{"id":1146,"date":"2011-09-05T21:35:40","date_gmt":"2011-09-05T19:35:40","guid":{"rendered":"http:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1146"},"modified":"2011-09-05T21:35:40","modified_gmt":"2011-09-05T19:35:40","slug":"el-proceso-paradine-the-paradine-case-1947-de-alfred-hitchcock","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hildyjohnson.es\/?p=1146","title":{"rendered":"El proceso Paradine (The Paradine case, 1947) de Alfred Hitchcock"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/elprocesoparadine.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-1147\" title=\"elprocesoparadine\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/elprocesoparadine-300x226.jpg?resize=300%2C226\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/elprocesoparadine.jpg?resize=300%2C226&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/hildyjohnson.es\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/elprocesoparadine.jpg?w=400&amp;ssl=1 400w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" data-recalc-dims=\"1\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Defensa a una pel\u00edcula que ni el maestro del suspense salva<\/strong><\/p>\n<p>Alegato enamorado (pero con cerebro y an\u00e1lisis fr\u00edo\u2026 viva la contradicci\u00f3n) de una pel\u00edcula que ni el maestro salva. Desde la primera vez que la vi siendo ni\u00f1a en una sesi\u00f3n doble me sent\u00ed hipnotizada por esta pel\u00edcula. Me gust\u00f3. Me enganch\u00f3. Me marc\u00f3.<\/p>\n<p>Hace poco he vuelto a verla. Dos veces casi seguidas para m\u00e1s inri y el efecto ha sido el mismo. Me ha encantado.<\/p>\n<p>Oi, no hace mucho tiempo, a un gran cin\u00e9filo que toda pel\u00edcula tiene su p\u00fablico. Las m\u00e1s inimaginables tienen defensores apasionados. Reconozco que por Hitchcock siento debilidad. Y muchos dir\u00e1n que eso es asunto f\u00e1cil. No dir\u00e9 que no. Pero siento tambi\u00e9n debilidad por algunas de sus pel\u00edculas o bien m\u00e1s desconocidas (como <em>Atormentada<\/em>) o consideradas resbalones (como esta que nos ocupa).<\/p>\n<p>En breves l\u00edneas tratar\u00e9 de argumentar mi pasi\u00f3n por <em>El proceso Paradine<\/em> y mi tristeza porque el propio maestro del suspense la denostara.<\/p>\n<p><strong>M\u00edtica entrevista Truffaut-Hitchcock<\/strong><\/p>\n<p>No creo que esta m\u00edtica e indispensable entrevista de Truffaut a Hitchcock tenga la total culpa de la falta de entusiasmo hacia <em>El proceso Paradine<\/em>. Pero s\u00ed ayuda.<\/p>\n<p>Quien haya disfrutado la entrevista ver\u00e1 como <em>El proceso Paradine<\/em> no recibe calidas cr\u00edticas ni por parte del realizador franc\u00e9s ni por parte del maestro del suspense. Es m\u00e1s todo son peros\u2026 y muy poquillos los elogios.<\/p>\n<p>Entre los muchos puntos que se se\u00f1alan en dicha entrevista son los fallos de casting para Hitchcock\u2026 Gregory Peck no val\u00eda como abogado brit\u00e1nico, \u00e9l hubiese preferido a Laurence Olivier o Ronald Colman. Para la se\u00f1ora Paradine cuenta que \u00e9l intent\u00f3 el regreso de Greta Garbo a la gran pantalla\u2026 se tuvo que conformar con Valli. Y lo peor para \u00e9l fue Louis Jourdan como el ayudante de c\u00e1mara y amigo desde la guerra del personaje asesinado. Ambos fueron impuestos por el productor David O\u2019Selznick. Para este papel, \u00e9l hubiese preferido a Robert Newton. Ann Todd que hace de esposa de Gregory Peck era demasiado fr\u00eda. S\u00f3lo tiene buenas frases para dos de sus actores secundarios: Ethel Barrymore y Charles Laughton (aunque chocaba bastante con este actor).<\/p>\n<p>\u00c9l mismo argumenta que no entiende c\u00f3mo se lleva a cabo el asesinato. Que \u00e9l mismo se l\u00eda. Que no lo comprende.Y s\u00f3lo salva alg\u00fan aspecto t\u00e9cnico de la pel\u00edcula\u2026, alguna manera de rodar una o dos escenas.<\/p>\n<p>Y Truffaut le apoya y le pincha en que incida en esta cr\u00edtica negativa-destructiva hacia <em>El proceso Paradine<\/em>.<\/p>\n<p>Con este panorama\u2026quien no ha visto la pel\u00edcula y s\u00ed ha leido antes la entrevista se va acercar a ella con cierto reparo, \u00bfo no?