{"id":2396,"date":"2013-02-12T23:59:16","date_gmt":"2013-02-12T22:59:16","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=2396"},"modified":"2013-02-13T00:01:34","modified_gmt":"2013-02-12T23:01:34","slug":"las-zapatillas-rojas-the-red-shoes-1948-de-michael-powell-y-emeric-pressburger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=2396","title":{"rendered":"Las zapatillas rojas (The red shoes, 1948) de Michael Powell y Emeric Pressburger"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0<a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojasI.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2397\" alt=\"laszapatillasrojasI\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojasI.jpg?resize=460%2C276\" width=\"460\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojasI.jpg?w=460&amp;ssl=1 460w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojasI.jpg?resize=300%2C180&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nada m\u00e1s empezar sabemos que nos encontramos ante una obra especial, muy especial. Verla una primera vez se te queda en la retina. Disfrutarla una segunda vez es ya una experiencia inolvidable por lo menos para la que esto teclea. Powell y Pressburger unen sus talentos para una obra cinematogr\u00e1fica redonda desde el primer fotograma hasta el \u00faltimo. Ambos imprim\u00edan una sensibilidad especial a las historias que narraban. Como ya hicieran en <i>Narciso negro<\/i> emplean de manera virtuosa el technicolor, en manos del director de fotograf\u00eda Jack Cardiff. De esta manera \u00a0una paleta especial de colores queda al servicio de unas historias extra\u00f1as pero envolventes. <i>Las zapatillas rojas<\/i> est\u00e1 muy libremente inspirado en el cuento de Hans Christian Andersen (pero se queda con la esencia y el simbolismo de las zapatillas rojas). Los directores nos zambullen de lleno en una compa\u00f1\u00eda de ballet cl\u00e1sico, entre bambalinas.<\/p>\n<p>Desde la primera secuencia ya sabemos que nos encontramos ante una historia que es narrada cinematogr\u00e1ficamente. Y esa primera secuencia ya atrapa. Presenta al tr\u00edo protagonista. Una puerta cerrada. Y unas escaleras. Dos hombres que no pueden contener la avalancha que se avecina. Y una voz que ordena que se abran. J\u00f3venes que corren por las escaleras y un cartel que explica que nos encontramos en las entra\u00f1as de un teatro donde se va representar un ballet. Son j\u00f3venes estudiantes (futuros m\u00fasicos, futuros bailarines) que van al gallinero del teatro para disfrutar de la representaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n hablan y discuten. Desde arriba lo observan todo. Los palcos, las butacas del patio, la orquesta y el escenario&#8230; Ah\u00ed se sienta el futuro y brillante compositor Julian Craster (Marius Goring) que sufrir\u00e1 su primer desenga\u00f1o en el mundo de la m\u00fasica. En un principio los alumnos felices miran con admiraci\u00f3n el palco donde se encuentra su maestro de m\u00fasica y el distante y ambicioso Boris Lermontov (Anton Walbrook), director de la compa\u00f1\u00eda de ballet. Y en otro palco se encuentra una rica mecenas con su sobrina que sue\u00f1a con ser una bailarina de prestigio, Vicky Page (la pelirroj\u00edsima Norma Shearer),\u00a0 que se encuentra ensimismada y emocionada con lo que est\u00e1 viendo en el escenario. Mientras, la mecenas trata de atraer a su terreno al palco de tan ilustres se\u00f1ores, quiere hacer una presentaci\u00f3n oficial de su sobrina.<\/p>\n<p><i>Las zapatillas rojas<\/i> es el ballet que monta la compa\u00f1\u00eda de Lermontov con dos incorporaciones nuevas (por distintos caminos y avatares): Vicky Page que tiene la oportunidad de convertirse en primera bailarina y Julian Craster que se va convirtiendo en un prestigioso compositor de obra propia. A ambos j\u00f3venes les ha dado su mano y confianza Boris Lermontov. Y ese ballet adem\u00e1s es representado durante un cuarto de hora de la pel\u00edcula y es un prodigio no s\u00f3lo de danza cl\u00e1sica sino de cine 100 por 100. Powell y Pressburger plasman este ballet en lenguaje cinematogr\u00e1fico, traspasan el escenario teatral y trasladan al espectador a un mundo on\u00edrico y alegre que termina siendo una pesadilla (como es el propio cuento de Andersen).