{"id":2668,"date":"2013-06-22T14:49:44","date_gmt":"2013-06-22T12:49:44","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=2668"},"modified":"2013-06-22T14:49:44","modified_gmt":"2013-06-22T12:49:44","slug":"tres-lecturas-de-el-mundo-en-sus-manos-the-world-in-his-arm-1952-de-raoul-walsh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=2668","title":{"rendered":"Tres lecturas de El mundo en sus manos (The world in his arm, 1952) de Raoul Walsh"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/elmundoensusmanos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2669\" alt=\"elmundoensusmanos\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/elmundoensusmanos.jpg?resize=316%2C238\" width=\"316\" height=\"238\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/elmundoensusmanos.jpg?w=316&amp;ssl=1 316w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/elmundoensusmanos.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 316px) 100vw, 316px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Primera lectura: cine como evasi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u2026 me dejo enga\u00f1ar ante la pantalla de cine. Soy consciente del enga\u00f1o. Y muchas veces me fascina ser enga\u00f1ada. <em>El mundo en sus manos<\/em> de Raoul Walsh es pel\u00edcula perfecta para la evasi\u00f3n. Para entrar en otra \u00e9poca, otro siglo. Y encontrarte con el hombre de Boston y sus intr\u00e9pidos marinos (siempre metidos en l\u00edos cuando llegan a tierra).<\/p>\n<p>El hombre de Boston es el capit\u00e1n Clark y recorre los mares en su preciosa goleta <i>La Peregrina<\/i>. Se dedica a la caza de la foca y a la venta de sus pieles. Aspira a pescar libremente por Alaska, para\u00edso de focas, pero en esos momentos es territorio ocupado por los rusos. Su vida es su goleta y sus compa\u00f1eros de barco. Tiene al amigo siempre fiel y al rival encantador con el que siempre apuesta y juega, El portugu\u00e9s. Sus hombres son tan fieles que nunca le abandonan, ni en los momentos peores, como el inuit que siempre les acompa\u00f1a en sus aventuras. En <i>La Peregrina<\/i> tienen una mascota, la foca <i>Louise<\/i> que va con ellos siempre.<\/p>\n<p>El hombre de Boston y sus hombres han regresado de Alaska con su cargamento. Desembarcan en San Francisco. All\u00ed, en tierra, la arman. Son hombres aventureros y libres, les apetece diversi\u00f3n y fiesta adem\u00e1s de realizar negocios. El hombre de Boston quiere prosperar y pescar tan ricamente donde m\u00e1s le place. As\u00ed que decide quitarse a sus enemigos los rusos de en medio mediante el comercio: comprarles Alaska.<\/p>\n<p>All\u00ed en un hotel de San Francisco se encuentra la hermosa condesa rusa Marina que no quiere casarse con un malvado pr\u00edncipe ruso llamado Semyon. Busca desesperadamente alguien que la lleve a Sitka (Alaska) bajo la protecci\u00f3n de su t\u00edo Ivan. Y ella sabe que el \u00fanico que puede trasladarla sana y salva es el hombre de Boston\u2026 que odia a la aristocracia rusa. As\u00ed que ni corta ni perezosa se mete en una de sus megafiestas como si fuera una mujer de vida alegre m\u00e1s y enamora locamente al hombre de Boston que cree que es una dama de compa\u00f1\u00eda de la condesa.<\/p>\n<p>Cuando van a realizar una boda precipitada\u2026 llega el pr\u00edncipe Semyon y se lleva a la condesa. El hombre de Boston desolado se lanza de nuevo a la aventura pero herido del coraz\u00f3n. Una vez en Sitka la aventura continua trepidante, sin parar ni un segundo, con obst\u00e1culos y peligros que sortear\u2026 hasta que el hombre de Boston consigue tener el mundo en sus manos, en su goleta querida, con su mujer amada en el tim\u00f3n, y sus compa\u00f1eros siempre fieles\u2026 recorriendo los mares\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed el espectador se adentra en un mundo de ritmo trepidante, de libertad y aventuras donde el romanticismo envuelve toda la historia. Una historia de un grupo de hombres libres que no paran de jugar donde adem\u00e1s uno de ellos, el l\u00edder carism\u00e1tico, se encuentra de frente con el amor rom\u00e1ntico de una bella y virtuosa dama.