{"id":1434,"date":"2011-12-18T14:21:08","date_gmt":"2011-12-18T13:21:08","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1434"},"modified":"2011-12-18T14:25:03","modified_gmt":"2011-12-18T13:25:03","slug":"la-verdadera-historia-de-la-senora-danvers","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1434","title":{"rendered":"La verdadera historia de la se\u00f1ora Danvers"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/rebeca.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1435\" title=\"rebeca\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/rebeca-300x209.png?resize=300%2C209\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/rebeca.png?resize=300%2C209&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/rebeca.png?w=440&amp;ssl=1 440w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>A Jordi y a todos los compa\u00f1eros -algunos ya amigos queridos-\u00a0(de estos tres maravillosos a\u00f1os) del curso de cr\u00edtica de cine. Los viernes son un para\u00edso. Un par\u00e9ntesis hacia una utop\u00eda de gente unida por una pasi\u00f3n: el cine. Y es un deleite disfrutar con las ideas propuestas (y los conocimientos)\u00a0de un profesor apasionado que nos empuja a escribir, a descubrir, a ver, a analizar, a mirar&#8230; Aqu\u00ed Hildy Johnson se transmuta en un David Thompson en busca de m\u00e1s\u00a0Sospechosos. E imagina la historia de la se\u00f1ora Danvers&#8230;<\/em><\/p>\n<p>De las cenizas de Manderley pude rescatar el diario de la se\u00f1ora Danvers. Me lo llev\u00e9 antes de que nadie lo encontrara. Ah\u00ed entre esas p\u00e1ginas se esconde la historia que nunca nadie supo ni sabr\u00e1. Por m\u00ed que oculta quede. Con haberla vivido me es suficiente. Con haberla le\u00eddo me siento un privilegiado. Que la gente se quede con esa imagen de los sufridores Maxim de Winter y su segunda y apocada esposa\u2026 que vivieron felices y comieron perdices.<\/p>\n<p>En este diario hay dos protagonistas y luego meros secundarios. La se\u00f1ora Danvers y Rebeca por un lado. Y por el otro yo mismo, el primo favorito como me llamaban ambas, Jack Favell; el estirado y antiguo Maxim de Winter (que nunca se enter\u00f3 de nada, tan cerrado era) y la pobre tonta segunda esposa que crey\u00f3 revivir un cuento de cenicienta y se vio inmersa para siempre en una pesadilla. Nadie con De Winter pod\u00eda ser feliz.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora Danvers, como una Jane Eyre cualquiera, era una mujer pobre, fea, inteligente y gris. Sin ninguna posibilidad de ser feliz. Pero en su camino no se cruzar\u00eda un se\u00f1or Rochester que le abrir\u00eda los ojos a otro mundo posible sino una Rebeca alocada, llena de belleza y juventud, que viv\u00eda con intensidad los locos a\u00f1os de entreguerras.<\/p>\n<p>El destino de Rebeca, de una familia bien, era como el de muchas muchachas de la \u00e9poca conseguir un buen matrimonio. Y convertirse en due\u00f1a y se\u00f1ora de una casa. Pero sus ambiciones eran otras. Ella quer\u00eda adem\u00e1s ser bohemia. Viajar, experimentar, ser totalmente independiente, aprender, escribir, conocer hombres y mujeres, ir continuamente de fiesta\u2026 as\u00ed que pens\u00f3 que no estar\u00eda nada mal una buena boda que le permitiera \u2018vivir como le diera la real gana\u2019. Ah\u00ed estaba la gran paradoja.<\/p>\n<p>Pero estoy adelantando acontecimientos. La triste se\u00f1ora Danvers, siempre con el pelo recogido, siempre de negro. Siempre apareciendo en momentos inesperados\u2026 lleg\u00f3 a casa de la familia de Rebeca con una carta de recomendaci\u00f3n donde se expon\u00eda que pod\u00eda ser una apta dama de compa\u00f1\u00eda y doncella principal de la joven de la casa.<\/p>\n<p>Y entonces a la se\u00f1ora Danvers se le abri\u00f3 el mundo nada m\u00e1s escuchar la risa de Rebeca. Y como la se\u00f1ora Danvers nunca hab\u00eda sido amada ni nunca hab\u00eda amado\u2026 Rebeca se convirti\u00f3 en un soplo de aire fresco.