Header image alt text

El blog de Hildy Johnson

Simplemente, un blog "de cine"

Parpadeo

Parpadeo tras parpadeo, historias ocultas del cine

Primer parpadeo. El Classic, una catacumba. El protagonista de la novela, Jonathan Gates, recibe su educación sentimental y cinéfila en una sala de cine muy especial, una catacumba, la destartalada Classic, en Los Ángeles. Como si del mito de la caverna de Platón se tratase, Gates aprende a mirar la vida con las sombras proyectadas en la sala de cine y con las palabras de una de las fundadoras de la sala, futura crítica cinematográfica, Clarissa Swann. El Classic evoluciona de la exquisitez y el cuidado en la selección de lo proyectado por Clarissa, que crea adeptos y escuela, a ser refugio del cine alternativo y underground, donde el gusto no es lo más importante, y sí lo que puede suponer un fenómeno o causar sensación o polémica. Curiosamente bajo el mandato de Clarissa, el Classic tiene un halo de reducto decadente y romántico, de última aventura cinéfila, donde cuesta conseguir las copias adecuadas, donde se trabaja cada papel con comentarios sobre las películas que van a verse, y donde se proyecta con rigor. Cuando se convierte en el local de moda, que proyecta lo que está en los márgenes, no solo sufre una remodelación que le hace perder su encanto decadente, sino que sus salas se llenan y convierten todo lo proyectado en fenómeno. Al frente continúa la antigua pareja de Clarissa, Sharkey, un apasionado y colgado de todo el cine serie B, underground o experimental… De todo lo que esté al margen.

Read more

Orphanik

Orphanik es un personaje inventor que habita en una novela de Julio Verne, El castillo de los Cárpatos (1892). Y como suele ocurrir con Verne también tuvo una premonición con el cine. Eran tiempos de artilugios y la época fascinante del pre-cine. Y ahí está Orphanik que con un sistema de espejos, iluminación especial y el retrato de la amada muerta del barón de Gortz, una cantante de ópera…, la hace aparecer llena de vida y en el esplendor de su belleza… y cantando otra vez de nuevo… Es como si fuera un espíritu o un fantasma de la mujer amada, eterna. Y esa puede ser una definición de lo que supone el cine: un tren de sombras, de fantasmas. Una manera de inmortalizar historias en una pantalla blanca. Y esas sombras necesitan ser miradas de distintas maneras, analizadas desde distintas perspectivas, descubiertas desde otros ángulos o inspeccionadas desde las mismas entrañas… Y ahí está también el germen de una nueva revista anual de crítica de cine, Orphanik.

Read more