<\/p>\n<p><strong>No es una historia de intriga<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed que una de las cr\u00edticas que se le achaca a dicha pel\u00edcula es que la intriga no se sostiene. Que no hay suspense. Que la trama del asesinato est\u00e1 mal construida\u2026 Que no parece obra del maestro del suspense. Que\u2026es lenta, que no hay ritmo, que es aburrida, que apenas cuenta con gotas de humor, demasiado oscura\u2026 Y yo me asombro. Me asombro porque a m\u00ed me atrapa desde la primera escena.<\/p>\n<p>Esa mujer de porte aristocr\u00e1tico prepar\u00e1ndose para la cena, vestida de negro pero con una elegancia casi sublime, el pelo negro recogido en un mo\u00f1o, hermosa, educada y altiva. Que mira el retrato del esposo ausente. De pronto llega una pareja de polic\u00edas y la detienen por el asesinato de su esposo. Ella en ning\u00fan momento pierde la calma, pide que llamen a su mayordomo para que le traiga su abrigo y su bolso y antes de irse pide al asombrado mayordomo que pida disculpas a la cocinera porque esa noche no podr\u00e1 cenar en casa. Genial. La presentaci\u00f3n del personaje \u2018fascinante\u2019 para casi todo el elenco masculino de la se\u00f1ora Paradine no puede ser mejor.<\/p>\n<p>Y es que siguiendo las teor\u00edas de Hitchcock lo de c\u00f3mo se produjo el asesinato es lo de menos, puro mcguffin, \u00a1qu\u00e9 m\u00e1s da que no encontremos mucha coherencia!&#8230;, porque lo que en realidad nos cuenta <em>El proceso Paradine<\/em> es el poder destructivo del amor. El amor como perdici\u00f3n. La <em>femme fatale<\/em> est\u00e1 en el estrado y sigue haciendo estragos as\u00ed se relacione con el hombre que se relacione. Es su triste destino. Porque la <em>femme fatale<\/em> ama y no puede evitar la destrucci\u00f3n del ser amado y de paso llevarse por el camino a varios m\u00e1s.<\/p>\n<p>Y otro de los aciertos m\u00e1s maravillosos de <em>El proceso Paradine<\/em> son aquellas subtramas que se intuyen. Aquello que la pel\u00edcula no nos desarrolla. Lo que descubrimos tras cada uno de los personajes.<\/p>\n<p><strong>Reparto acertado<\/strong><\/p>\n<p>Respecto al reparto salvo hasta la elecci\u00f3n de Louis Jourdan, porque Hitchcock es tan buen director que hace que nos creamos al atormentado Jourdan. Al misterioso Jourdan.<\/p>\n<p>Me gusta Gregory Peck como ese buen abogado, aristocr\u00e1tico, ambicioso y honesto, que sabe utilizar sus mejores armas ante el jurado, las emociones (aunque esta vez se le vuelven en contra). Como ese abogado que se siente atrapado por el enamoramiento ideal que siente ante su clienta. Totalmente atra\u00eddo por ella, atrapado en sus redes de manera irracional, ser\u00e1 capaz de todo con tal de probar su inocencia, incluso de manipular un juicio y tratar de inculpar, con crueldad, a un testigo (la parte m\u00e1s debil). Ser\u00e1 capaz de traicionar sus principios y no hacer bien la profesi\u00f3n que ama.<\/p>\n<p>Adoro a esa pareja formada por Valli y Jourdan. Los amantes atormentados que se odian y se aman, que traicionan. Y c\u00f3mo son presentados en todo momento. Lo que sus rostros agradables esconden en todo momento y c\u00f3mo sus f\u00edsicos atraen a todos aquellos que los observan. La furia y la tormenta de sus vidas apasionadas\u2026 Su elegancia innata, la de ambos, a pesar de que ambos han tenido vidas complejas y han luchado por conseguir un hueco en el escalaf\u00f3n social y salir de los bajos fondos. Tratan de subir escalones aunque finalmente tropiezan\u2026 de la manera m\u00e1s tr\u00e1gica.<\/p>\n<p>Y lanzo una lanza a favor de la rubia de la pel\u00edcula, Ann Todd, la esposa de Peck que sufre desde el primer momento el proceso de enamoramiento del marido con su cliente y que trata de competir como mejor puede contra la <em>femme fatale<\/em>. Su recreaci\u00f3n de esposa comprensiva que no tonta, de mujer enamorada y capaz de luchar por retener al hombre que ama y admira me seduce. La comunicaci\u00f3n de ambos conyuges es de envidiar porque adem\u00e1s de matrimonio, y de personas enamoradas, son amigos. Porque su personaje como ninguno de los de esta pel\u00edcula es plano o mediocre.<\/p>\n<p>Me gusta hasta el esposo ausente, el hombre traicionado, el h\u00e9roe de guerra ciego, que vive con una mujer a la que ama y con el amigo al que quiere. Hitchcock era muy bueno para que sintieramos continuamente la presencia de los ausentes.