<\/p>\n<p>Si en el cuento de hadas las zapatillas rojas representaban un castigo divino ante la vanidad y la coqueter\u00eda de Karen, su protagonista, en una sociedad religiosa y oscura (tambi\u00e9n podemos pensar que Karen trata de dar un poco de color y libertad a una vida oscura\u2026 y fracasa en la empresa); en la pel\u00edcula de estos peculiares directores brit\u00e1nicos las zapatillas rojas suponen la perfecci\u00f3n y entrega total a la creaci\u00f3n art\u00edstica (a la m\u00fasica y a la danza) llev\u00e1ndose por delante todas las facetas de la vida (como, por ejemplo, el amor). \u00c9sa es la filosof\u00eda del director de la compa\u00f1\u00eda: la entrega completa a la obra art\u00edstica sin obst\u00e1culo alguno. Y por eso se siente traicionado cuando ambos j\u00f3venes se enamoran e inician un romance. Para \u00e9l la entrega a la obra de arte ya no ser\u00e1 la misma. \u00c9l quer\u00eda las zapatillas rojas para su Vicky Page\u2026 cuando \u00e9sta se enamora, las zapatillas pierden a su \u00fanica due\u00f1a. Aunque en realidad lo que simbolizan esas zapatillas es mucho m\u00e1s duro: la dama que quedar\u00e1 exhausta, dar\u00e1 su \u00faltimo suspiro. Pero las zapatillas encontrar\u00e1n otra persona que las lleve. Habr\u00e1 otra bailarina que se sacrificar\u00e1 tal y como quiere Lermontov, una entrega total.<\/p>\n<p>Boris Lermontov dirige una gran familia art\u00edstica donde se encuentra el compositor, el core\u00f3grafo, el director art\u00edstico, los bailarines, los empresarios del teatro\u2026 Tiene mano dura y todo lo controla pero a la vez es el \u00fanico que sabe mantener la calma entre bambalinas antes del estreno de una obra. Es el que conf\u00eda plenamente en cada una de las personas que con su trabajo sacar\u00e1n adelante la siguiente temporada. Es el que soluciona conflictos y problemas. Est\u00e1 presente en la selecci\u00f3n de bailarines, en los ensayos, en cada una de las partes del proceso creativo\u2026 Sin embargo para \u00e9l s\u00f3lo hay una premisa: el espect\u00e1culo debe continuar a toda costa y para \u00e9l el acto creativo es una religi\u00f3n, algo sagrado. Y por eso a sus primeras bailarinas (y a todos los que forman parte de \u2018su\u2019 familia) les pide que vivan \u00fanicamente para la danza y la m\u00fasica para que den todo en el escenario\u2026 No concibe combinar el arte con otra alternativa de vida.<\/p>\n<p>Y como no lo concibe no deja que Vicky y Julian puedan alternar su amor con el arte. Los pone en un dilema. Y \u00e9sa ser\u00e1 la gran tragedia de Vicky: quedarse con las zapatillas rojas y triunfar en los escenarios de todo el mundo o seguir a su enamorado Julian y vivir quiz\u00e1 en el anonimato sin alcanzar la excelencia en el arte que tanto disfruta\u2026<\/p>\n<p>Powell y Pressburger reflejan todo esto en secuencias de gran belleza con la ayuda de una direcci\u00f3n de fotograf\u00eda que crea unos ambientes inolvidables. As\u00ed deslumbra esa pelirroja vestida de fiesta con una capa que sube corriendo unas escaleras de piedra con un hermoso fondo marino (y una banda sonora casi on\u00edrica con una voz l\u00edrica que parece que sale del cielo) para ir terminar en un aposento donde la anuncian que no va a una cita amorosa sino a convertirse en la primera bailarina de una obra todav\u00eda no escrita\u2026 O esos dos j\u00f3venes enamorados que van al anochecer en una carroza con un cochero dormido\u2026 y van al lado del mar. Mientras, el joven le dice a su amada que desea ser mayor para contar a un joven entrevistador que el momento m\u00e1s feliz de su vida sabe que fue en alg\u00fan lugar del Mediterr\u00e1neo al lado de Vicky Page. Tambi\u00e9n filman uno de los suicidios m\u00e1s hermosos y tristes del cine. No hay escena que no sea digna de ser mirada.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2398\" alt=\"laszapatillasrojas\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojas.jpg?resize=584%2C426\" width=\"584\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojas.jpg?w=640&amp;ssl=1 640w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/laszapatillasrojas.jpg?resize=300%2C218&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 584px) 100vw, 584px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y durante toda la pel\u00edcula quedan presentes esas zapatillas rojas\u2026 que pueden tener un mont\u00f3n de significados. La entrega total al arte, el sacrificio del amor, la persecuci\u00f3n de la gloria y la fama, la consecuci\u00f3n de la libertad creadora\u2026 pero tambi\u00e9n unas zapatillas que si se portan o se llevan supone un camino de dolor, sacrificio y muerte. Unas zapatillas rojas que pueden finalmente llenar ellas solas un escenario\u2026<\/p>\n<p>\u00a0Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Nada m\u00e1s empezar sabemos que nos encontramos ante una obra especial, muy especial. Verla una primera vez se te queda en la retina. 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