<\/p>\n<p>El mundo en sus manos es cine para el disfrute de los sentidos, para so\u00f1ar, para evadirse\u2026 donde la palabra aburrimiento no tiene sitio.<\/p>\n<p><strong>Segunda lectura: segundas intenciones<\/strong><\/p>\n<p><i>El mundo en sus manos<\/i> es una pel\u00edcula de los cincuenta, puro Hollywood. EEUU se encontraba inmerso en la guerra fr\u00eda. El principal enemigo era Rusia. As\u00ed que una pel\u00edcula donde los rusos fueran malos, malos\u2026 pero sin generalizar, claro (as\u00ed la co-protagonista es una condesa rusa que se enamora de un americano, su s\u00e9quito son gentes amables y tambi\u00e9n son majos los rusos exiliados que se han convertido en ciudadanos americanos) ten\u00eda mucho ganado.<\/p>\n<p>Los rusos no son solo malos sino crueles y ejercen su maldad sin l\u00edmites. Adem\u00e1s no son buenos gobernantes, no practican la \u2018pesca ecol\u00f3gica\u2019, no saben ganar dinero (vamos que los pobrecillos no saben lo que es el mundo de los negocios, no entienden las bondades del sistema capitalista)\u2026 Un desastre, un puro desastre. Esclavizan y matan a los que son distintos a ellos como los pobres inuit y practican la tortura (que se lo digan al hombre de Boston). En lo \u00fanico que parecen de acuerdo rusos y americanos es en practicar la pena de muerte. Ambos en cuanto pueden ponen una soga al cuello.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s los rusos son s\u00e1dicos con las mujeres y las hacen estar junto a ellos sin su consentimiento, por la fuerza y con manipulaciones emocionales. Adem\u00e1s el malo mal\u00edsimo de <i>El mundo en sus manos<\/i>, el pr\u00edncipe Semyon es mucho menos apuesto y atractivo que el hombre de Boston. Dif\u00edcilmente puedes enamorarte de \u00e9l.<\/p>\n<p>Los americanos saben negociar, hacer negocios y adem\u00e1s el libre comercio es el futuro. Si tienen que comprar tierras para que todo vaya mejor y se pueda prosperar m\u00e1s f\u00e1cilmente as\u00ed lo har\u00e1n. Saben buscar socios. Husmear entre banqueros. Redactar contratos&#8230;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s los pescadores protagonistas venden pieles de foca pero son respetuosos con la naturaleza. Realizan la pesca de manera ecol\u00f3gica y sostenible. Y claro son muy listos, no como los rusos que son unos descuidados irrespetuosos. Luego si lo hacen as\u00ed est\u00e1 muy bien matar focas y arrancarles las pieles.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s los Estados Unidos de Am\u00e9rica creen en la igualdad de todos sus ciudadanos vengan de donde vengan y creen en las libertades\u2026 s\u00ed, s\u00ed eso demostraban en los a\u00f1os cincuenta donde los afroamericanos &#8216;no&#8217; luchaban por sus derechos y en el a\u00f1o que transcurr\u00eda la pel\u00edcula, 1850, claro &#8216;no&#8217; exist\u00eda la esclavitud en sus estados. Pero en <i>El mundo en sus manos<\/i> se sienten escandalizados por la manera que tienen los rusos de tratar a los inuit. Y ellos, entre sus hombres, tienen a un inuit gigante pero no muy inteligente, que no se lleva muy bien con el idioma, que es una mole de carne y adem\u00e1s apesta, huele a pescado. Pero es colega. Es un &#8216;buen salvaje&#8217;.