<\/p>\n<p>A Rebeca le encant\u00f3 la oscuridad de la se\u00f1ora Danvers. De pronto descubri\u00f3 su rico mundo interior y sinti\u00f3 que dentro de su cuerpo hab\u00eda una mujer desbocada y libre que quer\u00eda liberarse de sus cadenas tortuosas. As\u00ed que decidi\u00f3 abrir su coraz\u00f3n a la doncella \u00edntima. Y contarle todos sus anhelos.<\/p>\n<p>Pronto la se\u00f1ora Danvers y Rebeca se hicieron inseparables. Recuerdo todav\u00eda cada vez que iba de visita al hogar de mi prima c\u00f3mo escuchaba las risas y los susurros tras la puerta. Yo llamaba a sus aposentos\u2026 y ambas dec\u00edan: \u00a1que entre el primo favorito! Y entonces pas\u00e1bamos tardes inolvidables de charlas interminables, con unas copitas de m\u00e1s, lecturas picantes o representaciones teatrales privadas\u2026 No s\u00e9 por qu\u00e9 pero la se\u00f1ora Danvers y Rebeca me admitieron en su mundo.<\/p>\n<p>Rebeca era joven y alocada. Le encantaba la noche. Y las correr\u00edas. Y las reuniones con m\u00fasica, alcohol y humo. Le gustaban los hombres, entre ellos yo, su primo\u2026 pasamos momentos incre\u00edblemente er\u00f3ticos y tambi\u00e9n vivimos largas conversaciones y discusiones. Bueno, como iba contando le encantaban los hombres\u2026 y la se\u00f1ora Danvers. Que era su confesionario particular. Sab\u00eda que con ella ser\u00eda amada con fidelidad y devoci\u00f3n para siempre. Que con ella pod\u00eda burlarse de todo. Que s\u00f3lo ella conoc\u00eda todos sus recovecos.<\/p>\n<p>Y para la se\u00f1ora Danvers no exist\u00eda nadie m\u00e1s que Rebeca\u2026 y de vez en cuando el primo favorito. \u00a0La estirada se\u00f1ora Danvers, la dama de negro, en la intimidad de una habitaci\u00f3n y con la persona a la que amaba sobre todas las cosas\u2026 lograba escupir su intenso mundo interior y que surgiera la mujer atrapada entre la apariencia r\u00edgida y siempre recta. Tras la puerta la se\u00f1ora Danvers se relajaba y el rictus de su cara era diferente.<\/p>\n<p>\u2026 Y entonces lleg\u00f3 el se\u00f1or De Winter con toda su educaci\u00f3n, su casa de Manderley, su rancio abolengo, sus costumbres trasnochadas y su aburrimiento continuo. De alguna manera se sinti\u00f3 embaucado por la belleza de Rebeca. Y crey\u00f3 afianzar un matrimonio respetable. Se la llev\u00f3. Y Rebeca, para que mentir, se dej\u00f3 llevar y seducir por las \u2018posesiones\u2019 del esposo. Desde el principio supo que su marido era un aburrido y un tirano de la vida loca. Pero tambi\u00e9n supo que ella siempre hab\u00eda sido y ser\u00eda indomable. Y que manejar\u00eda a De Winter a su antojo, incluso se reir\u00eda bastante de \u00e9l. As\u00ed que se llev\u00f3 tan s\u00f3lo a la se\u00f1ora Danvers. Y las dos se fueron a Manderley con el estirado de De Winter.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s casarse Rebeca confes\u00f3 a un anonadado De Winter su manera de ser y que no iba a renunciar a nada. Ella seguir\u00eda con su independencia de devorar las horas\u2026 y le promet\u00eda sin embargo comportarse como la esposa ejemplar que todo el mundo esperaba de cara a la sociedad. Algo que le importaba tremendamente al simple De Winter\u2026 que herido en su amor propio accedi\u00f3. Rebeca le dijo que todo saldr\u00eda perfectamente porque siempre estar\u00eda de guardiana la se\u00f1ora Danvers. Y De Winter se acostumbr\u00f3 a su presencia como mujer de negro que todo lo dispone y todo lo tapa.<\/p>\n<p>Danvers se convirti\u00f3 en la reina y se\u00f1ora de Manderley. Controlaba la vida p\u00fablica de sus se\u00f1ores. Cuidaba la vida privada de ambos. No se le escapaba detalle. Sab\u00eda absolutamente todo. Acompa\u00f1aba las tristes tardes solitarias de un De Winter cada vez m\u00e1s humillado y antip\u00e1tico. Y esperaba a que llegase por las noches una Rebeca et\u00e9rea despu\u00e9s de haber sido amada en otros lechos\u2026 y con un mont\u00f3n de historias y conversaciones que contar.