{"id":1480,"date":"2012-01-11T08:56:19","date_gmt":"2012-01-11T07:56:19","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1480"},"modified":"2012-01-11T21:17:22","modified_gmt":"2012-01-11T20:17:22","slug":"la-bestia-enamorada-y-la-dama-de-hierro-derretido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1480","title":{"rendered":"La bestia enamorada y la dama de hierro derretido"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/drive.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1481\" title=\"drive\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/drive-300x219.jpg?resize=300%2C219\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"219\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/drive.jpg?resize=300%2C219&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/drive.jpg?w=670&amp;ssl=1 670w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Drive de Nicolas Winding Ref<\/strong><\/p>\n<p>La escena clave de <em>Drive<\/em> no transcurre en un coche sino en un ascensor. Ah\u00ed en un espacio reducido el conductor an\u00f3nimo, el antih\u00e9roe rom\u00e1ntico, muestra al desnudo toda su naturaleza. As\u00ed es a la vez el caballero m\u00e1s rom\u00e1ntico que protege a su amada (y protagoniza escena de romanticismo extremo de protecci\u00f3n y beso dulce) como el caballero guerrero m\u00e1s macarra y bestia que patea al g\u00e1nster sin cansancio hasta verle morir. Y ah\u00ed la amada (como nosotros) descubre que mira y se siente atra\u00edda por una bestia enamorada.<\/p>\n<p>El hombre con la cazadora del escorpi\u00f3n y el palillo en la boca que conduce su coche con frialdad y estrategia. Capaz de las escenas m\u00e1s complejas en los plat\u00f3s de cine y de burlar a la polic\u00eda o al enemigo en sus conexiones con la parte oscura de la ciudad. El antih\u00e9roe solitario, como un cowboy urbano o un desencantado del cine negro, pulula por ambientes decadentes con m\u00fasica de fondo que devuelve unos a\u00f1os ochenta de continuo homenaje. El antih\u00e9roe desencantado y silencioso, como un samur\u00e1i, se enamora cual caballero medieval de la vecina de al lado. Un amor plat\u00f3nico\u2026 y as\u00ed surge su humanidad tras su careta fr\u00eda, y es capaz de idear un plan para \u2018salvar\u2019 a su amada y a su familia (un ni\u00f1o y un pobre diablo que tiene por marido). No le importa ni el robo, ni el dinero\u2026 pero todo sale mal porque es cine negro, y el destino del antih\u00e9roe es funesto. \u00c9l lo lleva en la cara y en su cazadora, el escorpi\u00f3n que se autodestruye.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/ladamadehierro.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1482\" title=\"ladamadehierro\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/ladamadehierro-300x266.jpg?resize=300%2C266\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/ladamadehierro.jpg?resize=300%2C266&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2012\/01\/ladamadehierro.jpg?w=450&amp;ssl=1 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>La dama de hierro de Phyllida Lloyd<\/strong><\/p>\n<p>Lo que retrata Phyllida Lloyd no es a la dama de hierro, no es una Margaret Thatcher como personaje hist\u00f3rico. Lo que retrata Phillida Lloyd es el retrato de una persona que envejece, con demencia senil, y a la que vienen r\u00e1fagas de recuerdos y memoria de su vida pasada. El ausente, su marido, se hace presente y la acompa\u00f1a en su soledad enferma. Y resulta que esta anciana (bajo la que se oculta Meryl Streep) fue en su d\u00eda la Primera Ministra brit\u00e1nica.<\/p>\n<p>Phillida Lloyd no hace un an\u00e1lisis hist\u00f3rico del periodo de su mandato ni de la figura de la Thatcher. La Lloyd crea un biopic de pinceladas. Y el an\u00e1lisis o su posicionamiento brilla por su ausencia. Sin duda los protagonistas retratados en las pel\u00edculas de directores de cine social brit\u00e1nico a lo Ken Loach se remover\u00e1n en sus asientos ante el retrato vulnerable de la dama de hierro y los partidarios de la dama temblar\u00e1n ante la imagen derretida de la mujer de hierro.<\/p>\n<p>La Lloyd opta por mostrarla vulnerable, por no juzgar ni analizar, sino mostrar un pasado diluido (con esos destellos que la demencia senil de una mujer que fue inteligente y calculadora le permite), de retazos, de una mujer que a su modo fue a contracorriente y crey\u00f3 hasta el final en sus ideas.<\/p>\n<p>As\u00ed nada de an\u00e1lisis sobre su pensamiento pol\u00edtico, sobre las consecuencias de su mandato en Gran Breta\u00f1a, ni sus relaciones ni pol\u00edtica exterior. Sino que vemos una mujer con un par de ovarios que se enfrent\u00f3 a un mundo de hombres (\u00bf?) y que sacrific\u00f3 su vida personal (marido e hijos) por su imagen p\u00fablica. \u00c9se es el an\u00e1lisis del retrato f\u00edlmico de Phillida Lloyd. Los recuerdos fragmentados de una anciana (y reconozco que esas escenas son duras y hacen empatizar con un personaje con el que jam\u00e1s hubiera imaginado empatizar) que tras la muerte del esposo se ha quedado sola y aislada. Y adem\u00e1s es consciente de ello.<\/p>\n<p>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Drive de Nicolas Winding Ref La escena clave de Drive no transcurre en un coche sino en un ascensor. Ah\u00ed en un espacio reducido el conductor an\u00f3nimo, el antih\u00e9roe rom\u00e1ntico, muestra al desnudo toda su naturaleza. 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