\u00a0Curiosamente el rival enemigo del hombre de Boston es el portugu\u00e9s, p\u00edcaro, mentiroso, embaucador, juerguista, sin escr\u00fapulos\u00a0y pendenciero\u2026 no es americano de pura cepa como el protagonista pero es simp\u00e1tico.<\/p>\n<p>Por supuesto el hombre de Boston es atractivo, bello, l\u00edder, protector, con dotes de mando, libre, decidido, valiente, amigo de sus amigos y todo un caballero. Cuando tiene que sentar cabeza la sienta. No falta a su palabra. Y con las damas es correct\u00edsimo tanto que sabe que las de vida alegre son para una cosa y las virtuosas, como la condesa, para llevarlas al altar aunque antes le rompan el coraz\u00f3n por creer que no es correspondido.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n se realiza una particular interpretaci\u00f3n de la historia buscando unos or\u00edgenes originales a la compra de Alaska por parte de los americanos. Una historia que siempre favorece claro est\u00e1 su imagen y su manera de hacer pol\u00edtica exterior.<\/p>\n<p><strong>Tercera lectura: cine artesano y de aventuras<\/strong><\/p>\n<p>En Hollywood se realizaban en el sistema de estudios las mejores pel\u00edculas de g\u00e9nero donde trabajaba un equipo solvente tanto en el equipo t\u00e9cnico como en el art\u00edstico. As\u00ed se pod\u00eda crear una pel\u00edcula de aventuras trepidante y bien hecha como <i>El mundo en sus manos<\/i> y crear escenas para la cinefilia. As\u00ed un director como Raoul Walsh entrega una obra cinematogr\u00e1fica perfectamente construida de ritmo trepidante y con escenas inolvidables. Presenta tensi\u00f3n y emoci\u00f3n en la aventura, sentimiento y romanticismo en las escenas m\u00e1s \u00edntimas. Y la combinaci\u00f3n es un c\u00f3ctel de cine inolvidable. Se rodea de un buen equipo t\u00e9cnico donde tanto el director de fotograf\u00eda (Robert Metty) como el creador de la banda sonora (Frank Skinner) o el guionista Borden Chase (con un material de partida, una novela de Rex Beach) realizan muy bien su trabajo dejando todos los cabos bien atados. Adem\u00e1s se muestra con eficacia mundos que no pueden verse normalmente a no ser en la pantalla blanca: las carreras de las maravillosas goletas por mares bravos o esas im\u00e1genes pr\u00e1cticamente documentales de las focas en Alaska y su forma de vida\u2026 Por no decir el cuidado trabajo de ambientaci\u00f3n, vestuario y peinados incluidos que puede verse, por ejemplo, en la transformaci\u00f3n contin\u00faa de la condesa Marina.<\/p>\n<p>As\u00ed una pel\u00edcula como <i>El mundo en sus manos<\/i> est\u00e1 repleta de buenos momentos por el uso perfecto del lenguaje cinematogr\u00e1fico y la puesta en escena por parte del realizador equilibrando las secuencias m\u00e1s \u00edntimas (sobre todo las rom\u00e1nticas) con las que son pura acci\u00f3n. Adem\u00e1s de disfrutar del carisma de un reparto adecuado tanto de principales como de secundarios. Imposible no enamorarse de un hombre de Boston con el bello rostro de Gregory Peck como imposible no sentir simpat\u00eda por la extra\u00f1a belleza de una actriz como Ann Blyth que realiz\u00f3 sus interpretaciones m\u00e1s recordadas en la d\u00e9cada de los cincuenta. Pero no se puede dejar de nombrar a Anthony Quinn como el portugu\u00e9s que se come la pantalla con su vitalidad, fuerza y sentido del humor. Inolvidable ese pendiente enorme en su oreja. O a John McIntire, secundario perfecto,\u00a0como el mejor y fiel amigo del hombre de Boston\u2026<\/p>\n<p>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera lectura: cine como evasi\u00f3n \u2026 me dejo enga\u00f1ar ante la pantalla de cine. Soy consciente del enga\u00f1o. Y muchas veces me fascina ser enga\u00f1ada. 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