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora Danvers se transform\u00f3 en mujer imprescindible. Y su vida ya contaba con distintas tonalidades. Ten\u00eda todas las llaves de Manderley. Conoc\u00eda todos sus secretos, pasiones y odios\u2026 Y a m\u00ed al primo favorito me segu\u00edan acogiendo ambas en noches oscuras donde nos cont\u00e1bamos historias de terror y re\u00edamos borrachos bajo la luz de la luna\u2026 mientras o\u00edamos un llanto ahogado a lo lejos. M\u00e1s tarde supimos que era la rabia de De Winter. Al sentirnos sin ataduras.<\/p>\n<p>Sin embargo Rebeca nos escondi\u00f3 un secreto a todos. No quiso que nadie supiera que una enfermedad terrible la devoraba. Y antes que estar enferma y postrada en la cama, antes de dejar que el estirado de De Winter ejerciera de amant\u00edsimo esposo al pie del lecho, prefiri\u00f3 seguir siendo intensa y hacerle pasar un mal trago. Porque Rebeca nunca termin\u00f3 de llevar bien al aburrido y seco de De Winter al cual se le agri\u00f3 para siempre el car\u00e1cter. As\u00ed que con sumo cuidado planific\u00f3 su muerte, su suicidio. Y se ri\u00f3 de lo lindo de De Winter, al que dej\u00f3 para siempre adem\u00e1s de amargado con un sentimiento de culpabilidad. Ya se saben la historia. Tampoco quiso que su amor, la se\u00f1ora Danvers sufriera su deterioro f\u00edsico y mental. Ocult\u00f3 todo su plan.<\/p>\n<p>Esa vez no se confes\u00f3 a la se\u00f1ora Danvers. Y eso a la mujer vestida de negro, le rompi\u00f3 el coraz\u00f3n. Porque hubiera preferido irse con ella\u2026 y no vivir ese tiempo que la dej\u00f3 sola\u2026 de nuevo sumida en una vida gris. Ni yo le serv\u00eda de consuelo. Me trataba como si fuera el ama de llaves que siempre fue. Con distancia y recelo. Nunca volv\u00ed a traspasar la puerta. Se convirti\u00f3 de nuevo en mujer atrapada.<\/p>\n<p>De Winter nunca supo que convivi\u00f3 en el seno de Manderley con dos mujeres libres mientras \u00e9l lloraba de rabia en sus aposentos. Tras la muerte de Rebeca y una depresi\u00f3n decidi\u00f3 irse de viaje\u2026 y se trajo a una pobre tonta, que le miraba con arrobo y le parec\u00eda todo el colmo del romanticismo. La se\u00f1ora Danvers no daba cr\u00e9dito a que alguien pudiera ser tan est\u00fapido y tan falto de personalidad, pero la segunda esposa de De Winter iba ganando puntos a cada instante. C\u00f3mo se lo pasaba la se\u00f1ora Danvers jugando con ella. Ah\u00ed segu\u00eda pensando que estaba Rebeca y que ambas se reir\u00edan de otra persona de mente limitada.<\/p>\n<p>Hasta que las circunstancias\u2026, la aparici\u00f3n del barco, la acusaci\u00f3n de De Winter como el asesino de su primera esposa, la confesi\u00f3n del doctor de su enfermedad fatal y por tanto del suicidio, el recuerdo injusto que iba quedar de Rebeca en una sociedad pacata, y la tristeza al saber que como pareja ideal iba a quedar un cada vez m\u00e1s estirado De Winter y la pobre insulsa de su segunda esposa\u2026, y sobre todo el miedo a la total p\u00e9rdida de su libertad, que hab\u00eda logrado conquistar junto a Rebeca, hizo que tomara la determinaci\u00f3n de quemar Manderley con ella dentro y con todos sus recuerdos.<\/p>\n<p>Quedaron estas p\u00e1ginas. Esta historia secreta y verdadera que os cuento.<\/p>\n<p>Y yo me convierto en guardi\u00e1n de mujeres libres a las que am\u00e9 en noches de borrachera y risas.<\/p>\n<p>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Jordi y a todos los compa\u00f1eros -algunos ya amigos queridos-\u00a0(de estos tres maravillosos a\u00f1os) del curso de cr\u00edtica de cine. Los viernes son un para\u00edso. Un par\u00e9ntesis hacia una utop\u00eda de gente unida por una pasi\u00f3n: el cine. 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