citizenfour

Citizenfour es un documental que nos cuenta una historia real pero, sin embargo, parece que estamos dentro de un largometraje de ciencia ficción (y lo escalofriante es que es de rabiosa actualidad, el futuro ha llegado), con unas gotas de cine político y de denuncia y una vuelta a las historias de periodistas a lo Todos los hombres del presidente. Ritmo, acción, intriga y emoción pura para construir un relato escalofriante y para plantear varios temas de debate. Los protagonistas: un carismático denunciante, Edward Snowden alias Citezenfour; la propia documentalista, Laura Poitras; y dos periodistas de la vieja escuela, del periodismo escrito, Glenn Greenwald y Ewen MacAskill. Lugar de reunión: la habitación de un hotel de Hong Kong. La denuncia: revelaciones (con una cantidad interminable de documentación, alguna clasificada como de alto secreto) sobre las prácticas de espionaje de la NSA tanto en EEUU como en el resto del mundo a través de las nuevas tecnologías. Nadie escapa al control masivo a través de Internet.

Citezenfour además de hablarnos sobre un miedo latente (la sensación de estar continuamente vigilado) en las modernas sociedades, expone que ese miedo parte de una situación absolutamente presente y real. Estamos vigilados a través de las llamadas que realizamos cada día, por nuestro uso de las redes sociales, las búsquedas de Internet, el uso de las tarjetas de crédito, los mensajes que escribimos… Así cuenta cómo el gobierno de EEUU, sobre todo después del 11S, se excede en ese control (con la complicidad de las compañías), sin límite legal alguno, y extiende sus tentáculos a otros países además de a sus propios ciudadanos. Sin darnos apenas cuenta el ciudadano va perdiendo privacidad e intimidad, y por tanto, un espacio en el que ser absolutamente libre y en el que obrar con libertad.

El documental muestra cómo Edward Snowden, un exempleado de la CIA y la NSA como analista tecnológico, plantea la denuncia. Y mueve a una reflexión interesante. Un joven de 29 años (inevitablemente llama la atención su personalidad y motivaciones, su perfil psicológico) emplea los medios de comunicación de la vieja escuela (prensa escrita y cine documental) para articular su denuncia y elaborar un discurso meditado. Estas herramientas son mucho más seguras que las que aportan las nuevas tecnologías. El periodismo tradicional se convierte en el camino no sólo más seguro sino el que permite la construcción de un discurso meditado y su dosificación… Snowden contacta tanto con Laura Poitras como con Glenn Greenwald (a los que luego se une también Ewen MacAskill) para facilitarles esa documentación confidencial y además para ofrecerse como único responsable.

Dos de las imágenes más potentes de Citizenfour, además de mostrar que el periodismo de investigación sigue siendo una herramienta de denuncia eficaz, dejan patente como todavía existen dos instrumentos libres y seguros: un bolígrafo y una libreta. Así en esa habitación de Hong Kong vemos al periodista Ewen MacAskill entrevistando y apuntando todo con su bolígrafo y su libreta. Y al final, cuando ya ha estallado toda la bomba informativa, y todavía se siguen realizando revelaciones cada vez más fuerte a partir de los documentos aportados por Snowden (y mientras este sigue intentando todavía conseguir asilo político), este y el periodista Glenn Greenwald en un nuevo encuentro emplean bolígrafo y papeles para ir comunicándose y dándose la información más delicada (los papeles pueden romperse y desaparecer). De la misma forma el documental de Laura Poitras en sus distintas proyecciones se convierte en testigo y también en herramienta eficaz de denuncia de una situación escalofriante.

Con la proyección de este documental se inauguró el ciclo El poder de las pesadillas en La Casa Encendida que a través de la proyección de cuatro documentales y sus posteriores debates con expertos en la materia se analizará todos los jueves de noviembre el origen y el motivo de los miedos que sobrevuelan en la sociedad. Así se generarán cuestiones y preguntas como si esos miedos están instaurados (forman parte de un plan) para, entre otras cosas, mantener a la sociedad en un continuo estado de shock y así conseguir otros fines sin que haya protesta (pulsa aquí para ver el programa). El interesante debate posterior a la proyección de Citizenfour contó con la presencia de Florentino Moreno, doctor en psicología de la Universidad Complutense de Madrid, que trabaja en proyectos y publicaciones de investigación sobre violencia, resolución de conflictos y salud mental pero además le apasiona el cine y cree en él como herramienta de reflexión y debate.

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