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El blog de Hildy Johnson

Simplemente, un blog "de cine"

Confidencias de mujer

Intimidad tras el biombo…

Durante los años sesenta se empiezan a buscar en Hollywood argumentos osados. Por una parte está a punto de gestarse un cambio generacional entre directores y actores (y los de la vieja escuela tratan de adaptarse a los nuevos tiempos); por otra, el sistema de estudios está en las últimas. Además por la competencia de la televisión y la crisis de la industria se están intentando buscar nuevas maneras de atraer al público a las salas de cine. Tampoco tiene ya sentido mantener el código Hays, así que temas prohibidos vuelven a la palestra y van encontrando su camino para sortear esa obsoleta censura que da sus últimos coletazos. También los grandes estudios siguen en alerta ante el éxito de posibles best sellers para llevarlos inmediatamente a la pantalla de cine (como todavía se sigue haciendo). Por aquellos años Irving Wallace era un autor muy conocido y acababa de escribir una novela, The Chapman report, sobre un tema llamativo: un doctor realiza un estudio sobre la sexualidad femenina y necesita voluntarias para llevarlo a cabo (todavía coleaba en la puritana y conservadora sociedad americana los estudios, por ejemplo, del doctor Kinsey). Y, claro, en la América de principios de los 60 (a punto de la revolución de la mujer y la sexualidad) todavía podía resultar un tema escabroso y escandaloso.

Así la Warner compra la novela y la maquinaria se pone en marcha. El director elegido es George Cukor, elección nada extraña cuando se le conoce como director de mujeres y con esta película de nuevo lo demuestra. En la filmografía de Cukor hay varias películas corales donde muestra distintos retratos de mujer en una misma película como Las cuatro hermanitas, Mujeres, Las girls o Ricas y famosas. O también es creador de películas donde sus personajes femeninos brillan sobre los demás (Hollywood al desnudo, Un rostro de mujer, La costilla de Adán, Nacida ayer o My fair lady). Y el reparto cuenta con cuatro buenas actrices que matizan sus personajes: una principiante Jane Fonda (que aún busca su sitio pero va dando muestras de su perfil como actriz), una veterana Shelley Winters, Clarie Bloom que compone el personaje más complejo y una divertida Glynis Johns (eternamente recordada por su papel de madre excéntrica en Mary Poppins) que sigue la estela de los personajes creados por una de las actrices fetiches de Cukor, Judy Holliday. Y este es el fuerte de la película: el retrato de cuatro mujeres en cuatro historias muy diferentes. Lo que se queda obsoleto es lo que las une: es decir, la trama sobre el estudio en sí.

La película es irregular por su envoltorio. Esta arranca con dos de los investigadores muy serios en un avión dictando estadísticas que muestran que la mujer americana está insatisfecha sexualmente. El estudio es realizado por hombres (que parece que no tienen ningún problema sexual ni tienen que ser objeto de estudio) muy encorsetados y objetivos que tratan a las mujeres como conejillos de indias. En defensa de las féminas surge un doctor paternal que critica lo que pueden sufrir estas damiselas por la crudeza del estudio que las desnuda emocionalmente, por ser conscientes de sus represiones y no vivir tranquilamente con sus insatisfacciones, sin plantearse su vida. Este investigador aboga además por no separar el sexo del amor. Por otra parte se emplean términos desde una perspectiva masculina como frigidez o ninfomanía (cuando la falta de goce o deseo sexual o la adicción al sexo también la padecen hombres).

Así dentro de este envoltorio, que es lo que más ha envejecido, se desarrolla una de las historias. Una joven viuda (Jane Fonda), de buena familia, oculta su falta de deseo sexual. El investigador más joven, que se ha quedado marcado por la bronca del doctor paternal, es consciente del sufrimiento de su entrevistada y decide romper el anonimato para acercarse a ella. Las entrevistas se realizan a través de un biombo, de tal manera, que las mujeres no ven nunca a los encuestadores. La joven viuda que lo pasa muy mal durante la entrevista se deja su cartera. El joven investigador decide acercársela personalmente a su casa. En este caso la falta de deseo de la protagonista tiene que ver con la represión vivida por un padre dominante y un marido que no la amaba ni era delicado… pero claro en cuanto llega un hombre comprensivo y que la ama de verdad, ella logra gozar sexualmente.

Pero esta irregular película de Cukor, Confidencias de mujer, se salva, y merece la pena totalmente, si se ve como un conjunto de historias individuales sobre cuatro mujeres. Si se disfruta como una película de episodios con cuatro historias de tonos diferentes y cuatro brillantes intérpretes. Por continuar con la historia de Jane Fonda, esta crea un gran retrato de una mujer insegura y con la autoestima baja. Una joven elegante que se refugia en su condición de viuda para ocultar sus miedos y lo poco que se quiere. A través de la entrevista, empieza a resquebrajarse su muro de seguridad. Y Jane Fonda resuelve perfectamente, y logra mostrar su intimidad y angustia, esa entrevista tras el biombo que tanto la incomoda y que la hace quebrar. La historia está narrada cinematográficamente como un drama romántico.

