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El blog de Hildy Johnson

Simplemente, un blog "de cine"

En estas nuevas píldoras de cine nos adentraremos en el cine de animación tanto infantil como adulto, pasearemos por aventuras cinéfilas mexicanas, escucharemos a Janis Joplin y veremos su imagen en la pantalla grande… y nos curaremos con una película medicina sobre un ferretero solitario.

1.-Cine de animación. Carlitos y Snoopy (Snoopy and Charlie Brown: The Peanuts Movie, 2015) de Steve Martino / Anomalisa (Anomalisa, 2015) de Charlie Kaufman, Duke Johnson

Anomalisa

Enamorada de dos películas de cine de animación que me perdí en el momento de su estreno. Carlitos y Snoopy, una película de animación digital tridimensional pero respetando el mundo de trazo sencillo de los cómics originales. Animación pura con una historia sensible, que no traiciona a los personajes, ni sus historias. Carlitos enamorado de su nueva vecina, su día a día en la escuela es pura aventura y aprendizaje. Snoopy imaginando historias increíbles, como un gran guionista, y siempre cómplice del niño.

En Anomalisa se opta por el stop motion para contar una de las historias más melancólicas que he visto últimamente. Cine de animación adulto donde Kaufman vuelca su especial visión del mundo (donde el pesimismo se pasea con momentos visualmente hermosos o tiernos), te implicas de tal manera con la historia de Michael y Lisa… que los vives como si fueran de carne y hueso… Hay uno de los desayunos más tristes que he visto últimamente en el cine. En Anomalisa además del uso certero de stop motion es fundamental para la historia y lo que quiere contar el empleo de las voces (momento mágico una Lisa cantando…).

2.-Fotografía y cine mexicano. Paul Strand y Redes / Maya Goded y Plaza de la soledad

Plaza de la Soledad

En Puebla, en el museo Amparo, pude disfrutar de una exposición del fotógrafo estadounidense Paul Strand y sus dos estancias en México durante los años 30 y los años 50. En una de las salas de la exposición se paraba detenidamente en su participación como director de fotografía (y artífice importante del proyecto cinematográfico y social) en la película Redes (1936) de Emilio Gómez Muriel y Fred Zinnemann, sobre los pescadores mexicanos. Además de ilustrarse con carteles de la película y fotografías del rodaje, había varios paneles explicando el proceso para que se llevase la película a cabo. Pero no pude verla…, aunque ya la tengo localizada para en breve hacer una entrada larga y extensa.

Y lo que es el destino, durante Documentamadrid este año no pude visionar Plaza de la Soledad, un documental de la fotógrafa mexicana Maya Goded… y me quedé con ganas. Pero en Xalapa puede acudir a una sala de cine el último día de Ambulante (un festival de documentales) y ver la película de Goded. Durante años la fotógrafa ha trabajado con las prostitutas del barrio de La Merced en Ciudad de México…, así que la culminación final ha sido este documental donde las prostitutas tienen voz a través de la mirada de la fotógrafa. Así cuenta la historia de cuatro mujeres ya mayores, con unas vidas muy perras, pero con unas ganas inenarrables de ser felices y queridas. Plaza de la Soledad es un retrato íntimo, duro y desgarrador pero donde fluye el humor, las ganas de reír de estas mujeres y un retrato de la importancia de la comunidad (cómo se unen creando una importante cadena de apoyo). Así de lo tremendo surgen destellos hermosos de supervivientes natas.

3.- Janis (Janis: Little Girl Blue, 2015) de Amy Berg

Janis Joplin

Siempre me ha gustado la voz desgarrada y las letras de las canciones de Janis Joplin. Amy Berg construye la vida de otra niña triste (como hace poco también pudimos ver el documental de Amy Winehouse). Y comprendes más sus letras, su personalidad y su muerte tan joven. A través de material gráfico y filmado, así como la recuperación de las cartas a sus padres, y testimonios de personas muy cercanas a ella, como sus hermanos, o los miembros de las distintas bandas a las que perteneció, se construye un perfil de Janis Joplin. Y cómo sobre un escenario cantando con desgarro, y siendo adorada, era probablemente uno de los momentos más felices de una niña que se sintió rechazada y fea. Una Janis Joplin autodestructiva que cuando no estaba sobre un escenario se sentía más perdida todavía… y encontraba una manera de huida de sí misma en las drogas y el alcohol. Bajo su imagen de chica dura de vuelta de todo, se ocultaba un yo desgarrado y roto.