<\/p>\n<p>Por supuesto son geniales cada uno de los secundarios, no s\u00f3lo ese complejo y sarc\u00e1stico juez libidinoso con rostro de Laughton o esa esposa sumisa y compasiva siempre asustada con cara de Ethel Barrymore. Tambi\u00e9n me quedo con los mejores amigos del matrimonio protagonista, aquellos personajes que son los \u00fanicos que ven lo que realmente est\u00e1 ocurriendo porque \u2018emocionalmente\u2019 est\u00e1n fuera de la trama, el otro abogado (que le pasa el caso al protagonista) con gestos del gran secundario Charles Coburn y su hija, la desconocida pero maravillosa en este papel Joan Tetzel.<\/p>\n<p>Lo bueno de estas pel\u00edculas es que hasta los personajes m\u00e1s secundarios, como esas mujeres que vigilan a la Valli mientras esta en prisi\u00f3n, no tienen desperdicio.<\/p>\n<p><strong>Lo que la verdad esconde<\/strong><\/p>\n<p>Creo que lo que m\u00e1s da\u00f1\u00f3 esta pel\u00edcula, \u00faltima colaboraci\u00f3n entre O\u2019Selnicz y el maestro del suspense, es precisamente la complicada relaci\u00f3n entre ambos y la ruptura poco amistosa. Digamos que Hitchcock \u2018estaba quemado\u2019 cuando realiz\u00f3 <em>El proceso Paradine<\/em> y hasta las narices del se\u00f1or productor con lo cual no la cuenta entre sus mejores recuerdos. Adem\u00e1s como director-creador el que le impusieran varias cosas (lo m\u00e1s evidente son los actores) y no fuera due\u00f1o de todo el proceso de creaci\u00f3n supone que no ve esta obra como una obra propia.<\/p>\n<p><strong>El maestro cuenta en clave de cine<\/strong><\/p>\n<p>Lo que es evidente que aunque el maestro estuviera a disgusto amaba el cine. Amaba contar con su c\u00e1mara. Y la premisa de la que part\u00eda esta historia, as\u00ed como muchos de sus temas, le gustaba y atra\u00eda. As\u00ed que no renunci\u00f3 a contar en clave de cine <em>El proceso Paradine<\/em>. Y por eso nos regala momentos magn\u00edficos que inevitablemente atrapan. No faltan las escaleras, que tan bien sab\u00eda emplear (como Sirk o Wyler). La presentaci\u00f3n de cada uno de los personajes magistral pero sobre todo la de los complejos amantes Jourdan y Valli. El paseo que realiza Peck por la casa de verano vac\u00eda de su clienta hasta llegar a su habitaci\u00f3n que mira con detalle nos describe m\u00e1s su proceso de atracci\u00f3n y enamoramiento.<\/p>\n<p>La representaci\u00f3n de sus obsesiones. Como ver \u2018lo carnal y apetitoso\u2019 de la correcta, bella y aparentemente fr\u00eda Ann Todd, en esa reuni\u00f3n de amigos donde su hombro desnudo recibe toda la atenci\u00f3n del sarc\u00e1stico juez con cara de Laughton.<\/p>\n<p>Las escenas del juicio, visualmente, son las mejores. La entrada de Jourdan como testigo rodeando a una Valli de espaldas (pero que sentimos, sabemos, que ella est\u00e1 siguiendo a Jourdan) es un alarde. Al igual que su salida, Jourdan mirando fijamente la nuca de la Valli.<\/p>\n<p>Los primeros planos de Valli. En concreto uno final en el que vemos como su rostro es arrasado por las l\u00e1grimas nos describe la tragedia continua de esta <em>femme fatale<\/em> a su pesar. La humillaci\u00f3n final de Peck, pero tambi\u00e9n la manera en la que ante todos canta su derrota y reconoce sus errores, termina de manera magistral con ese plano desde arriba de la sala de juicios donde vemos abandonar la sala al abogado en una absoluta soledad y desolaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Detr\u00e1s de <em>El proceso Paradine<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Creo, apasionadamente, que <em>El proceso Paradine<\/em> merece una \u2018nueva mirada\u2019 que muestre todas las virtudes de una pel\u00edcula sobre el amor, como fuerza destructora. El amor de una <em>femme fatale<\/em> a su pesar que se lleva por delante al marido ciego que la comprende, al mejor amigo de su marido que la ama con sentimiento de culpa, y al abogado defensor que no pone trabas en el ejercicio de su profesi\u00f3n para declararla inocente.<\/p>\n<p>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/3.0\/es\/\" target=\"_blank\">licencia de Creative Commons<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Defensa a una pel\u00edcula que ni el maestro del suspense salva Alegato enamorado (pero con cerebro y an\u00e1lisis fr\u00edo\u2026 viva la contradicci\u00f3n) de una pel\u00edcula que ni el maestro salva. 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