Después la historia que protagoniza Claire Bloom es la más oscura e incómoda con aire de película sureña a lo Tennessee Williams. Una mujer que se va autodestruyendo al no poder enfrentarse a su adicción al sexo. Bloom crea un retrato íntimo y triste. Su personaje no solo no pide ayuda, sino que cae en una espiral de soledad, alcohol y pastillas. Además se deja humillar por su vecino, un músico de jazz, y sus amigos. Las vivencias de Shelley Winters son más cercanas a un melodrama de Douglas Sirk. Ella es una buena mujer casada, frustrada y aburrida con un buen hombre que no aporta muchos alicientes, que quiere una tranquila vida hogareña, sentado frente al televisor. Esta inicia una aventura con un joven actor que solo busca una amante más, pero ella busca alcanzar algo más y, desesperada, es capaz de abandonar su hogar. Es una historia de dolor, desengaño y perdón. Para terminar, la historia con aires de comedia, y la que más descoloca, protagonizada por una divertida Glynis Johns. Ella forma un extravagante matrimonio con su marido donde tratan de ocultar sus aburridas y conformistas vidas buscando el arte y la cultura de maneras muy peculiares y superficiales. Un día ella recitando poesía en una playa descubre la belleza de un cuerpo musculado en un jugador de rugby.

Confidencias de mujer es una obra cinematográfica de un George Cukor dispuesto a caminar con los cambios de la industria y capaz de construir una filmografía interesante hasta en sus títulos más irregulares. También consolida la carrera de actrices veteranas (Shelley Winters), descubre cómo se desaprovechan buenas actrices (Claire Bloom) que son espléndidas con el papel adecuado, ubica nuevos rostros futuros (Jane Fonda) y deja al descubierto la versatilidad de ciertas actrices que nunca pudieron brillar (Glynis Johns) del todo.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

10 Comments

  1. Bet dice:

    Ay, no sé si me atrae. Aunque imagino que valdrá la pena descubrirla al menos como exponente de su época. Me resulta muy interesante este período de fines de los ’50 hasta mediados de los ’60, años en los que el Código se caía a pedazos.-
    Y acabo de recordar a Marnie, de Hitchcock, que también aborda este tema…
    Un beso grande, Bet.-

  2. Sí, merece la pena descubrirla, mi querida Bet, pese a sus irregularidades. Y están tan fantásticas las actrices protagonistas que solo por eso merece la pena su visionado. Y también por el motivo que tan bien expones en el comentario. ¡Yo también me acordé de Marnie La ladrona!
    Beso gigantesco
    Hildy

  3. No conocía esta película. Gracias por el descubrimiento.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

  4. 39escalones dice:

    Interesante como planteamiento, desde luego, aunque está lejos del mejor Cukor, que siempre fue en blanco y negro. Por otro lado, las cuatro historias tienen su interés, aunque tal vez resultan algo estereotipadas, predecibles. Es más bien el torpe intento del antiguo Hollywood de acercarse a la nueva América que ya no va tanto al cine, la que se queda en casa viendo la tele hecha para todos los públicos. Estimable en lo que eso vale, desde luego, pero en una década en la que se avanzaba tanto y tan deprisa, queda anticuada en menos de cinco años.

    Besos

  5. ¡Hola, Alberto! Es una película irregular de George Cukor pero muy interesante de visionar y analizar. Además, como digo, cuenta con cuatro buenos personajes femeninos. Y, por otra parte, completa la visión de la filmografía del director. No dejaría nunca los personajes femeninos, de hecho su despedida cinematográfica fue con un doble de retrato de mujeres, dos amigas muy diferentes, en Ricas y famosas.

    Beso
    Hildy

  6. Mi querido Alfredo, es verdad que el planteamiento de la película es interesante y que no es uno de los títulos estrella de Cukor, pero que merece la pena su visionado para acercarse tanto a su filmografía y comprenderla mejor, así como para entender también los nuevos tiempos que se aproximaban tanto en el cine como en la sociedad norteamericana. Lo más obsoleto, creo, que es cómo une las cuatro historias, el famoso informe y los encuestadores. Se disfruta más viviéndola como cuatro retratos independientes de mujeres de principios de los 60 en EEUU.

    Beso
    Hildy

  7. Suena a película curiosa, y más si salen en ella Jane Fonda y Shelley Winters. Pero me da que le va a ocurrir algo que le sucede a casi todas las películas basadas en nociones de psicología y que, de hecho, comentas en el texto: que su argumento ‘científico’ va a parecer un poco obsoleto o cuanto menos desacreditado… De todas maneras, se apunta por si cae por ahí un día.

  8. Sí, querido, querido crítico abúlico es muy pero que muy curiosa… Fonda y Winters están maravillosa, pero también sorprenden muchísimo Clarie Bloom (para mí está magnífica) y la más desconocida Glynis Johns. Sí, su mirada psicológica está bastante obsoleta, pero, no obstante, logra historias y retratos potentes.

    Beso
    Hildy

  9. Marañón dice:

    Pena de última boda, la de Jane Fonda.
    La sacó del tablero 15 años en los que hubiera dado grandes cosas.
    (o quizá no, tal y como se está poniendo el cine de Hollywood…)

  10. Pero ¡cuántos buenos papeles nos ha dejado Jane Fonda y cuántas buenas películas que merece la pena! Yo la última vez que la vi no fue hace mucho en un papel tremendo, pero ella estaba estupenda, La juventud de Paolo Sorrentino. Pero como dices es cierto que en esta última década no se ha prodigado mucho en la pantalla de cine.

    Beso
    Hildy

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