4.- Un cuento chino (2011) de Sebastián Borensztein

Un cuento chino

Hay ciertas películas a las que denomino películas medicina. Películas que te hacen salir de una sala de cine con buen rollo. Y las ves e inevitablemente sonríes y piensas que a pesar de los pesares la vida es bella. Y una de esas películas es sin duda Un cuento chino. Una película que forma parte de lo que podríamos decir un subgénero, comedias de amigos de países diferentes, que además les separa no solo el idioma sino también las maneras de mirar la vida. Así hay una lista de películas como The Visitor, Western, La otra América… que se construyen bajo esa premisa. Aquí nos encontramos con un ferretero solitario que colecciona noticias absurdas de los periódicos en Buenos Aires al que se le cruza en su camino un joven chino recién llegado, solo totalmente, que busca a su tío… Lo absurdo de la situación hace que el ferretero salga de su aislamiento y se narre un curioso relato de amistad. Como siempre te crees hasta la médula el personaje con rostro de Ricardo Darín.

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

14 Comments

  1. 39escalones dice:

    Un cuento chino me gustó bastante, o al menos fue un visionado agradable, que me dejó buen poso.

    De las otras poco puedo decirte, porque no las he visto. Me interesa lo de Janis Joplin, pero la animación, brrrrr…

    Besos

  2. Mi querido Alfredo, me atrevería a recomendarte Anomalisa. A mí también me gustó Un cuento chino, como dices deja buen poso. La de Janis ofrece un buen retrato. Y estoy loca por poder ver Redes.

    Beso
    Hildy

  3. Marga dice:

    La de Anomalisa la tengo pendiente, se me pasó en su momento como a ti, pero me quedé con muchas ganas de verla.
    La de Un cuento chino me gustó, me hizo gracia y me sucede igual, me cuesta no creerme a Darín.

    La de Plaza de la soledad me la apunto, me interesa lo que cuentas de ella.

    Y la de Janis… ufff es que de permitirme algún mito, que mejor no, ella sería el “más mejor” de mi existencia. Como cantante que como personaje cada cual lleva lo suyo encima y a veces me resulta feo remover con el palito. Pues esta me parece una de esas veces y mejor no. Mejor la canto, jajaja.

    Besotes y bienvenida!

  4. Mi querida Marga, en los aviones a veces te pegas sorpresas y atracones de pelis. Y ahí es donde pude recuperar Anomalisa, estoy segura de que va a gustarte… aunque es tan triste.
    Ay, Ricardo Darín…, qué auténtico es a la hora de construir personajes.
    La Plaza de la Soledad es muy pero que muy interesante. Qué vidas más duras, y qué ganas de vivir, reír, de querer tienen sus protagonistas… y sobre todo qué red forman.
    Ay, esa voz desgarrada de Janis… Sí, cantemos Me and Bobby McGee o Summertime.

    Beso enorme
    Hildy

  5. Bet dice:

    ¡Qué suerte que lográs ver algo en el avión! Yo no puedo tener los ojos abiertos, entre las ganas de bajarme, el sueño instantáneo que me da y la falta de subtítulos nunca llego a ver nada (lo último que intenté fue Doctor Zhivago).-
    Me anoto para las dos de animación, recuerdo haber escuchado sobre Anomalisa y desde siempre me encanta Charlie Brown y tenía miedo de que la película traicionara el espíritu de las series.-
    De las otras, sólo he visto (una vez) Un cuento chino. Debería volver a verla para refrescar mi memoria, pero recuerdo que es de esas películas pequeñitas que construyen todo un universo a partir de historias y personajes muy simples, justamente lo que me encanta. Y Darín de nuevo está genial, se transforma completamente en ese ferretero solitario.-
    Un beso grande, Bet.-

  6. Mi querida Bet, ¡me gustó un montón Snoopy and Charlie Brown y no traiciona a los personajes ni a las historias! Y Anomalisa es una historia triste, pero bella.

    Ay, Ricardo Darín efectivamente se convierte en un ferretero solitario. ¡Me chifla este actor! y la película es linda. Una buena medicina.

    … a mí en los aviones me pasa lo contrario… me cuesta dormirme.

    Besos en el aire
    Hildy

  7. Anomalisa me pareció muy interesante, con mucho contenido y muy certera en sus sentimientos. Y Un cuento chino una de esas películas pequeñas que sí, quieren agradar, pero saben cómo y lo hacen muy bien.

  8. Totalmente de acuerdo con tu comentario, querido, querido crítico abúlico sobre estas dos películas. De vez en cuando me gusta mucho ir al cine y que me agrade mi estancia en la sala, jejejeje. Y Anomalisa se te rompe un poco por dentro.

