{"id":1624,"date":"2012-03-05T19:24:46","date_gmt":"2012-03-05T18:24:46","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1624"},"modified":"2012-03-05T19:24:46","modified_gmt":"2012-03-05T18:24:46","slug":"veredicto-final-the-verdict-1982-de-sidney-lumet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1624","title":{"rendered":"Veredicto final (The verdict, 1982) de Sidney Lumet"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/veredictofinal.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1625\" title=\"veredictofinal\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/veredictofinal-300x187.png?resize=300%2C187\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"187\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/veredictofinal.png?resize=300%2C187&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/veredictofinal.png?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/veredictofinal.png?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/03\/veredictofinal.png?w=1168&amp;ssl=1 1168w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p>Una escena sirve para que Frank Galvin cambie su percepci\u00f3n sobre un caso. Para que se d\u00e9 cuenta de que es el caso. Galvin es un abogado alcoh\u00f3lico y desencantado que dej\u00f3 su idealismo en el camino\u2026, ahora s\u00f3lo tiene un caso que le ha conseguido su amigo y socio, el \u00fanico que sigue creyendo en \u00e9l (aunque cada vez est\u00e1 m\u00e1s cansado\u2026). Y resulta que es el caso para alcanzar la redenci\u00f3n. Para volver a creer en su trabajo o mejor dicho que su trabajo merece la pena. El caso que le har\u00e1 sentirse de nuevo persona.<\/p>\n<p>En un hospital gestionado por la Iglesia una muchacha embarazada por un fallo en la anestesia queda para siempre en estado vegetativo. Sus familiares, una hermana y su marido, quieren una indemnizaci\u00f3n por negligencia. Lo que parece un caso que se solucionar\u00e1 llegando a un acuerdo entre las partes y no llegar a juicio\u2026 \u2014y donde s\u00f3lo ser\u00e1 una transacci\u00f3n econ\u00f3mica para todos y donde a nadie le importa la v\u00edctima (\u2018porque ya no se puede hacer nada\u2019)\u2026 los familiares ya no pueden cuidarla, tienen que ir a otra ciudad a buscarse la vida. El abogado s\u00f3lo quiere sacarse algo de dinero. La Iglesia no quiere un esc\u00e1ndalo y el hospital (y los dos doctores inculpados) tampoco adem\u00e1s quieren continuar con su prestigio intacto\u2014, ser\u00e1 el caso.<\/p>\n<p>Galvin en un principio se lo toma como un mero tr\u00e1mite. Como una manera de ganar algo de dinero. Se comporta desde hace tiempo como un muerto en vida. Un picapleitos que va a los entierros para buscar posibles clientes. Que pasa su tiempo en las barras de los bares y juega a las m\u00e1quinas\u2026 Pero cuando va un d\u00eda a la sala del hospital donde se encuentra la v\u00edctima\u2026 para hacer unas fotograf\u00edas\u2026, entonces por primera vez la mira. Y los espectadores tambi\u00e9n la vemos en esas instant\u00e1neas polaroid que nos van \u2018revelando\u2019 la tragedia de ese ser humano. Y esa mujer se convierte en una persona a la que le han arrebatado la vida. Una mujer que ha sufrido una injusticia. Y es absolutamente vulnerable y desvalida, y esta sola como \u00e9l, su abogado. Y entonces se convierte en la apuesta personal de Galvin. En el caso.<\/p>\n<p>De nuevo Lumet ofrece pel\u00edcula para pensar<em>.<\/em> Con m\u00e1s claros que sombras. Porque crea buenos personajes. Porque narra bien cinematogr\u00e1ficamente. Porque toca temas candentes y espinosos y crea reflexiones. Porque crea claros y oscuros. Porque deja escenas enteras para la evocaci\u00f3n. Por un guion de frases potentes realizado por un dramaturgo bueno en di\u00e1logos incisivos, David Mamet. Y por unos int\u00e9rpretes que desarrollan sus personajes con calidad y mucho oficio\u2026 y los convierten en reales.<\/p>\n<p>As\u00ed es una pel\u00edcula que no s\u00f3lo est\u00e1 bien contada (quiz\u00e1 su \u00fanico punto d\u00e9bil \u2014pero por su desarrollo\u2014, aunque tiene importancia en la trama, es la historia de amor sin redenci\u00f3n posible\u2026 pero con escenas bien logradas, como ese tel\u00e9fono que no deja de sonar) sino muy bien interpretada.<\/p>\n<p>Paul Newman crea el antih\u00e9roe atormentado, el hombre que no levanta cabeza pero que encuentra una raz\u00f3n para seguir luchando, para enfrentarse a la desesperanza\u2026 aunque sigue siendo vulnerable a lo largo de toda la pel\u00edcula. No sabemos nunca si va a conseguir la redenci\u00f3n. Es un David d\u00e9bil contra un Goliat sin compasi\u00f3n alguna. Y ese Goliat lo representa un James Mason (gigante y magistral) con todos sus j\u00f3venes abogados capaces de todos los m\u00e9todos posibles para conseguir ganar un caso, cualquier caso. James Mason, \u2018el pr\u00edncipe de las tinieblas\u2019 y su bufete de j\u00f3venes cachorros, representa a la Iglesia, a su hospital y a los dos doctores inculpados. Paul Newman s\u00f3lo cuenta con su buen amigo ya cansado, un genial Jack Warden, y una misteriosa y desencantada mujer (con sorpresa incluida) con el rostro de una triste y bella Charlotte Rampling. Lumet y Mamet cuidan tambi\u00e9n cada uno de los personajes secundarios que en sus breves apariciones van dando un ara\u00f1azo o zarpazo m\u00e1s a la historia.<\/p>\n<p>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una escena sirve para que Frank Galvin cambie su percepci\u00f3n sobre un caso. Para que se d\u00e9 cuenta de que es el caso. 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