La piel suave (La peau douce, 1964) de François Truffaut

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Me gusta cómo narra La piel suave, François Truffaut. Y creo que esta forma de contar un crimen pasional sigue siendo una fórmula empleada por directores contemporáneos. Mientras veía esta película me venía a la cabeza Gus Van Sant (Elephant) o Michael Haneke (Caché o Amor). Por cómo está narrada. Desde la distancia. Desde una equilibrada distancia aparentemente objetiva y fría. Así se relata lo cotidiano, lo anodino, lo episódico… La cámara sigue a unos personajes a través de lo que nunca se reflejaría en una película, los tiempos muertos o acciones aparentemente irrelevantes hasta llegar a un final impactante, que golpea.

A muchos espectadores esta manera brusca de acabar una película no les resulta atractiva (ni fue entendible en el momento de su estreno, no recibió buenas críticas). Si la película lleva un ritmo pausado y de pronto termina con una ráfaga, desconcierta. Si parece que nos está contando una cosa: una infidelidad centrándose en el detalle, y de pronto lo que surge es un crimen pasional inesperado… el espectador se desconcierta. Pero el desconcierto provoca sensaciones, pensamientos, emociones reflexiones… La piel suave parece la historia de una infidelidad contada por un etólogo o un antropólogo. Pero sin embargo dentro de lo cotidiano, de la distancia, de lo objetivo, lo frío y el golpe inesperado… Truffaut vierte el suspense y el erotismo de manera sutil en su manera de rodar las secuencias. Por aquella época Truffaut se encontraba elaborando su libro imprescindible sobre Hitchcock y la influencia de su cine se dejó ver en varias de sus películas. La piel suave es una de ella. No sólo por el suspense sino por la presencia de la mujer rubia y el erotismo que recorre el metraje.

Mientras parece que nos está contando sólo una infidelidad, La piel suave nos está reflejando y retratando unos personajes, una manera de comportarse, un mundo determinado: un matrimonio de clase media alta, su entorno. Nos habla de las apariencias, de la mediocridad y las miserias de un intelectual que no sabe moverse en el terreno emocional, nos explica los mecanismos de la mentira, nos habla de las relaciones entre hombres y mujeres y muchos otros temas… La idea de la película partió de la noticia de un periódico sobre un crimen pasional. A partir de ese material Truffaut y el guionista Jean Louis Richard crearon el guion desde una premisa simple: ¿Por qué una mujer asesina a su marido?

Así nos cuenta las andanzas de un escritor, que vive de manera acomodada con su esposa y su hija pequeña, que durante un vuelo para ir a dar una conferencia sobre Balzac (Truffaut y la literatura) conoce a una joven azafata, Nicole, con la que empieza a verse habitualmente.

La rubia hitchcockniana —el objeto de deseo… la cámara sigue sus pies, sus ojos, sus piernas, su piel suave…— fue Françoise Dorléac. Quien encarna perfectamente a la azafata Nicole. Ella es la tercera en cuestión que hace saltar por los aires la cotidianidad aburrida y monótoma del matrimonio protagonista. Deja al descubierto todas las mezquindades, machismo y la cobardía del escritor ilustre y desata el huracán adormecido que se encontraba oculto en la esposa burguesa y acomodada. La azafata Nicole aparece y desaparece del mundo del escritor pero su paso supone un tsunami emocional que destruye. Y todo de manera inconsciente por su parte. Ella nunca buscó la destrucción drástica del matrimonio. Esa destrucción ya estaba agazapada entre ellos. Sólo hacía falta que despertara. Nicole y unas fotografías son el detonante.

Estremece ser consciente del parecido físico de la bella Françoise Dorléac en algunas escenas con su hermana Catherine Deneuve. Las dos habían elegido el mundo del cine y las dos iban camino hacia el éxito. Pero la carrera de Dorléac quedó suspendida bruscamente, como el final de esta película, cuando a los 25 años sufrió un accidente mortal de tráfico. Truffaut trabajaría también con su hermana Deneuve (y también se enamoraría de ella) en una película hitchcockniana (La sirena del Mississippi) y en otra que homenajea al mundo del teatro (El último metro).

La piel suave disecciona un adulterio con la banda sonora de fondo de Georges Deleure. Presentación de la familia, encuentro y flechazo con la amante, primer encuentro, regreso al hogar, reencuentro con la amante, marido que lleva vida paralela con la esposa y ‘la otra’, ocultación, descubrimiento de la infidelidad, separación… hasta llegar a un final drástico. Entre medias, conferencias, encuentros con amigos, discusiones, pasión, tiempos muertos… Truffaut, entre la distancia y el suspense, crea otra historia sobre las complejas relaciones entre los hombres y las mujeres.