    Beso
    Hildy

  9. Victor dice:

    Alucino contigo…no pierdes ocasión…bien sea un avión o donde sea enganchas una peli y venga….no he visto ninguna de las tres….me hubiese gustado un cuento chino pero aqui solo duró una semana….lo quie cuentas suena muy bien…y sale Darin…la anoto. Un abrazo

  10. admin dice:

    Jajajaja… en el avión o donde sea… las pelis me siguen.
    Un cuento chino es una buena película medicina. Es una historia bonita.

    Beso, querido Victor
    Hildy

  11. Bet dice:

    Querida Hildy, acabo de ver Koblic de Borensztein, también con Darín al igual que Un cuento chino. ¿Llegó a España? Como aún no la comentaste y no sé si la viste no quiero revelar nada, sólo voy a decirte que salí muy sorprendida y no en el buen sentido de la palabra… bueno, para ser sincera salí indignada, a qué negarlo.-
    Te mando un beso grande y espero que pronto pueda leer tus reflexiones sobre ella para ver si coincidimos o si me la explicás, jeje.-
    Bet.-

  12. Mi querida Bet, como bien intuyes, no escribo sobre todas las películas que veo… y una sobre la que no escribí fue precisamente de Capitán Kóblic. Tampoco me convenció. El tema me llamó la atención y me parecía durísimo… así que decidí entrar a verla. No me la creí… y su final ni te cuento. Lo único que rescato es ese aire o intento de contar esta historia como si fuese un western. Un pueblo polvoriento con su propia ley y un sheriff con sus reglas y su imperio de ley… y la llegada de un forastero con un pasado que le golpea (lo de los vuelos de la muerte me pareció tan duro, tan horrible)… y la comunidad contra él, excepto unos cuantos personajes. Por ese camino quizá se hubiera conseguido una película interesante… También me pareció muy poco cuidada y trabajada la historia de amor (de nuevo poco creíble), que dentro del género western podría haber dado mucho de sí… En fin, que ni mi Ricardo Darín me la salvó.
    Me interesa saber por qué te indignó. ¿Por cómo cuenta y refleja ese episodio de los vuelos de la muerte?

    Beso
    Hildy

  13. Bet dice:

    ¡Me indignó por lo mala que es! Acá se le hizo mucha prensa, elogiando sobre todo el trabajo de Oscar Martínez (que me disculpe, pero me pareció terrible su composición del personaje). Suele haber bastante complacencia en las críticas de cine cuando la peli es argentina, sobre todo si la protagonizan primeras figuras y esta vez creí en los comentarios, pensé que la película lo valía y terminó por parecerme una total pérdida de tiempo…
    Desde el comienzo sentí que el director confundía el suspenso con la ausencia de eventos, porque durante mucho tiempo no sucede nada y de pronto los personajes comienzan a reaccionar de formas totalmente inverosímiles. Y ni hablar de las caracterizaciones de los personajes del pueblo, sin ser especialista encontré una mezcla de acentos insoportable, me dio la impresión de que cada actor había hecho lo que podía, sin nadie que coordinara su trabajo para lograr un resultado más homogéneo. ¡Y esa historia de amor! ¡Y Darín, siento decirlo, pero parecía tan militar como mi sobrina de 9 años! (Ya me estoy indignando de nuevo, jaja). En suma, me pareció lo mismo que a vos, una película muy poco cuidada.-
    Y el tema de los vuelos me pareció hasta cierto punto fuera de lugar, casi innecesario, como si fuera un golpe de efecto para que toda la película no se convirtiera en descartable, además de (de nuevo) poco cuidado. No me pareció verosímil que él no supiera a qué iba al medio del Río de la Plata o bien que se arrepintiera a mitad de camino. O que lo dejaran continuar muy tranquilo cuando obviamente representaba un riesgo para el régimen de la dictadura. Ya en “Un cuento chino” me pareció que Borensztein hacía un uso poco claro o relevante para la trama de la guerra de Malvinas y aquí volví a sentir lo mismo. Como si no se pudiera hacer cine argentino de calidad sin hacer pie en algún evento de la historia reciente… Quiero decir que si me van a contar una historia sobre la dictadura, que me la cuenten pero que no me tiren un par de indicios para captar mi atención y que luego siga la nada misma…
    Buf, me estoy descargando, jaja. Y eso que aún me falta ver “Séptimo”, la estoy demorando todo lo que puedo porque escuché que el final es decepcionante (¡no me lo cuentes!).-
    Un beso grande y ya vacío de indignación, Bet.-

  14. Jajaja, me ha encantado tu indignado desahogo. He disfrutado mucho leyéndote. Y señalas muchas cosas que explican genial por qué no funciona. Séptimo no la he visto, pero he leído críticas demoledoras.
    Beso con una sonrisa
    Hildy

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