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Fin de año: un año termina, otro empieza. Termina una película, empieza otra. Cada año puede ser una película de tono distinto. Yo siempre pienso que el género que más va con la vida es la tragicomedia. El año nuevo, ese año que va a dar pistoletazo de salida es todo un suspense… Ese año que empieza depara alegría, penas, nuevas apariciones, ausencias, amores, desamores, fortunas y carencias, salud y enfermedad, seres queridos… y quizá algún que otro intruso incómodo… En este nuevo año alimentaremos pasiones, caerán en nuestras manos nuevos libros, películas, exposiciones o reuniones de amigos con debates apasionados u otros eventos. Quizá algún viaje o un día en la montaña. Algún amanecer o anochecer donde nos dejemos llevar… Días de estrés y otros de tranquilidad… Pero antes queda despedir el viejo año… Para algunos es una fiesta, para otros puede ser el fin del mundo, a otros les espera la soledad, y al de más allá una buena reunión con gente querida… Y como siempre el cine lo ha reflejado.

Cuando me vino a la cabeza esta palabra del diccionario cinematográfico, la primera imagen que me visitó fue ese fin de año que aparece en Esplendor en la hierba de Elia Kazan… Y es que anuncia una noche loca llena de fiesta pero que oculta muchas máscaras y una familia que se quiebra en cada segundo… así como el fin de una etapa y el inicio de un periodo oscuro. El crack del 29.

Pero enseguida recurro a otro fin de año. Y veo a un solitario sin hogar que sueña con un fin de año que no tiene… En ese sueño se le ve alegre, rodeado de un grupo de damas a las que hace reír con la danza de los panecillos. Y ahí entre todas las muchachas, la mujer a la que ama. Después despierta, solo, y triste va a un local donde mira a través de la ventana cómo todo el mundo está alegre y disfruta. Él está fuera rodeado de nieve, con mucho frío, y tremendamente solo. Sin embargo, no sabe que al día siguiente, no solo cambiará su suerte sino que además quizá no todo sea tan solo un sueño… Estoy en La quimera de oro de Charles Chaplin.

Y entonces salto a una película de esas que pintan la vida de color de rosa… pero muestra un fin de año en principio bastante desolador: cuatro personas coinciden en la noche de fin de año en lo alto de un edificio para hacer lo mismo, suicidarse. Tras el intento fallido, los cuatro hacen un pacto: posponer el suicidio y en ese periodo tratar de buscar un sentido a sus vidas… Me refiero a Mejor otro día de Pascal Chaumeil. Sin duda es un principio deudor del espíritu de Frank Capra y una carta de un tipo inexistente (¿o no?)… Juan Nadie. Juan Nadie, harto de todas las injusticias que rodean su vida, un indignado, amenaza con suicidarse en lo alto de la azotea de un edificio emblemático en los últimos días del año, en Navidad… Y de pronto Juan Nadie se convierte en una realidad con cara de Gary Cooper… y crea todo un movimiento de ciudadanos indignados que luchan por un mundo más justo (pero la película tiene muchas reflexiones y merece la pena echarla un vistazo)…

Entonces salto al apartamento de un tipo solitario y enamorado de una ascensorista que han pasado juntos una Navidad triste pero que ha servido para que ambos despierten y se den cuenta de que la vida que llevan no es la que desean. Así en el último momento, como no en la noche de fin de año, ella decide definitivamente abandonar a un hombre con el que sabe no va a encontrar la felicidad… y corre a jugar una partida de cartas pendiente con el tipo solitario. Por lo menos han dado el primer paso, son dos amigos sin máscaras, que se comprenden. Un fin de año especial en El apartamento de Billy Wilder.

Pues eso… Feliz 2015 a todos. La vida es tragedia y comedia… pero siempre deseo que la balanza se incline más hacia la comedia…

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