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12 comentarios en “La piel suave (La peau douce, 1964) de François Truffaut

  1. Me gusta mucho esta película, efectivamente muy hitchcockiana, y no sólo por la rubia. Y discrepo en cuanto al juicio de sus contemporáneos acerca del giro que termina dando a la historia otro cariz. En mi opinión, se trata de objeciones morales -y más para aquella época- que puramente cinematográficas, porque la película, bien vista, nos ofrece pistas y claves de que el desenlace no puede ser aséptico ni feliz. Es el colofón a lo que Truffaut ha hecho durante toda la película, de forma pelín truculenta, pero con todo el sentido: una crítica de costumbres, un retrato descarnado (como Chabrol a lo largo de toda su carrera) de esa burguesía francesa contentadiza, complaciente y enemiga del torbellino que en Francia pretendía cambiar las cosas, se supone que para bien.
    También me gustó mucho «La piel fría».
    Besos suaves y fríos

  2. Al igual que 39escalones, yo también tengo una especial admiración hacia este drama sobre la imprudente búsqueda de una pasión absoluta, donde Truffaut demuestra su enorme capacidad para indagar en la psicología de los protagonistas. Además, la malograda François Dorleac está bellísima… Un abrazo.

  3. Sí, querido Alfredo, hitchcockiana y con un montón de imágenes para no olvidar.
    El encuentro en el ascensor.
    El gatito que aprovecha el desayuno de los amantes.
    El cambio de zapatos de Nicole en el avión.
    La preparación de la esposa para el final trágico…
    La cena en la pequeña localidad donde va a presentar una película…

    Besos
    Hildy

  4. Querido Antonio, Dorléac está bellísima y hay en algunos planos que recuerda mucho a Deneuve… La cámara logra plasmar un erotismo suave y elegante en cada una de sus apariciones…, la mirada de Truffaut. Es cierto que bajo su aparente distanciamiento y frialdad a la hora de contarnos un crimen pasional, indaga en los recovecos oscuros de la psicología humana.

    Besos
    Hildy

  5. Estoy de acuerdo. Mientras cuenta una infidelidad se deslizan otras muchas cosas…No se si la rubia es hitchcokiana o si el director pretendía que lo fuese. Desde luego la memoria cinéfila lleva a ello. En todo caso la actriz estámuy bien. La película hace años que no la veo. Están muy bien estos rescates…Un abrazo

  6. Querido Victor, sí, un buen recuerdo para una actriz que desapareció pronto y sin embargo dejó trabajos cinematográficos para recordar y rescatar (me encanta esta palabra).

    Por otra parte Truffaut es un director que me inspira cariño, mucho cariño. Él, cómo vivió el cine y por supuesto sus películas.

    Un beso
    Hildy

  7. Es una película maravillosa y no tan fuera de la serie con Antoine Doinel. Siempre digo que las películas de Truffaut se aprecian mucho más si se ven cronológicamente, porque Truffaut es,posiblemente,el único director de la historia del cine, que filmó toda su obra a manera de diario. Si la vemos en este orden apreciamos muchos más detalles. Gran Truffaut,gran cinéfilo,gran escritor,gran lector,gran amante de la vida y de las mujeres,gran escritor de cartas.Él sabía mejor que nadie que vivir era filmar películas;la gran noche americana,el gran festín,los besos robados y la piel suave de la vida.

    Besos encontrados y magnífico post,cinéfila mía.

  8. Querido Francisco, me gusta mucho cuando escribes que Truffaut filmó su obra a manera de un diario… una bella forma de definir su filmografía… y lo que supuso el cine en su vida…

    Besos suaves
    Hildy

  9. Imperdonable: esta película es una de mis cuentas pendientes, una de esas que hay que ver y que nunca cae. Leo lo que escribes y mencionas «La sirena del Mississippi», una de mis favoritas de Truffaut, y es verdad que tienen muchos puntos en común. Hermanas aparte, claro.
    Saludos.

  10. … creo entonces que te va a gustar muchísimo… Yo siempre pienso que qué bueno tener siempre películas pendientes para ver y disfrutar.
    Una con Dorleac y la otra con Deneuve además de aires del maestro del suspense con la personalidad y el amor hacia el cine de Truffaut… un buen cóctel.
    Esa piel suave siempre espera…

    Besos
    Hildy

  11. Acabo de comprarme un libro que os puede resultar interesante. Es de un autor español. Ha revisitado los lugares donde Truffaut rodó sus películas en París y los ha fotografiado y cotejado con los fotogramas originales de las pelis. Incluye mapas para llegar a los sitios y anécdotas de los rodajes. Muy curioso y muy laborioso. Yo lo pillé por amazon.es, pero está en librerías normales. Recomenable.
    http://www.amazon.es/Truffaut-Par%C3%ADs-Arturo-Barcenilla-Tirapu/dp/8415405790/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1410765008&sr=8-1&keywords=truffaut+par%C3%ADs

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