distorsionada. Desde el principio \u2018notamos\u2019 una cualidad extra\u00f1a en los juegos aparentemente inocentes de los gemelos y en c\u00f3mo \u2018miran\u2019 el mundo adulto.<\/p>\n<p>Robert Mulligan crea una atm\u00f3sfera que envuelve al espectador en un mundo inc\u00f3modo y horrible, un mundo adulto siniestro, poblado de rostros crispados y desagradables, una atm\u00f3sfera irreal y dif\u00edcil de comprender: una abuela rusa que cuenta extra\u00f1as historias, un circo de seres deformes, una madre que parece una muerta en vida, una anciana malhumorada, un jardinero alcoholizado, una muerte reciente\u2026 La pel\u00edcula est\u00e1 sin embargo, plagada de juegos infantiles y detalles como una caja met\u00e1lica con peque\u00f1os tesoros\u2026 que se convierten en elementos inquietantes.<\/p>\n<p>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La adolescencia en el cine se ha reflejado de una y mil maneras. 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